sábado, mayo 31, 2008

dualidad

Y fui al casting de amor ciego.
Lo pasé bacán.

Claro, ni la Antonia ni Felipe ni mi hermana entienden que yo lo ande publicando en todas partes, pero la verdad es que, para mí, es una de las experiencias más entretenidas esa de sentarse frente a la cámara y contarlo todo. Todo. Me preguntan y respondo. Sin dramas. Sin rollos. Sin medias verdades ni palabras bonitas. Es loco. Soy yo pero no soy yo. Es ella. La Caro egocéntrica, segura, canchera, ondera, linda, coqueta. Mina, obvio. Pauteada por sus experiencias. Real pero falsa, tan falsa en el fondo. Y ahí está mi dualidad. El amorodio más grande que he sentido.

A la Caro de la tele le encantaría mi trabajo. Vestirse pensando en los eventos y maquillarse todos los días, el pelo liso, la chasquilla recién cortada, la sonrisa intacta, el colegio en la punta de la lengua porque es el recurso perfecto cuando ya no hay nada de qué hablar.

Pero esa no soy yo.
Esa es la otra.
Fue un casting muy importante.

miércoles, mayo 28, 2008

detrás de mí

A veces quiero ser famosa.
Hasta he pensado en ir al casting de amor ciego dos.

Lo que pasa es que de repente me pongo a ver tele y me acuerdo de que las cámaras son mis amigas y que en el fondo amo los aplausos aunque vengan acompañados de gritos en la calle y de críticas y dramas porque bueno, no es mi culpa, tengo ascendente leo y es lo que hay. Filo. No creo que lo haga. Quizá igual soy un poco cobarde, aunque ya no le tenga miedo a los asesinos cuando estoy sola en mi casa tratando de quedarme dormida.

Ahora en el diario, esperando a que sean las cinco porque tengo una reunión, y con tanto, tanto frío, que sé que si me pudiera acostar en este minuto, no me levantaría hasta el próximo lunes. Tengo ganas de envolverme en frazadas y terminar de leer el elogio de la madrastra, abrazar al Conde, tomar un tecito con azúcar, mirar por mi ventana y tostar un pan para echarle mantequilla.

Quién sabe si un día se van a cumplir todos mis sueños.
Ojalá.
De momento, me basta.

sábado, mayo 24, 2008

good to me

Me encanta vivir sola.
Es exactamente igual que como lo imaginaba cuando chica.

Estoy en pijama, acabo de prepararme un almuerzo rico y miro por la ventana un Santiago medio nublado mientras Conde pasea haciendo sonar la campanita verde que tiene en el cuello. Amanecí un poco resfriada, pero filo. También amanecí tranquila. Contenta. Esperanzada. Con la certeza de que estoy decidiendo bien, y a tiempo. Sabiendo que, por ahora, mi único compromiso es conmigo misma y mi mujer salvaje y mi alma. Nada más.

Ayer, mientras leía el tarot, me acordé de que mi camino ya está decidido, hace tiempo, y que sólo tengo que esperar un poquito porque todo es cuando tiene que ser, y porque ya llegará el momento de vivirlo plenamente.

Hoy estoy en paz. Sola.
Echaba de menos el silencio.

viernes, mayo 23, 2008

lonely

Si yo pudiera elegir hacer desaparecer para siempre a una persona de mi vida, sería a mi papá.
A ese hombre que me mintió tanto y me dejó tan poco.

Es que claro, yo entiendo a la gente que cree que perdonar y olvidar es la solución a todos los problemas de la humanidad. Entiendo que existen quienes piensan que nada puede ser tan malo como para no tener explicación, excusas, respuestas. Pero yo no soy de esas personas. Yo he aprendido, a golpes, que uno es responsable de cada uno de sus actos ante Dios, ante los demás, ante el destino, ante el universo y sobre todo, ante uno mismo. El karma es ley. Y, como ley, se cumple. Así de simple. Yo perdono y no guardo rencor. Pero creo que olvidar lo vivido es una tontera. Que, a pesar de que las consecuencias se pueden esconder, no desaparecen.

Prefiero ser honesta.
Por eso hoy dejo escrito que mi papá, para mí, se murió hace diez años, el mismo día en que cruzó la puerta y se le olvidó volver.
Eso es todo.
Para que no queden dudas.

lunes, mayo 19, 2008

take a second

Me encanta cómo suenan los ventanales con el viento.
Parece que las nubes estuvieran cantando.

Como he leído mucho últimamente mis cuadernos antiguos, siento que estoy reencontrando una parte media perdida de mí. Es que claro, cuando chica, antes de que un mal pololeo me hiciera perder toda la confianza en las personas y me demorara varios años y muchos porrazos en recuperarla de a poco, yo era muy buena. Inocente. Estaba segura de que nadie actuaba jamás con malas intenciones, pensaba que todo se podía y debía perdonar, aun a costa de mí misma, y no entendía que enojarse y pelear a veces es sano. Que forma parte de la supervivencia.

Hoy, mientras miro las páginas con lápices de colores, me da un poquito de nostalgia y pienso que antes quizá era más feliz porque tenía algo que defender, aunque estuviera equivocada. Pero, a la vez, entiendo que lo que pasa es que al fin estoy dejando de ser la niña demasiado buena, demasiado dulce, y me estoy convirtiendo en una mujer de mirada atenta y despierta, en una mujer que sabe defenderse, que no se expone, que no se vende, que tiene la certeza de lo que está bien y mal, de sus propios límites. Estoy dejando de decir que sí para que me quieran y empezando a decir que no cuando quiero. Olvidando las normas sociales de quedarse en silencio y sentadita para no molestar a nadie, y aprendiendo a levantar la voz, a gritar más fuerte cuando me hacen callar.

Ya no soy ingenua, ni tímida.
Ya no soy esa niñita linda indefensa que aprendió a sobrevivir a costa de su vida.
Ahora soy libre.
Al fin.

miércoles, mayo 14, 2008

fuera de mí

Quizás ahora que tengo computador vuelva a escribir.
Ojalá.

Anoche fuimos a comer a la casa del hermano de Matías y lo pasé ultra bien. Yo comí sushi vegetariano y tomamos vino y fue rico porque me encanta conocer a personas que viven su vida en paz. Además, las sobrinas de Mati son preciosas y me hicieron recordar a mis sobrinos que ahora están tan lejos y no los veo hace siglos. Tengo ganas de viajar. De perderme. De desaparecer un ratito, como antes, como cuando la libertad era más que una palabra y una mariposa en mi espalda.

A veces siento que nunca voy a lograr comprometerme con nada ni con nadie, ni siquiera con mis ideas más importantes ni con lo que quiero lograr. Menos con un romance. Al final siempre me voy, como la protagonista de Chocolate que por eso me gustó tanto, con el viento del norte que me llama y me lleva. Cuando hace diez años nos preguntaron en el colegio cómo nos veíamos en diez años más, la respuesta fue viviendo sola, en un departamento chiquitito, con un computador encima de la cama y rodeada de papeles y libros. Si hoy agrego a mi gato, tengo todo lo que soñé.

¿Es así la felicidad?
Sin zapatos, pelo suelto, aros plateados, cubrecama naranjo y cortinas fucsia.
Suspiro y pienso.

lunes, mayo 12, 2008

no one else

De vuelta al mundo real.
Estoy más flaca y más triste.

Ando existencialista, tratando de que no me importe nada pero sin lograrlo porque al final miro mi vida y me doy cuenta de que quizás me convertí en una de esas personitas grises de las que tanto nos reíamos con Julio cuando yo era chica y caminaba por Providencia con lluvia y el pelo recién teñido y pensaba que se me iba a salir el color con el agua. No quiero que llegue el día en que mi alma cansada se aburra de pelear por existir, por ser, por defender algo que importe de verdad y que tenga sentido. No sé qué hacer.

Claro que también han pasado cosas buenas. Ayer estuve con mi mamá todo el día y fuimos a comprar un mueble muy lindo para guardar mis libros. Tengo un gatito precioso, se llama Conde como el Conde de Montecristo que es mi nueva novela preferida porque estoy enamorada hasta el infinito de Edmundo Dantés, y un amigo personal, Matías, que me consiente como si yo fuera la mujer más importante del mundo y me encanta porque quizás soy un poco egoísta pero necesito mucho dejarme querer.

Me hace falta un mes de introspección sentada sola frente al mar.
Ando apagada, lo sé.
Me siento un poco perdida.

miércoles, abril 30, 2008

nowhere to go

El diagnóstico del domingo en la tarde fue apendicitis aguda.
Y me operaron tres horas después.

Ahora estoy por unos días en la casa de mi madre, en la misma pieza que fue mía tantos años y me siento un poco inútil porque no puedo hacer nada sola y porque quiero estar trabajando y caminando en la lluvia y andando en micros vacías y no sé. Siento que tengo que darle un giro a mi vida, y rápido, pero no tengo claro hacia dónde. ¿Será que siempre uno termina avanzando sin rumbo, o en algún momento uno para y dice claro, esto era, para acá voy bien?

Tiempo de cuestionamientos.
Otra vez.
Y yo sólo quiero encontrar mis respuestas.

jueves, abril 24, 2008

ojos brujos

Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudió.
Ése es uno de mis proverbios preferidos.

Me he dado cuenta de que cada vez soy menos susceptible a las opiniones ajenas, buenas o malas, que cada vez me produce menos satisfacción el reconocimiento externo que el propio, que de repente quizás llegue un día en que de verdad no me importe absolutamente nada lo que nadie piense de mí. Quizá es bueno. Quizá no. Pero es.

Hace dos días vi a Franco por primera vez desde que terminamos. Fue loco. Fue lindo igual, porque yo pensaba que de repente no íbamos a saber de qué hablar ni cómo, y no; fue caminar y sentarnos y conversar de todo lo mismo que cuando estábamos juntos, como si nunca nos hubiéramos separado. Franco será eternamente el hombre que se quedó conmigo, que se atrevió, que se la jugó y me amó de verdad, tal como soy, y me enseñó tanto de la vida, del día a día, de las historias que se construyen trabajando. A él siempre lo voy a querer hasta el infinito, aunque el amor se nos haya escapado sin que lo pudiéramos retener.

Hoy me vestí de rojo y tengo ganas de almorzar algo rico.
Ya terminé los temas de la revista del próximo martes.
Ahora quiero seguir leyendo El Conde de Montecristo.

martes, abril 22, 2008

cascadas de miel

A veces creo que soy dulce y buena.
Después me doy cuenta de que no.

Hoy ando bonita porque estoy contenta, con la guata un poco apretada (¿más cambios? ¿otra vez?), y con ganas de... no sé, de seguir leyendo El Conde de Montecristo quizá, acostada en mi cama tomando sopita y aprovechando que hace frío y que está nublado y que desde mi casa se ve tan lindo el cielo.

Cuando pienso en el amor, pienso en tardes frías con abrazos, en domingos de silencio, en besos y sonrisas y cosas lindas como una cartita abajo de la almohada o un chocolate en la mochila, en lágrimas de repente, en la palabra precisa en el momento perfecto, en minutos de magia abajo de la lluvia o en la playa o en Providencia de noche. Pienso en un montón de detalles chiquititos, en marraquetas con mantequilla al desayuno, en caminatas por el parque vacío, en una copa de vino conversada.

Yo he vivido el amor.
Entiendo que viene, que se va, que es libre y hace lo que quiere.
Lo que importa es que cuando llegue, encuentre siempre la puerta abierta.

jueves, abril 17, 2008

nothing in between

Nunca me ha gustado la gente lais.
Y eso que estudié en uno de esos colegios.

Aunque lo que de verdad me molesta es la poca capacidad de algunas personas de hacer algo por sus vidas. De valerse por sí mismas. De elegir y tomar decisiones conscientes, sabiendo que se trata de la propia historia, que cada uno construye su camino. Ahora que tengo tanto tiempo libre y sola, pienso mucho. Y pienso que el día que yo vuelva a enamorarme, será de alguien que entienda que todo se consigue con trabajo y perseverancia, sin echarse a morir, sin agotarse, sin ser cómodo ni quedarse sentado esperando a que las cosas pasen. Si algo admiro de Franco, si algo me gustó siempre de él es, justamente, su capacidad de levantarse y volverlo a intentar mil veces.

Por eso no podría enamorarme de un lais. De esos hombres que casi tienen treinta y no hacen nada. De los que no saben preparar su comida, ni lavar su ropa. De los que siguen preguntando de qué colegio saliste apenas te conocen, y eso que ya hace rato dejaron de estudiar. De los típicos que necesitan a una mina linda y media tonta, que los entretenga y ojalá no tenga opinión, no se cuestione, no piense, no se atreva a nada que vaya en contra de las reglas establecidas y socialmente aceptadas.

Yo no tengo que darle explicaciones a nadie.
Soy una mujer libre y en paz.
Estoy orgullosa de cada día que he vivido.

jueves, abril 10, 2008

un espejo de cristal

Escribo desde un cibercafé en Escuela Militar.
Hoy temprano tuve un desayuno y otra vez aprendí a maquillarme.

Como este martes no se publica nada mío en la revista me tomé la tarde libre, dejé de pensar en que mañana tengo prueba de filosofía y acá estoy, después de haber visto 31 minutos sola en la sala de cine vacía del Parque Arauco, de haberme columpiado mucho en Vespucio mientras cantaba canciones buenas y las niñitas me miraban desde los autos y les daba risa y de haber almorzado una ensalada del Subway que es, solamente, mi comida preferida del momento.

Estoy contenta. Siento que estoy recuperando una parte de mí. Siento que me debía mucho tiempo también, y que entre tantos días se me escapan las horas y que al final me paso cumpliendo y se me olvida todo lo demás. No es que me haya vuelto frívola, aunque lo temí en algún minuto, sino que estoy ahogada con el sistema. Filo. Siempre hay una salida.

Por ahora, sé que me veo linda aunque no me mire en ningún ventanal.
Cierro los ojos y sonrío y doy gracias por la tarde en que recordé que estoy viva.
Todo pasa por algo, que no se me olvide nunca.

lunes, abril 07, 2008

worth all the while

Casi las once de la mañana y yo escribo que tengo frío.
Sigo odiando el aire acondicionado.

Llevo una semana sola y soltera, paseando con mis amigas y saliendo a carretear de repente, triste al principio y tranquila ahora porque en el fondo se veía venir tanto y hace tanto tiempo que siento como si ya hubiera vivido un luto de un siglo. Ayer me inscribí en el café literario de Providencia a ver si vuelvo a leer, empecé a Vargas Llosa y me gustó tanto que después no me podía dormir. Además, el sábado mi hermana me invitó a tomar café helado al Sebastián y lo pasamos ultra bien. En la noche, en la micro a la casa de la Antonia, miré por la ventana y me di cuenta de que esto es la vida. Nada más. La independencia, la libertad, las decisiones que me han llevado a cumplir cada uno de mis sueños de a poquito. Mi mp3 acompañándome a las once de la noche camino a La Dehesa y después la conversación con el chofer, porque fui la última en bajarme.

Siento que todo se acaba y empieza.
Para Franco, pido la felicidad más infinita.
Para mí también.

domingo, marzo 30, 2008

abrazarse al dolor

Se acabó.
Franco y yo terminamos.

jueves, marzo 27, 2008

al lado del camino

En el diario.
Ojos brillantes, uñas pintadas, zapatos negros.

Acabo de volver de tomar una coca cola con Felipe afuera del Unimarc de la rotonda Lo Curro, sentados en la vereda del estacionamiento. Creo que lo que más me gusta de conversar con él es que el tiempo pasa tan rápido, lo he dicho y pensado un montón de veces ya, y eso que fue como una hora y el suelo igual estaba frío, pero la verdad es que me encantó. La simplicidad siempre supera a lo ostentoso, igual que la fantasía a la realidad.

Anoche, evento de Yves Saint Laurent. Lo pasamos bien. Fui con la Cami y la Cony, ya están terminando la práctica y las voy a echar de menos porque la revista es más alegre cuando hay más gente, da lo mismo que no alcancen los computadores. No tengo problemas en compartir.

Mi corazón está tranquilo después de mucho tiempo.
Se cierran unas historias y empiezan otras.
Al final, la vida es un montón de círculos perfectos.

lunes, marzo 24, 2008

unsuspected truth

Pasé el fin de semana en Algarrobo y ayer buscamos huevitos en el jardín.
Tengo tos y frío y quiero irme a mi casa.

Hace unos días recibí una llamada ultra importante que terminó cerrando círculos y haciéndome entender, de repente, que la vida es solamente lo que es ahora, que todo tiempo pasado no fue ni mejor ni peor sino que fue, nada más, y que la vida sigue y avanza y a veces, sólo a veces, uno se queda atrás, soñando, viviendo de mentira y a ratitos en lugar de caminar de frente, de cara al mundo, de verdad.

Le doy gracias a mi amiga eterna por aparecer en el momento preciso, ella con lluvia y yo con sol, por encontrarme en el lugar más insospechado una tarde de martes cualquiera. Le mando por aire una sonrisa y un abrazo y un poquito de nostalgia de esa que siempre me queda cuando todo vuelve a ser como antes aunque ya hace tiempo no lo sea.

Tengo mucho que asimilar todavía.
Fue una semana llena de emociones.
Mis defensas me abandonaron y ahora estoy resfriada.

martes, marzo 18, 2008

blind faith

Tengo mucho sueño.
Anoche estuve con Felipe en el Xampanyet.

Siempre que voy a ese lugar me acuerdo de la cita con Claudio hace ya cuatro años, cuando nos sentamos y nos miramos de frente y él me contó tantas cosas y yo me tomé ese vaso grande de the little deeper y era tan dulce y tenía chocolate y leche condensada y quizás no me di cuenta de que era uno de los minutos más importantes de mi vida.

Hoy, ahora, cuando ha pasado el tiempo y ha pasado de todo, sentada frente a un computador de la revista otra vez, agradezco la historia más linda y más amarga, esa llena de amaneceres y de silencios y de canciones perfectas en los momentos precisos. Me acuerdo de que gran parte de mí se formó de repente, de golpe, a porrazos, cuando no entendía nada y sólo quería quedarme durmiendo para siempre, abrigadita en mi cama, rodeada de algodones rosados.

Quiero tantas cosas.

Por ahora, aprendo a esperar y a saber que la paciencia es una virtud, a fin de cuentas, que no puedo lograrlo todo en un segundo, que ya viviré lo que me falta porque las historias inconclusas siempre vuelven a empezar en su justo momento.

Voy a almorzar.
Ayer usé tacos pero hoy no.
Igual me duelen un poquito los pies.

martes, marzo 11, 2008

standing up

Vengo llegando de un desayuno en el Radisson.
Cada vez me acostumbro más a las reuniones donde no conozco a casi nadie.

Ayer con Franco fuimos a tomar helados al Emporio. También fui a mi primera clase del semestre donde el profesor desalentó todas nuestras esperanzas investigadoras diciendo que si no perdíamos la vista revisando diarios viejos en microfilm nos iban a quedar las manos negras con los papeles llenos de polvo. Filo. Hice una ayudantía en la Universidad del Desarrollo y lo pasé bien. Queda en el fin del mundo, eso sí.

Mañana voy a ver si me resulta un taller de literatura en mi colegio. Me encantaría. Sé que sería loco volver, después de tanto tiempo y de tantas historias y de tanta vida, pero también creo que sería bueno. Un encuentro con el pasado. Con mi otra yo. Con la Caro chiquitita y asustada en ese mundo tan grande.

El año empieza al fin.
Un montón de oportunidades.
Es tiempo de avanzar.

jueves, marzo 06, 2008

ensayo y error

Si hay un sueño que yo recuerdo haber tenido desde que era chiquitita, mucho antes de que me dejaran ir a comprar a la esquina sin adultos, ése era vivir sola en un departamento con paredes blancas, piso de madera y ventanales.

Hace seis días lo acabo de cumplir.

Es loco pensar que quizá estoy haciendo las cosas al revés. Todavía no termino de estudiar y ya hace tiempo estoy trabajando. Primero viví con mi novio, ahora sola. No creo que la vida tenga un orden determinado, pero sí creo que cada cosa y cada experiencia tiene su tiempo y su razón de ser y que de repente mi historia se escribe a un ritmo distinto que lo considerado lógico. Racional. Normal, a fin de cuentas.

Estoy feliz.
Siento que construyo mi camino.
Dios está a mi lado.

miércoles, febrero 27, 2008

para Franco

Hoy mis palabras son para ti.
Me voy.

Y me conoces tanto, que no te sorprendiste cuando te conté, llorando un poquito, que Buenos Aires me había entregado tantas respuestas. Y me quieres tanto, al final, que dejas que me vaya porque entiendes que es mi camino, mi presente, mi libertad. Y me apoyas tanto que, aunque tengo miedo, sé que voy a ser capaz. Que estoy haciendo lo que me dice el corazón. Que estoy cumpliendo un sueño, de esos de cuando era chica y miraba por la ventana y estaba lloviendo y yo quería bañarme en la piscina y no me dejaban.

No me voy porque te quiera menos, o porque no te quiera. Vivir contigo ha sido mi experiencia más linda. No me voy porque me haya cansado de descubrir cómo es el mundo al lado tuyo. Me voy porque si no lo hago ahora no lo voy a hacer nunca, y va a ser otra más de esas historias que llenan tantas páginas, de tantas mujeres que se construyen hasta la mitad. Pero me quedo contigo, también. Me voy de la casa, solamente, no de ti.

Te dejo, mi amor, todas esas canciones que no te gusta que repita en las mañanas, las tardes tomando helados y las caminatas de noche, cuando siempre terminaba muerta de miedo aunque fuera temprano. Te dejo este año y medio y un poco más, para que lo guardes siempre, para que lo envuelvas bien y lo pongas abajo de tu almohada, para que sueñes conmigo las noches en que no estemos juntos.

Nuestra historia no termina acá.
Tenemos el infinito por descubrir.
Gracias por entender mi libertad.

lunes, febrero 25, 2008

fairy tale

Si todo funciona, marzo es el primer mes del resto de mi vida.
En mi guata no caben más mariposas.

El sábado me fui a Viña a ver a mi mamá y a la Isi, jugué en el casino y perdí. Lo pasé bien igual. Además, caminé Reñaca mil veces escuchando música y vi tanto amor en todas partes que volví toda sonriente. Estoy en medio de la euforia, pidiéndole al universo que no vaya a cambiar de opinión porque todo está saliendo tan bien, y porque los deseos se cumplen y la magia existe y eso no se me puede olvidar nunca.

Hoy llega la Toña de República Dominicana.
Al fin.
Me estaba volviendo loca sin mi mejor amiga.

miércoles, febrero 20, 2008

jump in

Estoy escribiendo poco, lo sé.
Es que a veces siento que no tengo nada que contar.

Hoy almorcé con Felipe en el Ruby Tuesday del Parque Arauco. Me encanta conversar con él, porque sabe escuchar y porque es honesto. Cuando me venía a dejar al diario pasó una mariposa blanca frente al auto. Fue muy lindo.

Tomé una decisión importante y ahora sólo tengo que cumplirla. Espero que el universo me acompañe, que el miedo no me paralice y que la verdad siempre guíe mis pasos.

Estoy contenta.
En paz.
Ayer nos juntamos a ver las cartas.
Se viene el abismo otra vez.

jueves, febrero 14, 2008

la vida entera

De vuelta en Santiago.
Los diez días en Buenos Aires me cambiaron la vida.

Viajar sola fue, lejos, la mejor decisión que he tomado en el último tiempo. Claro, allá está parte de mi familia, que me recibió como la sobrina-nieta-prima-tía pródiga y me regaloneó desde el primer hasta el último día. Pero caminar sola por esas calles que me encantan, tomar el trencito de la costa con mi mp3 bien fuerte y entrar a las tiendas a hacer preguntas con un acento tan distinto al que escuchaba fueron, lejos, las mejores experiencias del viaje.

También fui a que me tatuaran una mariposa morada y calipso en la espalda. Me volví a teñir el pelo de mi color. Me regalé espressos y alfajores en muchas cafeterías. Descansé, dormí, vi tele con tevecable, escribí y pensé. Anduve sin celular, en silencio, perdida a veces. Y todo me hizo tan bien que ahora, sentada frente al computador y con el aire acondicionado encima, sólo puedo agradecer al universo que me recordó que lo que más me importa y lo único que me motiva es la libertad. Ese afán de descubrirlo y sentirlo todo, de conocer, de aprender, de avanzar a mi propio ritmo y con mi propia mirada.

Estoy de regreso después de casi dos años de perderme en lo más profundo.
Contenta.
Dispuesta a lanzarme al abismo y alcanzar el infinito otra vez, mil veces.

sábado, febrero 02, 2008

ser o no ser

Desconectada del mundo.
Cómo no escribir aunque sea un poquito.

Ayer el avión estuvo increíble, no hay nada más lindo que pasar justo al medio de las nubes y ver las formas tan lindas en el cielo. Ando paseando sin hora y sin celular, por calles que me encantan y sólo echo muchísimo de menos a Franco. Me gustaría que estuviera acá, conmigo, buscando los libros que queremos leer y las películas que no hemos visto. Mis tíos llevan cincuenta años juntos. Quizá, algún día, nosotros también lo logremos.

No sé qué pasará de aquí a Chile.
Pero no importa.
Estoy viva y hay sol y amo a mi novio.

sábado, enero 26, 2008

straightening up

Ayer Felipe fue a mi casa y vimos Triángulo.
Es loco pensar que ya han pasado cuatro años.

Desde el jueves estoy de vacaciones y ya queda menos para mis diez días sola recorriendo esas callecitas que tanto me gustan. Necesito irme y pensar. Y sentir. Leer muchas veces el tarot y cuestionarme lo importante, para decidir qué hacer con mi vida. Quiero tiempo para mí. Quiero un regreso al hogar.

Lo que más me gusta de estar con Felipe es que el tiempo vuela. Y eso que ahora he vuelto a usar reloj, después de dejarlo en tercero medio porque leí a Cortázar y le encontré a razón. Pero filo. Las horas pasan y yo no me doy cuenta. Anoche me compré una botella de vino y un Sahne Nuss y me quedé escribiendo hasta muy tarde, pasando mis cuadernos antiguos al computador de Franco. Fue bacán.

Mariposas en la guata y un montón de buenos presagios.
El avión me espera.
Y el futuro está a la vuelta de la esquina.

miércoles, enero 23, 2008

me and myself

Mi cabeza da vueltas.
Tengo tanto en qué pensar.

Necesito salir de vacaciones, quedarme en cama un día entero, caminar sola mucho mucho rato por Santiago. No me siento mal. No estoy triste, ni asustada. Pero sí sé que viene algo grande. Un cambio, quizá. La plenitud, el silencio, las sillas de madera del Café del Patio donde me he pasado tantas tardes escuchando música, el árbol de Salvador que me acoge y me toma en brazos y no me mira llorar, los paseos, las risas, la nada.

En mí existe un vacío inmenso.
Un pasado eterno, un futuro cercano, un presente real.
Que la verdad guíe todos mis pasos.

sábado, enero 19, 2008

happier now today

Hace tiempo que no sonreía tanto.
Camino con el corazón en la mano.

Creo que la vida tiene sus propias rutas y sus propias formas de llevarnos a donde sea que debemos llegar. También creo que todo lo que pasa es lo mejor y por algo. Que las coincidencias no existen. Que el universo es perfecto. Que el helado más rico es el de chocolate y los mejores juegos de las plazas siempre van a ser los columpios.

Hoy escribo, solamente, porque soy más feliz que ayer.
Desde la casa de la Toña, con un café tibio y en bikini mojado.
Vamos a leer las cartas.

miércoles, enero 16, 2008

empiezo a entender

Somos inmortales.
Eso fue lo más importante que aprendí con Brian Weiss.

Admito que nunca había pensado en leerlo, porque los best sellers no son mis libros preferidos en general, pero llegó a mis manos, regalo de Felipe mientras estábamos en la feria artesanal frente a la playa, y fue increíble. Me encantó. Claro, todavía tengo que internalizar el conocimiento, para que sea real, tengo que dejar de pensar en la muerte como un fin porque aunque en el fondo siempre he sentido que vivimos mil veces, creo que nunca he dejado de tener un poquito de miedo a ese momento en que los ojos se cierran y viene el inifinito desconocido. Sólo que no es desconocido. Venimos de allá y hacia allá vamos. Eso me tranquiliza. Me deja un paso más cerca de la paz.

En la mañana hice yoga y estuvo bien. Almorcé con mi mamá y con mi tata y supe que la guagüita de la Rocío va a ser mujer antes de que me lo contara. También tomé jugo de pomelo que me hizo mi novio y me puse mi polera verde que me encanta.

Estoy contenta.
Viva.
Es lo mejor sentir que existo.

lunes, enero 14, 2008

dulce sensación

Fue un fin de semana mágico.
No tenía ganas de volver.

Me pasó algo muy importante, además de todo lo que pude descansar y estar con mi novio en paz y dormir y comer rico. Encontré a Felipe. Verlo y sentir que nos conocíamos de hace tanto tiempo, de hace tantas vidas, fue un segundo. Al segundo siguiente ya estaba cantando living on a prayer en su auto mientras íbamos al supermercado. Y un par de horas después le leía las cartas sentada en la terraza de la casa de la Toña tan cerca del mar.

Hace tiempo que no me pasaba. Hace tiempo que no me daba risa mirar a alguien a los ojos y que no me quedaba conversando un día entero de todo. Creo que nunca había caminado una hora y media por la playa acompañada, tampoco. Sola, sí, muchas veces. Pero es distinto.

Siento que Felipe llegó a mi vida a enseñarme algo.
Quizá no lo vea nunca más, es cierto.
Pero durante tres días fue mi mejor amigo.

jueves, enero 10, 2008

mirror mirror

Escribir siempre ha sido mi catarsis.
Hoy, es mi minuto de descanso.

Me gustan las frases cortas y los puntos seguidos y las historias cotidianas. En cambio odio las frases sustantivas yuxtapuestas que idolatraban mis profesores de colegio. Me encanta enumerar. Decir que vivimos tantas noches, risas, días, lunas y soles. O que mis cartas de tarot preferidas son la maga, la loca, el as de bastos y la vieja sabia. La vida es un conjunto de enumeraciones, al final.

Desde que estoy en la revista, quizá he dejado de escribir un poco. No sólo en mi blog. En mis cuadernos, también, y en las paredes y en mi cabeza. Pero en el fondo no olvido que esto es lo que de verdad es mío. Quiero ser glamorosa algún día, claro, y aprender a caminar con zapatos con taco y vestirme a la moda porque vi the devil wears prada y se veían todas tan bien. Pero no es lo que más quiero.

Lo que más quiero es llegar a ese día donde nada importe en realidad y yo pueda sentarme frente a un computador lleno de páginas en blanco y decir de acá no me levanto hasta que lo haya contado todo.

Y contarlo.

martes, enero 08, 2008

corazón de agua

Echo de menos mi blog.
Me hace falta un poco de todo ese tiempo que pasaba escribiendo hace un verano.

El domingo fuimos con la Toña, la Fran, la Ale y la Ignacia al Cajón del Maipo a leernos las cartas donde una bruja tarotista que se llamaba Nauoma. Me dijo muchas cosas ciertas. Me gustó. Además, hace tiempo que no me veía las cartas con alguien desconocido así que fue toda una experiencia. Como no creo en las casualidades, sé que haber llegado sin saberlo al mismo lugar donde estuve con la Siri un par de veces mirando piedras fue totalmente destino.

Ahora estoy en la revista esperando a que me respondan mails con secretos de belleza y tengo mucho sueño y ganas de ver a mi novio y de comer cosas ricas, como anoche que hicimos una ensalada con palmitos, palta, quesillo y lechuga mientras veíamos Amor Ciego y yo recordaba mis tiempos de tele tan cortitos y tan importantes para el futuro, aunque en ese momento todavía no me lo imaginaba.

Cada paso es un poco de magia.
Estoy contenta, tranquila, entregada.
Amo a la vida y a mi novio.

jueves, enero 03, 2008

take me as i am

Partió el 2008.
Y yo ayer acabo de cumplir un año desde que llegué a la revista de practicante sola.

Con mi novio pasamos las doce de la noche en el departamento, hicimos una comida ultra rica, subimos al techo del edificio a ver los fuegos artificiales y justo pasó una estrella fugaz. Fue bacán. El martes estuve con mis sobrinos y aproveché de leerle las cartas a todo el mundo. Con la Maca y la Dani (y Surya, su hijo, que es pequeñito) fuimos a tomar chai al Starbucks de Colón y conversamos de la vida. Lo pasé bien.

Ayer también me enteré que una de las chicas que entró a hacer la práctica a la revista es la misma que en mi primer intento de pasar objetivos y métodos quiso que me sacaran de su grupo porque yo nunca podía juntarme. Las vueltas de la vida.

Hoy voy a comprarle el regalo de cumpleaños a la Toña.
Una década siendo amigas es mucho tiempo.
Tengo sueño y quiero un chocolatito.

sábado, diciembre 29, 2007

big girl

Hoy me pasó algo muy loco.
De hecho fueron dos algos.

Primero, apenas me bajé de la micro en Escuela Militar, vi a una señora muy muy gorda, vestida entera de negro, haciendo pipí en cuclillas en la mitad de la vereda y gritando como poseída. Segundo, ya adentro del diario y mientras caminaba hacia el edificio, una chica pasó al lado mío, me dijo hola disculpa y me entregó un papelito: era una oferta de tumbas en un cementerio de La Florida. Yo sé que a veces ando obsesionada con la muerte, pero no es el caso. De verdad.

Filo. Es mi último día de actividad cultural y me emociona pensar que después de mucho tiempo (¿cinco años? ¿puede ser?, claro que con algunas intermitencias), volveré a tener fines de semana para hacer lo que quiera, dormir hasta tarde sin despertador, ver muchas películas y leer muchos libros. La gente que nunca ha trabajado los sábados y domingos no sabe lo maravilloso que es que esos dos días existan para descansar.

Quién diría que ya va a ser un año desde que entré a la práctica y que me quedé hasta el final.
Estoy feliz porque he aprendido a comprometerme.
Espero que no se me olvide nunca.

miércoles, diciembre 26, 2007

good times

A veces pienso que no debería tomar tanto café.
Me paso las horas con el corazón corriendo.

La navidad estuvo linda. Con mis sobrinos buscamos al Viejo Pascuero y encontramos un ovni y le sacamos fotos. Además, mi novio me regaló Garden State y mi hermana un libro que escribió ella con la historia de nosotras y me hizo llorar un poquito.

Hoy ya de vuelta en el diario, con ganas de salir de vacaciones porque quiero tener mucho tiempo para dedicarme a estudiar numerología tántrica y aprender todo lo que pueda. La semana pasada tuvimos la última clase de tarot en la playa y me sirvió para descubrir cuánto me gusta enseñar. Para seguir ese camino me estoy preparando ahora.

Se viene el balance del año.
Hubo de todo, aunque igual quiero que termine.
Siento que el 2008 llega ultra promisorio.

sábado, diciembre 22, 2007

singing for life

Hay lugares que han marcado mi vida.
El Cutto's es uno de los más importantes.

La primera vez que fui no pasé la puerta de entrada. La fila era eterna y ya no cabía nadie más. Filo. Se nos ocurrió ir de nuevo un par de meses después y, de ahí en adelante, me hice adicta. Es que en ese tiempo yo estaba en el colegio todavía, era muy muy tímida y todo me daba miedo. Ni hablar de un escenario. Entonces llegar a este karaoke donde todo daba lo mismo porque todos cantaban y hacían show, fue maravilloso.

Con Pi, mi mejor amigo, íbamos tanto y tan seguido (cinco veces a la semana si estábamos de vacaciones), que nos dieron free pass de por vida. Después trabajamos ahí un tiempo, cobrando entradas, inscribiendo listas de canciones, preparando piscolas y lavando vasos. En el Cutto's conocí a Nico Ferrari, me enamoré perdidamente en más de una oportunidad, dediqué canciones (y me dedicaron un par), llevé a Claudio el mismo día en que nos juntamos por primera vez en su casa, lloré desolada encerrada en el baño y abandoné todo rastro de timidez. Canté hasta cansarme, hasta que no me quedaba voz.

Durante un par de años, el Cutto's fue mi otra casa. Ahora hace tiempo que no voy, porque Bellavista me queda un poco más lejos y porque, no sé, porque ha sido una etapa loquísima supongo y son demasiados fantasmas cada vez que escucho las mismas canciones que alguna vez tuvieron tanto sentido. Pero agradezco infinitamente las experiencias. Agradezco a la Paty y a la Danni que me recibieron como parte de su familia. A toda la gente que me vio crecer en ese escenario en que al principio no me atrevía a subir y después no me quería bajar.

Sin el Cutto's yo no hubiera descubierto que puedo enfrentar las miradas.
No hubiera aprendido que las canciones hablan solas.
No hubiera dado el primer paso que me llevó a confiar en mí.

sábado, diciembre 15, 2007

thankful heart

Casi fin de año.
Al fin.

Ha sido un dos mil siete de montaña rusa. Ahora estoy mejor, claro, porque he vuelto a encontrar esa parte de mí que estaba perdida en la profundidad del abismo. Yo lo elegí, lo sé. Yo elegí enfrentarme con lo oscuro, con ese lado de mí que no me gusta, que me apaga, que hace que todo me dé miedo y ganas de llorar.

Pero estuvo bien.

Hoy tengo la mirada clara y los ojos limpios y el corazón tranquilo. Tengo ganas de aprender, de crecer, de caminar y descubrir cómo es el mundo de verdad, desde la verdad. Sé que la ruta es compleja. De repente me acuerdo de Claudio y de la Siri, y se me ocurre que sólo vivo porque ellos aparecieron en mi historia. Si no, podría haberme quedado para siempre en la comodidad de no querer saber, de no cuestionar, de no avanzar.

Dormir es muy fácil. Lo difícil es despertar.
Y en eso estamos.
De a pasitos pequeños, pero firmes.
Agradecida hasta el infinito de mis dos maestros más grandes.

martes, diciembre 11, 2007

magic day

Acabo de pasar una semana con peste cristal.
Fueron unas vacaciones que no pedí, pero agradezco.

Lo que pasa es que cuando chica nunca me dio ninguna de esas típicas enfermedades infantiles, entonces ahora todos se rieron de mí porque andaba pintadita y sintiéndome mal en mi cumpleaños. Filo. Me vino bien el descanso.

Ahora que se acerca la navidad y en todas partes se escuchan canciones como jingle bells, me acuerdo que yo creí en el Viejito Pascuero hasta que tuve diez años, que explicaba con lujo de detalles cómo de la nada aparecían los regalos en el living de la casa de mi tata y que una vez con mi prima escuchamos a los renos avanzando por el cielo.

La navidad hace que resalte la magia en el mundo.
Es lo que más me gusta de esta época.

jueves, noviembre 29, 2007

makeup artist

Blusa nueva, con sueño, en el diario.
Ayer pasé ética, igual odio los exámenes orales, y fui muy feliz.

En la mañana fui al lanzamiento de una marca de cosméticos donde un mexicano adorable que hablaba spanglish todo el rato y usaba aritos brillantes nos explicó cómo maquillarnos. Estuvo muy entretenido, aunque yo no me pinto nunca, pero filo. Me encanta mi trabajo.

No sé si sé más que antes. No sé si he seguido los mejores caminos, ni de la mejor manera. Pero ayer, en yoga, encontré a la Carolita que sufre. A la niña interna de la que siempre me hablaba la Siri y que nunca logré entender. Hasta ahora. Se me aparecieron tantas imágenes de tantos momentos que había borrado, que comprendí que es tiempo de sanar las partes de mí que todavía duelen. Para eso, el secreto es hacerme mucho cariño.

Anoche me bañé de tina con sales de jazmín mientras tomaba una copa de vino tinto.
El martes es mi cumpleaños.
Voy a tener veintitrés.

sábado, noviembre 24, 2007

the days go by

Mientras venía en el metro se me ocurrió algo para escribir.
Ahora lo olvidé.

Ayer fuimos a un happy hour al Xampanyet con la Maida y Juan Luis. Lo pasé bien. Además, mi tequila margarita estaba de lujo.

Juan Luis es divertido. Me gusta su forma irónica de enfrentar el mundo y lo dulce que es en el fondo, aunque no deje que se le note tanto. La Maida es tierna. Media insegura de repente, pero siempre dispuesta a escuchar y a abrir las puertas de su casa a quien lo necesite.

Es cierto que cuando recién llegué a la revista me costó encontrar el equilibrio. Que ha pasado casi un año de descubrir formas de no perderme en el mundo laboral tan serio. Pero la verdad es que cada persona tiene su encanto, y cada lugar su magia. Y que, a fin de cuentas, yo sigo siendo yo.

El jueves estuve en la casa de Jose y fue increíble.
Como si nos viéramos todos los días.
Me hizo bien tanto cariño.

jueves, noviembre 22, 2007

sucede

Tomando cocacola zero.
Media desinspirada.

He tenido una buena semana después del robo, sin plata ni carnet de identidad ni anteojos de sol, pero ya con mi número de celular otra vez por lo menos. Estoy un poco triste eso sí. Media apagada. Con ganas de dormir.

No sé qué va a pasar con mi fin de semestre en la universidad, pero falta poco para mi cumpleaños y eso me hace bien. El martes me hice la manicure en un desayuno de la revista y ahora tengo las uñas rosadas.

Quiero ver a Jose, porque hace mucho que no lo veo.
Descaseteo una entrevista de la Maida y pienso.
A veces me canso de pensar.

miércoles, noviembre 14, 2007

broken smile

Me asaltaron.
Y me robaron todo.

Yo estaba caminando por Suecia, antes de mi clase de yoga y había cruzado recién Eliodoro Yáñez cuando un tipo vestido de Correos de Chile, en una moto roja (quién sabe si andaba disfrazado o era funcionario de verdad, igual avisé al correo) pasó al lado mío por la vereda y se llevó mi cartera. De la nada. Claro que le grité de todo y lo salí persiguiendo pero no lo alcancé. Yo no corro muy rápido. Igual corrí a mi casa después, a que mi novio me consolara porque lloré como una hora de pura rabia. Me da lo mismo que me haya dejado sin tarjetas ni celular ni nada de eso, porque ya está todo bloqueado, pero no entiendo ese afán de llevarse cosas ajenas.

Filo, por algo pasó.
Ahora sólo quiero que lo encuentren y que no asalte a nadie más.

lunes, noviembre 12, 2007

daydreaming

Anoche soñé con la Siri y Claudio.
Fue un encuentro importante.

La Siri está vestida entera de negro y esperando guagüita, Claudio anda en un jeep naranjo, acaba de tener prueba en la universidad y no se sorprende cuando me ve. Les digo que llevo tanto tiempo esperándolos pero ellos ya saben. Ahora viven en Santiago, en una casa que conozco y la Siri ya no se llama Siri, tiene un nombre más largo que aparece en su tarjeta de redbanc. Eso es todo. Les quiero preguntar por las niñitas, pero no alcanzo.

Siempre que se me aparecen despierto de buen humor. Es que me visitan dos de las personas más importantes en mi vida. Además, echo de menos a la Siri. Me hace falta que alguien me suba a un auto y me lleve a meter los pies al río mientras nieva.

Hoy, en yoga, reflexioné sobre el ahora.
Mi profesor dijo que no existía nada más.
Y yo le encontré razón.

miércoles, noviembre 07, 2007

over the edge

En el diario, con polera nueva.
Éste es mi post número trescientos.

Mientras trataba de pensar en nada en la relajación de yoga me di cuenta que todavía no sé si existo. Cuando chica era un tema que me daba vueltas siempre, esa falta de certezas, de no tener claro qué somos, ni por qué estamos acá, ni si el mundo no es más que un montón de ilusiones. Y toda la vida es sueño, ya lo dijo Calderón, entonces en medio del sueño me confundo y nunca sé si algo es real. Ni siquiera la realidad.

Estoy un poco cansada de darle vueltas a todo y tengo ganas de cerrar los ojos y dormir sin despertar a las tres de la mañana, por lo menos un día. O dos. Es que a veces siento que me estoy volviendo loca. Por otra parte, me acuerdo de la era de Acuario y me quedo tranquila. Quizás no sea más que eso.

Cuando lleve trescientos sesenta y cinco posts voy a abrir una botella de champaña.
Igual nunca voy a dejar de escribir.
Ni siquiera si algún día descubro que no existo.

domingo, noviembre 04, 2007

working sunday

Yo antes nunca pensaba en la muerte.
No sé si ahora me persigue o qué, pero no la puedo evitar.

Me paso los días en un estado entre realidad y fantasía, imaginando escenarios que a veces me asustan aunque he optado por transformar el miedo en rabia y me ha resultado bien hasta ahora, de hecho, hoy en la micro se sentó un tipo que me cargó y cuando lo veía sacando un cuchillo o una pistola también me veía quitándosela y atacándolo todo el rato.

Además, ayer fuimos con Franco al cine a ver "La vida me mata" y me encantó. Y hoy día fui a misa con la Maureen y en la prédica el padre dijo que la muerte era parte de la vida. Para variar, todo llega junto. Yo no sé qué va a pasar cuando me muera. Creo que la muerte no existe. Pero lo creo y no lo siento. O sea, sé que no soy este cuerpo. Pero entonces, ¿qué soy? ¿dónde está el alma y a dónde se va después?

Me voy a comprar un chocolate.
No tengo ganas de pensar más.
Quiero ver a mi novio.

martes, octubre 30, 2007

keep smiling

Ayer hicimos clases de tarot frente al café literario de Salvador.
Se nos acercó un señor que practicaba reflexología y otro que dijo que le gustaba mi chaleco y que me quería disfrutar.
Fue loco.

Ahora estoy trabajando y en la mañana vino David a su entrevista a ver si hace la práctica en el diario. Me encantaría. Ya nunca veo a mis amigos de la universidad y eso que ni siquiera he salido. Tengo un poco de sueño, muchas ganas de almorzar y de hacer yoga y de ver a mi novio, aunque pasamos un fin de semana ultra difícil pero sobrevivimos.

Quiero salir de vacaciones y tomar mucho sol.

jueves, octubre 25, 2007

it's gonna get better

Estoy bien.
Ando contenta, vestida de celeste y rosado, cantando en la calle y muerta de risa.
Hace tiempo que no me sentía así.

Creo que lo mejor de esta semana fue recordar que sigo siendo yo. Que claro, soy más responsable y más grande quizá, y a veces pienso que tengo las cosas más claras. Pero inevitablemente la libertad me llama y me vuelvo a subir a los árboles y a caminar sin zapatos y vuelvo a darme cuenta que el amor es sobre todo alegría porque o si no no es amor, y ya no me importan las notas de la universidad, ni el poco tiempo para dormir, ni las cuentas de fin de mes. Me reencuentro con mi yo más linda, con la que no tiene miedo, con la que sueña y se atreve y se lanza al vacío, segura de que a último minuto alguien la va a alcanzar a recibir en brazos.

Ojos brillantes.
Coqueta, tranquila, feliz.
A un paso del infinito.

martes, octubre 23, 2007

make a wish

Ayer vi a Nico Ferrari.
Almorzamos en su pizzería con la Toña y la Fran.

Fue loco. Fue recordar tantas historias de llaveros por correo y de visitas secretas al taller, de caminatas por el paseo Bulnes, de carretes perfectos y ese matrimonio del que volvimos cuando ya era de día. Fue encontrarme con una Caro que creía que había perdido, y que me encanta. Con mi yo muerta de risa, sin peros, sin dramas, viva. Me hizo bien. Ver a Nico me dejó ese sabor dulce que me ha dejado toda la vida, excepto cuando estábamos peleados o cuando no me quería y yo me quedaba llorando para siempre.

El fin de semana estuvimos en Algarrobo con mis amigas. Una terapia de dos días que resultó maravillosamente, cinco vasos de bacardi coco incluidos y eso que yo nunca tomo y solamente me mareé y terminamos hablando hasta las cinco de la mañana. Fuimos a la playa, le saqué fotos a una gaviota que salía corriendo cuando me trataba de acercar y le compré un péndulo a mi novio para que haga sus diagnósticos.

Anoche vi una estrella fugaz y aproveché de pedirle un deseo.
Tengo risa y el corazón livianito.
Mi carta esta semana es el diez de espadas:
nada que hacer, sino dejarme llevar.

viernes, octubre 19, 2007

school days

En la noche tengo comida de generación.
Hace cinco años que salí del colegio.

Nunca he sido muy viemei, es cierto. Nunca he formado parte de esa sociedad secreta de ex alumnas que permanece en la eternidad. Tampoco creo que mi vida escolar haya sido una buena etapa linda y gloriosa, ni mucho menos. Al revés. Fue una prueba compleja y larguísima. Pero sobreviví.

Y hoy, vuelvo a enfrentarme a tantas caras que pensé que nunca más iba a ver, y menos querer encontrar. Vuelvo a recordar mis miedos de colegio, mis traumas, mis penas, mis rollos. Vuelvo a ser la niñita tímida que se encerraba en la biblioteca para no pasar los recreos en el patio sola.

Pero es distinto.

Porque hoy ya tengo mi vida y mi camino. Ya sé que lo que me queda por delante vendrá con caídas y éxitos, y que puedo y debo levantarme y seguir. Ya sé quién soy, qué me importa, hacia dónde quiero enfocar mis sueños. Ya sé que puedo hacer lo que se me dé la gana, que nadie me venga a decir lo contrario, y que puedo enfrentar el mundo y el pasado y el futuro.

Por eso voy, al final.
Es momento de mirar de frente.
No me tengo de qué escapar.

miércoles, octubre 17, 2007

loving you

Crisis extrema pero cortita.
Por suerte.

Ayer con mi novio fuimos al cine y después a tomarnos él un drambuie y yo un tequila margarita y a comer aceitunas y queso y fue bacán. Creo que nos hacía falta un tiempo para nosotros. Y me dijo algo muy cierto. Que si esperamos tenerlo todo resuelto ahora que recién llevamos un año, qué nos queda para el resto de la vida.

Ahora estoy en el diario y me duele un poquito la cabeza.

Fui a yoga en la mañana.
Quiero ver a Franco.

martes, octubre 16, 2007

lost in the sounds

Mi blog tiene dos años y dos días.
Hoy hace un año que yo dejé la casa de mi mamá.

Me pasa, de repente, que siento como si todo lo que hemos construido con Franco en realidad no fuera nada. Como si el tiempo se convirtiera, de a poco, en un montón de sueños sin cumplir. Me pasa, de repente, que no sé si nos queremos todavía o si al final nos perdimos entre tantas ilusiones. Que no sé qué queda. Que ya no sé quiénes somos, ni hacia dónde estamos yendo. Me pasa, de repente, que el futuro no es más que soledad sin compartir. Como antes de conocernos, como antes del mundo, de la vida, del cielo.

Ya no sé.
Si construimos el paraiso, ¿para qué existe el infierno?

Franco, mi amor, no nos vayamos.
Quedémonos mejor.
Quedémonos siempre.

sábado, octubre 13, 2007

sadness all over

Ando triste.
Ando encerrándome a llorar y durmiéndome temprano.
Ando aburrida de intentarlo, desencantada, sin ilusiones.

Hoy me vine al diario pensando que uno sólo se puede tener miedo a sí mismo, y que todas las formas de expresarlo no son más que formas. Quizás por eso me asusto cuando ando sola, o cuando es muy muy tarde y Franco no ha llegado, o cuando me toca caminar de noche. Igual yo soy cobarde y siempre me imagino que en todas partes hay asesinos y ladrones, pero en general eso pasa cuando no hay nadie más conmigo. Aunque el otro día estábamos esperando el metro y yo le conté a la Mili esa idea que siempre he tenido de un tipo que llega con una pistola a obligar a la gente a tirarse porque o si no les dispara y los mata igual, pero ella dijo que eso no va a pasar nunca. No estoy tan segura. A un mexicano lo acaban de acusar de caníbal porque se comía a las mujeres y las guardaba de a pedacitos en el clóset y a mí no me sorprendió.

Tengo pena.
Quiero un abrazo y un chocolate.

viernes, octubre 12, 2007

el último vals

En la mañana, mientras volvíamos de clases con la Mili, se subió un cantante a la micro.
Casi lloro porque cantaba muy lindo.

Ayer me tocó trabajar hasta muy muy tarde, como si hubiera tenido cierre en Starbucks. Igual lo pasé bien, pero ahora tengo mucho mucho sueño. Empezamos las clases de tarot el lunes pasado y creo que podría dedicarme a enseñar el MadrePaz toda la vida. Es lo que más me gusta hacer.

A veces no sé hasta cuándo voy a poder mantener el ritmo equilibrado que sigue mi vida ahora. Dicen que la sabiduría es justamente eso: encontrar y quedarse en la templanza, no sobresaltarse, que nada sea ni tan malo ni tan bueno como para hacernos llorar ni reír para siempre. Pero yo no soy sabia. Yo soy una mujer que siente profundamente, que vibra, que sube y baja del paraiso al abismo sin puntos medios. Por eso me pasa que el equilibro es, casi, mi enemigo. Me empieza a angustiar la falta de sueños. Amo mi vida, y no quiero que se convierta jamás en un montón de amaneceres sin sentido.

Ya, llegué hasta aquí, ¿y ahora qué?
¿A dónde queda el infinito?

sábado, octubre 06, 2007

singing love songs

Ayer, saliendo de clases, me encontré con Julio.

Creo que no lo veía hace como seis años, desde que estaba perdidamente enamorada de él aunque nunca nos dimos un beso, pero siempre nos mandábamos cartas por correo y como es escritor me regalaba poesías y caminábamos por Providencia con lluvia y era bacán.

Me he dado cuenta de que en mí conviven dos Caros.

Una, la Carolina, es más formal y educada, salió de colegio de monjas y se le nota de repente, le gusta maquillarse, tomar pisco sour en los eventos y las comidas, comprar ropa y hablar de política aunque no entiende nada.

La otra, la Carolita, se pasa el día tratando de distinguir el mundo real del soñado, contando mariposas, subiéndose a los árboles, vestida con faldas largas y sin zapatos, pregunta lo que no debería, reclama por la injusticia y se deja llevar.

Una es útil para el mundo pero a la otra la quiero infinitamente.
Total, las dos creen en el destino y en las hadas y en las Diosas y en Dios.
Y las dos aman a mi novio.

jueves, octubre 04, 2007

saving myself

Ando media formal porque en la noche tenemos un evento.
Igual no me puse tacos. Los odio.

Siempre he tenido la duda de si los famosos cuando contestan el teléfono y alguien les dice que los van a ir a entrevistar a alguna parte o a sus casas, no creerán que los llama un asesino o algo así. Es que yo no invitaría a pasar a una tal Carolina que dice que es la revista Ya sin antes llamar al diario y preguntar si de verdad trabaja ahí y cómo se consiguió mi teléfono. Los datos de las personas públicas son demasiado públicos y si yo que soy maravillosamente desconocida a veces estoy segura de que me persiguen en la noche, cómo no se les va a ocurrir a ellas.

Esta semana tuve mi primera clase de yoga y me encantó. De hecho, me hacía mucha falta el espacio que antes encontraba en la casa de la Siri y que ahora no estaba en ninguna parte.

Mi novio trajo millones de fotos de la Flo y está ultra linda.
Anoche dormí muy bien y hoy no quería levantarme.
Soñé con el Cutto's.
Tengo ganas de ir a cantar.

sábado, septiembre 29, 2007

un desierto abierto

La mayoría de mis títulos son partes de canciones.
Éste no es la excepción. Se lo robé a Ferreira.

Anoche mi hermana celebró su fiesta de quince y estuvo increíble. Fue loco ver llegar a tantos niñitos que en realidad son grandes, porque nadie me hace cambiar de opinión: a partir de los trece años los papás ya hicieron su trabajo, de ahí en adelante cada uno sigue creciendo solito y si es que tiene ganas. Si no, no. Nunca me ha gustado la gente que trata a los niños como si fueran tontos y no pudieran tener una visión propia del mundo. Al revés: muchas veces tienen más conciencia y claridad que muchos adultos golpeados por la vida que ya dejaron de creer.

A mí que no me quiten la inocencia ni el asombro, ni la magia, ni la vida, ni los sueños, ni las hadas. Que me dejen en paz para sentirlo todo, para caminar sin zapatos en el pasto mojado y subirme a ese árbol que me encanta. Que nadie se meta. Es mi realidad. Que se busquen la suya mejor.

Tomo cocacola zero y escucho he pecado.
Igual tengo sueño porque el carretito adolescente duró hasta tarde.
Mi novio anda en el norte visitando a su hija.

jueves, septiembre 27, 2007

writing for life

Ayer mi hermana cumplió 15.
Cuando yo tenía su edad me pasaba anotando detalles del día mi agenda y le pegaba mil papelitos y boletas y ahora es como un libro muy gordo.

De repente echo de menos escribir como antes. Porque claro, quizá ahora tengo un estilo más propio y esa forma casi sensata de enfrentar el mundo con letras, después de tantos intentos por enfrentarlo sola. Pero no sé si, en el camino, he perdido la magia. No sé si tanta responsabilidad y tanta educación no me han terminado convirtiendo en una persona peor. No sé si escribir seguirá siendo, para siempre, mi catarsis, o llegará ese día temido en que me dé cuenta que no queda nada por decir.

Acabo de salir de una prueba de ética. El martes, mientras estudiaba, le saqué una foto a una mariposa y me tomé un litro de cocacola. Ayer vi papi ricky pero igual ya quiero que se acabe. También quiero que encuentren a Madeleine y que sea verano. Nada más.

Estoy usando mi cartera verde.
Tengo ganas de comer chocolate.
Para variar.

sábado, septiembre 22, 2007

poquito a poco

En el diario.
La Gabriela me acaba de regalar un chicle de menta.

Antes de venir me junté con mi hermano y la Maca porque quería que conocieran la tienda vegetariana de Los Dos Caracoles, pero estaba cerrada así que mi hermano me llevó a comer un pedacito de pizza al Rocco's. Lo pasé ultra bien.

Anoche soñé con Claudio. También soñé que me iba de viaje con la Fran y alguien más que no era la Toña, y entraba al otro país con un carnet de identidad prestado. Tengo ganas de comer chocolate, y eso que anoche con mi novio nos comimos un trencito entero, pero igual.

Estoy bien. Eso siento. Que, de a poco, me he ido reencontrando. Que ya no ando en el fondo del abismo donde me hundí todo el invierno, quizás incluso desde el año pasado. Que empiezo a acordarme de mis motivos, mis prioridades y mi forma de hacer las cosas. Pero además siento que, por primera vez, estoy en la posición de decidir sin dar ningún tipo de explicaciones a nadie. Porque antes todo necesitaba un porqué. Ahora no. Todo es como es.

Maripositas en la guata.
Un montón de sueños por cumplir.
Vamos a alcanzar el infinito.

jueves, septiembre 20, 2007

exacto lo incorrecto

De vuelta al mundo laboral.
En la mañana llegué a clases y no tenía así que fui muy feliz.

Ayer anduve todo el día con la guata apretada. Sigo esperando algo. En la tarde fueron la Pily y la Michu a mi casa y leímos el tarot, estuvo increíble. Además vimos los fuegos artificales que tiraron en Apoquindo y nos sacamos fotos y tomamos mucho helado. Soñé que la Siri bailaba en un concierto de rock femenino y que yo tenía un perrito y un gatito muy lindos.

Con la Mili fuimos a la fonda vegetariana el lunes, estuvo piola. Comí una empanada de pino con carne de soya. Tuve tiempo para leer mujeres que corren con lobos, estar con mi novio y domir mucho. Me encantaron mis días sin trabajar.

Siento como que quiero escribir mil horas, pero se me enredan las letras.
Me faltan palabras.
No sé qué viene, pero sé que es bueno.

sábado, septiembre 15, 2007

lonely hours

Franco Ferreira me hace reír.
Hace tiempo que no me encantaba tanto un blog nuevo.

Estoy en el diario y recién cuando venía en el taxi me di cuenta que me toca trabajar el fin de semana del dieciocho. Filo, porque para mí todos los sábados son días hábiles y además por primera vez en tres años tendré el resto de las fiestas patrias vegetarianas libres. Me hubiera gustado ir a la playa porque la Toña se fue y no tengo con quién pensar en carretes fomes. Mi novio no es muy de la idea de llegar y partir a cualquier lado. Yo sí.

Hay poquísima gente en este lugar. Es como un mercurio fantasma.

Anoche, leyendo mujeres que corren con lobos después de comer un trencito entero y ver papi ricky, llegué a la conclusión que quizá lo que siempre he soñado no existe. ¿Qué es el amor? ¿Un montón de detalles? ¿La compañía eterna de una persona que corre contigo y te toma en brazos de repente? ¿Lo cotidiano, una marraqueta con mantequilla, una café dulce, un montón de ilusiones?

¿Dejamos de estar solos, alguna vez?
Yo creo que no.

miércoles, septiembre 12, 2007

arms wide open

Vengo llegando de un almuerzo.
Estuvo muy entretenido.

El otro día tuve una conversación que me dejó pensando. Soy de la idea de que uno no puede gastar más plata sólo porque tiene más y que, de hecho, cuando tiene, está en el deber de compartirla y hacerla útil. O sea, ¿cómo me compro un vestido de cien mil pesos si hay muchas personas que viven con eso un mes? ¿Con qué cara?

Pero, para mi sorpresa, hay mucha gente que no está de acuerdo. Que somos libres, que gastemos como queramos, que es un derecho porque trabajamos para tener lo que tenemos. Yo no sé. No podría. Me duele la guata de pensarlo.

Y no hablo de solidaridad, ni de beneficencia, que son conceptos que me cargan. Hablo de que la energía tiene que moverse, de que uno recibe y da, porque si solamente recibe, entonces no estamos yendo a ninguna parte. Me asusta un poco pensar qué pasaría si todos nos convirtiéramos en individualistas sensatos y no creyéramos que hay algo más, que somos alma y cuerpo y que somos importantes y únicos y que influimos en el universo con cada palabra que decimos y cada gesto que no hacemos.

Tengo tantas ganas de salir a caminar.
Ando como flotando.
Me encanta que haya sol.

lunes, septiembre 10, 2007

in the waiting line

Guata apretada, expectante otra vez.
Mi vida no deja de moverse a un ritmo - casi - desenfrenado.

Ayer almorcé en la casa de mi mamá y en la tarde fuimos al Homecenter. Cambié de lugar las cosas en mi departamento, cosí unas fundas muy bonitas para los cojines y a mi novio le acaban de avisar que asciende a asistente de gerente. Estoy muy feliz. Enamorada. Quizás con un poco de ojeras todavía, de tanto sueño que me falta, pero con esa emoción profunda que me recuerda que estoy viva.

Sí, es cierto, hoy le dije a Daniel que me falta algo que me remueva un poco.
Lo que me deja tranquila, es que siento que ya viene.

Vamos, Caro.
Falta poco.

jueves, septiembre 06, 2007

feeling dizzy

Echaba de menos mi blog.
Me duele mucho una muela del juicio que me debería haber sacado hace tiempo pero ya apareció.

Como encontraba demasiado poco consecuente no comer carne y usar un bolso de cuero, ayer me compré una carterita como de esterilla toda linda y sin animalitos. Estoy muerta de sueño, y eso que ni siquiera terminé de ver El Perfume anoche y me dormí igual un poco temprano, pero es inevitable. Esa semana no estoy haciendo un tema para la revista, estoy haciendo tres porque viene el dieciocho y todo eso. A propósito del dieciocho, hay una fonda vegetariana que me tinca ultra entretenida porque además probé los choripanes de soya y son bacanes.

Ahora ando casi todos los días con anillo y siempre con las uñas pintadas. Igual a veces me hago moño, porque mi pelo ya no está tan lindo, quiero que me creza. Anoche tuve un sueño que hizo que despertara pensando en mi novio que ya se había ido a trabajar, aunque no me acuerdo muy bien qué fue.

Me encanta estar acá.
Voy a comer chocolate.

sábado, septiembre 01, 2007

la última noche

Se acabó.
Ayer salí por última vez como partner de Starbucks Parque Arauco.

Lloré mucho y me regalaron una foto ultra linda y unas flores. Me firmaron la pechera y Daniel me dibujó una carita feliz en la mano derecha que no he podido borrar. Mi novio cerró la barra conmigo. Al final, me senté un ratito a mirar la tienda. Eso fue todo.

Hoy decidí dejar de comer pescados y mariscos. Nunca he creído en las cosas a medias, y me parece que si ya estoy en el camino, por qué no seguirlo hasta el final. Además existe el sushi vegetariano, así que no tengo excusas.

Ando muerta de sueño, pero tranquila. Segura de que lo que sea que viene es lo mejor. Y, por primera vez, con la certeza de haber terminado la etapa más importante de todas. Viviendo el fin del principio.

Le agradezco a Claudio ese afán de la verdad. Le agradezco que me haya enseñado que hay una sola forma de enfrentar el mundo, que yo soy quien soy. Porque aprendí cayendo hasta el fondo. Pero aprendí.

Y acá me pongo de pie ahora.
La frente en alto, los ojos brillantes, la sonrisa fácil.
Otra vez.

miércoles, agosto 29, 2007

staying up

Sola en el diario.
Manicure, anillo nuevo, collar calipso y la polera bonita que me prestó mi hermana.

Me gusta esto de andar producida por el mundo, sobre todo cuando hoy en la tarde, caminando, encontré esa pizzería que Nico Ferrari me dijo que iba a instalar tan cerca de mi casa y entré y estaba Nico Opazo y no me reconoció al principio.

Es divertido estar aquí ahora que no queda casi nadie, me imagino que estoy trabajando hasta tarde porque soy muy responsable pero es mentira. Lo que pasa es que tengo que ir a un evento y estoy esperando que se desocupe algún auto, andan todos colapsados con las protestas. Igual yo una vez fui a una protesta. Estaba con parka roja reporteando para mi clase de audiovisual y quedé casi ciega con las lacrimógenas. Fue toda una experiencia.

Mañana, clases.
La vida universitaria es casi eterna.
Estoy contenta, viva y con ganas de salir.

sábado, agosto 25, 2007

tiempo de partir

Pensé en muchas cosas para escribir mientras venía en la micro.
Ya se me olvidaron todas.

Yo sé que me he ido antes de Starbucks, y que dejar este trabajo por otro mejor pagado y que a fin de cuentas es lo que llevo estudiando casi cinco años me debería bastar para no sentir esta nostalgia absurda que siempre me llega en los finales y las despedidas. Pero no.

Cuando recién entré a hacer la práctica al diario y todo me cargaba porque tenía al frente un mundo nuevo que me parecía tan ajeno y frío, fue la Pepa Salas, mi gerenta de distrito en Colón, la que me subió un domingo en la mañana a su auto y me llevó a una hora de masajes en un spa para que me relajara.

Pero fue en Parque Arauco, en mi tienda, donde más me tocó vivir. Cuando después de siete años de silencio apareció el hombre que alguna vez fue mi papá, colgué la pechera verde quince minutos y a la Sandra, mi supervisora, no tuve que explicarle ni una palabra. Cuando ese sábado después de terminar con Claudio me tocó ir a trabajar ocho horas, las pasé encerrada llorando mientras lavaba platos y escuchaba radio, sin que nunca nadie me insinuara que tenía que ir a atender clientes o a limpiar mesas. Cuando conocí a Franco trabajando juntos y me enamoré y todo el mundo lo supo, no hubo más que abrazos y felicitaciones. Cuando después de renunciar dos veces, quise volver, todas las puertas seguían abiertas para la hija pródiga de una empresa que está llena de amigos.

Yo, al final, aprendí las lecciones de vida más grandes detrás de esa barra de espresso. Aprendí que cada persona, desde sí misma, tiene un mundo que entregar. Que en la diversidad se encuentra la verdadera riqueza. Y que sí, quizás no cumplimos todos esos principios de la misión que nos tenemos que aprender cuando entramos, pero sí cumplimos con lo más importante: tenemos pasión, cariño, respeto. Sobre todo, tenemos fija en la mente esa idea de que lo que hacemos, lo podemos hacer mejor.

Me voy con el corazón en la mano.
Cierro una etapa que empezó hace tres años, un martes en la mañana.
Dejo todas mis sonrisas en el lugar donde he sido más feliz.

miércoles, agosto 22, 2007

celebrating life

En la mañana vi un pajarito de muchos colores.
Ando ultra resfriada y con ganas de dormir.

Haciendo un recuento, esto es lo que ha pasado en mi vida: renuncié a Starbucks pero igual trabajo hasta el próximo viernes porque me ofrecieron la belleza de la revista Ya que es solamente el lugar donde he querido trabajar toda la vida, así que aquí estoy ahora, sentada en el computador de Juan Luis que anda en Buenos Aires y con un montón de frutas y flores para hacer una foto.

Feliz.

Igual tengo un poco de susto, porque esto es todo nuevo y las cosas nuevas hacen que me duela la guata de repente. Pero también tengo la certeza de que Dios por algo hace lo que hace y no pienso entrometerme en sus planes para mí.

A vivir, no más.
Se vienen domingos libres y mucha primavera.
Me voy a pintar las uñas.

sábado, agosto 18, 2007

el sentido de las calles

Semana de cambios y oportunidades.
Vestida de blanco, resfriada, en el diario.

En la mañana fui a la Estación Mapocho al día de la fotografía y lo pasé ultra bien, después de que todos hablaron comí queso y tomé un poquito de vino. He visto varias exposiciones porque con mi novio dejamos el miércoles feriado como día cultural y paseamos por el Bellas Artes y el edificio de la Telefónica. Echaba de menos mi lado favorito de Santiago, y creo que si algo me dejó mi colegio fue el gusto adquirido por el arte, aunque de conocimiento no tenga nada.

Anoche soñé con Franco y Daniel, y no me acuerdo de qué se trataba el sueño, pero desperté muy contenta aunque media resfriada, he tomado tanto propóleo que me voy a terminar convirtiendo en abeja.

Otra vez escribiendo sobre el veganismo.
Bostezo, café con leche y el teléfono en silencio.
Se viene el salto de mi vida.

sábado, agosto 11, 2007

preparando cicatrices

Libertad.
Escribo desde el diario, con sueño, falda a cuadritos y lo que queda de mi espresso sin azúcar.

Acabo de imprimir el libro "Mujeres que aman demasiado" porque alguna vez, hace mucho tiempo, la Siri me dijo que lo leyera y hace dos días lo encontré y me puse a hojearlo sentada en esa librería que me encanta y recibí varios mensajes. A ver si escucho bien ahora y no termino de nuevo perdiéndome en el camino.

Me duele un poco la cabeza, pasé la mañana muy enojada y eso repercute. Pero ya no más. En la tarde voy a ir al cine con Franco y espero dormir bien hoy porque mañana me toca trabajar muchas horas.

Almorcé papas con tortilla de verduras y ensalada de pepinos.
Quiero hacer ese pedido de comida vegetariana rica que tengo listo en internet.
Se viene el carrete de mujeres Starbucks.

jueves, agosto 09, 2007

timeless zone

Yo creo que la Siri y Claudio ya están en la cuarta dimensión.
La era de Acuario se me anda apareciendo por todas partes.

Me tomé la mañana libre después de caminar en la nieve anoche y dormí hasta tarde, fue rico. Siento que mi cuerpo necesita descanso y no pretendo negarle nada de lo que me pida. Ayer además escribí en la Ya y fue ultra entretenido, porque parece que echaba un poco de menos.

A veces pienso que si Franco me dedicara a mí la mitad del tiempo libre que le regala a Starbucks, yo no le pediría nada más. Acabo de almorzar sushi en un restaurant que siempre había querido conocer. Hace frío y me puse el chaleco que me regaló mi suegra. Quiero comprar unos audífonos buenos porque los que tengo se escuchan por un lado solamente y no puedo cantar tranquila en la calle.

Ya casi nunca tengo miedo.
Me imagino una luz dorada y siento que viene algo grande.
Pido que todas las almas nos elevemos a tiempo.

martes, agosto 07, 2007

nearby

Ayer me tomé día libre.
Me vestí de blanco y rosado.

Estuve acostada leyendo cuadernos antiguos hasta las cinco de la tarde y después fui a pasear por Providencia. Me habló un tipo muy simpático que era de Puerto Varas y andaba vendiendo poesías y me dijo que no recibían ayuda del gobierno para el arte y todo eso así que le compré una. Antes, apareció al frente mío en la calle una cuponera de Sodexho llena y decidí que era un regalo del cielo porque sólo me quedan mil pesos y ni siquiera tengo cargada la bip. Después, llegué caminando hasta la fuente bonita de Salvador y me quedé un rato mirando el agua. A la vuelta me tomé un café en el Havanna, comí pan con queso y me encontré con dos compañeras de universidad que me caen bien así que estuve un rato conversando acerca del novio de una de ellas, que está muy feliz y se nota.

Fue un buen lunes, gracias a ese post anónimo que me devolvió la sonrisa.
En la noche vi Papi Ricky y comí Subway con mi novio.
Me hacía mucha falta estar cerca mío.

sábado, agosto 04, 2007

hard to find relief

Me siento sola.

Hace tiempo que ando con la sensación de que lo he dejado todo, y que quizá, un día cercano, ya no me quede nada. Anoche, a las doce, la Toña me fue a buscar a mi casa. Me quedé a alojar en la suya, me vio las cartas, conversamos y fue muy bueno porque Franco había salido con sus amigos y yo no quería más de ese silencio tan oscuro y sin estrellas en el departamento vacío.

Ando triste, con ganas de llorar a ratos, con el corazón pesado y las manos blancas. Mi alma me pide que encuentre mi espacio otra vez, que salga del negro y de la boca seria, de los párpados tan ciegos, de la guata vacía. Siento y no siento, vivo y no vivo, a veces estoy. Ando lejos, en el silencio, en el abismo, bien al fondo. Me quedo en la nada, ojos cerrados, sin respirar para no hacer ruido, ni un poquitito, para que no se moleste nadie, para no existir.

Me siento sola.
Tan sola.

martes, julio 31, 2007

back in town

En el mundo, en Santiago, en el diario.
De vuelta al frío y las nubes después de casi una semana de sol.

Me tuve que sacar la pintura roja de las uñas ahora que me toca otra vez Starbucks, pero filo. Igual echo un poco de menos preparar café y conversar con los clientes simpáticos. Ayer en la noche mi mente quiso tener pesadillas y le dije que no, así que terminé soñando que un candidato a presidente me daba una entrevista y me ofrecía un millón de pesos por inventariarle unas repisas con libros.

Hace mucho que no abría Mujeres que corren con lobos, entonces obvio que el mensaje fue claro y preciso, es tiempo de darme tiempo. No puede ser que lleve tantos meses sin una vuelta por Viña, sin andar en teleférico, sin pasear entre los puestos de la Vega, sin ver Amélie. Además, tengo que escribir un libro. Y luego.

No sé cuánto le queda a mi vida con tres trabajos.
Hasta que termine de pagar las tarjetas, supongo.
Y después nada.
Libertad.
Total, Dios y el universo proveen siempre.

sábado, julio 28, 2007

la sonrisa perfecta

Mi novio está de cumpleaños y ahora tiene veintinueve.
Él ve los Simpsons. Yo escribo que lo amo.

Anoche fuimos a tomar algo rico a un lugar donde igual peleamos un poco con la galla que nos atendió porque nos quería cobrar de más - siempre nos pasa eso, me pregunto si tendremos cara de millonarios pero no creo -, hoy almorzamos con la abuela de Franco y vamos a ir a comer con su mamá. En verdad he comido un montón todos estos días y ha sido ultra rico.

Siempre he defendido la idea de pensar positivo. Incluso antes de la campaña esa de un gobierno hace no tanto, donde cantaban papapapapa-pa-pa. Y más todavía desde que un par de personas muy sabias me enseñaron que ser feliz se elige, y que las palabras decretan realidades. Entonces claro, no sé si seré optimista o qué, pero siempre creo que las cosas van a funcionar. Cuando dejo de creerlo, y empiezo a pensar que me voy a morir porque un asesino está esperando en mi ventana a que me duerma, quiere decir que necesito descansar.

Por eso este viaje me hizo bien.
Vive, Carolina, que sólo existe ahora.
Voy a darle un besito a mi novio guapo.

jueves, julio 26, 2007

the answer lies within

Siempre he sido una solitaria.
Me encantan los viajes en bus al lado de la ventana y con la música bien fuerte.

Estamos de vacaciones con mi novio, por primera vez tantos días libres juntos y en el norte y ha sido bacán porque lo amo infinito. Además, hoy mi sobrino cumplió ocho años en el día sin tiempo y aproveché de pedir tres deseos porque vi la primera estrella al lado del mar y porque es el año nuevo maya.

En la mañana había sol y una mariposa. Ahora hace mucho frío, pero filo. Estoy feliz cerca de Franco viendo tele. Hoy pensé que cada uno tiene un día y una hora para morir y que dan lo mismo las circunstancias, entonces quizás el peligro en realidad no existe.

Ahora vamos a salir yo creo.
Tengo ganas de bañarme en una piscina temperada.

sábado, julio 21, 2007

sleepy morning

Estoy tomando leche con chocolate caliente.
Hoy me puse mi parka dorada.

Acabo de pasar tres días en Viña con mi mamá y mi hermana y me hizo bien. Fuimos al casino (perdí un poquito), paseamos por ferias artesanales, dormimos en un hotel muy lindo y eché de menos a mi novio aunque se compensaba un poco con esa vista del mar y el ruido de las olas que me encantan, además, igual metí los pies al agua llenos de arena, vi una puesta de sol de ésas que aparecen en El Principito y canté mucho con la ventana abierta y el viento frío en la cara.

Nunca había hablado con Marie Rose Mc Gill por teléfono, pero llamó recién y le contesté. En el diario, obvio. Fue divertido porque es ultra simpática y me dijo que era un amor.

Hace tiempo que no tenía vacaciones, y aunque no han sido tantos días y aunque claro, no puedo dejarlo todo de una vez y tengo que ir por partes, siento que estoy descansando. Yo elijo ser feliz, de eso me acordé en Viña y en el tarot que me lo dijo tan claro, vienen cambios y quizás viajes y sobre todo celebraciones, y espero no olvidarlo.

Estoy viva.
Es una gran noticia.

martes, julio 17, 2007

accidentally in love

Anoche tuve una pesadilla horrible.
Mi mamá, mi hermana y yo secuestradas por un caníbal.

La semana pasada, el jueves doce para ser exacta, cumplimos un año con Franco. Fue un gran aniversario, que terminó con nosotros tomando tequila margarita y comiendo pasta en La Pizza Nostra, todo por culpa de la cancioncita esa.

Ha sido un gran año. El mejor, de hecho. El año en que más he puesto en práctica lo aprendido, y en que más he podido conocer la realidad de cerca. Con mi novio, ya no me siento sola. Adoro la certeza de que no importa lo que pase, de que no importa si un día nos dejamos de querer, porque ya nos amamos profundamente, ya vivimos, ya somos.

A Franco, el infinito, el universo, los sueños y las hadas y los arcoiris.
Al mundo que estamos construyendo juntos, de a poquito, todos los días, la fe y la fuerza.
A Dios, mil gracias.

Hoy de vacaciones casi totales. Vamos que se puede.

sábado, julio 14, 2007

seven seconds away

Todavía en shock.
Asesinaron a la misma Natalia que yo conocí el martes en la noche.

La historia salió en todos los diarios y en todas las noticias. Su ex pololo la degolló, mató a su papá, atacó a su hermana chica y después se suicidó.

Y es tan irreal, porque no sé, porque yo estuve frente a ella y no vi ningún tipo de señales, porque solamente tenía ojos de pena y transmitía esa sensación de vivir angustiada, igual que miles de personas, igual que yo durante tanto tiempo. ¿Será que uno no siente nada, que no presiente la muerte, que entra por la ventana con un cuchillo, y todo se acaba y uno ya no respira, ni tiene frío, ni tiene sueños? ¿Será que somos, solamente, un montón de mañanas que no llegan?

El martes, cuando la conocí en la casa de una amiga, la Natalia quería irse temprano porque su papá era muy estricto. Comimos pan con mantequilla y tomamos té con cubitos de azúcar. El pololo de mi amiga la fue a dejar al metro y nosotras caminamos pensando que quizá ellos se gustaban.

No sé por qué la alcancé a conocer.
La vida es tan frágil.
Tengo escalofríos.

viernes, julio 06, 2007

estudiante eterna

Vamos que se puede.
Sólo queda una entrega de taller.

Obvio que me eché objetivos y métodos, no podía ser de otra manera, pero filo porque me acaba de ir muy bien en el examen de derecho, quizás porque en el fondo siempre he tenido alma de abogada. Y ya voy a estar de vacaciones. Al fin.

La motivación, bien. Siento que se viene algo grande, no sé qué. Quizás cambios. Ando contenta y cantando y tomando mucho chocolate caliente del nuevo que sacó Starbucks. Me gusta mi novio. Me gusta caminar con lluvia. Me gusta sentir que el mundo no es una amenaza, sino un regalo. Y eso sólo pasa cuando estoy bien.

¿Desear la muerte a alguien es maldad?
Yo no creo.

lunes, julio 02, 2007

sunday night

Hay gente que no le tiene miedo a nada.
Yo no soy de esa gente.

Recapitulando, Sebastián Puga es el mismo Sebastián del que alguna vez escribí muy poco con nombre pero mucho sin, más o menos en noviembre de hace dos años. Bueno, ya lo entrevisté y ya hice su perfil y me encantó todo.

Ahora estoy en la casa de la Coté porque tenemos carrete y me di cuenta que echaba mucho de menos tener una tarde de hacer nada y arreglarme. Están dando la era del hielo, amo al tigre cuando dice no ta bebé. Mientras caminaba hacia acá por Parque Bustamante me di cuenta que el fútbol mueve masas por lo menos en Santiago, porque en la calle sólo andaban los skaters y un par de personas con pinta de estar caminando a ver las exposiciones del Bellas Artes. Y yo, claro, que no hacía ninguna de las dos cosas.

Escribo porque me encanta mi blog.
Estoy contenta y con ganas de carretiar.
La Coté me acaba de tirar el teléfono en la cara.

viernes, junio 29, 2007

running for life

Corriendo para variar.
Escribo de pasada.

Resulta que tengo que hacer un perfil para taller y claro, había pensado en Sebastián Puga pero me daba como cosa llamarlo porque después de tanto tiempo y todo eso. Hasta el sábado. Iba yo saliendo de la exposición de los anteojos de Allende en el Bellas Artes cuando, sin aviso, apareció al frente mío con una polola toda pelolais que me miró ultra feo. Y le pregunté. Y me dijo que ya. Y ahora voy saliendo a tomar el transantiago bien rápido para llegar a preguntarle de su vida. Quién diría.

Sólo un informativo de último momento.
Un aviso de utilidad pública.
Qué sé yo.
Ya tendré más detalles.

sábado, junio 23, 2007

free to fly

Trabajando en el veganismo.
Mi novio está en La Serena.

Ayer fui a reportear para taller al lado del Líder de General Velásquez, en una veterinaria chiquitita que estaba llena de perritos de la calle empapados, calentádose frente a una estufa a gas. Me encantó. Andaba sin paraguas así que yo también me mojé entera, pero filo. De ahí acompañé a David al Hogar de Cristo pero terminé tomando un taxi de vuelta a la Alameda antes de que él hiciera su entrevista porque hacía demasiado frío.

Alojé en la casa de la Toña, tomamos bacardi coco con cocacola y nos reímos mucho. Tuve dos pesadillas eso sí; en la primera, Franco me ofrecía cuatro millones si terminaba con él pero yo no quería, y en la segunda un tipo me trataba de asaltar en inglés cuando yo subía un cerro camino a misa y después nos hacíamos amigos pero él desaparecía antes de que me pudiera despedir.

Echo de menos a mi novio.
Su hija ya cumplió un año y a nosotros nos falta poco.
Tengo tantas ganas de ver el mar.

lunes, junio 18, 2007

childhood

Ayer en el metro pensé que es loco ser niño.
El mundo parece tan grande.

Lo que pasa es que yo estaba sentada en el suelo y miraba arriba a todo el montón de cabezas y me acordé que cuando era chica me daba miedo que mi hermano creciera tanto que rompiera el techo de la casa. En esa misma época, también estaba segura de que adentro de la radio había gente chiquitita cantando, y de que el Pollo Fuentes me podía ver cuando yo estaba en pijama frente a la televisión blanco y negro.

Cuando yo era chica, mi casita de muñecas había llegado en helicóptero, el conejito pasaba a dejar chocolates antes del amanecer, los peluches despertaban de noche a conversar y los árboles de las plazas eran pedazos de bosques. Nunca tuve amigos imaginarios pero acostumbraba hablarle al vacío como si mucha gente me pudiera escuchar (y lo sigo haciendo).

Creo que, cuando yo era chica, adquirí todas mis costumbres. Supongo que me gusta subir a los árboles porque siempre pensé que desde ahí era más fácil llegar al cielo, que salto en las pozas de agua porque ya nadie me dice que me voy a resfriar con los zapatos mojados, que canto con lluvia tomando helado de chocolate y paseo en teleférico y escribo cartas de colores porque he aprendido que sólo puedo ser a través de las cosas simples.

Cuando yo era chica, leía tanto que a veces me pasaba el día sin hablar. Mi color preferido era el morado. Lo que más me daba miedo era que una noche entrara un asesino a mi casa y me matara sólo por ser la única despierta.

Quizás sigo siendo chica.
No he dejado de creer.
Y me encanta jugar con barro.

viernes, junio 15, 2007

you can set me free

De repente creo que no tengo nada más que escribir.
Pero siempre se me ocurre algo.

Ayer anduve en micro con lluvia y la ventana un poquito abierta y fue bacán. La Mili cumplió diecinueve años y yo me acuerdo que a esa edad, no hace tanto, yo estaba locamente enamorada de Nico Ferrari, visitándolo en su taller, cocinándole pies de limón y mandándole cartas por correo porque siempre he sido ultra romántica aunque a veces no se me note.

Ahora con Franco llevamos once meses y es loco, porque hace ocho años que no llevaba tanto tiempo con nadie, excepto cuando me gustó Claudio que igual no es lo mismo porque casi siempre estábamos separados. Yo cuando chica quería un príncipe y lo quise durante mucho tiempo, quizás hasta que conocí a mi novio y me di cuenta que la magia del amor es la que se construye todos los días. Creo que amar es vivir un montón de experiencias de a dos, y quedarse.

Es cierto que quizá yo un día me vaya.
Siempre me voy, al final.

No es que le tenga miedo al compromiso, ni que no me imagine a los noventa años al lado de Franco. No es que no quiera hijos y nietos, y convertirme en una matriarca. No es que no sueñe con contar esas historias de parejas de toda la vida. Es que tengo la certeza de que no puedo serme infiel. Y de que siempre estaré dispuesta a dejarlo todo por no perderme.

Por hoy, aquí me quedo.
En la libertad infinita de amar sin medida.
A un paso de mis vacaciones en la arena.

domingo, junio 10, 2007

welcome to the jungle

Casi una semana en cama.
Y me hizo bien.

Después del diagnóstico de influenza y bronquitis obstructiva, terminé convencida de que era tiempo de alejarme del mundo. Al margen de pruebas y trabajos, de horarios sin cumplir en Starbucks, de dos días menos en el diario, descubrí que mi vida tiene su propio ritmo y sus propios ciclos, que despierto y duermo sin horas y sin fecha, que mi corazón siente más profundo cuando se rodea de silencio. Me acordé que puedo vivir sin correr todo el día, que es mi deber encontrar espacios para que mi yo descanse y retome la esperanza de un mundo mejor. Es un trabajo de todos los días, y de todos.

Soy capaz de dejar mi vida por un sueño.

Todavía no estoy tan recuperada, pero tengo la certeza y la calma que creía haber perdido. Tengo el corazón latiendo firme, las manos dispuestas a trabajar, la mente centrada en el infinito. Porque la eternidad y la magia no me las quita nadie. Porque Dios y las Diosas me dan paz, fuerza y fe. Porque estar conmigo, al fondo del abismo, fue la mejor forma de renacer.

La nada me trajo de vuelta el mundo entero.
Estoy tranquila.
De pie.
Sonriendo.

martes, junio 05, 2007

hunter

Debería estar en cama pero estoy en un cibercafé.
En realidad, debería estar en El Mercurio.
Pasa que las cosas nunca son como deberían.

Tanta pena hoy en la mañana. Tantos sueños, además, y todos distintos y más encima vi a la Siri y la quería abrazar y al final no me acuerdo qué pasaba. Ayer cerré Starbucks y el taxi no llegó a buscarnos así que pasamos una hora muertas de frío sentadas en una escalera y yo no sé cómo lo hará la gente que duerme en la calle, porque claro, me dicen que se acostumbran, pero me pregunto si sería capaz. Creo que la respuesta es no.

Yo pedí tres días para mí, y sé que éste es el tercero que me manda el universo. Con dolor de garganta y otros, pero si no cómo. Lo vale, a fin de cuentas.

Me vuelvo a acostar, ahora.
Tres pruebas mañana y mucho que pensar.
O sentir.
No lo tengo claro.

sábado, junio 02, 2007

visionaria

Es como si tuviera mucho que escribir.
De ahí lo pienso y creo que no.

Hoy pasé la mañana escuchando a la sinfónica juvenil porque era el aniversario de las orquestas y me mandaron a Matucana 100. Fue muy lindo, aparte que un niñito de Puerto Montt tocó violín solo y yo me emocioné porque creo que la música puede salvar tantas vidas. Ahora me tomo un cortado frente al computador y espero a que sea hora de salir para ver a mi novio. Me tinca que todo el mundo piensa que estoy a dieta porque siempre pido ensaladas cuando como, pero no. Lo que pasa es que no venden muchas cosas sin carne. Aparte, me encantan el chocolate y la crema, odio las cosas light porque tienen gusto a sacarina y nunca en mi vida he hecho una dieta.

Tengo ganas de ir al cine y no sé, de caminar creo, aunque igual caminé harto ya. Ayer con Daniel hicimos un seminario en Starbucks y estuvo ultra entretenido, sobre todo porque pensé que me iba a dar mucha vergüenza, pero como que me salió personalidad de alguna parte aunque igual me dolía un poquito la guata antes de empezar. Es como cuando iba a la tele. La gente que estuvo con nosotros era muy simpática y contaba sus anécdotas de infancia con olor a canela y a limón.

Le saqué la lengua a una niñita de rosado en el metro y parece que se asustó.
Franco pasó a verme mientras yo almorzaba un vegetariano en Elkika.
Le puse repeat a la canción del desastre total y he pasado más de dos horas escuchándola.

jueves, mayo 31, 2007

piedra sobre piedra

Me tomé el día libre.
De a poco, vuelvo a escuchar a mi mujer interna.

Ahora ando de paseo por la universidad porque me dieron ganas de escribir mi blog, caminé toda la mañana por Providencia y terminé tomando un chocolate caliente ultra rico por acá cerca. Me compré un libro nuevo y uno usado de la Simone de Beauvoir, un capri de trufa y uno de frutilla de los chiquititos y una dobladita con queso. Canté todo el rato esa canción de Alejandra Guzmán que le ponen a la Cata en Papi Ricky y salté en las pozas de agua que dejó la lluvia de alguna hora que no tuve idea, pero antes de llegar acá estaba empezando a llover otra vez por suerte, así no me lo pierdo de nuevo. Pasé a mi árbol preferido en la plaza cerca de Salvador y esa iglesia que queda en Lastarria para darle gracias a Jesusito porque estoy muy feliz.

Me acuerdo que el invierno pasado fue romántico hasta decir basta y que me pasé bailando y rodeada de mariposas. No sé qué vendrá ahora. Quizá la soledad profunda que me anunciaron las cartas, yo conmigo. Estoy dispuesta a vivir lo que me toque. En poquito tiempo más, volveré a ser capaz de defenderme y de enfrentar el mundo. Lo siento. Estoy viva.

En el lugar donde me tomé el chocolate me atendió un tipo muy simpático y me preguntó si nos conocíamos de otra parte y yo le dije que quizás.
Leí mucho rato sobre sanaciones en un libro que me encantó.
Voy a tomar una sopita acostada en mi cama con guatero.

miércoles, mayo 30, 2007

kiss me so sweet

Amo a mi novio.
Ha pasado casi un año desde que trabajamos juntos, creo que fue un miércoles, y yo lo miré y le dije que me gustaba.
Y hemos construido el cielo.

Franco me conoce como nadie más. Sabe que cuando tengo frío me duele la cabeza, que odio la sacarina y las cosas light, que en las noches, a veces, me despierto con susto por alguna pesadilla y no puedo volver a dormir si no me abraza. Franco ha vivido conmigo mis procesos más oscuros y los más brillantes. Me ha visto llorar dos semanas seguidas con esa pena que parecía que iba a durar para siempre, y después sacarme los zapatos para caminar en el pasto mojado y cantar tan fuerte. A Franco no le importa si yo a veces no sé nada. No me cuestiona cuando quiero dejarlo todo. Me compra chocolates, me prepara desayuno, se levanta y va corriendo a buscar marraquetas cuando me dan ganas de comer pan con mantequilla.

Amo a mi novio por los detalles. Por la cotidianeidad. Porque todos los días descubro que mi casa sin él no es mía. Porque me gusta cuando comemos sushi y vemos películas, y cuando él juega DS mientras yo leo la Cosmo. Porque a veces, cuando pienso que funciono tan bien sola, leo mi blog y me acuerdo que mi sueño más grande siempre fue encontrar a un compañero. Porque, a su lado, soy más mujer.

Franco no sólo es mi novio.
También es mi mejor amigo.
El regalo más lindo del cielo.

martes, mayo 29, 2007

la loba

Soñé con la Siri y Claudio.
Ayer se acabó mi crisis.

La Toña me leyó el tarot y me quedó claro que no es tiempo de tomar decisiones. Por ahora, se trata de vivir. De recordar que no me gusta llegar temprano y acostarme a ver televisión, sino caminar por Santiago de noche y mirar las estrellas y cantar, cantar fuerte, hasta recoger todos los huesos y reconstruirme mil veces, mientras sea necesario. De recordar que Franco es mi compañero de vida ahora, y que quizá un día nos separemos y sigamos caminos distintos porque no estamos amarrados a amarnos para siempre. Porque somos libres.

Ayer estuve en cama todo el día y me hizo bien. En la noche, como a las once, me puse parka encima del pijama y me tomé mi agüita de melisa en el balcón, sintiendo que el frío me recordaba la magia de estar viva. Ayer quise darle las gracias a Daniel por aparecer de repente y devolverme la fe. Ayer leí otra vez "mujeres que corren con lobos", escribí, pinté, lloré un poquito y me reí mucho. Fue mi día para mí.

Hoy, en El Mercurio.
Dispuesta a ponerme de pie eternamente.
Ya va un abismo menos.

domingo, mayo 27, 2007

just to break my fall

No quiero escribir cosas tristes.
Hoy fui a reportear el día del partimonio.

Ayer tuve un día bueno y malo. Bueno porque conocí a la hija de Daniel que es ultra linda y se llama Sofía Paz, a mí igual me hubiera gustado llamarme así, aparte que se ríe harto y adora a su papá y a mí su papá me cae muy bien porque sabe escuchar y tiene el corazón gigante, aunque no sé si lo sabe. Y malo porque en la tarde apareció la hermana de Franco, entonces yo nunca pensé que podía odiar a nadie pero parece que a ella la odio porque me hizo tanto tanto mal y me puse a llorar de rabia cuando la vi y me dolió la guata y me tuvieron que dar agüita con azúcar.

Filo.

Ahora estoy en el diario, con parka. En la mañana llovieron hojas mientras caminaba hacia el metro y me encantó. He escuchado todo el día Fidelity y a veces me río sola y me dan ganas de ir al cine y dos minutos después se me llenan los ojos de lágrimas porque siento que no me quiero levantar nunca más.

Tanta dualidad, Carolina.
Tanto apego.
Tanta libertad que te llama a gritos.

miércoles, mayo 23, 2007

one foot on the ground

Ese sabor amargo
de besos que no se dan
y de tardes,
de amaneceres,
de inviernos tan fríos,

sola.

Me acuesto bien tapada,
como dos chocolates grandes
(uno con almendras),
prendo la radio, la tele, la luz.
Es de día y está oscuro.
Los ojos nublados,
el corazón quieto,
las manos secas,
chaleco gris.
Me faltan los colores de la canción perfecta,
en la pena infinita del vacío más absurdo.
Ese sabor amargo
de la sensación y la certeza
de que nunca podremos ser nosotros.
De que siempre,
siempre,
siempre,
seré sólo

yo.

martes, mayo 22, 2007

finding a way

Nunca se ha tratado de tener.
Siempre de ser.

Hay personas que entienden y otras que no. Mi novio dice que esto ya me había pasado antes, y que seguro es algo específico que me molesta. Miski postea sobre mirar a la gente en las ventanas de los buses y yo lo he vivido tantas veces. La Hormiguita cree que es un malestar material y Daniel, en Starbucks, opina que lo que pasa es que me da por pensar, entonces, como pienso, nunca voy a estar tranquila si no hago algo que me motive de verdad.

¿Y qué me motiva?

Conocer personas y contar historias, entrar en el mundo, en tantos mundos, ir al cine sola, caminar con frío y con lluvia cantando, columpiarme en Vespucio, jugar con los niños y tomar en brazos a las guagüitas para que no lloren. Buscar alguna forma de que ya nadie tenga que pedir dinero para comer y menos para drogarse porque la vida no lo acoge, que la calle no sea la mejor opción ni la única posible, que Randy no crezca un día para darse cuenta que más allá de San Gregorio, cruzando Vespucio, no hay nada.

Necesito salir de la inercia.
Tenerlo todo es la forma más facil de quedarse quieto.
Que Dios me ayude a encontrar mi camino.

sábado, mayo 19, 2007

manos blancas

Y entonces, esto pasó así:

Ayer me quedé a alojar donde la Toña después de pasar todo el día con mi noviecito lindo en Valparaíso con caminata por los cerros y visita a La Sebastiana incluídas, y encontré la respuesta que necesitaba.

La Toña tiene razón.

Toda la vida he contado con alguien a quien mirar y admirar, alguien a quien seguir y ahora, de repente, sola, me encuentro un poco perdida. Porque en el fondo cuando había estado más cerca mío siempre había sido con ayuda. Con tardes en el Cajón del Maipo y la nieve blanca y el agua congelada del río. Con lecturas de tarot y cursos de mujeres, y antes, mucho antes, con esas conversaciones tan llenas de llanto y chocolates con almendras.

Pero ahora no.
Ahora no sé hacia dónde caminar.

De repente me pasa. Me siento y miro y lo tengo todo. Pero no a mí. Estoy lejos, media enterrada, media ahogada, media casi sin respirar porque sólo así puedo no entrometerme en los logros y olvidar que en realidad yo quiero mucho más, que esto no me basta, que todo, a veces, es nada.

Claro, vengo al Mercurio, tengo mi ropa y mis gustos y tiempo para ver televisión. Tengo otros dos trabajos estables, un hombre al que adoro, y un par de semestres de clases antes del título que ya es casi mío. Tengo mi casa, mi espacio, mi amor.

¿Y qué mas?
¿Y yo?
¿Y mis sueños?
¿Y mi mujer salvaje, dormida, profunda, en silencio, que se aburriría con tantos matinales y tan poca vida real?

¿Dónde estás, Carolina?

martes, mayo 15, 2007

being myself

En El Mercurio y con sueño.
Acabo de tomar medio litro de agua.

Hoy fui muy feliz toda la mañana, porque me tocó reportear en el San Cristóbal y no hay nada más rico en el mundo que estar de pie en medio de miles de árboles mientras caen unas gotitas chiquititas del cielo. Después caminé por el centro y terminé llamando a un taxi del diario para que me fuera a buscar porque con el Transantiago era imposible volver sola.

Hace tiempo que no tenía ese frío que no molesta, lleno de hojas secas que suenan tan lindo y con ganas de pasear toda la tarde sin zapatos en el pasto.

Amo a mi novio.
Siento que no necesito nada.
Plena, absoluta, entera.

sábado, mayo 12, 2007

cuerpo sutil

Hoy probé el sake.
Pasé la mañana reporteando en Bellavista.

Quizá antes yo escribía mejor. En mis primeros trabajos con Pablo Márquez, cuando estaba en pleno proceso de aprender a describir sin adjetivizar, quizá tenía más corazón, más ganas, más fuerza. Quizá necesitaba que alguien me dijera que estaba bien y que me admiraran por la capacidad de desprenderme de mi propia mirada para mirar por todos los que no estaban ahí.

Pero no sé. Me pasa que siento que, hace un tiempo, escribo sólo desde mí y para mí, por mí, conmigo. Tanto ego. Las letras tienen vida propia y yo trato de dejármelas para siempre, de recuerdo. No aprendo a soltarlas. Por eso releo mil veces y me aprendo todo de memoria y trato de que se quede, que no se vaya, que las palabras no mueran ni salgan volando como mariposas, porque en mi mundo todo lo que vuela es como una mariposa de colores y en invierno.

Quizá mis escritos se han convertido en una sucesión de amaneceres y anocheceres y de insomnios con sueño. Quizá no soy más que lo que escribo y lo que creo que escribo en mi mente que nunca se calla. Quizá, yo misma, no me calle nunca.

Espero que así sea.

viernes, mayo 11, 2007

college girl

La gente de Santiago no está feliz.
Me di cuenta hoy en el metro.

Todo el mundo anda con cara de agotado, y no creo que sea solamente el sistema de transportes, aunque ha influido más que un poco. Quizá el estrés viene de antes y yo no tenía idea. Aunque claro, siempre me gustó pasar entre los autos en los tacos, cantando bien fuerte y caminando rápido porque en realidad a veces caminar es la mejor opción y así la gente seria se reía un poco mientras me miraba. Pero ahora, ni siquiera eso. Andamos todos como zombies.

Tengo ganas de irme a la playa, un día libre, nada más, a mirar el mar que tanta falta me hace. Hoy en la tarde me verá el iriólogo amigo de mi hermano a ver si descubre por qué mi eterno dolor de guata. Y eso.

Entre ayer y hoy, tres pruebas.
Muchos bostezos.
Chaleco naranjo, bufanda morada, zapatillas.

lunes, mayo 07, 2007

petitorio individual

Si el hombre que alguna vez
se hizo llamar mi padre
llegó
- por casualidad o insistencia -
a esta página tan mía,
le pido en público
y de buena manera
que, por favor,
me deje en paz
y que no vuelva a intentar aparecer
en ninguna de las formas posibles.

Sólo eso.

sábado, mayo 05, 2007

a lonely life

Esta semana, he vivido mil estados.
He sido la mujer más feliz y la más triste, llorona hasta decir basta por cualquier detallito, con certezas e inseguridades tan grandes y tan contradictorias que he llegado a pensar que me estoy volviendo loca.
Pero no.

Siempre le termino echando la culpa al exterior de lo que me pasa adentro. Que estoy cansada, que Starbucks, que El Mercurio, que la universidad, que hacer clases y leer las cartas. Ayer descubrí que me estoy dejando ir. Que creo que me encontré, y lo escribo y lo repito a ver si se hace cierto. Y recuerdo que las cosas son como son, y no como uno quiere que sean. Y dejo de tratar de de evitar lo inevitable, de pensar que puedo decidir sobre lo trascendental cuando en realidad no puedo porque la trascendencia nos arrastra, en su momento, cuando quiere, y dejamos de ser personalidades y somos alma. No puedo volver a tenerle miedo a todo. No puedo.

Creo que me di cuenta a tiempo. Que alcanzo a gritar más fuerte mientras me hacen callar. Que puedo tomar aire puro y guardarlo mientras todo lo falso pasa al lado mío, sin tocarme, y yo me descubro tan intacta y dentro del mundo de verdad.

Me voy a quedar conmigo.
Voy a ser.
Porque yo soy.