jueves, noviembre 20, 2008

that is that

Yo siempre escribo.
Aunque no siempre actualice mi blog.

Ayer fue un buen día, a pesar de los dos eventos que tuvieron ocupada mi mañana hasta después de almuerzo. Primero, otra clase de maquillaje. Después, un perfume demasiado dulce. Pero conocí a gente simpática, conversé harto y se me pasó rápido. En la tarde tuve mi última clase con los chicos de Súmate y me encantó. La verdad es que todo el curso fue entretenido, los amé con locura y pasión desde el principio, y descubrí que enseñar me motiva más que cualquier otra cosa que conozca. Quizá a eso debiera dedicar mi vida. No sé. Ya no me quiero cuestionar más, por lo menos por un par de meses.

El lunes, en el Drugstore, encontré el oráculo de las diosas que buscaba hace mucho, desde que la Siri partió al sur y se lo llevó con ella y seguro que ahora lo lee mientras mira la lluvia. Así que lo compré y, de repente, mi vida empezó a sentirse más liviana. Tal vez todo se resume en que necesito recordar mi camino de verdad, el que va más allá de este mundo, más allá de las ilusiones y de maya y de las cárceles que uno mismo crea para encerrar el alma y que se quede en silencio. Tal vez sólo necesito recordar que soy libre y feliz porque elegí serlo, y de esas decisiones uno no puede llegar y escaparse. Que nada es tan bueno ni tan malo, ni tan absoluto en definitiva.

Yo soy lo que soy y nada más.
Yo no soy mi cuerpo, eso está claro.
Yo soy mi alma.

miércoles, noviembre 12, 2008

you found me

Trabajo, trabajo, trabajo.
Siempre me acuerdo de ese señor que era candidato a algo y aparecía como tres segundos en la tele.

El último tiempo he andado con las energías bajas. Cansada. Como si, por un momento de calma, hubiera perdido la capacidad de moverme. Quiero dormir una semana, bañarme en el mar, que Mati me abrace y comer cosas dulces. No estoy triste, sólo desganada. Sin motivación. Aburrida. Con sueño.

Igual me echo de menos, porque quiero sentirme bien y hacer cosas otra vez, no pensar todo el día en que quiero que sea de noche para llegar a mi cama. El próximo lunes cumplo cinco meses con Mati y es como si fuera una vida. Si de algo tengo certeza, es de que mi futuro aparece más brillante y más sencillo desde que él está a mi lado.

Mil suspiros al mismo tiempo.
Quiero acurrucarme y que me cuiden.
Me siento como una niñita chica.

jueves, octubre 30, 2008

es un soplo la vida

Tengo mucho sueño.
Por suerte mañana es feriado.

El martes en la noche fue mi ceremonia de titulación, después de haber pasado todo el fin de semana y desde el jueves en cama sin comer por culpa de un virus. La ceremonia fue fome, porque el discurso fue fome, pero igual terminar la universidad al fin no deja de ser emocionante, sobre todo porque desde primer año yo pensaba que me iba a salir a mitad de camino. Y no. Lo logré. Soy periodista, con cartón y todo. Nos juntamos en la casa de mi mamá con mis amigas y mis amigos y mi familia y Mati para celebrar. Estuvo muy lindo.

Ayer en la tarde fui a comer una ensalada de frutas con crema al Café el Patio, caminé por Providencia, escuché música vieja y buena y dejé que me mojaran las gotitas de agua de la fuente de Salvador. Lo pasé bien. Me gustó estar sola. En la noche escribí mucho rato, me tomé una copa de vino y comí aceitunas. A veces siento que mi vida no es más que una suma de detalles, y que cada segundo cuenta como un mundo entero.

Tengo ganas de ir a la playa.
Me hace tanta falta un poco de mar.

domingo, octubre 19, 2008

dreaming of you

Éste es mi post trescientos sesenta y cinco.
Obvio que voy a celebrar.

Ha sido un fin de semana increíble. El viernes con Mati cumplimos cuatro meses y me invitó a Wisin y Yandel. Fue un hit. Bailamos todo el rato, blingbling y cintillo brillante incluidos. Después, cuando se acabó, fuimos al casino nuevo de Rancagua y jugamos hasta las cuatro y media de la mañana. Ayer nos levantamos a las tres de la tarde y en la noche tuvimos un matrimonio con todos sus compañeros de pega que son adorables. Pusieron mil canciones viejas, hasta esa de Martín Ricca que canta para Britney Spears y hubo mucho cotillón y sacamos fotitos y lo pasé bacán.

Lejos lo mejor de días como estos es que me doy cuenta de que, por primera vez, tengo un partner. Alguien que se ríe conmigo, que juega, que le da lo mismo lo que piensen los demás y si escuchamos reggaetón o música electrónica o rock pesado. Que me entiende y si no me entiende, trata. Que me acompaña y me invita y quiere que estemos juntos. Que además de mi pololo, es mi amigo de verdad. Con el que puedo conversarlo todo, conocerlo todo, vivirlo todo. Sin juicios ni peros ni preguntas ni porqués ni para qués, que son peores.

Mati es el hombre con el que descubro, todos los días, que se puede ser feliz de a dos.
Ahora estoy en su casa, sin zapatos, frente al ventanal del living.
Y me siento en paz.

jueves, octubre 09, 2008

i'll stay alive

En el diario.
Traje frutillas de La Vega para el almuerzo.

Hace un tiempo, cuando empecé a trabajar en la belleza de la revista, me perdí y casi caigo enferma de frivolidad. Empecé a comprar ropa con plata que no tenía, a encantarme con tonteritas como carteras para los eventos y zapatos de taco que nunca usé, a pasar mis tardes de compras en los malls, a disfrutar más de una manicure de peluquería que de un libro acostada en el pasto, a tomar taxis que pagaba con mi línea de crédito a fin de mes. Empecé a olvidarme de las cosas importantes. Dejé mi vida y mis sueños, mi energía creativa, mis letras, mis ideas.

Pero me salvé.

Hoy, ya no me importa si toda mi ropa nueva la compro en la ropa usada. No necesito sentir que invierto en mi look, porque no necesito tener un look más que para los eventos, que son mi trabajo. No trato de caminar sobre siete centímetros ni sobre diez ni sobre veinte, porque amo mis zapatitos planos y mis zapatillas de cebra. Hoy, ya no finjo. No pretendo. No me interesa llegar a ser alguien en un universo que para mí está tan lleno de nadies.

Me siento en paz.
Segura de que, en el fondo, no nací para ser gris.
El mundo está lleno de colores.

jueves, octubre 02, 2008

don't you forget

Ya van a ser tres años desde que empecé a escribir mi blog.
Mi vida ha cambiado un mundo en todo ese tiempo.

Es que claro, primero vivía con mi mamá y estaba en la universidad y trabajaba en Starbucks y me gustaba Claudio. Después, pasé a vivir con mis amigos en el centro mientras pololeaba con Franco y seguía trabajando. Viví con Franco un año cuatro meses, hice mi práctica y me quedé en la revista Ya mientras hacía una ayudantía en Actividad Cultural del diario, dejé Starbucks entremedio, hice clases de inglés y de tarot y hace poco de periodismo en una universidad privada. Empecé a vivir sola y terminé con Franco y mi vida como estudiante al fin, me dio apendicitis, sigo en la revista y pololeo con Mati hace casi cuatro meses. Todo pasa muy rápido.

Hoy, mirando con distancia, sólo puedo agradecer por este espacio que me ha ayudado a no olvidar. Siento que uno tiende a pensar en tiempos pasados como tiempos mejores, y eso no es verdad. No hay mejor tiempo que el presente. También siento que escribir es mi libertad más grande, la que nadie me puede quitar. Que es cuando escribo que soy yo misma, sin máscaras, sin medias sonrisas, sin rendirle cuentas a nadie. Sin olvidar que mi alma está intacta a pesar de todo, que lo que soy no se destruye, ni se transa, ni se transforma, sino simplemente aprende. Crece.

Estoy tranquila y decidida a aceptar lo que el universo elija para mí.
Ahora voy a comprar unas galletas al kiosco.
Tengo mucha hambre.

lunes, septiembre 29, 2008

afraid

Desinspirada.
No sé dónde se quedaron mis ideas.

Ahora estoy en la revista, tratando de escribir la belleza de la próxima semana, y pensando en que afuera el día está tan lindo y en que me gustaría estar sentada frente al mar con los pies en la arena. Creo que voy a dedicar mi tarde a leer. O a dormir, no sé todavía. Tengo tanto sueño todo el tiempo que a veces me cuestiono cómo es posible que me mantenga de pie o sentada, cuando lo único que quiero es quedarme acostada y abrazar a Mati mil horas.

Anoche fuimos a ver La Niebla y me gustó, aunque insisto en ver películas de terror de noche y después tengo pesadillas. Igual no me dio miedo, sólo angustia, y en esa sensación soy experta. Se me cierra la garganta, me muerdo los dedos, me cuesta respirar. Es lo peor. De repente me pasa también cuando tengo que ir a los baños del cine sola. Siempre pienso que alguien va a estar esperando a que aparezca para matarme. No sé por qué siempre pienso que la gente me quiere matar.

Hice una lista de canciones muy viejas y las escuché mucho rato.
Ando llena de pasado, pero sin una gota de nostalgia.
Necesito un chocolate caliente.

lunes, septiembre 15, 2008

all that i want

Pienso tanto que a veces creo que me voy a volver loca.
De verdad.

Es que me paso preguntando si existo, si existimos todos y no somos más que un montón de ilusiones. El sinsentido del sentido de la vida me colapsa un poco y de tanto cuestionarme no puedo dormir. Pero bueno. Trato de acostumbrarme a la idea de que el mundo es incomprensible y nada más. Me como un chocolate, o un alfajor, y compro carne de soya para este dieciocho que se viene, espero el bus del diario, vengo, escribo, y ya. No sé quiénes somos ni hacia dónde vamos, cuál es mi meta, mi misión, mi objetivo, qué es ser. Ocupar un espacio, un momento. ¿Existe algo de verdad? ¿O es sólo lo que pensamos que estamos viviendo? ¿Será que cada uno crea su propia historia, su propio destino, al punto de que nada está escrito de antemano y todo es posible? Siento que me hace falta creer en algo, creer de todo corazón, como antes, en un sentido y un motivo, en un ser superior que guía mis pasos hacia algún lugar en el infinito.

Mi cabeza da tantas vueltas y yo sólo quiero descansar.
Tengo un poco de frío por el aire acondicionado.
No sé con quién dejar al Conde el fin de semana.

lunes, septiembre 08, 2008

vivir un siglo

Me encanta escuchar canciones viejas.
Estoy tomando agüita de manzanilla.

No sé por qué me ha costado tanto volver a escribir. Volver a enfrentarme a la pantalla en blanco, a las letras del teclado, a mi cuaderno. Volver a sentarme en silencio con alguna canción mala de fondo y un chocolate y todo el tiempo del mundo. Escribir implica, para mí, muchas cosas. Un espacio de calma, de expresión de rabia y de pena y de todo. Implica que me escucho y me dejo en testimonio. En palabras. Escribir es obligarme a no olvidar, a no inventarme castillos en el aire porque la idea de que todo tiempo pasado fue mejor es absurda y más todavía con tantas frases de testigos presenciales.

Quizá lo que pasa es que a veces vuelvo a sentir que el mundo me arrastra y me lleva, y que yo no estoy haciendo nada por detenerlo y que tal vez sea tarde muy luego y ya nunca me pueda bajar. Vivo rodeada de tanto y de tan poco, de desayunos donde el tema central son las cremas y cómo usarlas y cuándo y yo miro mi vida y no puedo creer que esté donde estoy. Si alguien me hubiera preguntado alguna vez, si me preguntan todavía, a qué sería lo más improbable que me dedicara, respondería que a hacer vida social. Claro, mi trabajo tiene otros beneficios. Mucho tiempo libre y pocas responsabilidades. Pero no tiene pasión. Ni vida. Ni sueños. Ella, la que se alisa el pelo y se pinta los labios, la que sonríe para las fotos, la que se compra ropa y se hace manicures, no soy yo. Ahora está bien, es cierto. Sólo me cuestiono de repente, pero no soy malagradecida y siento que el universo supo regalarme a la vez todo lo que le pedí.

Mi trabajo es también mi libertad.
Es sólo que me falta algo.
Y no sé dónde encontrarlo.

domingo, agosto 31, 2008

lonely afternoon

A veces me pregunto
qué pasaría conmigo
si dejara de escribir.

miércoles, agosto 27, 2008

alegría

Llegando de Cirque du Soleil.
Estuvo increíble.

A Mati le regalaron entradas, así que estuvimos en todos los lugares vip y al lado del escenario. Fue lindísimo. Sobre todo porque durante dos horas y media me olvidé de todo, de los designios divinos que no entiendo y seguramente nunca entenderé, de las cosas pendientes para la revista, de la poca plata que me queda siempre a fin de mes, y sólo tuve ojos para las luces y los trajes, y oídos para la música, y todos los sentidos puestos en el escenario donde el tiempo voló y la gente también.

Ahora, después de la magia, vuelvo a la realidad con un poquito más de esperanza. Y rezo para que esa personita que tanto quiero no siga con esa pena tan grande. Para que se le sanen las heridas del corazón. Para que deje de sentirse sola.

Mati se acaba de ir.
Escucho a Francesca Ancarola mientras le hago cariño a mi gato.
Me voy a acostar ahora.

lunes, agosto 18, 2008

all that you are

En mi casa.
Con la guata un poco apretada y segura de que viene algo grande.

Hoy, en la micro camino al diario y mientras pensaba en Mati, me acordé de las conversaciones con la Siri. Es que uno puede amar a cualquier persona, sólo basta con ser capaz de descubrirla, porque al final porque cada uno es un mundo en sí mismo. Nadie es tan bueno, ni tan malo, ni tan lindo, ni tan feo. Algunos tenemos un poco más de miedo, es cierto, venimos un poco más heridos porque quizá hemos vivido menos pero lo hemos sentido tan profundamente, y algunos, en cambio, tienen esa virtud, esa capacidad de sanar. De amar sin medida, hasta que se pase todo, hasta desbordarse de amor.

Mati es distinto a todo lo que yo siempre pensé que quería. Es ingeniero, piscis, cuadradito, planificador hasta el último detalle. También es tierno, dulce, alegre, mateo, inteligente, y con una paciencia infinita. Mati me da mi espacio, aunque a veces no lo entienda. Deja que me vaya lejos, y me está esperando cuando vuelvo. Me abraza cuando lloro. Cuando me duermo a su lado. Cuando ando mañosa y no quiero nada y me enojo a la primera palabra. Mati hace que me sienta segura. Querida. Amada.

Antes, yo pensaba que la felicidad venía de la mano con el cielo y el infierno.
Por eso agradezco a Dios por cada paso con que he construido mi camino, por cada historia.
Hoy sé que la felicidad sólo se encuentra cuando se vive en paz.

lunes, agosto 11, 2008

chocolate con almendras

Acabo de llegar del cine con la guata revuelta y el corazón en la mano.
Vimos 4 meses, 3 semanas y 2 días.

Yo casi nunca lloro con las películas. Claro, lloré con Mi vida sin mí y con la última media hora de El gran pez, pero no es lo común. Tampoco lloré hoy. De hecho, hoy la angustia fue tanta que llorar no hubiera servido de nada. Es la mejor película que he visto en mucho tiempo.

Tengo tantas cosas que escribir y no sé cómo. Quiero decir que este fin de semana con Mati fue bacán, sobre todo ayer que fuimos a pasear al centro y tomamos té de un capullo que se convertía en flor con el agua, que me encanta Santiago justo antes de que llueva, que aunque a veces creo que el miedo - a la vida, al dolor, a todo - me va a ganar, al final siempre termino mirando de frente con los ojos bien abiertos, hasta el infinito.

Quiero decir que puedo rayar mi pared entera y nunca voy a lograr decirlo todo, que me encanta estar sola pero de repente necesito un abrazo para poder dormir bien, que a pesar de que he amado con todo mi corazón muchas veces, nadie me había enseñado tanto de amor como Matías.

Quiero decir que siento que estoy empezando a encontrarme y a encontrar mi camino. Que quizá me demore, y me cueste, y me asuste, y que seguramente voy a necesitar algo más que las flores de Bach que me regaló el universo. Pero sé que de alguna forma, aunque sea de a pasitos cortos y con muchos descansos intermedios, voy a llegar.

Mi gato se pasa mirando fijo a un punto vacío.
Seguro ve mucho más allá que yo.

lunes, agosto 04, 2008

el momento es

La semana pasada tuve dos viajes.
Buenos Aires y Arica.

Hoy, en Santiago otra vez, en la misma silla frente al mismo computador, sólo puedo decir que fueron días que me sirvieron para recordar quién soy yo de verdad. Y es que yo no pertenezco a la sociedad del glamour ni a los zapatos de taco. Yo no sirvo para decir las palabras precisas en el momento perfecto, ni para saber qué ropa se debe usar en qué ocasión importante, rodeada de personas importantes, en lugares importantes.

Por eso hoy elijo el colchón en el suelo antes que la cama alta de sábanas tan blancas. Elijo las ventanas abiertas en vez de las cortinas de terciopelo. Elijo la cara con tierra sin maquillaje, y los pies descalzos en el pasto, y la ropa usada que venden en la feria.

Hoy, conscientemente, elijo la libertad.
Que Dios y las Diosas me acompañen y me muestren el camino.
Tengo la certeza de que lo sabré seguir.

jueves, julio 31, 2008

cenicienta ilegal

En el diario.
Hoy me puse mi polera azul nueva.

Anoche, cuando llegué del evento en Buenos Aires y acababa de pasar mi maleta por esas cintas de aeropuerto que ven todo, una señora me preguntó de la nada: ¿usted qué lleva en dos envases de vidrio?. Obviamente yo pensé que eran perfumes. Pero no. Eran los frasquitos de manjar y miel que me había traído de recuerdo. Y me denunciaron, me citaron, me hicieron firmar una declaración y pagar una multa. Como toda una delincuente. Igual fueron simpáticos, y aunque anoche lloré porque era el frasco de miel más caro de mi vida, hoy mi tata me pagó de vuelta para que se me acabara la angustia. Ahora que lo pienso, es divertido. Ayer mientras pasaba, era horrible.

El viaje me sirvió para darme cuenta de todo lo que me gusta Mati, para borrar varios prejuicios y para descansar. Estuve en un hotel ultra lindo, me vestí Magnifique, conocí un montón de gente y comí mucha comida vegetariana. Ahora voy a ver a mi hermano y mi cuñada y mis sobrinos después de casi siete meses.

Estoy contenta, con risa, y segura de que se viene algo bueno.
Después de Arica, el infinito.
Gracias al universo por todo.

jueves, julio 17, 2008

hay amores

Hoy estoy de santo.
Hoy, también, Mati y yo cumplimos un mes.

Hace casi una semana que soy periodista. Se acabó. Después de cinco años y medio, dejo la universidad y, a diferencia de otros finales, no siento nada. Ni siquiera un poco de nostalgia. No añoro lo vivido. No miro al infinito por la ventana mientras pienso que todo tiempo pasado fue mejor. No escucho la misma canción mil veces caminando bajo la lluvia. Sólo doy gracias a Dios porque voy a tener más tiempo, el bien más escaso de mi vida. Creo que a los economistas les encantaría analizar cuánto pagaría uno para ser libre.

El sábado fuimos con Mati a Viña, apostamos en el casino con sus papás y no es que me esté volviendo jugadora porque en realidad sería un vicio muy caro de mantener, pero me entretienen mucho las maquinitas, sobre todo cuando tienen dibujos lindos. Se supone que íbamos por el día, pero al final nos quedamos hasta el domingo que amaneció precioso, nos tomamos fotos, me mojó una ola caminando por la Avenida Perú y metí los pies al mar.

Estoy contenta.
Quiero que pasen dos semanas rápido, para ir a Arica.
Y que sean muchos meses más.

lunes, julio 14, 2008

bon voyage

Hoy le escribo a mi hermana.
A la viajera que cumple un sueño.

La Isi siempre logra lo que quiere. Se queda, y pelea hasta el final. Defiende su postura y sus creencias, sus ideas, sus ideales y sus mañas con la sonrisa rápida y los brazos abiertos. Y aunque nadie sepa nunca de sus luchas internas, yo, que la conozco, sé que la vida no le ha salido fácil. Que se ha tenido que bancar tantas cosas, desde tan chiquitita. Que se construido a sí misma, a fuerza de porrazos. Yo sé que la Isi, más que nadie, se merece este premio y tantos otros. Este avión, este viaje, este hotel. Se lo merece todo.

La Isi, mi hermana chica que ya hace rato es grande, es también mi ejemplo. Va de frente, sin miedo, con la verdad de la mano, con la certeza de estar haciendo lo correcto. No lo que todos quieren, no lo que haría una niñita bien para calzar en un mundo bien con amigos bien, no lo que algún día le enseñaron que tenía que hacer. Lo correcto de verdad. Lo que ella quiere. La Isi es esa mujer a quien no le sirven las historias a medias. Lo que hay que vivir, se vive. Hasta el final.

Hoy, la Isi recibe esa oportunidad que tanto buscó.
Esto es el premio de tu trabajo, Chica linda.
Felicitaciones y un millón y medio de besos y abrazos de tu hermana que te quiere con todo el corazón.
Que tengas el mejor de los viajes.

lunes, julio 07, 2008

it's about time

Necesito salir de la universidad.
El tiempo hasta el miércoles se me hace poco y eterno.

El sábado fui con Mati al Hipódromo y apostamos toda la tarde. Fue bacán. Ahora tengo mucho sueño porque anoche me quedé hasta la una y media de la mañana haciendo una traducción, pero filo. Fue un buen fin de semana. También comimos en la casa de la Trini, carretiamos donde la Fran y bailamos reggaetón un poquito en un cumpleaños. Ayer almorzamos donde mi madre y en la tarde hice clases de tarot. Me acuerdo de cuando trabajaba todos los sábados y domingos y sólo puedo dar gracias por la posibilidad de dormir sin despertador y quedarme en pijama sin compromisos.

Hoy quiero terminar mi trabajo de tele y el tema de la revista, tomar un café mirando el cielo nublado y pensar que, si todo resulta, quedan tres días para egresar de la universidad, menos de un mes para volver a ver a mis sobrinos, y una semana para que mi hermana cumpla un sueño.

Tiempo de trabajar y esperar.
Las cartas me dicen que disfrute, que es real, que es ahora.
Y yo sé que sí.

martes, julio 01, 2008

give me some time

En el estrés.
Si todo sale bien, estoy a ocho días de ser periodista.
Si no, no.

Tengo mucho sueño y ganas de estar con Mati y de comer chocolate con almendras. Hoy mientras venía en la micro pensaba qué rara va a ser mi vida cuando sólo tenga que trabajar, después de que ya llevo tantos años haciendo tantas cosas a la vez. Igual me va a venir bien, lo sé. Me siento un poco cansada y eso que igual soy chica todavía y que no he vivido casi nada.

Anoche vimos Amor Ciego.
Mati me preparó philadelphia con soya y sésamo y tomamos cerveza.
Lo pasé ultra bien.

miércoles, junio 25, 2008

what to believe

Ayer cumplí una semana pololeando.
Mati me regaló flores y fuimos a comer pizza y al cine.

Cuando veo películas como El fin de los tiempos, siempre me cuestiono. Es verdad que no entiendo casi nada del mundo, y quizá es la norma general, pero me pasa que quiero entender. Que quiero saber. Que si la muerte es muerte, es paso, es estado, es vida. Que al final si todos somos energía, tenemos que ser un poco más conscientes de lo que hacemos y cómo, porque las cosas se devuelven siempre y quién sabe cómo irá a terminar la historia si no cambiamos a tiempo. Tal vez ya no lo hicimos. O tal vez en eso estamos.

No me asusta pensar en lo incomprensible, pero me intriga. Desde que era chica las preguntas nunca me han dejado en paz. Siempre me he cuestionado cuál es mi propósito en la vida, si existo de verdad, si no seré más que una ilusión en una realidad llena de ilusiones. Vivimos en un mundo de fantasía, en maya, como dice mi hermano. A veces me da miedo olvidar que no comprendemos casi nada. O nada. Y que creemos que lo sabemos todo.

Ayer hice un queque de chocolate y ahora me lo estoy comiendo.
Si todo sale bien, me quedan dos semanas como estudiante universitaria.
Vamos que se puede Caro.

miércoles, junio 18, 2008

antigua esperanza

Volver a empezar.
Otra vez, mil veces, hasta el infinito.

En su casa, mientras esperábamos que llegara el sushi vegetariano y tomábamos vino frente al ventanal sin cortinas, Mati me pidió pololeo. Y yo le dije que sí. Lo dudé, claro. Obvio. Si igual tengo un poco de miedo. Es que a veces siento que no importa cuánto quiera la felicidad, siempre se me escapa de las manos. Creo que es la libertad, y no. Que es el amor, y tampoco. Que es la paz. Quizá la felicidad sea la paz.

Hoy sólo sé que dejo mi pasado y mis historias antiguas, tan lindas algunas, tan dulces, y otras tan tristes, con dolores tan grandes que los años no han podido borrar del todo, y empiezo a caminar de a poquito, de a pasos cortos, sin lanzarme al vacío esta vez, sin pensar en mañana ni en el futuro incierto, sin expectativas ni sueños que me quedan demasiado grandes. Hoy soy una mujer que aprende a ser querida y a recibir, a dejar que cada día me sorprenda con su magia, a no pedirlo todo de una vez, porque la vida tiene su propio ritmo y su debido tiempo. Hoy me despido de esa Caro que, por ganar a alguien, era capaz de perderse a sí misma.

Matías me quiere tal como soy.
Yo cierro los ojos y dejo que me tome en brazos, que me acurruque y me sane.
Y me salve.

viernes, junio 13, 2008

me he vuelto a perder

Escuchando canciones viejas.
Sin zapatos, pelo suelto, un poco de frío.

A veces me pasa que ya no sé qué es el amor. ¿Es esa euforia que hace que cada beso se sienta como el primero? ¿La calma de saber que alguien espera en la casa cuando hace frío? ¿La certeza de un abrazo en el momento preciso? ¿El miedo de perder lo que se ha logrado construir? ¿La alegría de los detalles? ¿Las lágrimas compartidas? ¿La aventura del futuro incierto? ¿Qué? ¿Es amor cuando mañana no existe y sólo queda hoy, sólo tenemos ahora, y es suficiente? ¿O, al contrario, es amor la proyección, los planes, los sueños? ¿El amor duele, quema, sonríe? ¿Es amor dejarlo todo, perderlo todo, entregarlo todo, que ya no importe nada más? ¿O es amor esperar, lanzarse al vacío, luchar? ¿Qué es el amor? ¿La tregua, la paz, el silencio? ¿La amistad? ¿El esfuerzo?

Hoy sólo tengo vacío. Soy un montón de guerras perdidas, un montón de pedacitos rotos, un montón de desilusiones. Hoy no queda de mí más que el alma dormida. El corazón cansado. Los ojos tristes. Hoy me acuesto encima de la cama, al lado de mi gato, y lloro un poco por todo lo vivido. Por esas penas antiguas que nunca lloré. Porque a veces sigo siendo la niñita tímida y sola, en la biblioteca del colegio, con tanto miedo a la vida. Porque a veces necesito que alguien me recoja, me tome en brazos y me acurruque hasta que me duerma. Porque sí, soy adulta, independiente y capaz, pero adentro, bien al fondo, una Caro chiquitita pide a gritos que la quieran. Que la salven. Que se queden con ella. Conmigo.

A veces me siento tan, tan sola.

lunes, junio 09, 2008

este mundo va

En la mañana estuve en la Biblioteca Nacional haciendo el trabajo de seminario de investigación.
En la tarde me fui a Viña.

Hace tiempo que no me tomaba un día para mirar el mar y mojarme un poquito los pies en el agua helada escuchando mil veces la misma canción que hoy fue esa de Carla Bruni que nunca he podido cantar porque no sé francés. Me hizo bien. Cada vez que voy, me acuerdo de qué significa volver al hogar. Obvio. Si la rutina me mata de a poquito, mejor la mato yo antes.

Apagué el celular y sólo lo prendí cuando ya volvía, para llamar a Mati. Caminé por la playa y miré la puesta de sol y le pedí tres deseos al mar. También comí torta tres leches y me tomé un espresso. No conversé con nadie, porque no tenía ganas. Escribí, pero no tanto. Entré a una iglesia y a una exposición de fotos. Sobre todo me quedé en silencio, escuchando nada, con el corazón en paz y los ojos abiertos.

Fue una tarde linda y brillante.
Estuve conmigo.
Igual me echaba de menos.

sábado, junio 07, 2008

nobody knows

Sola.
El Conde duerme a los pies de mi cama.

Antes, hace un par de años, cada vez que terminaba una relación amorosa juraba que nunca más me iba a enamorar. Leí tantas veces esa columna de Claudia Aldana, "Resaca de amor", que me encantaba repetir de memoria que el amor es mi peor borrachera. Y claro, caía una y mil veces porque de repente aparecía Nico Ferrari tan mino y tan canchero, tan Alex Mercader en ese tiempo aunque ahora esté convertido en un hombre serio y responsable, o llegaba Sebastián Puga a Starbucks, riéndose de mí y de todos, inteligente, rápido, con esa sonrisa que me derretía. Y mis decisiones quedaban en nada. Como si nunca las hubiera tomado.

Lo que me pasa ahora es que siento que estoy retrocediendo. Que estoy volviendo a pensar que nunca, nunca más. Y no sé. A veces creo que lo que pasa es que, de a poco, he perdido mi capacidad de amar. Claro, el desapego es bueno, lo dicen todos los sabios. Pero del desapego a la indiferencia hay un paso. Y quizá lo estoy dando en este preciso momento.

No quiero despertar un día y darme cuenta de que ya no siento nada.
Me asusta un poco pensar en el futuro.
Al final, quizá todo se resume en que le tengo terror al compromiso.
Ya no sé.

martes, junio 03, 2008

you make me smile

En el diario.
Tengo sueño y hambre y estoy contenta.

Anoche iba caminando con Mati por Luis Thayer Ojeda cuando de repente, y después de que un señor medio loco gritara que tenía una espada, me dijo espérame. Y lo esperé. Y retrocedió un poquito, hasta una florería, y me compró una rosa. Fue bacán. Me acordé de que antes, hace no tanto, un par de años quizá, cada vez que yo salía con alguien esperaba a que se le ocurrieran cosas así y nunca pasaba. Ahora, que dejé de esperar, llega. Obvio. El universo es perfecto.

Es loco pero siento que es momento de dejar de cuestionarme. De agradecer y vivir, nada más. De no buscar explicaciones mi motivos, ni intentar entender hacia dónde estoy yendo. De caminar sin rumbo fijo, al infinito. Quién sabe lo que va a pasar. Qué importa.

Estoy tranquila.
Inmóvil.
En paz.

sábado, mayo 31, 2008

dualidad

Y fui al casting de amor ciego.
Lo pasé bacán.

Claro, ni la Antonia ni Felipe ni mi hermana entienden que yo lo ande publicando en todas partes, pero la verdad es que, para mí, es una de las experiencias más entretenidas esa de sentarse frente a la cámara y contarlo todo. Todo. Me preguntan y respondo. Sin dramas. Sin rollos. Sin medias verdades ni palabras bonitas. Es loco. Soy yo pero no soy yo. Es ella. La Caro egocéntrica, segura, canchera, ondera, linda, coqueta. Mina, obvio. Pauteada por sus experiencias. Real pero falsa, tan falsa en el fondo. Y ahí está mi dualidad. El amorodio más grande que he sentido.

A la Caro de la tele le encantaría mi trabajo. Vestirse pensando en los eventos y maquillarse todos los días, el pelo liso, la chasquilla recién cortada, la sonrisa intacta, el colegio en la punta de la lengua porque es el recurso perfecto cuando ya no hay nada de qué hablar.

Pero esa no soy yo.
Esa es la otra.
Fue un casting muy importante.

miércoles, mayo 28, 2008

detrás de mí

A veces quiero ser famosa.
Hasta he pensado en ir al casting de amor ciego dos.

Lo que pasa es que de repente me pongo a ver tele y me acuerdo de que las cámaras son mis amigas y que en el fondo amo los aplausos aunque vengan acompañados de gritos en la calle y de críticas y dramas porque bueno, no es mi culpa, tengo ascendente leo y es lo que hay. Filo. No creo que lo haga. Quizá igual soy un poco cobarde, aunque ya no le tenga miedo a los asesinos cuando estoy sola en mi casa tratando de quedarme dormida.

Ahora en el diario, esperando a que sean las cinco porque tengo una reunión, y con tanto, tanto frío, que sé que si me pudiera acostar en este minuto, no me levantaría hasta el próximo lunes. Tengo ganas de envolverme en frazadas y terminar de leer el elogio de la madrastra, abrazar al Conde, tomar un tecito con azúcar, mirar por mi ventana y tostar un pan para echarle mantequilla.

Quién sabe si un día se van a cumplir todos mis sueños.
Ojalá.
De momento, me basta.

sábado, mayo 24, 2008

good to me

Me encanta vivir sola.
Es exactamente igual que como lo imaginaba cuando chica.

Estoy en pijama, acabo de prepararme un almuerzo rico y miro por la ventana un Santiago medio nublado mientras Conde pasea haciendo sonar la campanita verde que tiene en el cuello. Amanecí un poco resfriada, pero filo. También amanecí tranquila. Contenta. Esperanzada. Con la certeza de que estoy decidiendo bien, y a tiempo. Sabiendo que, por ahora, mi único compromiso es conmigo misma y mi mujer salvaje y mi alma. Nada más.

Ayer, mientras leía el tarot, me acordé de que mi camino ya está decidido, hace tiempo, y que sólo tengo que esperar un poquito porque todo es cuando tiene que ser, y porque ya llegará el momento de vivirlo plenamente.

Hoy estoy en paz. Sola.
Echaba de menos el silencio.

viernes, mayo 23, 2008

lonely

Si yo pudiera elegir hacer desaparecer para siempre a una persona de mi vida, sería a mi papá.
A ese hombre que me mintió tanto y me dejó tan poco.

Es que claro, yo entiendo a la gente que cree que perdonar y olvidar es la solución a todos los problemas de la humanidad. Entiendo que existen quienes piensan que nada puede ser tan malo como para no tener explicación, excusas, respuestas. Pero yo no soy de esas personas. Yo he aprendido, a golpes, que uno es responsable de cada uno de sus actos ante Dios, ante los demás, ante el destino, ante el universo y sobre todo, ante uno mismo. El karma es ley. Y, como ley, se cumple. Así de simple. Yo perdono y no guardo rencor. Pero creo que olvidar lo vivido es una tontera. Que, a pesar de que las consecuencias se pueden esconder, no desaparecen.

Prefiero ser honesta.
Por eso hoy dejo escrito que mi papá, para mí, se murió hace diez años, el mismo día en que cruzó la puerta y se le olvidó volver.
Eso es todo.
Para que no queden dudas.

lunes, mayo 19, 2008

take a second

Me encanta cómo suenan los ventanales con el viento.
Parece que las nubes estuvieran cantando.

Como he leído mucho últimamente mis cuadernos antiguos, siento que estoy reencontrando una parte media perdida de mí. Es que claro, cuando chica, antes de que un mal pololeo me hiciera perder toda la confianza en las personas y me demorara varios años y muchos porrazos en recuperarla de a poco, yo era muy buena. Inocente. Estaba segura de que nadie actuaba jamás con malas intenciones, pensaba que todo se podía y debía perdonar, aun a costa de mí misma, y no entendía que enojarse y pelear a veces es sano. Que forma parte de la supervivencia.

Hoy, mientras miro las páginas con lápices de colores, me da un poquito de nostalgia y pienso que antes quizá era más feliz porque tenía algo que defender, aunque estuviera equivocada. Pero, a la vez, entiendo que lo que pasa es que al fin estoy dejando de ser la niña demasiado buena, demasiado dulce, y me estoy convirtiendo en una mujer de mirada atenta y despierta, en una mujer que sabe defenderse, que no se expone, que no se vende, que tiene la certeza de lo que está bien y mal, de sus propios límites. Estoy dejando de decir que sí para que me quieran y empezando a decir que no cuando quiero. Olvidando las normas sociales de quedarse en silencio y sentadita para no molestar a nadie, y aprendiendo a levantar la voz, a gritar más fuerte cuando me hacen callar.

Ya no soy ingenua, ni tímida.
Ya no soy esa niñita linda indefensa que aprendió a sobrevivir a costa de su vida.
Ahora soy libre.
Al fin.

miércoles, mayo 14, 2008

fuera de mí

Quizás ahora que tengo computador vuelva a escribir.
Ojalá.

Anoche fuimos a comer a la casa del hermano de Matías y lo pasé ultra bien. Yo comí sushi vegetariano y tomamos vino y fue rico porque me encanta conocer a personas que viven su vida en paz. Además, las sobrinas de Mati son preciosas y me hicieron recordar a mis sobrinos que ahora están tan lejos y no los veo hace siglos. Tengo ganas de viajar. De perderme. De desaparecer un ratito, como antes, como cuando la libertad era más que una palabra y una mariposa en mi espalda.

A veces siento que nunca voy a lograr comprometerme con nada ni con nadie, ni siquiera con mis ideas más importantes ni con lo que quiero lograr. Menos con un romance. Al final siempre me voy, como la protagonista de Chocolate que por eso me gustó tanto, con el viento del norte que me llama y me lleva. Cuando hace diez años nos preguntaron en el colegio cómo nos veíamos en diez años más, la respuesta fue viviendo sola, en un departamento chiquitito, con un computador encima de la cama y rodeada de papeles y libros. Si hoy agrego a mi gato, tengo todo lo que soñé.

¿Es así la felicidad?
Sin zapatos, pelo suelto, aros plateados, cubrecama naranjo y cortinas fucsia.
Suspiro y pienso.

lunes, mayo 12, 2008

no one else

De vuelta al mundo real.
Estoy más flaca y más triste.

Ando existencialista, tratando de que no me importe nada pero sin lograrlo porque al final miro mi vida y me doy cuenta de que quizás me convertí en una de esas personitas grises de las que tanto nos reíamos con Julio cuando yo era chica y caminaba por Providencia con lluvia y el pelo recién teñido y pensaba que se me iba a salir el color con el agua. No quiero que llegue el día en que mi alma cansada se aburra de pelear por existir, por ser, por defender algo que importe de verdad y que tenga sentido. No sé qué hacer.

Claro que también han pasado cosas buenas. Ayer estuve con mi mamá todo el día y fuimos a comprar un mueble muy lindo para guardar mis libros. Tengo un gatito precioso, se llama Conde como el Conde de Montecristo que es mi nueva novela preferida porque estoy enamorada hasta el infinito de Edmundo Dantés, y un amigo personal, Matías, que me consiente como si yo fuera la mujer más importante del mundo y me encanta porque quizás soy un poco egoísta pero necesito mucho dejarme querer.

Me hace falta un mes de introspección sentada sola frente al mar.
Ando apagada, lo sé.
Me siento un poco perdida.

miércoles, abril 30, 2008

nowhere to go

El diagnóstico del domingo en la tarde fue apendicitis aguda.
Y me operaron tres horas después.

Ahora estoy por unos días en la casa de mi madre, en la misma pieza que fue mía tantos años y me siento un poco inútil porque no puedo hacer nada sola y porque quiero estar trabajando y caminando en la lluvia y andando en micros vacías y no sé. Siento que tengo que darle un giro a mi vida, y rápido, pero no tengo claro hacia dónde. ¿Será que siempre uno termina avanzando sin rumbo, o en algún momento uno para y dice claro, esto era, para acá voy bien?

Tiempo de cuestionamientos.
Otra vez.
Y yo sólo quiero encontrar mis respuestas.

jueves, abril 24, 2008

ojos brujos

Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudió.
Ése es uno de mis proverbios preferidos.

Me he dado cuenta de que cada vez soy menos susceptible a las opiniones ajenas, buenas o malas, que cada vez me produce menos satisfacción el reconocimiento externo que el propio, que de repente quizás llegue un día en que de verdad no me importe absolutamente nada lo que nadie piense de mí. Quizá es bueno. Quizá no. Pero es.

Hace dos días vi a Franco por primera vez desde que terminamos. Fue loco. Fue lindo igual, porque yo pensaba que de repente no íbamos a saber de qué hablar ni cómo, y no; fue caminar y sentarnos y conversar de todo lo mismo que cuando estábamos juntos, como si nunca nos hubiéramos separado. Franco será eternamente el hombre que se quedó conmigo, que se atrevió, que se la jugó y me amó de verdad, tal como soy, y me enseñó tanto de la vida, del día a día, de las historias que se construyen trabajando. A él siempre lo voy a querer hasta el infinito, aunque el amor se nos haya escapado sin que lo pudiéramos retener.

Hoy me vestí de rojo y tengo ganas de almorzar algo rico.
Ya terminé los temas de la revista del próximo martes.
Ahora quiero seguir leyendo El Conde de Montecristo.

martes, abril 22, 2008

cascadas de miel

A veces creo que soy dulce y buena.
Después me doy cuenta de que no.

Hoy ando bonita porque estoy contenta, con la guata un poco apretada (¿más cambios? ¿otra vez?), y con ganas de... no sé, de seguir leyendo El Conde de Montecristo quizá, acostada en mi cama tomando sopita y aprovechando que hace frío y que está nublado y que desde mi casa se ve tan lindo el cielo.

Cuando pienso en el amor, pienso en tardes frías con abrazos, en domingos de silencio, en besos y sonrisas y cosas lindas como una cartita abajo de la almohada o un chocolate en la mochila, en lágrimas de repente, en la palabra precisa en el momento perfecto, en minutos de magia abajo de la lluvia o en la playa o en Providencia de noche. Pienso en un montón de detalles chiquititos, en marraquetas con mantequilla al desayuno, en caminatas por el parque vacío, en una copa de vino conversada.

Yo he vivido el amor.
Entiendo que viene, que se va, que es libre y hace lo que quiere.
Lo que importa es que cuando llegue, encuentre siempre la puerta abierta.

jueves, abril 17, 2008

nothing in between

Nunca me ha gustado la gente lais.
Y eso que estudié en uno de esos colegios.

Aunque lo que de verdad me molesta es la poca capacidad de algunas personas de hacer algo por sus vidas. De valerse por sí mismas. De elegir y tomar decisiones conscientes, sabiendo que se trata de la propia historia, que cada uno construye su camino. Ahora que tengo tanto tiempo libre y sola, pienso mucho. Y pienso que el día que yo vuelva a enamorarme, será de alguien que entienda que todo se consigue con trabajo y perseverancia, sin echarse a morir, sin agotarse, sin ser cómodo ni quedarse sentado esperando a que las cosas pasen. Si algo admiro de Franco, si algo me gustó siempre de él es, justamente, su capacidad de levantarse y volverlo a intentar mil veces.

Por eso no podría enamorarme de un lais. De esos hombres que casi tienen treinta y no hacen nada. De los que no saben preparar su comida, ni lavar su ropa. De los que siguen preguntando de qué colegio saliste apenas te conocen, y eso que ya hace rato dejaron de estudiar. De los típicos que necesitan a una mina linda y media tonta, que los entretenga y ojalá no tenga opinión, no se cuestione, no piense, no se atreva a nada que vaya en contra de las reglas establecidas y socialmente aceptadas.

Yo no tengo que darle explicaciones a nadie.
Soy una mujer libre y en paz.
Estoy orgullosa de cada día que he vivido.

jueves, abril 10, 2008

un espejo de cristal

Escribo desde un cibercafé en Escuela Militar.
Hoy temprano tuve un desayuno y otra vez aprendí a maquillarme.

Como este martes no se publica nada mío en la revista me tomé la tarde libre, dejé de pensar en que mañana tengo prueba de filosofía y acá estoy, después de haber visto 31 minutos sola en la sala de cine vacía del Parque Arauco, de haberme columpiado mucho en Vespucio mientras cantaba canciones buenas y las niñitas me miraban desde los autos y les daba risa y de haber almorzado una ensalada del Subway que es, solamente, mi comida preferida del momento.

Estoy contenta. Siento que estoy recuperando una parte de mí. Siento que me debía mucho tiempo también, y que entre tantos días se me escapan las horas y que al final me paso cumpliendo y se me olvida todo lo demás. No es que me haya vuelto frívola, aunque lo temí en algún minuto, sino que estoy ahogada con el sistema. Filo. Siempre hay una salida.

Por ahora, sé que me veo linda aunque no me mire en ningún ventanal.
Cierro los ojos y sonrío y doy gracias por la tarde en que recordé que estoy viva.
Todo pasa por algo, que no se me olvide nunca.

lunes, abril 07, 2008

worth all the while

Casi las once de la mañana y yo escribo que tengo frío.
Sigo odiando el aire acondicionado.

Llevo una semana sola y soltera, paseando con mis amigas y saliendo a carretear de repente, triste al principio y tranquila ahora porque en el fondo se veía venir tanto y hace tanto tiempo que siento como si ya hubiera vivido un luto de un siglo. Ayer me inscribí en el café literario de Providencia a ver si vuelvo a leer, empecé a Vargas Llosa y me gustó tanto que después no me podía dormir. Además, el sábado mi hermana me invitó a tomar café helado al Sebastián y lo pasamos ultra bien. En la noche, en la micro a la casa de la Antonia, miré por la ventana y me di cuenta de que esto es la vida. Nada más. La independencia, la libertad, las decisiones que me han llevado a cumplir cada uno de mis sueños de a poquito. Mi mp3 acompañándome a las once de la noche camino a La Dehesa y después la conversación con el chofer, porque fui la última en bajarme.

Siento que todo se acaba y empieza.
Para Franco, pido la felicidad más infinita.
Para mí también.

domingo, marzo 30, 2008

abrazarse al dolor

Se acabó.
Franco y yo terminamos.

jueves, marzo 27, 2008

al lado del camino

En el diario.
Ojos brillantes, uñas pintadas, zapatos negros.

Acabo de volver de tomar una coca cola con Felipe afuera del Unimarc de la rotonda Lo Curro, sentados en la vereda del estacionamiento. Creo que lo que más me gusta de conversar con él es que el tiempo pasa tan rápido, lo he dicho y pensado un montón de veces ya, y eso que fue como una hora y el suelo igual estaba frío, pero la verdad es que me encantó. La simplicidad siempre supera a lo ostentoso, igual que la fantasía a la realidad.

Anoche, evento de Yves Saint Laurent. Lo pasamos bien. Fui con la Cami y la Cony, ya están terminando la práctica y las voy a echar de menos porque la revista es más alegre cuando hay más gente, da lo mismo que no alcancen los computadores. No tengo problemas en compartir.

Mi corazón está tranquilo después de mucho tiempo.
Se cierran unas historias y empiezan otras.
Al final, la vida es un montón de círculos perfectos.

lunes, marzo 24, 2008

unsuspected truth

Pasé el fin de semana en Algarrobo y ayer buscamos huevitos en el jardín.
Tengo tos y frío y quiero irme a mi casa.

Hace unos días recibí una llamada ultra importante que terminó cerrando círculos y haciéndome entender, de repente, que la vida es solamente lo que es ahora, que todo tiempo pasado no fue ni mejor ni peor sino que fue, nada más, y que la vida sigue y avanza y a veces, sólo a veces, uno se queda atrás, soñando, viviendo de mentira y a ratitos en lugar de caminar de frente, de cara al mundo, de verdad.

Le doy gracias a mi amiga eterna por aparecer en el momento preciso, ella con lluvia y yo con sol, por encontrarme en el lugar más insospechado una tarde de martes cualquiera. Le mando por aire una sonrisa y un abrazo y un poquito de nostalgia de esa que siempre me queda cuando todo vuelve a ser como antes aunque ya hace tiempo no lo sea.

Tengo mucho que asimilar todavía.
Fue una semana llena de emociones.
Mis defensas me abandonaron y ahora estoy resfriada.

martes, marzo 18, 2008

blind faith

Tengo mucho sueño.
Anoche estuve con Felipe en el Xampanyet.

Siempre que voy a ese lugar me acuerdo de la cita con Claudio hace ya cuatro años, cuando nos sentamos y nos miramos de frente y él me contó tantas cosas y yo me tomé ese vaso grande de the little deeper y era tan dulce y tenía chocolate y leche condensada y quizás no me di cuenta de que era uno de los minutos más importantes de mi vida.

Hoy, ahora, cuando ha pasado el tiempo y ha pasado de todo, sentada frente a un computador de la revista otra vez, agradezco la historia más linda y más amarga, esa llena de amaneceres y de silencios y de canciones perfectas en los momentos precisos. Me acuerdo de que gran parte de mí se formó de repente, de golpe, a porrazos, cuando no entendía nada y sólo quería quedarme durmiendo para siempre, abrigadita en mi cama, rodeada de algodones rosados.

Quiero tantas cosas.

Por ahora, aprendo a esperar y a saber que la paciencia es una virtud, a fin de cuentas, que no puedo lograrlo todo en un segundo, que ya viviré lo que me falta porque las historias inconclusas siempre vuelven a empezar en su justo momento.

Voy a almorzar.
Ayer usé tacos pero hoy no.
Igual me duelen un poquito los pies.

martes, marzo 11, 2008

standing up

Vengo llegando de un desayuno en el Radisson.
Cada vez me acostumbro más a las reuniones donde no conozco a casi nadie.

Ayer con Franco fuimos a tomar helados al Emporio. También fui a mi primera clase del semestre donde el profesor desalentó todas nuestras esperanzas investigadoras diciendo que si no perdíamos la vista revisando diarios viejos en microfilm nos iban a quedar las manos negras con los papeles llenos de polvo. Filo. Hice una ayudantía en la Universidad del Desarrollo y lo pasé bien. Queda en el fin del mundo, eso sí.

Mañana voy a ver si me resulta un taller de literatura en mi colegio. Me encantaría. Sé que sería loco volver, después de tanto tiempo y de tantas historias y de tanta vida, pero también creo que sería bueno. Un encuentro con el pasado. Con mi otra yo. Con la Caro chiquitita y asustada en ese mundo tan grande.

El año empieza al fin.
Un montón de oportunidades.
Es tiempo de avanzar.

jueves, marzo 06, 2008

ensayo y error

Si hay un sueño que yo recuerdo haber tenido desde que era chiquitita, mucho antes de que me dejaran ir a comprar a la esquina sin adultos, ése era vivir sola en un departamento con paredes blancas, piso de madera y ventanales.

Hace seis días lo acabo de cumplir.

Es loco pensar que quizá estoy haciendo las cosas al revés. Todavía no termino de estudiar y ya hace tiempo estoy trabajando. Primero viví con mi novio, ahora sola. No creo que la vida tenga un orden determinado, pero sí creo que cada cosa y cada experiencia tiene su tiempo y su razón de ser y que de repente mi historia se escribe a un ritmo distinto que lo considerado lógico. Racional. Normal, a fin de cuentas.

Estoy feliz.
Siento que construyo mi camino.
Dios está a mi lado.

miércoles, febrero 27, 2008

para Franco

Hoy mis palabras son para ti.
Me voy.

Y me conoces tanto, que no te sorprendiste cuando te conté, llorando un poquito, que Buenos Aires me había entregado tantas respuestas. Y me quieres tanto, al final, que dejas que me vaya porque entiendes que es mi camino, mi presente, mi libertad. Y me apoyas tanto que, aunque tengo miedo, sé que voy a ser capaz. Que estoy haciendo lo que me dice el corazón. Que estoy cumpliendo un sueño, de esos de cuando era chica y miraba por la ventana y estaba lloviendo y yo quería bañarme en la piscina y no me dejaban.

No me voy porque te quiera menos, o porque no te quiera. Vivir contigo ha sido mi experiencia más linda. No me voy porque me haya cansado de descubrir cómo es el mundo al lado tuyo. Me voy porque si no lo hago ahora no lo voy a hacer nunca, y va a ser otra más de esas historias que llenan tantas páginas, de tantas mujeres que se construyen hasta la mitad. Pero me quedo contigo, también. Me voy de la casa, solamente, no de ti.

Te dejo, mi amor, todas esas canciones que no te gusta que repita en las mañanas, las tardes tomando helados y las caminatas de noche, cuando siempre terminaba muerta de miedo aunque fuera temprano. Te dejo este año y medio y un poco más, para que lo guardes siempre, para que lo envuelvas bien y lo pongas abajo de tu almohada, para que sueñes conmigo las noches en que no estemos juntos.

Nuestra historia no termina acá.
Tenemos el infinito por descubrir.
Gracias por entender mi libertad.

lunes, febrero 25, 2008

fairy tale

Si todo funciona, marzo es el primer mes del resto de mi vida.
En mi guata no caben más mariposas.

El sábado me fui a Viña a ver a mi mamá y a la Isi, jugué en el casino y perdí. Lo pasé bien igual. Además, caminé Reñaca mil veces escuchando música y vi tanto amor en todas partes que volví toda sonriente. Estoy en medio de la euforia, pidiéndole al universo que no vaya a cambiar de opinión porque todo está saliendo tan bien, y porque los deseos se cumplen y la magia existe y eso no se me puede olvidar nunca.

Hoy llega la Toña de República Dominicana.
Al fin.
Me estaba volviendo loca sin mi mejor amiga.

miércoles, febrero 20, 2008

jump in

Estoy escribiendo poco, lo sé.
Es que a veces siento que no tengo nada que contar.

Hoy almorcé con Felipe en el Ruby Tuesday del Parque Arauco. Me encanta conversar con él, porque sabe escuchar y porque es honesto. Cuando me venía a dejar al diario pasó una mariposa blanca frente al auto. Fue muy lindo.

Tomé una decisión importante y ahora sólo tengo que cumplirla. Espero que el universo me acompañe, que el miedo no me paralice y que la verdad siempre guíe mis pasos.

Estoy contenta.
En paz.
Ayer nos juntamos a ver las cartas.
Se viene el abismo otra vez.

jueves, febrero 14, 2008

la vida entera

De vuelta en Santiago.
Los diez días en Buenos Aires me cambiaron la vida.

Viajar sola fue, lejos, la mejor decisión que he tomado en el último tiempo. Claro, allá está parte de mi familia, que me recibió como la sobrina-nieta-prima-tía pródiga y me regaloneó desde el primer hasta el último día. Pero caminar sola por esas calles que me encantan, tomar el trencito de la costa con mi mp3 bien fuerte y entrar a las tiendas a hacer preguntas con un acento tan distinto al que escuchaba fueron, lejos, las mejores experiencias del viaje.

También fui a que me tatuaran una mariposa morada y calipso en la espalda. Me volví a teñir el pelo de mi color. Me regalé espressos y alfajores en muchas cafeterías. Descansé, dormí, vi tele con tevecable, escribí y pensé. Anduve sin celular, en silencio, perdida a veces. Y todo me hizo tan bien que ahora, sentada frente al computador y con el aire acondicionado encima, sólo puedo agradecer al universo que me recordó que lo que más me importa y lo único que me motiva es la libertad. Ese afán de descubrirlo y sentirlo todo, de conocer, de aprender, de avanzar a mi propio ritmo y con mi propia mirada.

Estoy de regreso después de casi dos años de perderme en lo más profundo.
Contenta.
Dispuesta a lanzarme al abismo y alcanzar el infinito otra vez, mil veces.

sábado, febrero 02, 2008

ser o no ser

Desconectada del mundo.
Cómo no escribir aunque sea un poquito.

Ayer el avión estuvo increíble, no hay nada más lindo que pasar justo al medio de las nubes y ver las formas tan lindas en el cielo. Ando paseando sin hora y sin celular, por calles que me encantan y sólo echo muchísimo de menos a Franco. Me gustaría que estuviera acá, conmigo, buscando los libros que queremos leer y las películas que no hemos visto. Mis tíos llevan cincuenta años juntos. Quizá, algún día, nosotros también lo logremos.

No sé qué pasará de aquí a Chile.
Pero no importa.
Estoy viva y hay sol y amo a mi novio.

sábado, enero 26, 2008

straightening up

Ayer Felipe fue a mi casa y vimos Triángulo.
Es loco pensar que ya han pasado cuatro años.

Desde el jueves estoy de vacaciones y ya queda menos para mis diez días sola recorriendo esas callecitas que tanto me gustan. Necesito irme y pensar. Y sentir. Leer muchas veces el tarot y cuestionarme lo importante, para decidir qué hacer con mi vida. Quiero tiempo para mí. Quiero un regreso al hogar.

Lo que más me gusta de estar con Felipe es que el tiempo vuela. Y eso que ahora he vuelto a usar reloj, después de dejarlo en tercero medio porque leí a Cortázar y le encontré a razón. Pero filo. Las horas pasan y yo no me doy cuenta. Anoche me compré una botella de vino y un Sahne Nuss y me quedé escribiendo hasta muy tarde, pasando mis cuadernos antiguos al computador de Franco. Fue bacán.

Mariposas en la guata y un montón de buenos presagios.
El avión me espera.
Y el futuro está a la vuelta de la esquina.

miércoles, enero 23, 2008

me and myself

Mi cabeza da vueltas.
Tengo tanto en qué pensar.

Necesito salir de vacaciones, quedarme en cama un día entero, caminar sola mucho mucho rato por Santiago. No me siento mal. No estoy triste, ni asustada. Pero sí sé que viene algo grande. Un cambio, quizá. La plenitud, el silencio, las sillas de madera del Café del Patio donde me he pasado tantas tardes escuchando música, el árbol de Salvador que me acoge y me toma en brazos y no me mira llorar, los paseos, las risas, la nada.

En mí existe un vacío inmenso.
Un pasado eterno, un futuro cercano, un presente real.
Que la verdad guíe todos mis pasos.

sábado, enero 19, 2008

happier now today

Hace tiempo que no sonreía tanto.
Camino con el corazón en la mano.

Creo que la vida tiene sus propias rutas y sus propias formas de llevarnos a donde sea que debemos llegar. También creo que todo lo que pasa es lo mejor y por algo. Que las coincidencias no existen. Que el universo es perfecto. Que el helado más rico es el de chocolate y los mejores juegos de las plazas siempre van a ser los columpios.

Hoy escribo, solamente, porque soy más feliz que ayer.
Desde la casa de la Toña, con un café tibio y en bikini mojado.
Vamos a leer las cartas.

miércoles, enero 16, 2008

empiezo a entender

Somos inmortales.
Eso fue lo más importante que aprendí con Brian Weiss.

Admito que nunca había pensado en leerlo, porque los best sellers no son mis libros preferidos en general, pero llegó a mis manos, regalo de Felipe mientras estábamos en la feria artesanal frente a la playa, y fue increíble. Me encantó. Claro, todavía tengo que internalizar el conocimiento, para que sea real, tengo que dejar de pensar en la muerte como un fin porque aunque en el fondo siempre he sentido que vivimos mil veces, creo que nunca he dejado de tener un poquito de miedo a ese momento en que los ojos se cierran y viene el inifinito desconocido. Sólo que no es desconocido. Venimos de allá y hacia allá vamos. Eso me tranquiliza. Me deja un paso más cerca de la paz.

En la mañana hice yoga y estuvo bien. Almorcé con mi mamá y con mi tata y supe que la guagüita de la Rocío va a ser mujer antes de que me lo contara. También tomé jugo de pomelo que me hizo mi novio y me puse mi polera verde que me encanta.

Estoy contenta.
Viva.
Es lo mejor sentir que existo.

lunes, enero 14, 2008

dulce sensación

Fue un fin de semana mágico.
No tenía ganas de volver.

Me pasó algo muy importante, además de todo lo que pude descansar y estar con mi novio en paz y dormir y comer rico. Encontré a Felipe. Verlo y sentir que nos conocíamos de hace tanto tiempo, de hace tantas vidas, fue un segundo. Al segundo siguiente ya estaba cantando living on a prayer en su auto mientras íbamos al supermercado. Y un par de horas después le leía las cartas sentada en la terraza de la casa de la Toña tan cerca del mar.

Hace tiempo que no me pasaba. Hace tiempo que no me daba risa mirar a alguien a los ojos y que no me quedaba conversando un día entero de todo. Creo que nunca había caminado una hora y media por la playa acompañada, tampoco. Sola, sí, muchas veces. Pero es distinto.

Siento que Felipe llegó a mi vida a enseñarme algo.
Quizá no lo vea nunca más, es cierto.
Pero durante tres días fue mi mejor amigo.

jueves, enero 10, 2008

mirror mirror

Escribir siempre ha sido mi catarsis.
Hoy, es mi minuto de descanso.

Me gustan las frases cortas y los puntos seguidos y las historias cotidianas. En cambio odio las frases sustantivas yuxtapuestas que idolatraban mis profesores de colegio. Me encanta enumerar. Decir que vivimos tantas noches, risas, días, lunas y soles. O que mis cartas de tarot preferidas son la maga, la loca, el as de bastos y la vieja sabia. La vida es un conjunto de enumeraciones, al final.

Desde que estoy en la revista, quizá he dejado de escribir un poco. No sólo en mi blog. En mis cuadernos, también, y en las paredes y en mi cabeza. Pero en el fondo no olvido que esto es lo que de verdad es mío. Quiero ser glamorosa algún día, claro, y aprender a caminar con zapatos con taco y vestirme a la moda porque vi the devil wears prada y se veían todas tan bien. Pero no es lo que más quiero.

Lo que más quiero es llegar a ese día donde nada importe en realidad y yo pueda sentarme frente a un computador lleno de páginas en blanco y decir de acá no me levanto hasta que lo haya contado todo.

Y contarlo.

martes, enero 08, 2008

corazón de agua

Echo de menos mi blog.
Me hace falta un poco de todo ese tiempo que pasaba escribiendo hace un verano.

El domingo fuimos con la Toña, la Fran, la Ale y la Ignacia al Cajón del Maipo a leernos las cartas donde una bruja tarotista que se llamaba Nauoma. Me dijo muchas cosas ciertas. Me gustó. Además, hace tiempo que no me veía las cartas con alguien desconocido así que fue toda una experiencia. Como no creo en las casualidades, sé que haber llegado sin saberlo al mismo lugar donde estuve con la Siri un par de veces mirando piedras fue totalmente destino.

Ahora estoy en la revista esperando a que me respondan mails con secretos de belleza y tengo mucho sueño y ganas de ver a mi novio y de comer cosas ricas, como anoche que hicimos una ensalada con palmitos, palta, quesillo y lechuga mientras veíamos Amor Ciego y yo recordaba mis tiempos de tele tan cortitos y tan importantes para el futuro, aunque en ese momento todavía no me lo imaginaba.

Cada paso es un poco de magia.
Estoy contenta, tranquila, entregada.
Amo a la vida y a mi novio.

jueves, enero 03, 2008

take me as i am

Partió el 2008.
Y yo ayer acabo de cumplir un año desde que llegué a la revista de practicante sola.

Con mi novio pasamos las doce de la noche en el departamento, hicimos una comida ultra rica, subimos al techo del edificio a ver los fuegos artificiales y justo pasó una estrella fugaz. Fue bacán. El martes estuve con mis sobrinos y aproveché de leerle las cartas a todo el mundo. Con la Maca y la Dani (y Surya, su hijo, que es pequeñito) fuimos a tomar chai al Starbucks de Colón y conversamos de la vida. Lo pasé bien.

Ayer también me enteré que una de las chicas que entró a hacer la práctica a la revista es la misma que en mi primer intento de pasar objetivos y métodos quiso que me sacaran de su grupo porque yo nunca podía juntarme. Las vueltas de la vida.

Hoy voy a comprarle el regalo de cumpleaños a la Toña.
Una década siendo amigas es mucho tiempo.
Tengo sueño y quiero un chocolatito.

sábado, diciembre 29, 2007

big girl

Hoy me pasó algo muy loco.
De hecho fueron dos algos.

Primero, apenas me bajé de la micro en Escuela Militar, vi a una señora muy muy gorda, vestida entera de negro, haciendo pipí en cuclillas en la mitad de la vereda y gritando como poseída. Segundo, ya adentro del diario y mientras caminaba hacia el edificio, una chica pasó al lado mío, me dijo hola disculpa y me entregó un papelito: era una oferta de tumbas en un cementerio de La Florida. Yo sé que a veces ando obsesionada con la muerte, pero no es el caso. De verdad.

Filo. Es mi último día de actividad cultural y me emociona pensar que después de mucho tiempo (¿cinco años? ¿puede ser?, claro que con algunas intermitencias), volveré a tener fines de semana para hacer lo que quiera, dormir hasta tarde sin despertador, ver muchas películas y leer muchos libros. La gente que nunca ha trabajado los sábados y domingos no sabe lo maravilloso que es que esos dos días existan para descansar.

Quién diría que ya va a ser un año desde que entré a la práctica y que me quedé hasta el final.
Estoy feliz porque he aprendido a comprometerme.
Espero que no se me olvide nunca.

miércoles, diciembre 26, 2007

good times

A veces pienso que no debería tomar tanto café.
Me paso las horas con el corazón corriendo.

La navidad estuvo linda. Con mis sobrinos buscamos al Viejo Pascuero y encontramos un ovni y le sacamos fotos. Además, mi novio me regaló Garden State y mi hermana un libro que escribió ella con la historia de nosotras y me hizo llorar un poquito.

Hoy ya de vuelta en el diario, con ganas de salir de vacaciones porque quiero tener mucho tiempo para dedicarme a estudiar numerología tántrica y aprender todo lo que pueda. La semana pasada tuvimos la última clase de tarot en la playa y me sirvió para descubrir cuánto me gusta enseñar. Para seguir ese camino me estoy preparando ahora.

Se viene el balance del año.
Hubo de todo, aunque igual quiero que termine.
Siento que el 2008 llega ultra promisorio.

sábado, diciembre 22, 2007

singing for life

Hay lugares que han marcado mi vida.
El Cutto's es uno de los más importantes.

La primera vez que fui no pasé la puerta de entrada. La fila era eterna y ya no cabía nadie más. Filo. Se nos ocurrió ir de nuevo un par de meses después y, de ahí en adelante, me hice adicta. Es que en ese tiempo yo estaba en el colegio todavía, era muy muy tímida y todo me daba miedo. Ni hablar de un escenario. Entonces llegar a este karaoke donde todo daba lo mismo porque todos cantaban y hacían show, fue maravilloso.

Con Pi, mi mejor amigo, íbamos tanto y tan seguido (cinco veces a la semana si estábamos de vacaciones), que nos dieron free pass de por vida. Después trabajamos ahí un tiempo, cobrando entradas, inscribiendo listas de canciones, preparando piscolas y lavando vasos. En el Cutto's conocí a Nico Ferrari, me enamoré perdidamente en más de una oportunidad, dediqué canciones (y me dedicaron un par), llevé a Claudio el mismo día en que nos juntamos por primera vez en su casa, lloré desolada encerrada en el baño y abandoné todo rastro de timidez. Canté hasta cansarme, hasta que no me quedaba voz.

Durante un par de años, el Cutto's fue mi otra casa. Ahora hace tiempo que no voy, porque Bellavista me queda un poco más lejos y porque, no sé, porque ha sido una etapa loquísima supongo y son demasiados fantasmas cada vez que escucho las mismas canciones que alguna vez tuvieron tanto sentido. Pero agradezco infinitamente las experiencias. Agradezco a la Paty y a la Danni que me recibieron como parte de su familia. A toda la gente que me vio crecer en ese escenario en que al principio no me atrevía a subir y después no me quería bajar.

Sin el Cutto's yo no hubiera descubierto que puedo enfrentar las miradas.
No hubiera aprendido que las canciones hablan solas.
No hubiera dado el primer paso que me llevó a confiar en mí.

sábado, diciembre 15, 2007

thankful heart

Casi fin de año.
Al fin.

Ha sido un dos mil siete de montaña rusa. Ahora estoy mejor, claro, porque he vuelto a encontrar esa parte de mí que estaba perdida en la profundidad del abismo. Yo lo elegí, lo sé. Yo elegí enfrentarme con lo oscuro, con ese lado de mí que no me gusta, que me apaga, que hace que todo me dé miedo y ganas de llorar.

Pero estuvo bien.

Hoy tengo la mirada clara y los ojos limpios y el corazón tranquilo. Tengo ganas de aprender, de crecer, de caminar y descubrir cómo es el mundo de verdad, desde la verdad. Sé que la ruta es compleja. De repente me acuerdo de Claudio y de la Siri, y se me ocurre que sólo vivo porque ellos aparecieron en mi historia. Si no, podría haberme quedado para siempre en la comodidad de no querer saber, de no cuestionar, de no avanzar.

Dormir es muy fácil. Lo difícil es despertar.
Y en eso estamos.
De a pasitos pequeños, pero firmes.
Agradecida hasta el infinito de mis dos maestros más grandes.

martes, diciembre 11, 2007

magic day

Acabo de pasar una semana con peste cristal.
Fueron unas vacaciones que no pedí, pero agradezco.

Lo que pasa es que cuando chica nunca me dio ninguna de esas típicas enfermedades infantiles, entonces ahora todos se rieron de mí porque andaba pintadita y sintiéndome mal en mi cumpleaños. Filo. Me vino bien el descanso.

Ahora que se acerca la navidad y en todas partes se escuchan canciones como jingle bells, me acuerdo que yo creí en el Viejito Pascuero hasta que tuve diez años, que explicaba con lujo de detalles cómo de la nada aparecían los regalos en el living de la casa de mi tata y que una vez con mi prima escuchamos a los renos avanzando por el cielo.

La navidad hace que resalte la magia en el mundo.
Es lo que más me gusta de esta época.

jueves, noviembre 29, 2007

makeup artist

Blusa nueva, con sueño, en el diario.
Ayer pasé ética, igual odio los exámenes orales, y fui muy feliz.

En la mañana fui al lanzamiento de una marca de cosméticos donde un mexicano adorable que hablaba spanglish todo el rato y usaba aritos brillantes nos explicó cómo maquillarnos. Estuvo muy entretenido, aunque yo no me pinto nunca, pero filo. Me encanta mi trabajo.

No sé si sé más que antes. No sé si he seguido los mejores caminos, ni de la mejor manera. Pero ayer, en yoga, encontré a la Carolita que sufre. A la niña interna de la que siempre me hablaba la Siri y que nunca logré entender. Hasta ahora. Se me aparecieron tantas imágenes de tantos momentos que había borrado, que comprendí que es tiempo de sanar las partes de mí que todavía duelen. Para eso, el secreto es hacerme mucho cariño.

Anoche me bañé de tina con sales de jazmín mientras tomaba una copa de vino tinto.
El martes es mi cumpleaños.
Voy a tener veintitrés.

sábado, noviembre 24, 2007

the days go by

Mientras venía en el metro se me ocurrió algo para escribir.
Ahora lo olvidé.

Ayer fuimos a un happy hour al Xampanyet con la Maida y Juan Luis. Lo pasé bien. Además, mi tequila margarita estaba de lujo.

Juan Luis es divertido. Me gusta su forma irónica de enfrentar el mundo y lo dulce que es en el fondo, aunque no deje que se le note tanto. La Maida es tierna. Media insegura de repente, pero siempre dispuesta a escuchar y a abrir las puertas de su casa a quien lo necesite.

Es cierto que cuando recién llegué a la revista me costó encontrar el equilibrio. Que ha pasado casi un año de descubrir formas de no perderme en el mundo laboral tan serio. Pero la verdad es que cada persona tiene su encanto, y cada lugar su magia. Y que, a fin de cuentas, yo sigo siendo yo.

El jueves estuve en la casa de Jose y fue increíble.
Como si nos viéramos todos los días.
Me hizo bien tanto cariño.

jueves, noviembre 22, 2007

sucede

Tomando cocacola zero.
Media desinspirada.

He tenido una buena semana después del robo, sin plata ni carnet de identidad ni anteojos de sol, pero ya con mi número de celular otra vez por lo menos. Estoy un poco triste eso sí. Media apagada. Con ganas de dormir.

No sé qué va a pasar con mi fin de semestre en la universidad, pero falta poco para mi cumpleaños y eso me hace bien. El martes me hice la manicure en un desayuno de la revista y ahora tengo las uñas rosadas.

Quiero ver a Jose, porque hace mucho que no lo veo.
Descaseteo una entrevista de la Maida y pienso.
A veces me canso de pensar.

miércoles, noviembre 14, 2007

broken smile

Me asaltaron.
Y me robaron todo.

Yo estaba caminando por Suecia, antes de mi clase de yoga y había cruzado recién Eliodoro Yáñez cuando un tipo vestido de Correos de Chile, en una moto roja (quién sabe si andaba disfrazado o era funcionario de verdad, igual avisé al correo) pasó al lado mío por la vereda y se llevó mi cartera. De la nada. Claro que le grité de todo y lo salí persiguiendo pero no lo alcancé. Yo no corro muy rápido. Igual corrí a mi casa después, a que mi novio me consolara porque lloré como una hora de pura rabia. Me da lo mismo que me haya dejado sin tarjetas ni celular ni nada de eso, porque ya está todo bloqueado, pero no entiendo ese afán de llevarse cosas ajenas.

Filo, por algo pasó.
Ahora sólo quiero que lo encuentren y que no asalte a nadie más.

lunes, noviembre 12, 2007

daydreaming

Anoche soñé con la Siri y Claudio.
Fue un encuentro importante.

La Siri está vestida entera de negro y esperando guagüita, Claudio anda en un jeep naranjo, acaba de tener prueba en la universidad y no se sorprende cuando me ve. Les digo que llevo tanto tiempo esperándolos pero ellos ya saben. Ahora viven en Santiago, en una casa que conozco y la Siri ya no se llama Siri, tiene un nombre más largo que aparece en su tarjeta de redbanc. Eso es todo. Les quiero preguntar por las niñitas, pero no alcanzo.

Siempre que se me aparecen despierto de buen humor. Es que me visitan dos de las personas más importantes en mi vida. Además, echo de menos a la Siri. Me hace falta que alguien me suba a un auto y me lleve a meter los pies al río mientras nieva.

Hoy, en yoga, reflexioné sobre el ahora.
Mi profesor dijo que no existía nada más.
Y yo le encontré razón.

miércoles, noviembre 07, 2007

over the edge

En el diario, con polera nueva.
Éste es mi post número trescientos.

Mientras trataba de pensar en nada en la relajación de yoga me di cuenta que todavía no sé si existo. Cuando chica era un tema que me daba vueltas siempre, esa falta de certezas, de no tener claro qué somos, ni por qué estamos acá, ni si el mundo no es más que un montón de ilusiones. Y toda la vida es sueño, ya lo dijo Calderón, entonces en medio del sueño me confundo y nunca sé si algo es real. Ni siquiera la realidad.

Estoy un poco cansada de darle vueltas a todo y tengo ganas de cerrar los ojos y dormir sin despertar a las tres de la mañana, por lo menos un día. O dos. Es que a veces siento que me estoy volviendo loca. Por otra parte, me acuerdo de la era de Acuario y me quedo tranquila. Quizás no sea más que eso.

Cuando lleve trescientos sesenta y cinco posts voy a abrir una botella de champaña.
Igual nunca voy a dejar de escribir.
Ni siquiera si algún día descubro que no existo.

domingo, noviembre 04, 2007

working sunday

Yo antes nunca pensaba en la muerte.
No sé si ahora me persigue o qué, pero no la puedo evitar.

Me paso los días en un estado entre realidad y fantasía, imaginando escenarios que a veces me asustan aunque he optado por transformar el miedo en rabia y me ha resultado bien hasta ahora, de hecho, hoy en la micro se sentó un tipo que me cargó y cuando lo veía sacando un cuchillo o una pistola también me veía quitándosela y atacándolo todo el rato.

Además, ayer fuimos con Franco al cine a ver "La vida me mata" y me encantó. Y hoy día fui a misa con la Maureen y en la prédica el padre dijo que la muerte era parte de la vida. Para variar, todo llega junto. Yo no sé qué va a pasar cuando me muera. Creo que la muerte no existe. Pero lo creo y no lo siento. O sea, sé que no soy este cuerpo. Pero entonces, ¿qué soy? ¿dónde está el alma y a dónde se va después?

Me voy a comprar un chocolate.
No tengo ganas de pensar más.
Quiero ver a mi novio.

martes, octubre 30, 2007

keep smiling

Ayer hicimos clases de tarot frente al café literario de Salvador.
Se nos acercó un señor que practicaba reflexología y otro que dijo que le gustaba mi chaleco y que me quería disfrutar.
Fue loco.

Ahora estoy trabajando y en la mañana vino David a su entrevista a ver si hace la práctica en el diario. Me encantaría. Ya nunca veo a mis amigos de la universidad y eso que ni siquiera he salido. Tengo un poco de sueño, muchas ganas de almorzar y de hacer yoga y de ver a mi novio, aunque pasamos un fin de semana ultra difícil pero sobrevivimos.

Quiero salir de vacaciones y tomar mucho sol.

jueves, octubre 25, 2007

it's gonna get better

Estoy bien.
Ando contenta, vestida de celeste y rosado, cantando en la calle y muerta de risa.
Hace tiempo que no me sentía así.

Creo que lo mejor de esta semana fue recordar que sigo siendo yo. Que claro, soy más responsable y más grande quizá, y a veces pienso que tengo las cosas más claras. Pero inevitablemente la libertad me llama y me vuelvo a subir a los árboles y a caminar sin zapatos y vuelvo a darme cuenta que el amor es sobre todo alegría porque o si no no es amor, y ya no me importan las notas de la universidad, ni el poco tiempo para dormir, ni las cuentas de fin de mes. Me reencuentro con mi yo más linda, con la que no tiene miedo, con la que sueña y se atreve y se lanza al vacío, segura de que a último minuto alguien la va a alcanzar a recibir en brazos.

Ojos brillantes.
Coqueta, tranquila, feliz.
A un paso del infinito.

martes, octubre 23, 2007

make a wish

Ayer vi a Nico Ferrari.
Almorzamos en su pizzería con la Toña y la Fran.

Fue loco. Fue recordar tantas historias de llaveros por correo y de visitas secretas al taller, de caminatas por el paseo Bulnes, de carretes perfectos y ese matrimonio del que volvimos cuando ya era de día. Fue encontrarme con una Caro que creía que había perdido, y que me encanta. Con mi yo muerta de risa, sin peros, sin dramas, viva. Me hizo bien. Ver a Nico me dejó ese sabor dulce que me ha dejado toda la vida, excepto cuando estábamos peleados o cuando no me quería y yo me quedaba llorando para siempre.

El fin de semana estuvimos en Algarrobo con mis amigas. Una terapia de dos días que resultó maravillosamente, cinco vasos de bacardi coco incluidos y eso que yo nunca tomo y solamente me mareé y terminamos hablando hasta las cinco de la mañana. Fuimos a la playa, le saqué fotos a una gaviota que salía corriendo cuando me trataba de acercar y le compré un péndulo a mi novio para que haga sus diagnósticos.

Anoche vi una estrella fugaz y aproveché de pedirle un deseo.
Tengo risa y el corazón livianito.
Mi carta esta semana es el diez de espadas:
nada que hacer, sino dejarme llevar.

viernes, octubre 19, 2007

school days

En la noche tengo comida de generación.
Hace cinco años que salí del colegio.

Nunca he sido muy viemei, es cierto. Nunca he formado parte de esa sociedad secreta de ex alumnas que permanece en la eternidad. Tampoco creo que mi vida escolar haya sido una buena etapa linda y gloriosa, ni mucho menos. Al revés. Fue una prueba compleja y larguísima. Pero sobreviví.

Y hoy, vuelvo a enfrentarme a tantas caras que pensé que nunca más iba a ver, y menos querer encontrar. Vuelvo a recordar mis miedos de colegio, mis traumas, mis penas, mis rollos. Vuelvo a ser la niñita tímida que se encerraba en la biblioteca para no pasar los recreos en el patio sola.

Pero es distinto.

Porque hoy ya tengo mi vida y mi camino. Ya sé que lo que me queda por delante vendrá con caídas y éxitos, y que puedo y debo levantarme y seguir. Ya sé quién soy, qué me importa, hacia dónde quiero enfocar mis sueños. Ya sé que puedo hacer lo que se me dé la gana, que nadie me venga a decir lo contrario, y que puedo enfrentar el mundo y el pasado y el futuro.

Por eso voy, al final.
Es momento de mirar de frente.
No me tengo de qué escapar.

miércoles, octubre 17, 2007

loving you

Crisis extrema pero cortita.
Por suerte.

Ayer con mi novio fuimos al cine y después a tomarnos él un drambuie y yo un tequila margarita y a comer aceitunas y queso y fue bacán. Creo que nos hacía falta un tiempo para nosotros. Y me dijo algo muy cierto. Que si esperamos tenerlo todo resuelto ahora que recién llevamos un año, qué nos queda para el resto de la vida.

Ahora estoy en el diario y me duele un poquito la cabeza.

Fui a yoga en la mañana.
Quiero ver a Franco.

martes, octubre 16, 2007

lost in the sounds

Mi blog tiene dos años y dos días.
Hoy hace un año que yo dejé la casa de mi mamá.

Me pasa, de repente, que siento como si todo lo que hemos construido con Franco en realidad no fuera nada. Como si el tiempo se convirtiera, de a poco, en un montón de sueños sin cumplir. Me pasa, de repente, que no sé si nos queremos todavía o si al final nos perdimos entre tantas ilusiones. Que no sé qué queda. Que ya no sé quiénes somos, ni hacia dónde estamos yendo. Me pasa, de repente, que el futuro no es más que soledad sin compartir. Como antes de conocernos, como antes del mundo, de la vida, del cielo.

Ya no sé.
Si construimos el paraiso, ¿para qué existe el infierno?

Franco, mi amor, no nos vayamos.
Quedémonos mejor.
Quedémonos siempre.

sábado, octubre 13, 2007

sadness all over

Ando triste.
Ando encerrándome a llorar y durmiéndome temprano.
Ando aburrida de intentarlo, desencantada, sin ilusiones.

Hoy me vine al diario pensando que uno sólo se puede tener miedo a sí mismo, y que todas las formas de expresarlo no son más que formas. Quizás por eso me asusto cuando ando sola, o cuando es muy muy tarde y Franco no ha llegado, o cuando me toca caminar de noche. Igual yo soy cobarde y siempre me imagino que en todas partes hay asesinos y ladrones, pero en general eso pasa cuando no hay nadie más conmigo. Aunque el otro día estábamos esperando el metro y yo le conté a la Mili esa idea que siempre he tenido de un tipo que llega con una pistola a obligar a la gente a tirarse porque o si no les dispara y los mata igual, pero ella dijo que eso no va a pasar nunca. No estoy tan segura. A un mexicano lo acaban de acusar de caníbal porque se comía a las mujeres y las guardaba de a pedacitos en el clóset y a mí no me sorprendió.

Tengo pena.
Quiero un abrazo y un chocolate.

viernes, octubre 12, 2007

el último vals

En la mañana, mientras volvíamos de clases con la Mili, se subió un cantante a la micro.
Casi lloro porque cantaba muy lindo.

Ayer me tocó trabajar hasta muy muy tarde, como si hubiera tenido cierre en Starbucks. Igual lo pasé bien, pero ahora tengo mucho mucho sueño. Empezamos las clases de tarot el lunes pasado y creo que podría dedicarme a enseñar el MadrePaz toda la vida. Es lo que más me gusta hacer.

A veces no sé hasta cuándo voy a poder mantener el ritmo equilibrado que sigue mi vida ahora. Dicen que la sabiduría es justamente eso: encontrar y quedarse en la templanza, no sobresaltarse, que nada sea ni tan malo ni tan bueno como para hacernos llorar ni reír para siempre. Pero yo no soy sabia. Yo soy una mujer que siente profundamente, que vibra, que sube y baja del paraiso al abismo sin puntos medios. Por eso me pasa que el equilibro es, casi, mi enemigo. Me empieza a angustiar la falta de sueños. Amo mi vida, y no quiero que se convierta jamás en un montón de amaneceres sin sentido.

Ya, llegué hasta aquí, ¿y ahora qué?
¿A dónde queda el infinito?

sábado, octubre 06, 2007

singing love songs

Ayer, saliendo de clases, me encontré con Julio.

Creo que no lo veía hace como seis años, desde que estaba perdidamente enamorada de él aunque nunca nos dimos un beso, pero siempre nos mandábamos cartas por correo y como es escritor me regalaba poesías y caminábamos por Providencia con lluvia y era bacán.

Me he dado cuenta de que en mí conviven dos Caros.

Una, la Carolina, es más formal y educada, salió de colegio de monjas y se le nota de repente, le gusta maquillarse, tomar pisco sour en los eventos y las comidas, comprar ropa y hablar de política aunque no entiende nada.

La otra, la Carolita, se pasa el día tratando de distinguir el mundo real del soñado, contando mariposas, subiéndose a los árboles, vestida con faldas largas y sin zapatos, pregunta lo que no debería, reclama por la injusticia y se deja llevar.

Una es útil para el mundo pero a la otra la quiero infinitamente.
Total, las dos creen en el destino y en las hadas y en las Diosas y en Dios.
Y las dos aman a mi novio.

jueves, octubre 04, 2007

saving myself

Ando media formal porque en la noche tenemos un evento.
Igual no me puse tacos. Los odio.

Siempre he tenido la duda de si los famosos cuando contestan el teléfono y alguien les dice que los van a ir a entrevistar a alguna parte o a sus casas, no creerán que los llama un asesino o algo así. Es que yo no invitaría a pasar a una tal Carolina que dice que es la revista Ya sin antes llamar al diario y preguntar si de verdad trabaja ahí y cómo se consiguió mi teléfono. Los datos de las personas públicas son demasiado públicos y si yo que soy maravillosamente desconocida a veces estoy segura de que me persiguen en la noche, cómo no se les va a ocurrir a ellas.

Esta semana tuve mi primera clase de yoga y me encantó. De hecho, me hacía mucha falta el espacio que antes encontraba en la casa de la Siri y que ahora no estaba en ninguna parte.

Mi novio trajo millones de fotos de la Flo y está ultra linda.
Anoche dormí muy bien y hoy no quería levantarme.
Soñé con el Cutto's.
Tengo ganas de ir a cantar.

sábado, septiembre 29, 2007

un desierto abierto

La mayoría de mis títulos son partes de canciones.
Éste no es la excepción. Se lo robé a Ferreira.

Anoche mi hermana celebró su fiesta de quince y estuvo increíble. Fue loco ver llegar a tantos niñitos que en realidad son grandes, porque nadie me hace cambiar de opinión: a partir de los trece años los papás ya hicieron su trabajo, de ahí en adelante cada uno sigue creciendo solito y si es que tiene ganas. Si no, no. Nunca me ha gustado la gente que trata a los niños como si fueran tontos y no pudieran tener una visión propia del mundo. Al revés: muchas veces tienen más conciencia y claridad que muchos adultos golpeados por la vida que ya dejaron de creer.

A mí que no me quiten la inocencia ni el asombro, ni la magia, ni la vida, ni los sueños, ni las hadas. Que me dejen en paz para sentirlo todo, para caminar sin zapatos en el pasto mojado y subirme a ese árbol que me encanta. Que nadie se meta. Es mi realidad. Que se busquen la suya mejor.

Tomo cocacola zero y escucho he pecado.
Igual tengo sueño porque el carretito adolescente duró hasta tarde.
Mi novio anda en el norte visitando a su hija.

jueves, septiembre 27, 2007

writing for life

Ayer mi hermana cumplió 15.
Cuando yo tenía su edad me pasaba anotando detalles del día mi agenda y le pegaba mil papelitos y boletas y ahora es como un libro muy gordo.

De repente echo de menos escribir como antes. Porque claro, quizá ahora tengo un estilo más propio y esa forma casi sensata de enfrentar el mundo con letras, después de tantos intentos por enfrentarlo sola. Pero no sé si, en el camino, he perdido la magia. No sé si tanta responsabilidad y tanta educación no me han terminado convirtiendo en una persona peor. No sé si escribir seguirá siendo, para siempre, mi catarsis, o llegará ese día temido en que me dé cuenta que no queda nada por decir.

Acabo de salir de una prueba de ética. El martes, mientras estudiaba, le saqué una foto a una mariposa y me tomé un litro de cocacola. Ayer vi papi ricky pero igual ya quiero que se acabe. También quiero que encuentren a Madeleine y que sea verano. Nada más.

Estoy usando mi cartera verde.
Tengo ganas de comer chocolate.
Para variar.

sábado, septiembre 22, 2007

poquito a poco

En el diario.
La Gabriela me acaba de regalar un chicle de menta.

Antes de venir me junté con mi hermano y la Maca porque quería que conocieran la tienda vegetariana de Los Dos Caracoles, pero estaba cerrada así que mi hermano me llevó a comer un pedacito de pizza al Rocco's. Lo pasé ultra bien.

Anoche soñé con Claudio. También soñé que me iba de viaje con la Fran y alguien más que no era la Toña, y entraba al otro país con un carnet de identidad prestado. Tengo ganas de comer chocolate, y eso que anoche con mi novio nos comimos un trencito entero, pero igual.

Estoy bien. Eso siento. Que, de a poco, me he ido reencontrando. Que ya no ando en el fondo del abismo donde me hundí todo el invierno, quizás incluso desde el año pasado. Que empiezo a acordarme de mis motivos, mis prioridades y mi forma de hacer las cosas. Pero además siento que, por primera vez, estoy en la posición de decidir sin dar ningún tipo de explicaciones a nadie. Porque antes todo necesitaba un porqué. Ahora no. Todo es como es.

Maripositas en la guata.
Un montón de sueños por cumplir.
Vamos a alcanzar el infinito.

jueves, septiembre 20, 2007

exacto lo incorrecto

De vuelta al mundo laboral.
En la mañana llegué a clases y no tenía así que fui muy feliz.

Ayer anduve todo el día con la guata apretada. Sigo esperando algo. En la tarde fueron la Pily y la Michu a mi casa y leímos el tarot, estuvo increíble. Además vimos los fuegos artificales que tiraron en Apoquindo y nos sacamos fotos y tomamos mucho helado. Soñé que la Siri bailaba en un concierto de rock femenino y que yo tenía un perrito y un gatito muy lindos.

Con la Mili fuimos a la fonda vegetariana el lunes, estuvo piola. Comí una empanada de pino con carne de soya. Tuve tiempo para leer mujeres que corren con lobos, estar con mi novio y domir mucho. Me encantaron mis días sin trabajar.

Siento como que quiero escribir mil horas, pero se me enredan las letras.
Me faltan palabras.
No sé qué viene, pero sé que es bueno.

sábado, septiembre 15, 2007

lonely hours

Franco Ferreira me hace reír.
Hace tiempo que no me encantaba tanto un blog nuevo.

Estoy en el diario y recién cuando venía en el taxi me di cuenta que me toca trabajar el fin de semana del dieciocho. Filo, porque para mí todos los sábados son días hábiles y además por primera vez en tres años tendré el resto de las fiestas patrias vegetarianas libres. Me hubiera gustado ir a la playa porque la Toña se fue y no tengo con quién pensar en carretes fomes. Mi novio no es muy de la idea de llegar y partir a cualquier lado. Yo sí.

Hay poquísima gente en este lugar. Es como un mercurio fantasma.

Anoche, leyendo mujeres que corren con lobos después de comer un trencito entero y ver papi ricky, llegué a la conclusión que quizá lo que siempre he soñado no existe. ¿Qué es el amor? ¿Un montón de detalles? ¿La compañía eterna de una persona que corre contigo y te toma en brazos de repente? ¿Lo cotidiano, una marraqueta con mantequilla, una café dulce, un montón de ilusiones?

¿Dejamos de estar solos, alguna vez?
Yo creo que no.

miércoles, septiembre 12, 2007

arms wide open

Vengo llegando de un almuerzo.
Estuvo muy entretenido.

El otro día tuve una conversación que me dejó pensando. Soy de la idea de que uno no puede gastar más plata sólo porque tiene más y que, de hecho, cuando tiene, está en el deber de compartirla y hacerla útil. O sea, ¿cómo me compro un vestido de cien mil pesos si hay muchas personas que viven con eso un mes? ¿Con qué cara?

Pero, para mi sorpresa, hay mucha gente que no está de acuerdo. Que somos libres, que gastemos como queramos, que es un derecho porque trabajamos para tener lo que tenemos. Yo no sé. No podría. Me duele la guata de pensarlo.

Y no hablo de solidaridad, ni de beneficencia, que son conceptos que me cargan. Hablo de que la energía tiene que moverse, de que uno recibe y da, porque si solamente recibe, entonces no estamos yendo a ninguna parte. Me asusta un poco pensar qué pasaría si todos nos convirtiéramos en individualistas sensatos y no creyéramos que hay algo más, que somos alma y cuerpo y que somos importantes y únicos y que influimos en el universo con cada palabra que decimos y cada gesto que no hacemos.

Tengo tantas ganas de salir a caminar.
Ando como flotando.
Me encanta que haya sol.

lunes, septiembre 10, 2007

in the waiting line

Guata apretada, expectante otra vez.
Mi vida no deja de moverse a un ritmo - casi - desenfrenado.

Ayer almorcé en la casa de mi mamá y en la tarde fuimos al Homecenter. Cambié de lugar las cosas en mi departamento, cosí unas fundas muy bonitas para los cojines y a mi novio le acaban de avisar que asciende a asistente de gerente. Estoy muy feliz. Enamorada. Quizás con un poco de ojeras todavía, de tanto sueño que me falta, pero con esa emoción profunda que me recuerda que estoy viva.

Sí, es cierto, hoy le dije a Daniel que me falta algo que me remueva un poco.
Lo que me deja tranquila, es que siento que ya viene.

Vamos, Caro.
Falta poco.

jueves, septiembre 06, 2007

feeling dizzy

Echaba de menos mi blog.
Me duele mucho una muela del juicio que me debería haber sacado hace tiempo pero ya apareció.

Como encontraba demasiado poco consecuente no comer carne y usar un bolso de cuero, ayer me compré una carterita como de esterilla toda linda y sin animalitos. Estoy muerta de sueño, y eso que ni siquiera terminé de ver El Perfume anoche y me dormí igual un poco temprano, pero es inevitable. Esa semana no estoy haciendo un tema para la revista, estoy haciendo tres porque viene el dieciocho y todo eso. A propósito del dieciocho, hay una fonda vegetariana que me tinca ultra entretenida porque además probé los choripanes de soya y son bacanes.

Ahora ando casi todos los días con anillo y siempre con las uñas pintadas. Igual a veces me hago moño, porque mi pelo ya no está tan lindo, quiero que me creza. Anoche tuve un sueño que hizo que despertara pensando en mi novio que ya se había ido a trabajar, aunque no me acuerdo muy bien qué fue.

Me encanta estar acá.
Voy a comer chocolate.

sábado, septiembre 01, 2007

la última noche

Se acabó.
Ayer salí por última vez como partner de Starbucks Parque Arauco.

Lloré mucho y me regalaron una foto ultra linda y unas flores. Me firmaron la pechera y Daniel me dibujó una carita feliz en la mano derecha que no he podido borrar. Mi novio cerró la barra conmigo. Al final, me senté un ratito a mirar la tienda. Eso fue todo.

Hoy decidí dejar de comer pescados y mariscos. Nunca he creído en las cosas a medias, y me parece que si ya estoy en el camino, por qué no seguirlo hasta el final. Además existe el sushi vegetariano, así que no tengo excusas.

Ando muerta de sueño, pero tranquila. Segura de que lo que sea que viene es lo mejor. Y, por primera vez, con la certeza de haber terminado la etapa más importante de todas. Viviendo el fin del principio.

Le agradezco a Claudio ese afán de la verdad. Le agradezco que me haya enseñado que hay una sola forma de enfrentar el mundo, que yo soy quien soy. Porque aprendí cayendo hasta el fondo. Pero aprendí.

Y acá me pongo de pie ahora.
La frente en alto, los ojos brillantes, la sonrisa fácil.
Otra vez.

miércoles, agosto 29, 2007

staying up

Sola en el diario.
Manicure, anillo nuevo, collar calipso y la polera bonita que me prestó mi hermana.

Me gusta esto de andar producida por el mundo, sobre todo cuando hoy en la tarde, caminando, encontré esa pizzería que Nico Ferrari me dijo que iba a instalar tan cerca de mi casa y entré y estaba Nico Opazo y no me reconoció al principio.

Es divertido estar aquí ahora que no queda casi nadie, me imagino que estoy trabajando hasta tarde porque soy muy responsable pero es mentira. Lo que pasa es que tengo que ir a un evento y estoy esperando que se desocupe algún auto, andan todos colapsados con las protestas. Igual yo una vez fui a una protesta. Estaba con parka roja reporteando para mi clase de audiovisual y quedé casi ciega con las lacrimógenas. Fue toda una experiencia.

Mañana, clases.
La vida universitaria es casi eterna.
Estoy contenta, viva y con ganas de salir.

sábado, agosto 25, 2007

tiempo de partir

Pensé en muchas cosas para escribir mientras venía en la micro.
Ya se me olvidaron todas.

Yo sé que me he ido antes de Starbucks, y que dejar este trabajo por otro mejor pagado y que a fin de cuentas es lo que llevo estudiando casi cinco años me debería bastar para no sentir esta nostalgia absurda que siempre me llega en los finales y las despedidas. Pero no.

Cuando recién entré a hacer la práctica al diario y todo me cargaba porque tenía al frente un mundo nuevo que me parecía tan ajeno y frío, fue la Pepa Salas, mi gerenta de distrito en Colón, la que me subió un domingo en la mañana a su auto y me llevó a una hora de masajes en un spa para que me relajara.

Pero fue en Parque Arauco, en mi tienda, donde más me tocó vivir. Cuando después de siete años de silencio apareció el hombre que alguna vez fue mi papá, colgué la pechera verde quince minutos y a la Sandra, mi supervisora, no tuve que explicarle ni una palabra. Cuando ese sábado después de terminar con Claudio me tocó ir a trabajar ocho horas, las pasé encerrada llorando mientras lavaba platos y escuchaba radio, sin que nunca nadie me insinuara que tenía que ir a atender clientes o a limpiar mesas. Cuando conocí a Franco trabajando juntos y me enamoré y todo el mundo lo supo, no hubo más que abrazos y felicitaciones. Cuando después de renunciar dos veces, quise volver, todas las puertas seguían abiertas para la hija pródiga de una empresa que está llena de amigos.

Yo, al final, aprendí las lecciones de vida más grandes detrás de esa barra de espresso. Aprendí que cada persona, desde sí misma, tiene un mundo que entregar. Que en la diversidad se encuentra la verdadera riqueza. Y que sí, quizás no cumplimos todos esos principios de la misión que nos tenemos que aprender cuando entramos, pero sí cumplimos con lo más importante: tenemos pasión, cariño, respeto. Sobre todo, tenemos fija en la mente esa idea de que lo que hacemos, lo podemos hacer mejor.

Me voy con el corazón en la mano.
Cierro una etapa que empezó hace tres años, un martes en la mañana.
Dejo todas mis sonrisas en el lugar donde he sido más feliz.

miércoles, agosto 22, 2007

celebrating life

En la mañana vi un pajarito de muchos colores.
Ando ultra resfriada y con ganas de dormir.

Haciendo un recuento, esto es lo que ha pasado en mi vida: renuncié a Starbucks pero igual trabajo hasta el próximo viernes porque me ofrecieron la belleza de la revista Ya que es solamente el lugar donde he querido trabajar toda la vida, así que aquí estoy ahora, sentada en el computador de Juan Luis que anda en Buenos Aires y con un montón de frutas y flores para hacer una foto.

Feliz.

Igual tengo un poco de susto, porque esto es todo nuevo y las cosas nuevas hacen que me duela la guata de repente. Pero también tengo la certeza de que Dios por algo hace lo que hace y no pienso entrometerme en sus planes para mí.

A vivir, no más.
Se vienen domingos libres y mucha primavera.
Me voy a pintar las uñas.

sábado, agosto 18, 2007

el sentido de las calles

Semana de cambios y oportunidades.
Vestida de blanco, resfriada, en el diario.

En la mañana fui a la Estación Mapocho al día de la fotografía y lo pasé ultra bien, después de que todos hablaron comí queso y tomé un poquito de vino. He visto varias exposiciones porque con mi novio dejamos el miércoles feriado como día cultural y paseamos por el Bellas Artes y el edificio de la Telefónica. Echaba de menos mi lado favorito de Santiago, y creo que si algo me dejó mi colegio fue el gusto adquirido por el arte, aunque de conocimiento no tenga nada.

Anoche soñé con Franco y Daniel, y no me acuerdo de qué se trataba el sueño, pero desperté muy contenta aunque media resfriada, he tomado tanto propóleo que me voy a terminar convirtiendo en abeja.

Otra vez escribiendo sobre el veganismo.
Bostezo, café con leche y el teléfono en silencio.
Se viene el salto de mi vida.

sábado, agosto 11, 2007

preparando cicatrices

Libertad.
Escribo desde el diario, con sueño, falda a cuadritos y lo que queda de mi espresso sin azúcar.

Acabo de imprimir el libro "Mujeres que aman demasiado" porque alguna vez, hace mucho tiempo, la Siri me dijo que lo leyera y hace dos días lo encontré y me puse a hojearlo sentada en esa librería que me encanta y recibí varios mensajes. A ver si escucho bien ahora y no termino de nuevo perdiéndome en el camino.

Me duele un poco la cabeza, pasé la mañana muy enojada y eso repercute. Pero ya no más. En la tarde voy a ir al cine con Franco y espero dormir bien hoy porque mañana me toca trabajar muchas horas.

Almorcé papas con tortilla de verduras y ensalada de pepinos.
Quiero hacer ese pedido de comida vegetariana rica que tengo listo en internet.
Se viene el carrete de mujeres Starbucks.

jueves, agosto 09, 2007

timeless zone

Yo creo que la Siri y Claudio ya están en la cuarta dimensión.
La era de Acuario se me anda apareciendo por todas partes.

Me tomé la mañana libre después de caminar en la nieve anoche y dormí hasta tarde, fue rico. Siento que mi cuerpo necesita descanso y no pretendo negarle nada de lo que me pida. Ayer además escribí en la Ya y fue ultra entretenido, porque parece que echaba un poco de menos.

A veces pienso que si Franco me dedicara a mí la mitad del tiempo libre que le regala a Starbucks, yo no le pediría nada más. Acabo de almorzar sushi en un restaurant que siempre había querido conocer. Hace frío y me puse el chaleco que me regaló mi suegra. Quiero comprar unos audífonos buenos porque los que tengo se escuchan por un lado solamente y no puedo cantar tranquila en la calle.

Ya casi nunca tengo miedo.
Me imagino una luz dorada y siento que viene algo grande.
Pido que todas las almas nos elevemos a tiempo.

martes, agosto 07, 2007

nearby

Ayer me tomé día libre.
Me vestí de blanco y rosado.

Estuve acostada leyendo cuadernos antiguos hasta las cinco de la tarde y después fui a pasear por Providencia. Me habló un tipo muy simpático que era de Puerto Varas y andaba vendiendo poesías y me dijo que no recibían ayuda del gobierno para el arte y todo eso así que le compré una. Antes, apareció al frente mío en la calle una cuponera de Sodexho llena y decidí que era un regalo del cielo porque sólo me quedan mil pesos y ni siquiera tengo cargada la bip. Después, llegué caminando hasta la fuente bonita de Salvador y me quedé un rato mirando el agua. A la vuelta me tomé un café en el Havanna, comí pan con queso y me encontré con dos compañeras de universidad que me caen bien así que estuve un rato conversando acerca del novio de una de ellas, que está muy feliz y se nota.

Fue un buen lunes, gracias a ese post anónimo que me devolvió la sonrisa.
En la noche vi Papi Ricky y comí Subway con mi novio.
Me hacía mucha falta estar cerca mío.

sábado, agosto 04, 2007

hard to find relief

Me siento sola.

Hace tiempo que ando con la sensación de que lo he dejado todo, y que quizá, un día cercano, ya no me quede nada. Anoche, a las doce, la Toña me fue a buscar a mi casa. Me quedé a alojar en la suya, me vio las cartas, conversamos y fue muy bueno porque Franco había salido con sus amigos y yo no quería más de ese silencio tan oscuro y sin estrellas en el departamento vacío.

Ando triste, con ganas de llorar a ratos, con el corazón pesado y las manos blancas. Mi alma me pide que encuentre mi espacio otra vez, que salga del negro y de la boca seria, de los párpados tan ciegos, de la guata vacía. Siento y no siento, vivo y no vivo, a veces estoy. Ando lejos, en el silencio, en el abismo, bien al fondo. Me quedo en la nada, ojos cerrados, sin respirar para no hacer ruido, ni un poquitito, para que no se moleste nadie, para no existir.

Me siento sola.
Tan sola.