sábado, abril 28, 2007

serendipity

Ayer tuve un encuentro importante.
Y todo en Starbucks, para variar.

Resulta que estaba en la caja y tenía que anotar los vasos, entonces cuando cuatro personas me dijeron sus nombres espirituales, empecé: ah, mi hermano es devoto de Krishna, y tengo unos amigos Sikh, etcétera, todo lo que cuento siempre aunque nadie me pregunte. Pero esta vez fue distinto. Ahí estaba Dyal, una de las mejores amigas de la vida de la Siri. Y me contó que la Siri y Claudio ahora viven en el sur y quedamos de juntarnos, y estaba Darshan que es profe de yoga y yo tengo tanas ganas de hacer yoga y además él mismo organiza el langard. Fue de esas visitas que son sólo porque el universo es perfecto.

Bueno, el punto es que ando toda feliz porque estoy segura que mi camino está apareciendo otra vez y quién sabe cuántos encuentros más se vienen porque los sueños me mandan mensajes y tengo la guata apretada con mariposas y puras cosas lindas.

Me siento como flotando.
Enamorada de mi novio y la vida.
Y el corazón lleno de sol.

viernes, abril 27, 2007

a broken heart

Días de música.
Canciones llenas de mensajes.

Ando media nostálgica parece, y eso que ni siquiera hace frío todavía. Pero me paso acordando de mi yo completa y no sé dónde encontrarla. En las profundidades, supongo. En el abismo donde se debe haber quedado mi mitad. Porque claro, ahora todo está un poco mejor. Ya no me paso el día con ganas de llorar, ni metida en la cama tapada hasta el cuello para no tener que enfrentar el mundo que me agobia. Pero me falta.

Hace poco menos de un año, cuando recién conocí a Franco y me enamoré hasta decir basta y empecé a vivir sin miedo, yo me sentía muy cerca. Pero algo pasó en el intertanto, entre entonces y ahora. Muchos algo. La partida de la casa de mi mamá, la práctica, la vida de pareja. Y todo es hacer, hacer, hacer. Quiero sentarme a la orilla de un río y sacarme los zapatos en la tierra mojada y sentir la lluvia y el viento en la cara, mirar las flores escuchando mantras y cerrar los ojos para sentir que el mundo y yo somos lo mismo.

Es tiempo de luchar, lo sé.
Pero eso no quita que sueñe despierta.
Ya vendrá el descanso, cuando sea merecido.

martes, abril 24, 2007

in the afternoon

Es bueno andar en metro cuando hace frío.
Hoy, en El Mercurio, después de reportear a Ávila y Coloma.

Acabo de darme cuenta que aparecí en el Artes y Letras del domingo pasado. Es que resulta que la Escuela de Escritores de España tenía ese concurso de rescatar palabras antes de que lo hicieran acá y yo participé porque quería rescatar "acendrado" y resultó que me pusieron como ejemplo en un texto del diario. Una romántica Carolina... ésa soy yo. Casi grité cuando lo vi. Toda la emoción del mundo.

Ayer, mientras almorzábamos con la Toña y la Fran, una lluvia de hojas. Me gusta el otoño porque me gusta el frío, pero además porque piso las hojas secas y suena muy lindo. Además, he recordado cuánto disfruto cantar mientras camino y que no me importa que me miren porque igual me da risa la cara de la gente. Ayer vi amanecer en Starbucks. Fue raro. Nunca había trabajado a esa hora, y descubrí que no pasan micros antes de las siete por mi casa y que o camino o me tomo un taxi que igual no sale tan caro.

Ando media hiperventilada.
Debe ser porque subo muchas escaleras.
Extraño infinito a mi novio.
Quiero comer sushi y tomar cocacola zero.

sábado, abril 21, 2007

silent hall

Es raro El Mercurio casi vacío.
En la mañana pasé a Starbucks y me vine a trabajar con un latte vainilla.

Anoche fuimos con la Mili y la Toña al Vicious, en Orrego Luco, tomé pisco sour de manzana. Rico. Antes de eso, comimos tallarines con salsa de tomates en mi casa y hablamos mucho rato de sicología y las dos creen que estoy loca, porque no distingo las cosas reales de las que no lo son y porque en verdad pienso que si una persona dice que es Jesús, quizás lo sea. Filo. Cuando estábamos volviendo y caminábamos solas a las dos de la mañana, un tipo freak nos habló y la Toña le preguntó qué quería. Subirnos a su auto, obvio. La Toña le dijo no gracias y seguimos caminando. Pura inocencia. Igual la retamos un poco después porque está bien hablarle a los desconocidos pero no a esa hora.

Es muy loco acá, porque desde la Ya yo igual miraba afuera y sabía cuál era el color del cielo. En cambio los periodistas de diario trabajan como en un mall. Aire acondicionado siempre y sin muchas ventanas. Igual he pasado por esto antes, fui promotora suficiente tiempo como para que no me importen las nueve horas sentada dos veces a la semana, en vez de ocho horas de pie y con vestiditos y zapatos con taco. Amo las zapatillas.

Parece que voy a ir a bucar un café luego.
Me está dando sueñito.
Quiero dormir abrazada con mi novio.

jueves, abril 19, 2007

lovely loving

En medio del torbellino.
Había una teleserie que se llamaba así y cuando estábamos en el colegio, la Fran siempre cantaba la canción los recreos.

Resulta que al final no me voy de Starbucks porque no quiero, pero sí me cambio de tienda y de disponibilidad y de horario. El martes estuvo piola El Mercurio, pasé a saludar a la revista y me encantó porque los echo mucho de menos. Empecé a venir a clases al fin, aunque no sé cuánto me irá a durar la motivación. Ojalá más de un mes. Y Franco anda ultra ocupado con trabajo y estudio así que esta semana no lo he visto tanto. Quiero que nos vayamos a Argentina en el invierno.

Estoy. A veces mejor, a veces peor, pero estoy y eso definitivamente lo que más me importa. Ya vendrá la calma. Siento que ahora es tiempo de dejarme llevar por todo lo que aparezca, de no perder oportunidades, de aprender y luchar y a ver si al fin comprendo que no estamos acá para dormir todos los días hasta tarde porque hay tanto que hacer.

Ahora me voy a pasear, a ver si encuentro un bindi que me guste porque tuve mi ramo de pensamiento oriental y me acordé que mi tercer ojo está medio abandonado.
Me encanta escribir mi blog.
Quiero ver a mi novio bello.

martes, abril 17, 2007

all over again

Tomando el tercer café de vainilla del día.
De vuelta en El Mercurio.

Echaba de menos pasearme caminando entre tantas flores y pasto, y sentarme frente al computador a leer noticias y escribir correos. Es loco, pero aprendí a querer lo que antes odiaba. O quizás, más que eso, descubrí el fondo y dejé la forma.

Estoy contenta porque la gente de Actividad Cultural es muy simpática, la editora es adorable y todo se ve relajado. Además, me gustan los temas. Siempre es bueno aprender de libros y música y cine.

Por ahora, eso.
Un suspiro entre tantas teclas.

lunes, abril 16, 2007

glad to be back

Creí que me había perdido, pero no.
Al final siempre estoy.

Ayer renuncié a Starbucks porque resulta que me fue bien en la práctica y quedé para una ayudantía en El Mercurio. Estoy contenta y triste, porque es raro dejar un lugar que siempre fue mi certeza, que siempre estuvo cuando no había nada más. Pero filo. Se vienen días de reiki y tarot. A eso quiero dedicar mis horas.

Nueve meses de novia eternamente enamorada, y hoy en la mañana un montón de hojas de otoño cayendo tan lindas. Escribo más a mano de nuevo. Me paso admirando el tiempo libre sentada frente a la ventana. Echaba tanto de menos mi vida que hasta me aparecieron ojeras.

Ayer vimos una película con la Chica. Lindsay Lohan y un grupo de música adolescente. Lo pasé bien, la echaba de menos. Comimos pan con palta.

Me cuesta adaptarme otra vez a la vida universitaria.
Tengo ganas de pasarme el día paseando en Providencia.
Estoy tan de vuelta y tan feliz.

lunes, abril 09, 2007

as simple as that

Echo de menos escribir más seguido pero esto de no tener computador lo hace casi imposible.
Hoy, todo tiene sentido de nuevo.

Resulta que ayer, de repente, salí de crisis. Fue en la mañana, mientras lloraba escuchando música triste en el paradero de Suecia. Me di cuenta de que al final todo da un poco lo mismo. La vida cambia y se transforma y qué sacamos apegándonos a los momentos si igual tienen sus ciclos y sus finales a veces felices.

Caminando por Providencia me encontré con un tarotista que tenía la misma mirada que Claudio y lo miré y me miró y cuando yo iba a seguir caminando como si nada porque la verdad es que no me queda mucha plata, dejó de hablarle al tipo que se estaba leyendo las cartas y me dijo: ¿me estás esperando? Al final, lo esperé. Obvio. Y me dio un par de respuestas.

Está claro que todas mis crisis se relacionan directamente con la vida espiritual, aunque tiendo a olvidarlo. Por eso, sigo buscando siempre mi camino, incluso cuando creo que lo he encontrado. Este tiempo, es tiempo de mí. De mí hacia adentro, vestida de negro porque me explicó que era un color saturniano e introspectivo, y encontrando templos. Nada más.

El tarotista además es iriólogo y conoce a mi hermano.
De a poco, comienza otra vez el movimiento.
El camino es largo, lo sé.
El presente es promisorio.

viernes, abril 06, 2007

cover girl

En crisis.
No sé qué me pasa.

Y aunque se podría decir que viene igual de hace más tiempo, ese nudo en la guata y la garganta apretada tuvieron explicación cuando me encontré con el brujo que lee las cartas en Moneda. Se viene algo. Y se viene grande. Pero a pesar de que confío ciegamente en los resultados, no sé si quiero más procesos. No sé. No sé nada.

Ayer alojamos con la Fran en la casa de la Toña y fue topísimo. Hace tiempo que no nos juntábamos tanto rato a escuchar canciones viejas y conversar de historias pasadas. Me hizo bien para descansar un rato de mi mente incansable.

Le pido a Dios que me ilumine y me muestre el camino.
Prometo ir a donde me quiera llevar.

viernes, marzo 30, 2007

the green mile

Quedan horas.
Pasaron, contra todo pronóstico, los tres meses.
Y pasaron implacables.

Fue un aprendizaje intensivo. De vida. Fue descubrir que hay mundo más allá de lo aparente. Que en cada lugar hay historias propias y sólo debo estar abierta a escucharlas, que cada persona tiene su magia y que de cada experiencia es posible rescatar detalles. Vivir es más que simplemente pasar caminando y mirando fijo al frente.

Doy gracias a Dios y al cielo y a las diosas y al destino y a quien haya que darle gracias. Me voy con pena pero contenta, con los ojos brillantes y el corazón tranquilo. Siento que acaba de terminar una etapa importante. Que hoy, soy un poco más mujer.

Respiro hondo y me como una galleta de manzana.
Seguro que lloro un poco antes de salir.

martes, marzo 27, 2007

final countdown

Siempre termino tomando cocacola zero, aunque se supone que no me gusta.
Son las tres, hace frío y quiero estar con mi novio.

Ayer me pasé la tarde escribiendo cartas imaginarias a ex amores. Es loco, porque lo que quisiera decirles - no a todos, claro, pero sí a algunos elegidos en forma arbitraria- es que si ahora soy capaz de vivir mi relación con Franco, y de amar, es porque primero me tocó crecer y aprender, descubrir quién soy de verdad, no de ilusiones, caerme y levantarme mil veces. Y ahí estuvieron ellos. Cada uno en su momento. Con pedacitos de mí.

No sé querer de a poco. Nunca he sabido. Pero aunque, en comienzo, me causó más de algún problema, también significó que cada historia, que cada beso, tenía todo mi corazón. Un corazón que se rompía y se rearmaba, que se caía y daba botes y que una que otra vez se terminó perdiendo tanto que yo pensé que nunca más lo podría encontrar. Menos poner a latir otra vez. Querer profundamente ha sido, siempre, mi forma de vida. No conozco otra.

Hoy sólo puedo dar gracias y sonreír con mariposas en la guata.
De la aventura, salté al compromiso.
Y es el mejor salto de todos.

lunes, marzo 26, 2007

color en las pestañas

A una semana de volver a clases, bostezando para variar.
Corazón acelerado y las cartas de tarot en una bolsa de papel.

Me pasa, a veces, que siento que uno siempre tiene tanto que contar. Historias de romances frustados y felices, amaneceres viajando en un bus al sur o mirando cómo sale el sol por el lado del mar, penas profundas y livianitas de lágrimas saladas, mariposas de colores, gatos de papel maché, libretas azules pintadas a mano.

Y quiero escribir un libro.
Quizá todos queremos, en el fondo.
Que la cotidianeidad se convierta en magia.

jueves, marzo 22, 2007

un auténtico huracán

Al final mi verano de estrés terminó convirtiéndose en una gran experiencia.

Hoy, a una semana y un día de terminar mi práctica, miro al dos de enero con un poco de nostalgia. Y es que no sólo mi mundo exterior ha cambiado montones desde entonces, sino también mi mundo interior. Mi yo.

Hoy, después de tres meses casi completos, me siento frente a la misma pantalla, del mismo computador, pero es distinto. Y es que ahora comprendo que cada lugar tiene su propia historia y su propia forma y que, aunque parezca imposible, puedo aprender y adaptarme y querer sin limitaciones autoimpuestas.

Hoy, con el pelo corto y la sonrisa intacta y el corazón corriendo, me queda algo parecido al orgullo, pero sin ese dejo de soberbia que siempre lo acompaña. No me siento una sobreviviente, como en el colegio, porque uno no se puede quedar en sobrevivir. Sí me siento viva.

Hoy, en mi primera escritura de visión más amplia, agradezco a la Maida por su apoyo, a la Karim por su paciencia, a Eduardo por su comprensión, a la Sylvia por su dulzura, a Juan Luis por su ironía, a la Pilar por su cariño.

Ya vendrán más posts, seguro.
Me faltan varios análisis finales.
Bostezo un poco y me preparo una taza de té.

martes, marzo 20, 2007

a veces serena

¿Realmente deseas eliminar a esta persona?

Durante mucho tiempo, cada vez que borraba a alguien de messenger significaba que en realidad era demasiado importante así que si no lo sacaba de mi lista de contactos seguramente terminaría hablándole cuando no debía y casi - si es que no en forma descarada - declarando mi amor a través de la pantalla.

Ahora no.

O sea, igual hay veces en que dudo antes de poner aceptar. Y eso que ya casi nunca hablo por ahí, pero miro y resulta que hay tanto pasado dando vueltas. Es mi estado, lo sé. Es la nostalgia sin sentido que mencionaba el libro. Es que ya se acerca el invierno, aunque en los días siga haciendo un calor insoportable, y pienso en tantas veces que tuve frío y lloré hasta quedarme sin lágrimas porque no encontraba todo lo que ahora está presente en mi vida todos los días.

Pero bueno, acabo de eliminar a varias personas, punto final.
Me pregunto si seguiré en sus ventanitas.
Respiro hondo y bostezo con chaleco abajo del aire acondicionado.

lunes, marzo 19, 2007

lifetime freedom

Reconquistar la libertad.
Ayer fui a misa y resulta que soy la hija pródiga.

Hace mucho, mucho tiempo, que no me sentaba en la plaza de Pedro de Valdivia a leer "Mujeres que corren con lobos" antes de entrar a la iglesia. Me hizo bien. Para variar, el libro se abrió en la página precisa para que yo recordara un par de cosas. La libertad se pierde y se busca. Y lo mismo pasa conmigo. Me pierdo y me busco. A veces me encuentro.

Todo el verano he vivido fuera de mí. Recordando a ratos quién soy y qué me gusta y qué quiero. Cómo, de verdad, construyo mi propio camino. Y claro, podría culpar a la falta de tiempo y quedarme en eso, pero va mucho más allá y hacerlo me resulta un decisión absurda y simplista, por decir lo menos.

Los tres meses me pasan la cuenta. Estoy durmiendo más y cansándome igual. Pero no importa. Ya me recuperaré, de hecho, ayer canté fuerte otra vez y miré las hojas en el suelo y mientras caían, me acordé que me gusta el otoño porque es bellísimo y que cualquier día se pone a llover, aunque ahora esté muriendo de calor, y yo salgo a tomarme un helado de chocolate.

Vamos que se puede.
Setenta horas semanales a diez días de terminar.
Ha sido provechoso, después de todo.

jueves, marzo 15, 2007

tanto de mí

Hoy disfruté mucho escribiendo para la revista.
No sé si me había pasado antes.

Entrevisté a mucha gente y me di cuenta de cuánto me gusta eso de escuchar y contar historias, y quizá siempre lo supe en el fondo, bien en el fondo, pero me faltaba recordarlo. Así que bueno. Estoy cansada, pero contenta. Al fin hice algo productivo.

Mi novio volvió de La Serena hoy en la mañana. Por suerte. Me podía morir otra noche tan vacía. Claro que el departamento del vecino tiene algún problema con la luz y la radio porque no hay nadie pero se pasa prendida toda la noche a máximo volumen y no me deja dormir en paz. Filo, la cuenta será su castigo por mi insomnio.

Estoy leyendo a Birmajer y me encanta.
Franco me trajo un libro de regalo y papayas confitadas y una cosa de damascos que no he probado nunca.
Voy a almorzar un sandwich de quesillo.

lunes, marzo 12, 2007

tu dirección

Mañana mi novio viaja a La Serena a ver a su hija.
Me cuesta tanto cuando se va.

Claro que, independiente de la pena que me da pensar que durante dos noches estaré sin Franco, siento que cada quien tiene que contar con el espacio y la instancia de escribir su propia historia.

Acá nos quedamos mi apoyo y mi silencio. Mis abrazos, mis palabras y mi compañía. Acá nos quedamos, esperando y sonriendo tristes, contando las horas desde mañana y hasta el jueves, mi soledad tan sola. Y yo.

Fuerza mi amor.
Vamos al infinito.

domingo, marzo 11, 2007

dos enamorados

Desde Copiapó, al lado de una taza con trix mientras mi novio juega play.
A punto de que termine el fin de semana.

El viaje en bus hasta acá se convirtió en una alucinación y otra y mil. Vi a la Toña en la pantalla de la tele y al ex de mi hermana en un reportaje del Clinic. Toda una locura que me hizo pensar que quizá perdí definitivamente esa línea delgadita que separa la realidad de la fantasía.

Ayer fuimos a Bahía Inglesa y nos sacamos fotos, además me puse un alga de tobillera porque eran verdes claras súper bonitas y tomamos sol pero no mucho porque yo siempre me aburro rápido excepto esa vez que terminamos insolados.

Fueron días complejos, pero necesarios. Fueron días que terminaron de asegurarme otra vez que me gusta la vida que estamos construyendo con Franco. Que me gusta sentirlo a mi lado cuando despierto, y caminar de la mano, y encontrar ese punto exacto donde coincidimos, incluso en las cosas más sencillas.

Es que, a veces, no tenemos más que hacer que seguir adelante.
Y yo me doy vuelta y lo miro a los ojos.
Y lo amo.

martes, marzo 06, 2007

sube la marea

Siempre he pensado que acá está lleno de cámaras que nos siguen todo el día a todas partes.
Me gustaría conocer a Agustín Edwards.
Yo creo que le caería bien.

Tres semanas y contando, y hoy con toda la nostalgia de haber descubierto que la magia también existe entre las paredes con aire acondicionado. A veces, lo más sencillo. Esa torta de chocolate que le dieron a la Sole por su cumpleaños y el libro que me prestó la Pilar porque me encanta leer las columnas de Birmajer. No me arrepiento del comienzo difícil, ni de las tardes llorando en Starbucks. No me arrepiento porque, al final, y con el apoyo paciente de mi novio, siento que estoy conquistando lo imposible.

En dos días más, Copiapó.
Ahora tranquila, en silencio, respirando, viva.

lunes, marzo 05, 2007

amor escandaloso

Tengo el pelo rojo y corto y me encanta.

Ayer, cuando uno de mis clientes me preguntó a que se debía el new look, le expliqué que tiene más que ver con el antiguo en mi forma de vida. Radical, creo que es la palabra. Sin grises ni medias tintas.

Me quedan tres semanas de práctica, ya van diez, y resulta que he aprendido un montón. A cumplir compromisos adquiridos libremente, a quedarme en vez de salir corriendo, a encontrar mi esencia intacta cuando creía haberla perdido. Las cartas tenían razón, obvio. Era una oportunidad y sólo de mí dependía aprovecharla.

El sábado invité a mi novio a comer al Piola y lo pasamos muy bien. Además, es bueno darnos tiempo para salir solos, sin más compromisos ni horarios que los que nosotros queremos.

Estoy bien.
Cantando otra vez mientras camino.
Y más enamorada que nunca.