La mayoría de mis títulos son partes de canciones.
Éste no es la excepción. Se lo robé a Ferreira.
Anoche mi hermana celebró su fiesta de quince y estuvo increíble. Fue loco ver llegar a tantos niñitos que en realidad son grandes, porque nadie me hace cambiar de opinión: a partir de los trece años los papás ya hicieron su trabajo, de ahí en adelante cada uno sigue creciendo solito y si es que tiene ganas. Si no, no. Nunca me ha gustado la gente que trata a los niños como si fueran tontos y no pudieran tener una visión propia del mundo. Al revés: muchas veces tienen más conciencia y claridad que muchos adultos golpeados por la vida que ya dejaron de creer.
A mí que no me quiten la inocencia ni el asombro, ni la magia, ni la vida, ni los sueños, ni las hadas. Que me dejen en paz para sentirlo todo, para caminar sin zapatos en el pasto mojado y subirme a ese árbol que me encanta. Que nadie se meta. Es mi realidad. Que se busquen la suya mejor.
Tomo cocacola zero y escucho he pecado.
Igual tengo sueño porque el carretito adolescente duró hasta tarde.
Mi novio anda en el norte visitando a su hija.
sábado, septiembre 29, 2007
jueves, septiembre 27, 2007
writing for life
Ayer mi hermana cumplió 15.
Cuando yo tenía su edad me pasaba anotando detalles del día mi agenda y le pegaba mil papelitos y boletas y ahora es como un libro muy gordo.
De repente echo de menos escribir como antes. Porque claro, quizá ahora tengo un estilo más propio y esa forma casi sensata de enfrentar el mundo con letras, después de tantos intentos por enfrentarlo sola. Pero no sé si, en el camino, he perdido la magia. No sé si tanta responsabilidad y tanta educación no me han terminado convirtiendo en una persona peor. No sé si escribir seguirá siendo, para siempre, mi catarsis, o llegará ese día temido en que me dé cuenta que no queda nada por decir.
Acabo de salir de una prueba de ética. El martes, mientras estudiaba, le saqué una foto a una mariposa y me tomé un litro de cocacola. Ayer vi papi ricky pero igual ya quiero que se acabe. También quiero que encuentren a Madeleine y que sea verano. Nada más.
Estoy usando mi cartera verde.
Tengo ganas de comer chocolate.
Para variar.
Cuando yo tenía su edad me pasaba anotando detalles del día mi agenda y le pegaba mil papelitos y boletas y ahora es como un libro muy gordo.
De repente echo de menos escribir como antes. Porque claro, quizá ahora tengo un estilo más propio y esa forma casi sensata de enfrentar el mundo con letras, después de tantos intentos por enfrentarlo sola. Pero no sé si, en el camino, he perdido la magia. No sé si tanta responsabilidad y tanta educación no me han terminado convirtiendo en una persona peor. No sé si escribir seguirá siendo, para siempre, mi catarsis, o llegará ese día temido en que me dé cuenta que no queda nada por decir.
Acabo de salir de una prueba de ética. El martes, mientras estudiaba, le saqué una foto a una mariposa y me tomé un litro de cocacola. Ayer vi papi ricky pero igual ya quiero que se acabe. También quiero que encuentren a Madeleine y que sea verano. Nada más.
Estoy usando mi cartera verde.
Tengo ganas de comer chocolate.
Para variar.
sábado, septiembre 22, 2007
poquito a poco
En el diario.
La Gabriela me acaba de regalar un chicle de menta.
Antes de venir me junté con mi hermano y la Maca porque quería que conocieran la tienda vegetariana de Los Dos Caracoles, pero estaba cerrada así que mi hermano me llevó a comer un pedacito de pizza al Rocco's. Lo pasé ultra bien.
Anoche soñé con Claudio. También soñé que me iba de viaje con la Fran y alguien más que no era la Toña, y entraba al otro país con un carnet de identidad prestado. Tengo ganas de comer chocolate, y eso que anoche con mi novio nos comimos un trencito entero, pero igual.
Estoy bien. Eso siento. Que, de a poco, me he ido reencontrando. Que ya no ando en el fondo del abismo donde me hundí todo el invierno, quizás incluso desde el año pasado. Que empiezo a acordarme de mis motivos, mis prioridades y mi forma de hacer las cosas. Pero además siento que, por primera vez, estoy en la posición de decidir sin dar ningún tipo de explicaciones a nadie. Porque antes todo necesitaba un porqué. Ahora no. Todo es como es.
Maripositas en la guata.
Un montón de sueños por cumplir.
Vamos a alcanzar el infinito.
La Gabriela me acaba de regalar un chicle de menta.
Antes de venir me junté con mi hermano y la Maca porque quería que conocieran la tienda vegetariana de Los Dos Caracoles, pero estaba cerrada así que mi hermano me llevó a comer un pedacito de pizza al Rocco's. Lo pasé ultra bien.
Anoche soñé con Claudio. También soñé que me iba de viaje con la Fran y alguien más que no era la Toña, y entraba al otro país con un carnet de identidad prestado. Tengo ganas de comer chocolate, y eso que anoche con mi novio nos comimos un trencito entero, pero igual.
Estoy bien. Eso siento. Que, de a poco, me he ido reencontrando. Que ya no ando en el fondo del abismo donde me hundí todo el invierno, quizás incluso desde el año pasado. Que empiezo a acordarme de mis motivos, mis prioridades y mi forma de hacer las cosas. Pero además siento que, por primera vez, estoy en la posición de decidir sin dar ningún tipo de explicaciones a nadie. Porque antes todo necesitaba un porqué. Ahora no. Todo es como es.
Maripositas en la guata.
Un montón de sueños por cumplir.
Vamos a alcanzar el infinito.
jueves, septiembre 20, 2007
exacto lo incorrecto
De vuelta al mundo laboral.
En la mañana llegué a clases y no tenía así que fui muy feliz.
Ayer anduve todo el día con la guata apretada. Sigo esperando algo. En la tarde fueron la Pily y la Michu a mi casa y leímos el tarot, estuvo increíble. Además vimos los fuegos artificales que tiraron en Apoquindo y nos sacamos fotos y tomamos mucho helado. Soñé que la Siri bailaba en un concierto de rock femenino y que yo tenía un perrito y un gatito muy lindos.
Con la Mili fuimos a la fonda vegetariana el lunes, estuvo piola. Comí una empanada de pino con carne de soya. Tuve tiempo para leer mujeres que corren con lobos, estar con mi novio y domir mucho. Me encantaron mis días sin trabajar.
Siento como que quiero escribir mil horas, pero se me enredan las letras.
Me faltan palabras.
No sé qué viene, pero sé que es bueno.
En la mañana llegué a clases y no tenía así que fui muy feliz.
Ayer anduve todo el día con la guata apretada. Sigo esperando algo. En la tarde fueron la Pily y la Michu a mi casa y leímos el tarot, estuvo increíble. Además vimos los fuegos artificales que tiraron en Apoquindo y nos sacamos fotos y tomamos mucho helado. Soñé que la Siri bailaba en un concierto de rock femenino y que yo tenía un perrito y un gatito muy lindos.
Con la Mili fuimos a la fonda vegetariana el lunes, estuvo piola. Comí una empanada de pino con carne de soya. Tuve tiempo para leer mujeres que corren con lobos, estar con mi novio y domir mucho. Me encantaron mis días sin trabajar.
Siento como que quiero escribir mil horas, pero se me enredan las letras.
Me faltan palabras.
No sé qué viene, pero sé que es bueno.
sábado, septiembre 15, 2007
lonely hours
Franco Ferreira me hace reír.
Hace tiempo que no me encantaba tanto un blog nuevo.
Estoy en el diario y recién cuando venía en el taxi me di cuenta que me toca trabajar el fin de semana del dieciocho. Filo, porque para mí todos los sábados son días hábiles y además por primera vez en tres años tendré el resto de las fiestas patrias vegetarianas libres. Me hubiera gustado ir a la playa porque la Toña se fue y no tengo con quién pensar en carretes fomes. Mi novio no es muy de la idea de llegar y partir a cualquier lado. Yo sí.
Hay poquísima gente en este lugar. Es como un mercurio fantasma.
Anoche, leyendo mujeres que corren con lobos después de comer un trencito entero y ver papi ricky, llegué a la conclusión que quizá lo que siempre he soñado no existe. ¿Qué es el amor? ¿Un montón de detalles? ¿La compañía eterna de una persona que corre contigo y te toma en brazos de repente? ¿Lo cotidiano, una marraqueta con mantequilla, una café dulce, un montón de ilusiones?
¿Dejamos de estar solos, alguna vez?
Yo creo que no.
Hace tiempo que no me encantaba tanto un blog nuevo.
Estoy en el diario y recién cuando venía en el taxi me di cuenta que me toca trabajar el fin de semana del dieciocho. Filo, porque para mí todos los sábados son días hábiles y además por primera vez en tres años tendré el resto de las fiestas patrias vegetarianas libres. Me hubiera gustado ir a la playa porque la Toña se fue y no tengo con quién pensar en carretes fomes. Mi novio no es muy de la idea de llegar y partir a cualquier lado. Yo sí.
Hay poquísima gente en este lugar. Es como un mercurio fantasma.
Anoche, leyendo mujeres que corren con lobos después de comer un trencito entero y ver papi ricky, llegué a la conclusión que quizá lo que siempre he soñado no existe. ¿Qué es el amor? ¿Un montón de detalles? ¿La compañía eterna de una persona que corre contigo y te toma en brazos de repente? ¿Lo cotidiano, una marraqueta con mantequilla, una café dulce, un montón de ilusiones?
¿Dejamos de estar solos, alguna vez?
Yo creo que no.
miércoles, septiembre 12, 2007
arms wide open
Vengo llegando de un almuerzo.
Estuvo muy entretenido.
El otro día tuve una conversación que me dejó pensando. Soy de la idea de que uno no puede gastar más plata sólo porque tiene más y que, de hecho, cuando tiene, está en el deber de compartirla y hacerla útil. O sea, ¿cómo me compro un vestido de cien mil pesos si hay muchas personas que viven con eso un mes? ¿Con qué cara?
Pero, para mi sorpresa, hay mucha gente que no está de acuerdo. Que somos libres, que gastemos como queramos, que es un derecho porque trabajamos para tener lo que tenemos. Yo no sé. No podría. Me duele la guata de pensarlo.
Y no hablo de solidaridad, ni de beneficencia, que son conceptos que me cargan. Hablo de que la energía tiene que moverse, de que uno recibe y da, porque si solamente recibe, entonces no estamos yendo a ninguna parte. Me asusta un poco pensar qué pasaría si todos nos convirtiéramos en individualistas sensatos y no creyéramos que hay algo más, que somos alma y cuerpo y que somos importantes y únicos y que influimos en el universo con cada palabra que decimos y cada gesto que no hacemos.
Tengo tantas ganas de salir a caminar.
Ando como flotando.
Me encanta que haya sol.
Estuvo muy entretenido.
El otro día tuve una conversación que me dejó pensando. Soy de la idea de que uno no puede gastar más plata sólo porque tiene más y que, de hecho, cuando tiene, está en el deber de compartirla y hacerla útil. O sea, ¿cómo me compro un vestido de cien mil pesos si hay muchas personas que viven con eso un mes? ¿Con qué cara?
Pero, para mi sorpresa, hay mucha gente que no está de acuerdo. Que somos libres, que gastemos como queramos, que es un derecho porque trabajamos para tener lo que tenemos. Yo no sé. No podría. Me duele la guata de pensarlo.
Y no hablo de solidaridad, ni de beneficencia, que son conceptos que me cargan. Hablo de que la energía tiene que moverse, de que uno recibe y da, porque si solamente recibe, entonces no estamos yendo a ninguna parte. Me asusta un poco pensar qué pasaría si todos nos convirtiéramos en individualistas sensatos y no creyéramos que hay algo más, que somos alma y cuerpo y que somos importantes y únicos y que influimos en el universo con cada palabra que decimos y cada gesto que no hacemos.
Tengo tantas ganas de salir a caminar.
Ando como flotando.
Me encanta que haya sol.
lunes, septiembre 10, 2007
in the waiting line
Guata apretada, expectante otra vez.
Mi vida no deja de moverse a un ritmo - casi - desenfrenado.
Ayer almorcé en la casa de mi mamá y en la tarde fuimos al Homecenter. Cambié de lugar las cosas en mi departamento, cosí unas fundas muy bonitas para los cojines y a mi novio le acaban de avisar que asciende a asistente de gerente. Estoy muy feliz. Enamorada. Quizás con un poco de ojeras todavía, de tanto sueño que me falta, pero con esa emoción profunda que me recuerda que estoy viva.
Sí, es cierto, hoy le dije a Daniel que me falta algo que me remueva un poco.
Lo que me deja tranquila, es que siento que ya viene.
Vamos, Caro.
Falta poco.
Mi vida no deja de moverse a un ritmo - casi - desenfrenado.
Ayer almorcé en la casa de mi mamá y en la tarde fuimos al Homecenter. Cambié de lugar las cosas en mi departamento, cosí unas fundas muy bonitas para los cojines y a mi novio le acaban de avisar que asciende a asistente de gerente. Estoy muy feliz. Enamorada. Quizás con un poco de ojeras todavía, de tanto sueño que me falta, pero con esa emoción profunda que me recuerda que estoy viva.
Sí, es cierto, hoy le dije a Daniel que me falta algo que me remueva un poco.
Lo que me deja tranquila, es que siento que ya viene.
Vamos, Caro.
Falta poco.
jueves, septiembre 06, 2007
feeling dizzy
Echaba de menos mi blog.
Me duele mucho una muela del juicio que me debería haber sacado hace tiempo pero ya apareció.
Como encontraba demasiado poco consecuente no comer carne y usar un bolso de cuero, ayer me compré una carterita como de esterilla toda linda y sin animalitos. Estoy muerta de sueño, y eso que ni siquiera terminé de ver El Perfume anoche y me dormí igual un poco temprano, pero es inevitable. Esa semana no estoy haciendo un tema para la revista, estoy haciendo tres porque viene el dieciocho y todo eso. A propósito del dieciocho, hay una fonda vegetariana que me tinca ultra entretenida porque además probé los choripanes de soya y son bacanes.
Ahora ando casi todos los días con anillo y siempre con las uñas pintadas. Igual a veces me hago moño, porque mi pelo ya no está tan lindo, quiero que me creza. Anoche tuve un sueño que hizo que despertara pensando en mi novio que ya se había ido a trabajar, aunque no me acuerdo muy bien qué fue.
Me encanta estar acá.
Voy a comer chocolate.
Me duele mucho una muela del juicio que me debería haber sacado hace tiempo pero ya apareció.
Como encontraba demasiado poco consecuente no comer carne y usar un bolso de cuero, ayer me compré una carterita como de esterilla toda linda y sin animalitos. Estoy muerta de sueño, y eso que ni siquiera terminé de ver El Perfume anoche y me dormí igual un poco temprano, pero es inevitable. Esa semana no estoy haciendo un tema para la revista, estoy haciendo tres porque viene el dieciocho y todo eso. A propósito del dieciocho, hay una fonda vegetariana que me tinca ultra entretenida porque además probé los choripanes de soya y son bacanes.
Ahora ando casi todos los días con anillo y siempre con las uñas pintadas. Igual a veces me hago moño, porque mi pelo ya no está tan lindo, quiero que me creza. Anoche tuve un sueño que hizo que despertara pensando en mi novio que ya se había ido a trabajar, aunque no me acuerdo muy bien qué fue.
Me encanta estar acá.
Voy a comer chocolate.
sábado, septiembre 01, 2007
la última noche
Se acabó.
Ayer salí por última vez como partner de Starbucks Parque Arauco.
Lloré mucho y me regalaron una foto ultra linda y unas flores. Me firmaron la pechera y Daniel me dibujó una carita feliz en la mano derecha que no he podido borrar. Mi novio cerró la barra conmigo. Al final, me senté un ratito a mirar la tienda. Eso fue todo.
Hoy decidí dejar de comer pescados y mariscos. Nunca he creído en las cosas a medias, y me parece que si ya estoy en el camino, por qué no seguirlo hasta el final. Además existe el sushi vegetariano, así que no tengo excusas.
Ando muerta de sueño, pero tranquila. Segura de que lo que sea que viene es lo mejor. Y, por primera vez, con la certeza de haber terminado la etapa más importante de todas. Viviendo el fin del principio.
Le agradezco a Claudio ese afán de la verdad. Le agradezco que me haya enseñado que hay una sola forma de enfrentar el mundo, que yo soy quien soy. Porque aprendí cayendo hasta el fondo. Pero aprendí.
Y acá me pongo de pie ahora.
La frente en alto, los ojos brillantes, la sonrisa fácil.
Otra vez.
Ayer salí por última vez como partner de Starbucks Parque Arauco.
Lloré mucho y me regalaron una foto ultra linda y unas flores. Me firmaron la pechera y Daniel me dibujó una carita feliz en la mano derecha que no he podido borrar. Mi novio cerró la barra conmigo. Al final, me senté un ratito a mirar la tienda. Eso fue todo.
Hoy decidí dejar de comer pescados y mariscos. Nunca he creído en las cosas a medias, y me parece que si ya estoy en el camino, por qué no seguirlo hasta el final. Además existe el sushi vegetariano, así que no tengo excusas.
Ando muerta de sueño, pero tranquila. Segura de que lo que sea que viene es lo mejor. Y, por primera vez, con la certeza de haber terminado la etapa más importante de todas. Viviendo el fin del principio.
Le agradezco a Claudio ese afán de la verdad. Le agradezco que me haya enseñado que hay una sola forma de enfrentar el mundo, que yo soy quien soy. Porque aprendí cayendo hasta el fondo. Pero aprendí.
Y acá me pongo de pie ahora.
La frente en alto, los ojos brillantes, la sonrisa fácil.
Otra vez.
miércoles, agosto 29, 2007
staying up
Sola en el diario.
Manicure, anillo nuevo, collar calipso y la polera bonita que me prestó mi hermana.
Me gusta esto de andar producida por el mundo, sobre todo cuando hoy en la tarde, caminando, encontré esa pizzería que Nico Ferrari me dijo que iba a instalar tan cerca de mi casa y entré y estaba Nico Opazo y no me reconoció al principio.
Es divertido estar aquí ahora que no queda casi nadie, me imagino que estoy trabajando hasta tarde porque soy muy responsable pero es mentira. Lo que pasa es que tengo que ir a un evento y estoy esperando que se desocupe algún auto, andan todos colapsados con las protestas. Igual yo una vez fui a una protesta. Estaba con parka roja reporteando para mi clase de audiovisual y quedé casi ciega con las lacrimógenas. Fue toda una experiencia.
Mañana, clases.
La vida universitaria es casi eterna.
Estoy contenta, viva y con ganas de salir.
Manicure, anillo nuevo, collar calipso y la polera bonita que me prestó mi hermana.
Me gusta esto de andar producida por el mundo, sobre todo cuando hoy en la tarde, caminando, encontré esa pizzería que Nico Ferrari me dijo que iba a instalar tan cerca de mi casa y entré y estaba Nico Opazo y no me reconoció al principio.
Es divertido estar aquí ahora que no queda casi nadie, me imagino que estoy trabajando hasta tarde porque soy muy responsable pero es mentira. Lo que pasa es que tengo que ir a un evento y estoy esperando que se desocupe algún auto, andan todos colapsados con las protestas. Igual yo una vez fui a una protesta. Estaba con parka roja reporteando para mi clase de audiovisual y quedé casi ciega con las lacrimógenas. Fue toda una experiencia.
Mañana, clases.
La vida universitaria es casi eterna.
Estoy contenta, viva y con ganas de salir.
sábado, agosto 25, 2007
tiempo de partir
Pensé en muchas cosas para escribir mientras venía en la micro.
Ya se me olvidaron todas.
Yo sé que me he ido antes de Starbucks, y que dejar este trabajo por otro mejor pagado y que a fin de cuentas es lo que llevo estudiando casi cinco años me debería bastar para no sentir esta nostalgia absurda que siempre me llega en los finales y las despedidas. Pero no.
Cuando recién entré a hacer la práctica al diario y todo me cargaba porque tenía al frente un mundo nuevo que me parecía tan ajeno y frío, fue la Pepa Salas, mi gerenta de distrito en Colón, la que me subió un domingo en la mañana a su auto y me llevó a una hora de masajes en un spa para que me relajara.
Pero fue en Parque Arauco, en mi tienda, donde más me tocó vivir. Cuando después de siete años de silencio apareció el hombre que alguna vez fue mi papá, colgué la pechera verde quince minutos y a la Sandra, mi supervisora, no tuve que explicarle ni una palabra. Cuando ese sábado después de terminar con Claudio me tocó ir a trabajar ocho horas, las pasé encerrada llorando mientras lavaba platos y escuchaba radio, sin que nunca nadie me insinuara que tenía que ir a atender clientes o a limpiar mesas. Cuando conocí a Franco trabajando juntos y me enamoré y todo el mundo lo supo, no hubo más que abrazos y felicitaciones. Cuando después de renunciar dos veces, quise volver, todas las puertas seguían abiertas para la hija pródiga de una empresa que está llena de amigos.
Yo, al final, aprendí las lecciones de vida más grandes detrás de esa barra de espresso. Aprendí que cada persona, desde sí misma, tiene un mundo que entregar. Que en la diversidad se encuentra la verdadera riqueza. Y que sí, quizás no cumplimos todos esos principios de la misión que nos tenemos que aprender cuando entramos, pero sí cumplimos con lo más importante: tenemos pasión, cariño, respeto. Sobre todo, tenemos fija en la mente esa idea de que lo que hacemos, lo podemos hacer mejor.
Me voy con el corazón en la mano.
Cierro una etapa que empezó hace tres años, un martes en la mañana.
Dejo todas mis sonrisas en el lugar donde he sido más feliz.
Ya se me olvidaron todas.
Yo sé que me he ido antes de Starbucks, y que dejar este trabajo por otro mejor pagado y que a fin de cuentas es lo que llevo estudiando casi cinco años me debería bastar para no sentir esta nostalgia absurda que siempre me llega en los finales y las despedidas. Pero no.
Cuando recién entré a hacer la práctica al diario y todo me cargaba porque tenía al frente un mundo nuevo que me parecía tan ajeno y frío, fue la Pepa Salas, mi gerenta de distrito en Colón, la que me subió un domingo en la mañana a su auto y me llevó a una hora de masajes en un spa para que me relajara.
Pero fue en Parque Arauco, en mi tienda, donde más me tocó vivir. Cuando después de siete años de silencio apareció el hombre que alguna vez fue mi papá, colgué la pechera verde quince minutos y a la Sandra, mi supervisora, no tuve que explicarle ni una palabra. Cuando ese sábado después de terminar con Claudio me tocó ir a trabajar ocho horas, las pasé encerrada llorando mientras lavaba platos y escuchaba radio, sin que nunca nadie me insinuara que tenía que ir a atender clientes o a limpiar mesas. Cuando conocí a Franco trabajando juntos y me enamoré y todo el mundo lo supo, no hubo más que abrazos y felicitaciones. Cuando después de renunciar dos veces, quise volver, todas las puertas seguían abiertas para la hija pródiga de una empresa que está llena de amigos.
Yo, al final, aprendí las lecciones de vida más grandes detrás de esa barra de espresso. Aprendí que cada persona, desde sí misma, tiene un mundo que entregar. Que en la diversidad se encuentra la verdadera riqueza. Y que sí, quizás no cumplimos todos esos principios de la misión que nos tenemos que aprender cuando entramos, pero sí cumplimos con lo más importante: tenemos pasión, cariño, respeto. Sobre todo, tenemos fija en la mente esa idea de que lo que hacemos, lo podemos hacer mejor.
Me voy con el corazón en la mano.
Cierro una etapa que empezó hace tres años, un martes en la mañana.
Dejo todas mis sonrisas en el lugar donde he sido más feliz.
miércoles, agosto 22, 2007
celebrating life
En la mañana vi un pajarito de muchos colores.
Ando ultra resfriada y con ganas de dormir.
Haciendo un recuento, esto es lo que ha pasado en mi vida: renuncié a Starbucks pero igual trabajo hasta el próximo viernes porque me ofrecieron la belleza de la revista Ya que es solamente el lugar donde he querido trabajar toda la vida, así que aquí estoy ahora, sentada en el computador de Juan Luis que anda en Buenos Aires y con un montón de frutas y flores para hacer una foto.
Feliz.
Igual tengo un poco de susto, porque esto es todo nuevo y las cosas nuevas hacen que me duela la guata de repente. Pero también tengo la certeza de que Dios por algo hace lo que hace y no pienso entrometerme en sus planes para mí.
A vivir, no más.
Se vienen domingos libres y mucha primavera.
Me voy a pintar las uñas.
Ando ultra resfriada y con ganas de dormir.
Haciendo un recuento, esto es lo que ha pasado en mi vida: renuncié a Starbucks pero igual trabajo hasta el próximo viernes porque me ofrecieron la belleza de la revista Ya que es solamente el lugar donde he querido trabajar toda la vida, así que aquí estoy ahora, sentada en el computador de Juan Luis que anda en Buenos Aires y con un montón de frutas y flores para hacer una foto.
Feliz.
Igual tengo un poco de susto, porque esto es todo nuevo y las cosas nuevas hacen que me duela la guata de repente. Pero también tengo la certeza de que Dios por algo hace lo que hace y no pienso entrometerme en sus planes para mí.
A vivir, no más.
Se vienen domingos libres y mucha primavera.
Me voy a pintar las uñas.
sábado, agosto 18, 2007
el sentido de las calles
Semana de cambios y oportunidades.
Vestida de blanco, resfriada, en el diario.
En la mañana fui a la Estación Mapocho al día de la fotografía y lo pasé ultra bien, después de que todos hablaron comí queso y tomé un poquito de vino. He visto varias exposiciones porque con mi novio dejamos el miércoles feriado como día cultural y paseamos por el Bellas Artes y el edificio de la Telefónica. Echaba de menos mi lado favorito de Santiago, y creo que si algo me dejó mi colegio fue el gusto adquirido por el arte, aunque de conocimiento no tenga nada.
Anoche soñé con Franco y Daniel, y no me acuerdo de qué se trataba el sueño, pero desperté muy contenta aunque media resfriada, he tomado tanto propóleo que me voy a terminar convirtiendo en abeja.
Otra vez escribiendo sobre el veganismo.
Bostezo, café con leche y el teléfono en silencio.
Se viene el salto de mi vida.
Vestida de blanco, resfriada, en el diario.
En la mañana fui a la Estación Mapocho al día de la fotografía y lo pasé ultra bien, después de que todos hablaron comí queso y tomé un poquito de vino. He visto varias exposiciones porque con mi novio dejamos el miércoles feriado como día cultural y paseamos por el Bellas Artes y el edificio de la Telefónica. Echaba de menos mi lado favorito de Santiago, y creo que si algo me dejó mi colegio fue el gusto adquirido por el arte, aunque de conocimiento no tenga nada.
Anoche soñé con Franco y Daniel, y no me acuerdo de qué se trataba el sueño, pero desperté muy contenta aunque media resfriada, he tomado tanto propóleo que me voy a terminar convirtiendo en abeja.
Otra vez escribiendo sobre el veganismo.
Bostezo, café con leche y el teléfono en silencio.
Se viene el salto de mi vida.
sábado, agosto 11, 2007
preparando cicatrices
Libertad.
Escribo desde el diario, con sueño, falda a cuadritos y lo que queda de mi espresso sin azúcar.
Acabo de imprimir el libro "Mujeres que aman demasiado" porque alguna vez, hace mucho tiempo, la Siri me dijo que lo leyera y hace dos días lo encontré y me puse a hojearlo sentada en esa librería que me encanta y recibí varios mensajes. A ver si escucho bien ahora y no termino de nuevo perdiéndome en el camino.
Me duele un poco la cabeza, pasé la mañana muy enojada y eso repercute. Pero ya no más. En la tarde voy a ir al cine con Franco y espero dormir bien hoy porque mañana me toca trabajar muchas horas.
Almorcé papas con tortilla de verduras y ensalada de pepinos.
Quiero hacer ese pedido de comida vegetariana rica que tengo listo en internet.
Se viene el carrete de mujeres Starbucks.
Escribo desde el diario, con sueño, falda a cuadritos y lo que queda de mi espresso sin azúcar.
Acabo de imprimir el libro "Mujeres que aman demasiado" porque alguna vez, hace mucho tiempo, la Siri me dijo que lo leyera y hace dos días lo encontré y me puse a hojearlo sentada en esa librería que me encanta y recibí varios mensajes. A ver si escucho bien ahora y no termino de nuevo perdiéndome en el camino.
Me duele un poco la cabeza, pasé la mañana muy enojada y eso repercute. Pero ya no más. En la tarde voy a ir al cine con Franco y espero dormir bien hoy porque mañana me toca trabajar muchas horas.
Almorcé papas con tortilla de verduras y ensalada de pepinos.
Quiero hacer ese pedido de comida vegetariana rica que tengo listo en internet.
Se viene el carrete de mujeres Starbucks.
jueves, agosto 09, 2007
timeless zone
Yo creo que la Siri y Claudio ya están en la cuarta dimensión.
La era de Acuario se me anda apareciendo por todas partes.
Me tomé la mañana libre después de caminar en la nieve anoche y dormí hasta tarde, fue rico. Siento que mi cuerpo necesita descanso y no pretendo negarle nada de lo que me pida. Ayer además escribí en la Ya y fue ultra entretenido, porque parece que echaba un poco de menos.
A veces pienso que si Franco me dedicara a mí la mitad del tiempo libre que le regala a Starbucks, yo no le pediría nada más. Acabo de almorzar sushi en un restaurant que siempre había querido conocer. Hace frío y me puse el chaleco que me regaló mi suegra. Quiero comprar unos audífonos buenos porque los que tengo se escuchan por un lado solamente y no puedo cantar tranquila en la calle.
Ya casi nunca tengo miedo.
Me imagino una luz dorada y siento que viene algo grande.
Pido que todas las almas nos elevemos a tiempo.
La era de Acuario se me anda apareciendo por todas partes.
Me tomé la mañana libre después de caminar en la nieve anoche y dormí hasta tarde, fue rico. Siento que mi cuerpo necesita descanso y no pretendo negarle nada de lo que me pida. Ayer además escribí en la Ya y fue ultra entretenido, porque parece que echaba un poco de menos.
A veces pienso que si Franco me dedicara a mí la mitad del tiempo libre que le regala a Starbucks, yo no le pediría nada más. Acabo de almorzar sushi en un restaurant que siempre había querido conocer. Hace frío y me puse el chaleco que me regaló mi suegra. Quiero comprar unos audífonos buenos porque los que tengo se escuchan por un lado solamente y no puedo cantar tranquila en la calle.
Ya casi nunca tengo miedo.
Me imagino una luz dorada y siento que viene algo grande.
Pido que todas las almas nos elevemos a tiempo.
martes, agosto 07, 2007
nearby
Ayer me tomé día libre.
Me vestí de blanco y rosado.
Estuve acostada leyendo cuadernos antiguos hasta las cinco de la tarde y después fui a pasear por Providencia. Me habló un tipo muy simpático que era de Puerto Varas y andaba vendiendo poesías y me dijo que no recibían ayuda del gobierno para el arte y todo eso así que le compré una. Antes, apareció al frente mío en la calle una cuponera de Sodexho llena y decidí que era un regalo del cielo porque sólo me quedan mil pesos y ni siquiera tengo cargada la bip. Después, llegué caminando hasta la fuente bonita de Salvador y me quedé un rato mirando el agua. A la vuelta me tomé un café en el Havanna, comí pan con queso y me encontré con dos compañeras de universidad que me caen bien así que estuve un rato conversando acerca del novio de una de ellas, que está muy feliz y se nota.
Fue un buen lunes, gracias a ese post anónimo que me devolvió la sonrisa.
En la noche vi Papi Ricky y comí Subway con mi novio.
Me hacía mucha falta estar cerca mío.
Me vestí de blanco y rosado.
Estuve acostada leyendo cuadernos antiguos hasta las cinco de la tarde y después fui a pasear por Providencia. Me habló un tipo muy simpático que era de Puerto Varas y andaba vendiendo poesías y me dijo que no recibían ayuda del gobierno para el arte y todo eso así que le compré una. Antes, apareció al frente mío en la calle una cuponera de Sodexho llena y decidí que era un regalo del cielo porque sólo me quedan mil pesos y ni siquiera tengo cargada la bip. Después, llegué caminando hasta la fuente bonita de Salvador y me quedé un rato mirando el agua. A la vuelta me tomé un café en el Havanna, comí pan con queso y me encontré con dos compañeras de universidad que me caen bien así que estuve un rato conversando acerca del novio de una de ellas, que está muy feliz y se nota.
Fue un buen lunes, gracias a ese post anónimo que me devolvió la sonrisa.
En la noche vi Papi Ricky y comí Subway con mi novio.
Me hacía mucha falta estar cerca mío.
sábado, agosto 04, 2007
hard to find relief
Me siento sola.
Hace tiempo que ando con la sensación de que lo he dejado todo, y que quizá, un día cercano, ya no me quede nada. Anoche, a las doce, la Toña me fue a buscar a mi casa. Me quedé a alojar en la suya, me vio las cartas, conversamos y fue muy bueno porque Franco había salido con sus amigos y yo no quería más de ese silencio tan oscuro y sin estrellas en el departamento vacío.
Ando triste, con ganas de llorar a ratos, con el corazón pesado y las manos blancas. Mi alma me pide que encuentre mi espacio otra vez, que salga del negro y de la boca seria, de los párpados tan ciegos, de la guata vacía. Siento y no siento, vivo y no vivo, a veces estoy. Ando lejos, en el silencio, en el abismo, bien al fondo. Me quedo en la nada, ojos cerrados, sin respirar para no hacer ruido, ni un poquitito, para que no se moleste nadie, para no existir.
Me siento sola.
Tan sola.
Hace tiempo que ando con la sensación de que lo he dejado todo, y que quizá, un día cercano, ya no me quede nada. Anoche, a las doce, la Toña me fue a buscar a mi casa. Me quedé a alojar en la suya, me vio las cartas, conversamos y fue muy bueno porque Franco había salido con sus amigos y yo no quería más de ese silencio tan oscuro y sin estrellas en el departamento vacío.
Ando triste, con ganas de llorar a ratos, con el corazón pesado y las manos blancas. Mi alma me pide que encuentre mi espacio otra vez, que salga del negro y de la boca seria, de los párpados tan ciegos, de la guata vacía. Siento y no siento, vivo y no vivo, a veces estoy. Ando lejos, en el silencio, en el abismo, bien al fondo. Me quedo en la nada, ojos cerrados, sin respirar para no hacer ruido, ni un poquitito, para que no se moleste nadie, para no existir.
Me siento sola.
Tan sola.
martes, julio 31, 2007
back in town
En el mundo, en Santiago, en el diario.
De vuelta al frío y las nubes después de casi una semana de sol.
Me tuve que sacar la pintura roja de las uñas ahora que me toca otra vez Starbucks, pero filo. Igual echo un poco de menos preparar café y conversar con los clientes simpáticos. Ayer en la noche mi mente quiso tener pesadillas y le dije que no, así que terminé soñando que un candidato a presidente me daba una entrevista y me ofrecía un millón de pesos por inventariarle unas repisas con libros.
Hace mucho que no abría Mujeres que corren con lobos, entonces obvio que el mensaje fue claro y preciso, es tiempo de darme tiempo. No puede ser que lleve tantos meses sin una vuelta por Viña, sin andar en teleférico, sin pasear entre los puestos de la Vega, sin ver Amélie. Además, tengo que escribir un libro. Y luego.
No sé cuánto le queda a mi vida con tres trabajos.
Hasta que termine de pagar las tarjetas, supongo.
Y después nada.
Libertad.
Total, Dios y el universo proveen siempre.
De vuelta al frío y las nubes después de casi una semana de sol.
Me tuve que sacar la pintura roja de las uñas ahora que me toca otra vez Starbucks, pero filo. Igual echo un poco de menos preparar café y conversar con los clientes simpáticos. Ayer en la noche mi mente quiso tener pesadillas y le dije que no, así que terminé soñando que un candidato a presidente me daba una entrevista y me ofrecía un millón de pesos por inventariarle unas repisas con libros.
Hace mucho que no abría Mujeres que corren con lobos, entonces obvio que el mensaje fue claro y preciso, es tiempo de darme tiempo. No puede ser que lleve tantos meses sin una vuelta por Viña, sin andar en teleférico, sin pasear entre los puestos de la Vega, sin ver Amélie. Además, tengo que escribir un libro. Y luego.
No sé cuánto le queda a mi vida con tres trabajos.
Hasta que termine de pagar las tarjetas, supongo.
Y después nada.
Libertad.
Total, Dios y el universo proveen siempre.
sábado, julio 28, 2007
la sonrisa perfecta
Mi novio está de cumpleaños y ahora tiene veintinueve.
Él ve los Simpsons. Yo escribo que lo amo.
Anoche fuimos a tomar algo rico a un lugar donde igual peleamos un poco con la galla que nos atendió porque nos quería cobrar de más - siempre nos pasa eso, me pregunto si tendremos cara de millonarios pero no creo -, hoy almorzamos con la abuela de Franco y vamos a ir a comer con su mamá. En verdad he comido un montón todos estos días y ha sido ultra rico.
Siempre he defendido la idea de pensar positivo. Incluso antes de la campaña esa de un gobierno hace no tanto, donde cantaban papapapapa-pa-pa. Y más todavía desde que un par de personas muy sabias me enseñaron que ser feliz se elige, y que las palabras decretan realidades. Entonces claro, no sé si seré optimista o qué, pero siempre creo que las cosas van a funcionar. Cuando dejo de creerlo, y empiezo a pensar que me voy a morir porque un asesino está esperando en mi ventana a que me duerma, quiere decir que necesito descansar.
Por eso este viaje me hizo bien.
Vive, Carolina, que sólo existe ahora.
Voy a darle un besito a mi novio guapo.
Él ve los Simpsons. Yo escribo que lo amo.
Anoche fuimos a tomar algo rico a un lugar donde igual peleamos un poco con la galla que nos atendió porque nos quería cobrar de más - siempre nos pasa eso, me pregunto si tendremos cara de millonarios pero no creo -, hoy almorzamos con la abuela de Franco y vamos a ir a comer con su mamá. En verdad he comido un montón todos estos días y ha sido ultra rico.
Siempre he defendido la idea de pensar positivo. Incluso antes de la campaña esa de un gobierno hace no tanto, donde cantaban papapapapa-pa-pa. Y más todavía desde que un par de personas muy sabias me enseñaron que ser feliz se elige, y que las palabras decretan realidades. Entonces claro, no sé si seré optimista o qué, pero siempre creo que las cosas van a funcionar. Cuando dejo de creerlo, y empiezo a pensar que me voy a morir porque un asesino está esperando en mi ventana a que me duerma, quiere decir que necesito descansar.
Por eso este viaje me hizo bien.
Vive, Carolina, que sólo existe ahora.
Voy a darle un besito a mi novio guapo.
jueves, julio 26, 2007
the answer lies within
Siempre he sido una solitaria.
Me encantan los viajes en bus al lado de la ventana y con la música bien fuerte.
Estamos de vacaciones con mi novio, por primera vez tantos días libres juntos y en el norte y ha sido bacán porque lo amo infinito. Además, hoy mi sobrino cumplió ocho años en el día sin tiempo y aproveché de pedir tres deseos porque vi la primera estrella al lado del mar y porque es el año nuevo maya.
En la mañana había sol y una mariposa. Ahora hace mucho frío, pero filo. Estoy feliz cerca de Franco viendo tele. Hoy pensé que cada uno tiene un día y una hora para morir y que dan lo mismo las circunstancias, entonces quizás el peligro en realidad no existe.
Ahora vamos a salir yo creo.
Tengo ganas de bañarme en una piscina temperada.
Me encantan los viajes en bus al lado de la ventana y con la música bien fuerte.
Estamos de vacaciones con mi novio, por primera vez tantos días libres juntos y en el norte y ha sido bacán porque lo amo infinito. Además, hoy mi sobrino cumplió ocho años en el día sin tiempo y aproveché de pedir tres deseos porque vi la primera estrella al lado del mar y porque es el año nuevo maya.
En la mañana había sol y una mariposa. Ahora hace mucho frío, pero filo. Estoy feliz cerca de Franco viendo tele. Hoy pensé que cada uno tiene un día y una hora para morir y que dan lo mismo las circunstancias, entonces quizás el peligro en realidad no existe.
Ahora vamos a salir yo creo.
Tengo ganas de bañarme en una piscina temperada.
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