En el diario.
Ojos brillantes, uñas pintadas, zapatos negros.
Acabo de volver de tomar una coca cola con Felipe afuera del Unimarc de la rotonda Lo Curro, sentados en la vereda del estacionamiento. Creo que lo que más me gusta de conversar con él es que el tiempo pasa tan rápido, lo he dicho y pensado un montón de veces ya, y eso que fue como una hora y el suelo igual estaba frío, pero la verdad es que me encantó. La simplicidad siempre supera a lo ostentoso, igual que la fantasía a la realidad.
Anoche, evento de Yves Saint Laurent. Lo pasamos bien. Fui con la Cami y la Cony, ya están terminando la práctica y las voy a echar de menos porque la revista es más alegre cuando hay más gente, da lo mismo que no alcancen los computadores. No tengo problemas en compartir.
Mi corazón está tranquilo después de mucho tiempo.
Se cierran unas historias y empiezan otras.
Al final, la vida es un montón de círculos perfectos.
jueves, marzo 27, 2008
al lado del camino
Este texto es parte del fabuloso destino de
carolita
y fue publicado a las
21:32
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lunes, marzo 24, 2008
unsuspected truth
Pasé el fin de semana en Algarrobo y ayer buscamos huevitos en el jardín.
Tengo tos y frío y quiero irme a mi casa.
Hace unos días recibí una llamada ultra importante que terminó cerrando círculos y haciéndome entender, de repente, que la vida es solamente lo que es ahora, que todo tiempo pasado no fue ni mejor ni peor sino que fue, nada más, y que la vida sigue y avanza y a veces, sólo a veces, uno se queda atrás, soñando, viviendo de mentira y a ratitos en lugar de caminar de frente, de cara al mundo, de verdad.
Le doy gracias a mi amiga eterna por aparecer en el momento preciso, ella con lluvia y yo con sol, por encontrarme en el lugar más insospechado una tarde de martes cualquiera. Le mando por aire una sonrisa y un abrazo y un poquito de nostalgia de esa que siempre me queda cuando todo vuelve a ser como antes aunque ya hace tiempo no lo sea.
Tengo mucho que asimilar todavía.
Fue una semana llena de emociones.
Mis defensas me abandonaron y ahora estoy resfriada.
Tengo tos y frío y quiero irme a mi casa.
Hace unos días recibí una llamada ultra importante que terminó cerrando círculos y haciéndome entender, de repente, que la vida es solamente lo que es ahora, que todo tiempo pasado no fue ni mejor ni peor sino que fue, nada más, y que la vida sigue y avanza y a veces, sólo a veces, uno se queda atrás, soñando, viviendo de mentira y a ratitos en lugar de caminar de frente, de cara al mundo, de verdad.
Le doy gracias a mi amiga eterna por aparecer en el momento preciso, ella con lluvia y yo con sol, por encontrarme en el lugar más insospechado una tarde de martes cualquiera. Le mando por aire una sonrisa y un abrazo y un poquito de nostalgia de esa que siempre me queda cuando todo vuelve a ser como antes aunque ya hace tiempo no lo sea.
Tengo mucho que asimilar todavía.
Fue una semana llena de emociones.
Mis defensas me abandonaron y ahora estoy resfriada.
martes, marzo 18, 2008
blind faith
Tengo mucho sueño.
Anoche estuve con Felipe en el Xampanyet.
Siempre que voy a ese lugar me acuerdo de la cita con Claudio hace ya cuatro años, cuando nos sentamos y nos miramos de frente y él me contó tantas cosas y yo me tomé ese vaso grande de the little deeper y era tan dulce y tenía chocolate y leche condensada y quizás no me di cuenta de que era uno de los minutos más importantes de mi vida.
Hoy, ahora, cuando ha pasado el tiempo y ha pasado de todo, sentada frente a un computador de la revista otra vez, agradezco la historia más linda y más amarga, esa llena de amaneceres y de silencios y de canciones perfectas en los momentos precisos. Me acuerdo de que gran parte de mí se formó de repente, de golpe, a porrazos, cuando no entendía nada y sólo quería quedarme durmiendo para siempre, abrigadita en mi cama, rodeada de algodones rosados.
Quiero tantas cosas.
Por ahora, aprendo a esperar y a saber que la paciencia es una virtud, a fin de cuentas, que no puedo lograrlo todo en un segundo, que ya viviré lo que me falta porque las historias inconclusas siempre vuelven a empezar en su justo momento.
Voy a almorzar.
Ayer usé tacos pero hoy no.
Igual me duelen un poquito los pies.
Anoche estuve con Felipe en el Xampanyet.
Siempre que voy a ese lugar me acuerdo de la cita con Claudio hace ya cuatro años, cuando nos sentamos y nos miramos de frente y él me contó tantas cosas y yo me tomé ese vaso grande de the little deeper y era tan dulce y tenía chocolate y leche condensada y quizás no me di cuenta de que era uno de los minutos más importantes de mi vida.
Hoy, ahora, cuando ha pasado el tiempo y ha pasado de todo, sentada frente a un computador de la revista otra vez, agradezco la historia más linda y más amarga, esa llena de amaneceres y de silencios y de canciones perfectas en los momentos precisos. Me acuerdo de que gran parte de mí se formó de repente, de golpe, a porrazos, cuando no entendía nada y sólo quería quedarme durmiendo para siempre, abrigadita en mi cama, rodeada de algodones rosados.
Quiero tantas cosas.
Por ahora, aprendo a esperar y a saber que la paciencia es una virtud, a fin de cuentas, que no puedo lograrlo todo en un segundo, que ya viviré lo que me falta porque las historias inconclusas siempre vuelven a empezar en su justo momento.
Voy a almorzar.
Ayer usé tacos pero hoy no.
Igual me duelen un poquito los pies.
martes, marzo 11, 2008
standing up
Vengo llegando de un desayuno en el Radisson.
Cada vez me acostumbro más a las reuniones donde no conozco a casi nadie.
Ayer con Franco fuimos a tomar helados al Emporio. También fui a mi primera clase del semestre donde el profesor desalentó todas nuestras esperanzas investigadoras diciendo que si no perdíamos la vista revisando diarios viejos en microfilm nos iban a quedar las manos negras con los papeles llenos de polvo. Filo. Hice una ayudantía en la Universidad del Desarrollo y lo pasé bien. Queda en el fin del mundo, eso sí.
Mañana voy a ver si me resulta un taller de literatura en mi colegio. Me encantaría. Sé que sería loco volver, después de tanto tiempo y de tantas historias y de tanta vida, pero también creo que sería bueno. Un encuentro con el pasado. Con mi otra yo. Con la Caro chiquitita y asustada en ese mundo tan grande.
El año empieza al fin.
Un montón de oportunidades.
Es tiempo de avanzar.
Cada vez me acostumbro más a las reuniones donde no conozco a casi nadie.
Ayer con Franco fuimos a tomar helados al Emporio. También fui a mi primera clase del semestre donde el profesor desalentó todas nuestras esperanzas investigadoras diciendo que si no perdíamos la vista revisando diarios viejos en microfilm nos iban a quedar las manos negras con los papeles llenos de polvo. Filo. Hice una ayudantía en la Universidad del Desarrollo y lo pasé bien. Queda en el fin del mundo, eso sí.
Mañana voy a ver si me resulta un taller de literatura en mi colegio. Me encantaría. Sé que sería loco volver, después de tanto tiempo y de tantas historias y de tanta vida, pero también creo que sería bueno. Un encuentro con el pasado. Con mi otra yo. Con la Caro chiquitita y asustada en ese mundo tan grande.
El año empieza al fin.
Un montón de oportunidades.
Es tiempo de avanzar.
jueves, marzo 06, 2008
ensayo y error
Si hay un sueño que yo recuerdo haber tenido desde que era chiquitita, mucho antes de que me dejaran ir a comprar a la esquina sin adultos, ése era vivir sola en un departamento con paredes blancas, piso de madera y ventanales.
Hace seis días lo acabo de cumplir.
Es loco pensar que quizá estoy haciendo las cosas al revés. Todavía no termino de estudiar y ya hace tiempo estoy trabajando. Primero viví con mi novio, ahora sola. No creo que la vida tenga un orden determinado, pero sí creo que cada cosa y cada experiencia tiene su tiempo y su razón de ser y que de repente mi historia se escribe a un ritmo distinto que lo considerado lógico. Racional. Normal, a fin de cuentas.
Estoy feliz.
Siento que construyo mi camino.
Dios está a mi lado.
Hace seis días lo acabo de cumplir.
Es loco pensar que quizá estoy haciendo las cosas al revés. Todavía no termino de estudiar y ya hace tiempo estoy trabajando. Primero viví con mi novio, ahora sola. No creo que la vida tenga un orden determinado, pero sí creo que cada cosa y cada experiencia tiene su tiempo y su razón de ser y que de repente mi historia se escribe a un ritmo distinto que lo considerado lógico. Racional. Normal, a fin de cuentas.
Estoy feliz.
Siento que construyo mi camino.
Dios está a mi lado.
miércoles, febrero 27, 2008
para Franco
Hoy mis palabras son para ti.
Me voy.
Y me conoces tanto, que no te sorprendiste cuando te conté, llorando un poquito, que Buenos Aires me había entregado tantas respuestas. Y me quieres tanto, al final, que dejas que me vaya porque entiendes que es mi camino, mi presente, mi libertad. Y me apoyas tanto que, aunque tengo miedo, sé que voy a ser capaz. Que estoy haciendo lo que me dice el corazón. Que estoy cumpliendo un sueño, de esos de cuando era chica y miraba por la ventana y estaba lloviendo y yo quería bañarme en la piscina y no me dejaban.
No me voy porque te quiera menos, o porque no te quiera. Vivir contigo ha sido mi experiencia más linda. No me voy porque me haya cansado de descubrir cómo es el mundo al lado tuyo. Me voy porque si no lo hago ahora no lo voy a hacer nunca, y va a ser otra más de esas historias que llenan tantas páginas, de tantas mujeres que se construyen hasta la mitad. Pero me quedo contigo, también. Me voy de la casa, solamente, no de ti.
Te dejo, mi amor, todas esas canciones que no te gusta que repita en las mañanas, las tardes tomando helados y las caminatas de noche, cuando siempre terminaba muerta de miedo aunque fuera temprano. Te dejo este año y medio y un poco más, para que lo guardes siempre, para que lo envuelvas bien y lo pongas abajo de tu almohada, para que sueñes conmigo las noches en que no estemos juntos.
Nuestra historia no termina acá.
Tenemos el infinito por descubrir.
Gracias por entender mi libertad.
Me voy.
Y me conoces tanto, que no te sorprendiste cuando te conté, llorando un poquito, que Buenos Aires me había entregado tantas respuestas. Y me quieres tanto, al final, que dejas que me vaya porque entiendes que es mi camino, mi presente, mi libertad. Y me apoyas tanto que, aunque tengo miedo, sé que voy a ser capaz. Que estoy haciendo lo que me dice el corazón. Que estoy cumpliendo un sueño, de esos de cuando era chica y miraba por la ventana y estaba lloviendo y yo quería bañarme en la piscina y no me dejaban.
No me voy porque te quiera menos, o porque no te quiera. Vivir contigo ha sido mi experiencia más linda. No me voy porque me haya cansado de descubrir cómo es el mundo al lado tuyo. Me voy porque si no lo hago ahora no lo voy a hacer nunca, y va a ser otra más de esas historias que llenan tantas páginas, de tantas mujeres que se construyen hasta la mitad. Pero me quedo contigo, también. Me voy de la casa, solamente, no de ti.
Te dejo, mi amor, todas esas canciones que no te gusta que repita en las mañanas, las tardes tomando helados y las caminatas de noche, cuando siempre terminaba muerta de miedo aunque fuera temprano. Te dejo este año y medio y un poco más, para que lo guardes siempre, para que lo envuelvas bien y lo pongas abajo de tu almohada, para que sueñes conmigo las noches en que no estemos juntos.
Nuestra historia no termina acá.
Tenemos el infinito por descubrir.
Gracias por entender mi libertad.
lunes, febrero 25, 2008
fairy tale
Si todo funciona, marzo es el primer mes del resto de mi vida.
En mi guata no caben más mariposas.
El sábado me fui a Viña a ver a mi mamá y a la Isi, jugué en el casino y perdí. Lo pasé bien igual. Además, caminé Reñaca mil veces escuchando música y vi tanto amor en todas partes que volví toda sonriente. Estoy en medio de la euforia, pidiéndole al universo que no vaya a cambiar de opinión porque todo está saliendo tan bien, y porque los deseos se cumplen y la magia existe y eso no se me puede olvidar nunca.
Hoy llega la Toña de República Dominicana.
Al fin.
Me estaba volviendo loca sin mi mejor amiga.
En mi guata no caben más mariposas.
El sábado me fui a Viña a ver a mi mamá y a la Isi, jugué en el casino y perdí. Lo pasé bien igual. Además, caminé Reñaca mil veces escuchando música y vi tanto amor en todas partes que volví toda sonriente. Estoy en medio de la euforia, pidiéndole al universo que no vaya a cambiar de opinión porque todo está saliendo tan bien, y porque los deseos se cumplen y la magia existe y eso no se me puede olvidar nunca.
Hoy llega la Toña de República Dominicana.
Al fin.
Me estaba volviendo loca sin mi mejor amiga.
miércoles, febrero 20, 2008
jump in
Estoy escribiendo poco, lo sé.
Es que a veces siento que no tengo nada que contar.
Hoy almorcé con Felipe en el Ruby Tuesday del Parque Arauco. Me encanta conversar con él, porque sabe escuchar y porque es honesto. Cuando me venía a dejar al diario pasó una mariposa blanca frente al auto. Fue muy lindo.
Tomé una decisión importante y ahora sólo tengo que cumplirla. Espero que el universo me acompañe, que el miedo no me paralice y que la verdad siempre guíe mis pasos.
Estoy contenta.
En paz.
Ayer nos juntamos a ver las cartas.
Se viene el abismo otra vez.
Es que a veces siento que no tengo nada que contar.
Hoy almorcé con Felipe en el Ruby Tuesday del Parque Arauco. Me encanta conversar con él, porque sabe escuchar y porque es honesto. Cuando me venía a dejar al diario pasó una mariposa blanca frente al auto. Fue muy lindo.
Tomé una decisión importante y ahora sólo tengo que cumplirla. Espero que el universo me acompañe, que el miedo no me paralice y que la verdad siempre guíe mis pasos.
Estoy contenta.
En paz.
Ayer nos juntamos a ver las cartas.
Se viene el abismo otra vez.
jueves, febrero 14, 2008
la vida entera
De vuelta en Santiago.
Los diez días en Buenos Aires me cambiaron la vida.
Viajar sola fue, lejos, la mejor decisión que he tomado en el último tiempo. Claro, allá está parte de mi familia, que me recibió como la sobrina-nieta-prima-tía pródiga y me regaloneó desde el primer hasta el último día. Pero caminar sola por esas calles que me encantan, tomar el trencito de la costa con mi mp3 bien fuerte y entrar a las tiendas a hacer preguntas con un acento tan distinto al que escuchaba fueron, lejos, las mejores experiencias del viaje.
También fui a que me tatuaran una mariposa morada y calipso en la espalda. Me volví a teñir el pelo de mi color. Me regalé espressos y alfajores en muchas cafeterías. Descansé, dormí, vi tele con tevecable, escribí y pensé. Anduve sin celular, en silencio, perdida a veces. Y todo me hizo tan bien que ahora, sentada frente al computador y con el aire acondicionado encima, sólo puedo agradecer al universo que me recordó que lo que más me importa y lo único que me motiva es la libertad. Ese afán de descubrirlo y sentirlo todo, de conocer, de aprender, de avanzar a mi propio ritmo y con mi propia mirada.
Estoy de regreso después de casi dos años de perderme en lo más profundo.
Contenta.
Dispuesta a lanzarme al abismo y alcanzar el infinito otra vez, mil veces.
Los diez días en Buenos Aires me cambiaron la vida.
Viajar sola fue, lejos, la mejor decisión que he tomado en el último tiempo. Claro, allá está parte de mi familia, que me recibió como la sobrina-nieta-prima-tía pródiga y me regaloneó desde el primer hasta el último día. Pero caminar sola por esas calles que me encantan, tomar el trencito de la costa con mi mp3 bien fuerte y entrar a las tiendas a hacer preguntas con un acento tan distinto al que escuchaba fueron, lejos, las mejores experiencias del viaje.
También fui a que me tatuaran una mariposa morada y calipso en la espalda. Me volví a teñir el pelo de mi color. Me regalé espressos y alfajores en muchas cafeterías. Descansé, dormí, vi tele con tevecable, escribí y pensé. Anduve sin celular, en silencio, perdida a veces. Y todo me hizo tan bien que ahora, sentada frente al computador y con el aire acondicionado encima, sólo puedo agradecer al universo que me recordó que lo que más me importa y lo único que me motiva es la libertad. Ese afán de descubrirlo y sentirlo todo, de conocer, de aprender, de avanzar a mi propio ritmo y con mi propia mirada.
Estoy de regreso después de casi dos años de perderme en lo más profundo.
Contenta.
Dispuesta a lanzarme al abismo y alcanzar el infinito otra vez, mil veces.
sábado, febrero 02, 2008
ser o no ser
Desconectada del mundo.
Cómo no escribir aunque sea un poquito.
Ayer el avión estuvo increíble, no hay nada más lindo que pasar justo al medio de las nubes y ver las formas tan lindas en el cielo. Ando paseando sin hora y sin celular, por calles que me encantan y sólo echo muchísimo de menos a Franco. Me gustaría que estuviera acá, conmigo, buscando los libros que queremos leer y las películas que no hemos visto. Mis tíos llevan cincuenta años juntos. Quizá, algún día, nosotros también lo logremos.
No sé qué pasará de aquí a Chile.
Pero no importa.
Estoy viva y hay sol y amo a mi novio.
Cómo no escribir aunque sea un poquito.
Ayer el avión estuvo increíble, no hay nada más lindo que pasar justo al medio de las nubes y ver las formas tan lindas en el cielo. Ando paseando sin hora y sin celular, por calles que me encantan y sólo echo muchísimo de menos a Franco. Me gustaría que estuviera acá, conmigo, buscando los libros que queremos leer y las películas que no hemos visto. Mis tíos llevan cincuenta años juntos. Quizá, algún día, nosotros también lo logremos.
No sé qué pasará de aquí a Chile.
Pero no importa.
Estoy viva y hay sol y amo a mi novio.
sábado, enero 26, 2008
straightening up
Ayer Felipe fue a mi casa y vimos Triángulo.
Es loco pensar que ya han pasado cuatro años.
Desde el jueves estoy de vacaciones y ya queda menos para mis diez días sola recorriendo esas callecitas que tanto me gustan. Necesito irme y pensar. Y sentir. Leer muchas veces el tarot y cuestionarme lo importante, para decidir qué hacer con mi vida. Quiero tiempo para mí. Quiero un regreso al hogar.
Lo que más me gusta de estar con Felipe es que el tiempo vuela. Y eso que ahora he vuelto a usar reloj, después de dejarlo en tercero medio porque leí a Cortázar y le encontré a razón. Pero filo. Las horas pasan y yo no me doy cuenta. Anoche me compré una botella de vino y un Sahne Nuss y me quedé escribiendo hasta muy tarde, pasando mis cuadernos antiguos al computador de Franco. Fue bacán.
Mariposas en la guata y un montón de buenos presagios.
El avión me espera.
Y el futuro está a la vuelta de la esquina.
Es loco pensar que ya han pasado cuatro años.
Desde el jueves estoy de vacaciones y ya queda menos para mis diez días sola recorriendo esas callecitas que tanto me gustan. Necesito irme y pensar. Y sentir. Leer muchas veces el tarot y cuestionarme lo importante, para decidir qué hacer con mi vida. Quiero tiempo para mí. Quiero un regreso al hogar.
Lo que más me gusta de estar con Felipe es que el tiempo vuela. Y eso que ahora he vuelto a usar reloj, después de dejarlo en tercero medio porque leí a Cortázar y le encontré a razón. Pero filo. Las horas pasan y yo no me doy cuenta. Anoche me compré una botella de vino y un Sahne Nuss y me quedé escribiendo hasta muy tarde, pasando mis cuadernos antiguos al computador de Franco. Fue bacán.
Mariposas en la guata y un montón de buenos presagios.
El avión me espera.
Y el futuro está a la vuelta de la esquina.
miércoles, enero 23, 2008
me and myself
Mi cabeza da vueltas.
Tengo tanto en qué pensar.
Necesito salir de vacaciones, quedarme en cama un día entero, caminar sola mucho mucho rato por Santiago. No me siento mal. No estoy triste, ni asustada. Pero sí sé que viene algo grande. Un cambio, quizá. La plenitud, el silencio, las sillas de madera del Café del Patio donde me he pasado tantas tardes escuchando música, el árbol de Salvador que me acoge y me toma en brazos y no me mira llorar, los paseos, las risas, la nada.
En mí existe un vacío inmenso.
Un pasado eterno, un futuro cercano, un presente real.
Que la verdad guíe todos mis pasos.
Tengo tanto en qué pensar.
Necesito salir de vacaciones, quedarme en cama un día entero, caminar sola mucho mucho rato por Santiago. No me siento mal. No estoy triste, ni asustada. Pero sí sé que viene algo grande. Un cambio, quizá. La plenitud, el silencio, las sillas de madera del Café del Patio donde me he pasado tantas tardes escuchando música, el árbol de Salvador que me acoge y me toma en brazos y no me mira llorar, los paseos, las risas, la nada.
En mí existe un vacío inmenso.
Un pasado eterno, un futuro cercano, un presente real.
Que la verdad guíe todos mis pasos.
sábado, enero 19, 2008
happier now today
Hace tiempo que no sonreía tanto.
Camino con el corazón en la mano.
Creo que la vida tiene sus propias rutas y sus propias formas de llevarnos a donde sea que debemos llegar. También creo que todo lo que pasa es lo mejor y por algo. Que las coincidencias no existen. Que el universo es perfecto. Que el helado más rico es el de chocolate y los mejores juegos de las plazas siempre van a ser los columpios.
Hoy escribo, solamente, porque soy más feliz que ayer.
Desde la casa de la Toña, con un café tibio y en bikini mojado.
Vamos a leer las cartas.
Camino con el corazón en la mano.
Creo que la vida tiene sus propias rutas y sus propias formas de llevarnos a donde sea que debemos llegar. También creo que todo lo que pasa es lo mejor y por algo. Que las coincidencias no existen. Que el universo es perfecto. Que el helado más rico es el de chocolate y los mejores juegos de las plazas siempre van a ser los columpios.
Hoy escribo, solamente, porque soy más feliz que ayer.
Desde la casa de la Toña, con un café tibio y en bikini mojado.
Vamos a leer las cartas.
miércoles, enero 16, 2008
empiezo a entender
Somos inmortales.
Eso fue lo más importante que aprendí con Brian Weiss.
Admito que nunca había pensado en leerlo, porque los best sellers no son mis libros preferidos en general, pero llegó a mis manos, regalo de Felipe mientras estábamos en la feria artesanal frente a la playa, y fue increíble. Me encantó. Claro, todavía tengo que internalizar el conocimiento, para que sea real, tengo que dejar de pensar en la muerte como un fin porque aunque en el fondo siempre he sentido que vivimos mil veces, creo que nunca he dejado de tener un poquito de miedo a ese momento en que los ojos se cierran y viene el inifinito desconocido. Sólo que no es desconocido. Venimos de allá y hacia allá vamos. Eso me tranquiliza. Me deja un paso más cerca de la paz.
En la mañana hice yoga y estuvo bien. Almorcé con mi mamá y con mi tata y supe que la guagüita de la Rocío va a ser mujer antes de que me lo contara. También tomé jugo de pomelo que me hizo mi novio y me puse mi polera verde que me encanta.
Estoy contenta.
Viva.
Es lo mejor sentir que existo.
Eso fue lo más importante que aprendí con Brian Weiss.
Admito que nunca había pensado en leerlo, porque los best sellers no son mis libros preferidos en general, pero llegó a mis manos, regalo de Felipe mientras estábamos en la feria artesanal frente a la playa, y fue increíble. Me encantó. Claro, todavía tengo que internalizar el conocimiento, para que sea real, tengo que dejar de pensar en la muerte como un fin porque aunque en el fondo siempre he sentido que vivimos mil veces, creo que nunca he dejado de tener un poquito de miedo a ese momento en que los ojos se cierran y viene el inifinito desconocido. Sólo que no es desconocido. Venimos de allá y hacia allá vamos. Eso me tranquiliza. Me deja un paso más cerca de la paz.
En la mañana hice yoga y estuvo bien. Almorcé con mi mamá y con mi tata y supe que la guagüita de la Rocío va a ser mujer antes de que me lo contara. También tomé jugo de pomelo que me hizo mi novio y me puse mi polera verde que me encanta.
Estoy contenta.
Viva.
Es lo mejor sentir que existo.
lunes, enero 14, 2008
dulce sensación
Fue un fin de semana mágico.
No tenía ganas de volver.
Me pasó algo muy importante, además de todo lo que pude descansar y estar con mi novio en paz y dormir y comer rico. Encontré a Felipe. Verlo y sentir que nos conocíamos de hace tanto tiempo, de hace tantas vidas, fue un segundo. Al segundo siguiente ya estaba cantando living on a prayer en su auto mientras íbamos al supermercado. Y un par de horas después le leía las cartas sentada en la terraza de la casa de la Toña tan cerca del mar.
Hace tiempo que no me pasaba. Hace tiempo que no me daba risa mirar a alguien a los ojos y que no me quedaba conversando un día entero de todo. Creo que nunca había caminado una hora y media por la playa acompañada, tampoco. Sola, sí, muchas veces. Pero es distinto.
Siento que Felipe llegó a mi vida a enseñarme algo.
Quizá no lo vea nunca más, es cierto.
Pero durante tres días fue mi mejor amigo.
No tenía ganas de volver.
Me pasó algo muy importante, además de todo lo que pude descansar y estar con mi novio en paz y dormir y comer rico. Encontré a Felipe. Verlo y sentir que nos conocíamos de hace tanto tiempo, de hace tantas vidas, fue un segundo. Al segundo siguiente ya estaba cantando living on a prayer en su auto mientras íbamos al supermercado. Y un par de horas después le leía las cartas sentada en la terraza de la casa de la Toña tan cerca del mar.
Hace tiempo que no me pasaba. Hace tiempo que no me daba risa mirar a alguien a los ojos y que no me quedaba conversando un día entero de todo. Creo que nunca había caminado una hora y media por la playa acompañada, tampoco. Sola, sí, muchas veces. Pero es distinto.
Siento que Felipe llegó a mi vida a enseñarme algo.
Quizá no lo vea nunca más, es cierto.
Pero durante tres días fue mi mejor amigo.
jueves, enero 10, 2008
mirror mirror
Escribir siempre ha sido mi catarsis.
Hoy, es mi minuto de descanso.
Me gustan las frases cortas y los puntos seguidos y las historias cotidianas. En cambio odio las frases sustantivas yuxtapuestas que idolatraban mis profesores de colegio. Me encanta enumerar. Decir que vivimos tantas noches, risas, días, lunas y soles. O que mis cartas de tarot preferidas son la maga, la loca, el as de bastos y la vieja sabia. La vida es un conjunto de enumeraciones, al final.
Desde que estoy en la revista, quizá he dejado de escribir un poco. No sólo en mi blog. En mis cuadernos, también, y en las paredes y en mi cabeza. Pero en el fondo no olvido que esto es lo que de verdad es mío. Quiero ser glamorosa algún día, claro, y aprender a caminar con zapatos con taco y vestirme a la moda porque vi the devil wears prada y se veían todas tan bien. Pero no es lo que más quiero.
Lo que más quiero es llegar a ese día donde nada importe en realidad y yo pueda sentarme frente a un computador lleno de páginas en blanco y decir de acá no me levanto hasta que lo haya contado todo.
Y contarlo.
Hoy, es mi minuto de descanso.
Me gustan las frases cortas y los puntos seguidos y las historias cotidianas. En cambio odio las frases sustantivas yuxtapuestas que idolatraban mis profesores de colegio. Me encanta enumerar. Decir que vivimos tantas noches, risas, días, lunas y soles. O que mis cartas de tarot preferidas son la maga, la loca, el as de bastos y la vieja sabia. La vida es un conjunto de enumeraciones, al final.
Desde que estoy en la revista, quizá he dejado de escribir un poco. No sólo en mi blog. En mis cuadernos, también, y en las paredes y en mi cabeza. Pero en el fondo no olvido que esto es lo que de verdad es mío. Quiero ser glamorosa algún día, claro, y aprender a caminar con zapatos con taco y vestirme a la moda porque vi the devil wears prada y se veían todas tan bien. Pero no es lo que más quiero.
Lo que más quiero es llegar a ese día donde nada importe en realidad y yo pueda sentarme frente a un computador lleno de páginas en blanco y decir de acá no me levanto hasta que lo haya contado todo.
Y contarlo.
martes, enero 08, 2008
corazón de agua
Echo de menos mi blog.
Me hace falta un poco de todo ese tiempo que pasaba escribiendo hace un verano.
El domingo fuimos con la Toña, la Fran, la Ale y la Ignacia al Cajón del Maipo a leernos las cartas donde una bruja tarotista que se llamaba Nauoma. Me dijo muchas cosas ciertas. Me gustó. Además, hace tiempo que no me veía las cartas con alguien desconocido así que fue toda una experiencia. Como no creo en las casualidades, sé que haber llegado sin saberlo al mismo lugar donde estuve con la Siri un par de veces mirando piedras fue totalmente destino.
Ahora estoy en la revista esperando a que me respondan mails con secretos de belleza y tengo mucho sueño y ganas de ver a mi novio y de comer cosas ricas, como anoche que hicimos una ensalada con palmitos, palta, quesillo y lechuga mientras veíamos Amor Ciego y yo recordaba mis tiempos de tele tan cortitos y tan importantes para el futuro, aunque en ese momento todavía no me lo imaginaba.
Cada paso es un poco de magia.
Estoy contenta, tranquila, entregada.
Amo a la vida y a mi novio.
Me hace falta un poco de todo ese tiempo que pasaba escribiendo hace un verano.
El domingo fuimos con la Toña, la Fran, la Ale y la Ignacia al Cajón del Maipo a leernos las cartas donde una bruja tarotista que se llamaba Nauoma. Me dijo muchas cosas ciertas. Me gustó. Además, hace tiempo que no me veía las cartas con alguien desconocido así que fue toda una experiencia. Como no creo en las casualidades, sé que haber llegado sin saberlo al mismo lugar donde estuve con la Siri un par de veces mirando piedras fue totalmente destino.
Ahora estoy en la revista esperando a que me respondan mails con secretos de belleza y tengo mucho sueño y ganas de ver a mi novio y de comer cosas ricas, como anoche que hicimos una ensalada con palmitos, palta, quesillo y lechuga mientras veíamos Amor Ciego y yo recordaba mis tiempos de tele tan cortitos y tan importantes para el futuro, aunque en ese momento todavía no me lo imaginaba.
Cada paso es un poco de magia.
Estoy contenta, tranquila, entregada.
Amo a la vida y a mi novio.
jueves, enero 03, 2008
take me as i am
Partió el 2008.
Y yo ayer acabo de cumplir un año desde que llegué a la revista de practicante sola.
Con mi novio pasamos las doce de la noche en el departamento, hicimos una comida ultra rica, subimos al techo del edificio a ver los fuegos artificiales y justo pasó una estrella fugaz. Fue bacán. El martes estuve con mis sobrinos y aproveché de leerle las cartas a todo el mundo. Con la Maca y la Dani (y Surya, su hijo, que es pequeñito) fuimos a tomar chai al Starbucks de Colón y conversamos de la vida. Lo pasé bien.
Ayer también me enteré que una de las chicas que entró a hacer la práctica a la revista es la misma que en mi primer intento de pasar objetivos y métodos quiso que me sacaran de su grupo porque yo nunca podía juntarme. Las vueltas de la vida.
Hoy voy a comprarle el regalo de cumpleaños a la Toña.
Una década siendo amigas es mucho tiempo.
Tengo sueño y quiero un chocolatito.
Y yo ayer acabo de cumplir un año desde que llegué a la revista de practicante sola.
Con mi novio pasamos las doce de la noche en el departamento, hicimos una comida ultra rica, subimos al techo del edificio a ver los fuegos artificiales y justo pasó una estrella fugaz. Fue bacán. El martes estuve con mis sobrinos y aproveché de leerle las cartas a todo el mundo. Con la Maca y la Dani (y Surya, su hijo, que es pequeñito) fuimos a tomar chai al Starbucks de Colón y conversamos de la vida. Lo pasé bien.
Ayer también me enteré que una de las chicas que entró a hacer la práctica a la revista es la misma que en mi primer intento de pasar objetivos y métodos quiso que me sacaran de su grupo porque yo nunca podía juntarme. Las vueltas de la vida.
Hoy voy a comprarle el regalo de cumpleaños a la Toña.
Una década siendo amigas es mucho tiempo.
Tengo sueño y quiero un chocolatito.
sábado, diciembre 29, 2007
big girl
Hoy me pasó algo muy loco.
De hecho fueron dos algos.
Primero, apenas me bajé de la micro en Escuela Militar, vi a una señora muy muy gorda, vestida entera de negro, haciendo pipí en cuclillas en la mitad de la vereda y gritando como poseída. Segundo, ya adentro del diario y mientras caminaba hacia el edificio, una chica pasó al lado mío, me dijo hola disculpa y me entregó un papelito: era una oferta de tumbas en un cementerio de La Florida. Yo sé que a veces ando obsesionada con la muerte, pero no es el caso. De verdad.
Filo. Es mi último día de actividad cultural y me emociona pensar que después de mucho tiempo (¿cinco años? ¿puede ser?, claro que con algunas intermitencias), volveré a tener fines de semana para hacer lo que quiera, dormir hasta tarde sin despertador, ver muchas películas y leer muchos libros. La gente que nunca ha trabajado los sábados y domingos no sabe lo maravilloso que es que esos dos días existan para descansar.
Quién diría que ya va a ser un año desde que entré a la práctica y que me quedé hasta el final.
Estoy feliz porque he aprendido a comprometerme.
Espero que no se me olvide nunca.
De hecho fueron dos algos.
Primero, apenas me bajé de la micro en Escuela Militar, vi a una señora muy muy gorda, vestida entera de negro, haciendo pipí en cuclillas en la mitad de la vereda y gritando como poseída. Segundo, ya adentro del diario y mientras caminaba hacia el edificio, una chica pasó al lado mío, me dijo hola disculpa y me entregó un papelito: era una oferta de tumbas en un cementerio de La Florida. Yo sé que a veces ando obsesionada con la muerte, pero no es el caso. De verdad.
Filo. Es mi último día de actividad cultural y me emociona pensar que después de mucho tiempo (¿cinco años? ¿puede ser?, claro que con algunas intermitencias), volveré a tener fines de semana para hacer lo que quiera, dormir hasta tarde sin despertador, ver muchas películas y leer muchos libros. La gente que nunca ha trabajado los sábados y domingos no sabe lo maravilloso que es que esos dos días existan para descansar.
Quién diría que ya va a ser un año desde que entré a la práctica y que me quedé hasta el final.
Estoy feliz porque he aprendido a comprometerme.
Espero que no se me olvide nunca.
miércoles, diciembre 26, 2007
good times
A veces pienso que no debería tomar tanto café.
Me paso las horas con el corazón corriendo.
La navidad estuvo linda. Con mis sobrinos buscamos al Viejo Pascuero y encontramos un ovni y le sacamos fotos. Además, mi novio me regaló Garden State y mi hermana un libro que escribió ella con la historia de nosotras y me hizo llorar un poquito.
Hoy ya de vuelta en el diario, con ganas de salir de vacaciones porque quiero tener mucho tiempo para dedicarme a estudiar numerología tántrica y aprender todo lo que pueda. La semana pasada tuvimos la última clase de tarot en la playa y me sirvió para descubrir cuánto me gusta enseñar. Para seguir ese camino me estoy preparando ahora.
Se viene el balance del año.
Hubo de todo, aunque igual quiero que termine.
Siento que el 2008 llega ultra promisorio.
Me paso las horas con el corazón corriendo.
La navidad estuvo linda. Con mis sobrinos buscamos al Viejo Pascuero y encontramos un ovni y le sacamos fotos. Además, mi novio me regaló Garden State y mi hermana un libro que escribió ella con la historia de nosotras y me hizo llorar un poquito.
Hoy ya de vuelta en el diario, con ganas de salir de vacaciones porque quiero tener mucho tiempo para dedicarme a estudiar numerología tántrica y aprender todo lo que pueda. La semana pasada tuvimos la última clase de tarot en la playa y me sirvió para descubrir cuánto me gusta enseñar. Para seguir ese camino me estoy preparando ahora.
Se viene el balance del año.
Hubo de todo, aunque igual quiero que termine.
Siento que el 2008 llega ultra promisorio.
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