sábado, abril 01, 2006

waking up

En la casa de la Toña.

Anoche carretiamos con un amaretto sour medio mal hecho por mí. Es que la Toña quiso ponerle azúcar. Filo. Estaba rico igual. También comimos pie de limón y pie de chocolate con manjar, y a las cinco y media de la mañana pensamos que un asesino estaba escondido en el clóset, pero no. La Mili en un acto de heroismo desenfrenado abrió la puerta y la persona era una almohada. Eso pasó después de que la gente que había venido y que no veía hace mucho tiempo, ya se había ido.

Tengo ese dolor de guata de cuando va a pasar algo bueno.
Quizás me enamore o qué sé yo.
Estoy contenta.

5 comentarios:

Toña dijo...

Gorda!!!!!!
no es mi culpa q le faltara azúcar y q tu le echaras mucho además q a quien se le ocurre obedecerme a mi a la hpora de preparar tragos :P

Lo del closet hace mucho tiempo q no tenía tanto miedo... Y Brun al rescate no fue muy buena opcion y debriamos empezar a cuestionarnos eso de mandar a la mas chica a revisar q hay y quedarnos nosotras muertas de miedo esperando :P

Lo del dolor de guata ojala o podriia ser q yo conociera al amor de mi vida mejor!! pero lamento informarte q no se ven muy buenas perspectivas para la noche, pero q es lo q hay...

de tu cálculo te vai a mejorar te lo juro morirse a estas alturas de la vida es muy fome...

eso gorda

love you

La Lejana dijo...

Y como fue que creyeron que un asesino se había ocultado con tanta habilidad en el closet?

Saludos! me gusta tu forma tan genuina de escribir..

aah! llegué aca por el blog de anamaria

Celeste dijo...

ojalá que ese dolor de guata sea uno de esos que nos gusta sentir...

ahh...te copié el counter...jeje

besos
yo.

pd. gracias por ser mi fiel posteadora. jaja.

Feña dijo...

El amaretto estaba demasiado dulce..., pero bueno es lo que hay. Gracias por los elogios del pie de limon...
Sabes que cuando quieras te hago mas...

Paul :-) dijo...

Así es, la guitarra es la fiel compañera, en nuestras tristezas y alegrías, en todo ambito de dualidades ahí está ella esperando por ser tocada.