lunes, enero 09, 2006

living on a prayer

La vida es un momento. Un eterno ahora.

Hoy siento que todo tiene sentido. Fui a misa a La Anunciación con mi tío Pato, y aunque no le gustó que las canciones tuvieran aplausos y el Padre Nuestro se rezara todos de la mano, creo que fue una buena experiencia para él, tan acostumbrado a las tradiciones y lo ortodoxo.

Para mí, fue otra vez un pedacito de cielo. Amo esa parroquia. La prédica se trató de las estrellas. Qué me guía, qué tengo en mi pared, qué miro cuando tengo pena o estoy contenta o me pasa algo.

Mi pieza es un montón de colores y recuerdos, fotos, historias, poesías, oraciones, cartas. En mi pieza Piñera está al lado de Hirsch y de Jesús, de las flores que corté en el sur, de los gorros que usé en trabajos, de la barbie que me regalaron a los quince. En mi pieza, con fondo verde limón, cuelga una piñata roja de corazón con vuelitos, tarjetas de cumpleaños, guantes de lana de mi viaje de estudios, Krishna, la Virgen María, un gorro plateado de cuando Claudio cumplió veintiuno, mi morral, mis pinches, una vela que logré clavar, un cuadro que me regaló la Chica. También aparece Benedetti en mi clóset, al lado de la canción que cantábamos antes y después de yoga, rodeado de citas de todo el mundo y algunas anónimas. Y en mis cajones, por partes, A Margarita de Rubén Darío. Está por ahí mi delantal de Starbucks, la guitarra que nunca aprendí a tocar, mis pasajes a Uruguay, una bufanda de plumas negras, la liga y el collar de perlas plásticas que usé para mi carrete cabaret, la máscara del Father and Daughter, el dibujo que me hizo Eduardo y el hada pintada en vidrio que me regaló mi hermana.

Hay más cosas, es cierto. Un atril con la revista del cable, un altar con espejos y bailarinas y angelitos, millones de fotos, collares, qué sé yo. Cuando Sebastián entró a mi pieza la primera vez se paseó en silencio, mirando. Y después me miró a mí, sentada en el sillón frente a la tele. Acá estás tú. No me dijo nada más.

Mi pieza se ha convertido en mi espejo. Es el recuento de todo lo que me ha pasado desde que un día, hace más de un año y con mi primer sueldo en Starbucks, compré pintura y brochas y un cubrecama con rayas, cojines de colores y tul fucsia para hacer cortinas. Casi no me queda espacio. Cuando la termine, sabré que es momento de irme.

Mi pieza es mi mundo. Un montón de mí que me rodea siempre.
Suelo de madera y techo blanco.
Un reloj que no deja de marcar las siete.
Estrellitas que brillan cuando apago la luz.

5 comentarios:

young_supersonic dijo...

HOLA. SORRY. HACE TIEMPO QUE NO DABA VUELTAS X ACÁ.
MI PIEZA TAMBIÉN ME REFLEJA. Y X ESO AHORA LA ENCUENTRO MÁS FOME. VOLARON LOS POSTERSE DE TODOS ESOS ÍDOLOS CON GUITARRA QUE TENIA CUANDO ERA UN PENDEJO. PENSÁNDOLO BIEN, DE VERDAD PARECE MÁS PIEZA DE VIEJO QUE UN ESPACIO PERSONAL MINIMALISTA.
ANTE DE IRME, SÓLO QUIERO HACERTE DOS PREGUNTAS, QUE SI QUIERES LAS CONTESTAS. POR EL BLOG O EN MI MAIL.
CLAUDIO ES A QUIEN AUN QUIERES O AMAS?? TE GUSTARÍA VOLVER CON ÉL?? X QUÉ SIEMPRE EN TU PIEZA SON LAS SIETE??

Pus-modernidá dijo...

ecléctica y llena de amor...
me pareces sincera....
una mujer que habla desde el amor
hacia todos.....
demasiada tolerancia
desde Hirsch a Piñera
de Jesús a Krishna......
- Una Santa -
ya quisiera ser yo tan
tolerante....
lo intento.
Pero al menos en este mundo
salen a flote mis resquemores,
- no me puede simpatizar Piñera,
ni Pinochet, por ejemplo.
aun que no siento odio,
hacia ellos para no envenenarme
no puedo mantenerme indiferente,
no soy vengativo....
pero tengo ciertos pudores
a la hora de identificarme con alguien....
para mí, mi espacio, mi pieza , mi taller es como un altar....
están conmigo; selknams, mapuches, Frida Khalo, Sub Comandante Marcos, Buda, Lao- Tse, Huehueteotl y la virgencita de Guadalupe;
y allí lo siento, nunca pondría a un empresario egoísta
y sediento de poder como Piñera....
¿ que le ves de bueno para tolerarlo en tu pieza ?
Me pregunto con curiosidad??
- distintas vivencias, distintas preferencias me imagino -

Un abrazo!!!
Guille.

AnaMaría dijo...

Qué interesante. Yo siempre siento que hay dos cosas que dejan a una persona desnuda: su letra y su pieza.
Mi pieza solía ser un templo para mí, todo colocado con una rara espotaneidad en el lugar indicado. Pero ahora, que vivo sola, todo es más bien un desastre. Una unión de elementos colocados donde cayeron la noche anterior, pateados al pasar la aspiradora, que jamás tienen el lugar que se merecen.
Cuando termines tu pieza, no te vayas. Disfrútala un tiempo, admira tu obra. Cuando te aburras de eso, ándate. Creo que es bueno admirar la obra cuando está lista, sentirse completo un tiempo y después empezar otra. Con calma.

Bueno, me despido. Muchos saludos para ti y te estaré leyendo.

AnaMaría.

young_supersonic dijo...

AHORA COMPRENDO MEJOR LO DE TU RELOJ Y LAS SIETE.
Y SOBRE CLAUDIO TAMBIÉN. HACE CUÁNTO TIEMPO QUE ES UN EX??
Y CONCUERDO CON ANA MARÍA. CUANDO TERMINES TU PIEZA, CONTÉMPLALA Y DISFRÚTALA. NO VAYA A SER COSA QUE TE VAYAS Y CUANDO ESTÉS EN OTRO LUGAR QUE NO CREAS NI SIENTAS TUYO, LA EXTRAÑES DEMASIADO.
BESOS

fragmentos dijo...

NO CREO EN LA IGLESIA ESTA LLENA DE MENTIRAS MAS SI EN ALGUIEN SUPERIOR, SOMOS SERES SUPERIORES A NUESTRA VISTA SOMOS PERSONAS CAUTAS Y OBSESIVAS TENDENCIAS SIN DEMORAR ADQUIRIDAS POR OTRAS TU PIEZA ME PÁRESE ENCANTADORA COMO TODO EN ESTA VIDA SON COSAS LAS CUALES RESCATAMOS A TRAVÉS DE LO QUE VIVIMOS TU PIEZA SERÁ LO MISMO A LAS 7 QUE A LAS 8?
CONSUELA LAS HORAS LAS CUALES RECAPACITAS EN ELLAS DÉJALAS FLUIR HAS DE ELLA UN ESPACIO SOLO TUYO DE NADIE MAS AUN EN QUE MUCHOS PASEN POR ESE LUGAR.
UN FRAGMENTOS DE ESE LUGAR SON LAS 7 QUE SON EL RESTO.....