domingo, noviembre 04, 2007

working sunday

Yo antes nunca pensaba en la muerte.
No sé si ahora me persigue o qué, pero no la puedo evitar.

Me paso los días en un estado entre realidad y fantasía, imaginando escenarios que a veces me asustan aunque he optado por transformar el miedo en rabia y me ha resultado bien hasta ahora, de hecho, hoy en la micro se sentó un tipo que me cargó y cuando lo veía sacando un cuchillo o una pistola también me veía quitándosela y atacándolo todo el rato.

Además, ayer fuimos con Franco al cine a ver "La vida me mata" y me encantó. Y hoy día fui a misa con la Maureen y en la prédica el padre dijo que la muerte era parte de la vida. Para variar, todo llega junto. Yo no sé qué va a pasar cuando me muera. Creo que la muerte no existe. Pero lo creo y no lo siento. O sea, sé que no soy este cuerpo. Pero entonces, ¿qué soy? ¿dónde está el alma y a dónde se va después?

Me voy a comprar un chocolate.
No tengo ganas de pensar más.
Quiero ver a mi novio.

martes, octubre 30, 2007

keep smiling

Ayer hicimos clases de tarot frente al café literario de Salvador.
Se nos acercó un señor que practicaba reflexología y otro que dijo que le gustaba mi chaleco y que me quería disfrutar.
Fue loco.

Ahora estoy trabajando y en la mañana vino David a su entrevista a ver si hace la práctica en el diario. Me encantaría. Ya nunca veo a mis amigos de la universidad y eso que ni siquiera he salido. Tengo un poco de sueño, muchas ganas de almorzar y de hacer yoga y de ver a mi novio, aunque pasamos un fin de semana ultra difícil pero sobrevivimos.

Quiero salir de vacaciones y tomar mucho sol.

jueves, octubre 25, 2007

it's gonna get better

Estoy bien.
Ando contenta, vestida de celeste y rosado, cantando en la calle y muerta de risa.
Hace tiempo que no me sentía así.

Creo que lo mejor de esta semana fue recordar que sigo siendo yo. Que claro, soy más responsable y más grande quizá, y a veces pienso que tengo las cosas más claras. Pero inevitablemente la libertad me llama y me vuelvo a subir a los árboles y a caminar sin zapatos y vuelvo a darme cuenta que el amor es sobre todo alegría porque o si no no es amor, y ya no me importan las notas de la universidad, ni el poco tiempo para dormir, ni las cuentas de fin de mes. Me reencuentro con mi yo más linda, con la que no tiene miedo, con la que sueña y se atreve y se lanza al vacío, segura de que a último minuto alguien la va a alcanzar a recibir en brazos.

Ojos brillantes.
Coqueta, tranquila, feliz.
A un paso del infinito.

martes, octubre 23, 2007

make a wish

Ayer vi a Nico Ferrari.
Almorzamos en su pizzería con la Toña y la Fran.

Fue loco. Fue recordar tantas historias de llaveros por correo y de visitas secretas al taller, de caminatas por el paseo Bulnes, de carretes perfectos y ese matrimonio del que volvimos cuando ya era de día. Fue encontrarme con una Caro que creía que había perdido, y que me encanta. Con mi yo muerta de risa, sin peros, sin dramas, viva. Me hizo bien. Ver a Nico me dejó ese sabor dulce que me ha dejado toda la vida, excepto cuando estábamos peleados o cuando no me quería y yo me quedaba llorando para siempre.

El fin de semana estuvimos en Algarrobo con mis amigas. Una terapia de dos días que resultó maravillosamente, cinco vasos de bacardi coco incluidos y eso que yo nunca tomo y solamente me mareé y terminamos hablando hasta las cinco de la mañana. Fuimos a la playa, le saqué fotos a una gaviota que salía corriendo cuando me trataba de acercar y le compré un péndulo a mi novio para que haga sus diagnósticos.

Anoche vi una estrella fugaz y aproveché de pedirle un deseo.
Tengo risa y el corazón livianito.
Mi carta esta semana es el diez de espadas:
nada que hacer, sino dejarme llevar.

viernes, octubre 19, 2007

school days

En la noche tengo comida de generación.
Hace cinco años que salí del colegio.

Nunca he sido muy viemei, es cierto. Nunca he formado parte de esa sociedad secreta de ex alumnas que permanece en la eternidad. Tampoco creo que mi vida escolar haya sido una buena etapa linda y gloriosa, ni mucho menos. Al revés. Fue una prueba compleja y larguísima. Pero sobreviví.

Y hoy, vuelvo a enfrentarme a tantas caras que pensé que nunca más iba a ver, y menos querer encontrar. Vuelvo a recordar mis miedos de colegio, mis traumas, mis penas, mis rollos. Vuelvo a ser la niñita tímida que se encerraba en la biblioteca para no pasar los recreos en el patio sola.

Pero es distinto.

Porque hoy ya tengo mi vida y mi camino. Ya sé que lo que me queda por delante vendrá con caídas y éxitos, y que puedo y debo levantarme y seguir. Ya sé quién soy, qué me importa, hacia dónde quiero enfocar mis sueños. Ya sé que puedo hacer lo que se me dé la gana, que nadie me venga a decir lo contrario, y que puedo enfrentar el mundo y el pasado y el futuro.

Por eso voy, al final.
Es momento de mirar de frente.
No me tengo de qué escapar.

miércoles, octubre 17, 2007

loving you

Crisis extrema pero cortita.
Por suerte.

Ayer con mi novio fuimos al cine y después a tomarnos él un drambuie y yo un tequila margarita y a comer aceitunas y queso y fue bacán. Creo que nos hacía falta un tiempo para nosotros. Y me dijo algo muy cierto. Que si esperamos tenerlo todo resuelto ahora que recién llevamos un año, qué nos queda para el resto de la vida.

Ahora estoy en el diario y me duele un poquito la cabeza.

Fui a yoga en la mañana.
Quiero ver a Franco.

martes, octubre 16, 2007

lost in the sounds

Mi blog tiene dos años y dos días.
Hoy hace un año que yo dejé la casa de mi mamá.

Me pasa, de repente, que siento como si todo lo que hemos construido con Franco en realidad no fuera nada. Como si el tiempo se convirtiera, de a poco, en un montón de sueños sin cumplir. Me pasa, de repente, que no sé si nos queremos todavía o si al final nos perdimos entre tantas ilusiones. Que no sé qué queda. Que ya no sé quiénes somos, ni hacia dónde estamos yendo. Me pasa, de repente, que el futuro no es más que soledad sin compartir. Como antes de conocernos, como antes del mundo, de la vida, del cielo.

Ya no sé.
Si construimos el paraiso, ¿para qué existe el infierno?

Franco, mi amor, no nos vayamos.
Quedémonos mejor.
Quedémonos siempre.

sábado, octubre 13, 2007

sadness all over

Ando triste.
Ando encerrándome a llorar y durmiéndome temprano.
Ando aburrida de intentarlo, desencantada, sin ilusiones.

Hoy me vine al diario pensando que uno sólo se puede tener miedo a sí mismo, y que todas las formas de expresarlo no son más que formas. Quizás por eso me asusto cuando ando sola, o cuando es muy muy tarde y Franco no ha llegado, o cuando me toca caminar de noche. Igual yo soy cobarde y siempre me imagino que en todas partes hay asesinos y ladrones, pero en general eso pasa cuando no hay nadie más conmigo. Aunque el otro día estábamos esperando el metro y yo le conté a la Mili esa idea que siempre he tenido de un tipo que llega con una pistola a obligar a la gente a tirarse porque o si no les dispara y los mata igual, pero ella dijo que eso no va a pasar nunca. No estoy tan segura. A un mexicano lo acaban de acusar de caníbal porque se comía a las mujeres y las guardaba de a pedacitos en el clóset y a mí no me sorprendió.

Tengo pena.
Quiero un abrazo y un chocolate.

viernes, octubre 12, 2007

el último vals

En la mañana, mientras volvíamos de clases con la Mili, se subió un cantante a la micro.
Casi lloro porque cantaba muy lindo.

Ayer me tocó trabajar hasta muy muy tarde, como si hubiera tenido cierre en Starbucks. Igual lo pasé bien, pero ahora tengo mucho mucho sueño. Empezamos las clases de tarot el lunes pasado y creo que podría dedicarme a enseñar el MadrePaz toda la vida. Es lo que más me gusta hacer.

A veces no sé hasta cuándo voy a poder mantener el ritmo equilibrado que sigue mi vida ahora. Dicen que la sabiduría es justamente eso: encontrar y quedarse en la templanza, no sobresaltarse, que nada sea ni tan malo ni tan bueno como para hacernos llorar ni reír para siempre. Pero yo no soy sabia. Yo soy una mujer que siente profundamente, que vibra, que sube y baja del paraiso al abismo sin puntos medios. Por eso me pasa que el equilibro es, casi, mi enemigo. Me empieza a angustiar la falta de sueños. Amo mi vida, y no quiero que se convierta jamás en un montón de amaneceres sin sentido.

Ya, llegué hasta aquí, ¿y ahora qué?
¿A dónde queda el infinito?

sábado, octubre 06, 2007

singing love songs

Ayer, saliendo de clases, me encontré con Julio.

Creo que no lo veía hace como seis años, desde que estaba perdidamente enamorada de él aunque nunca nos dimos un beso, pero siempre nos mandábamos cartas por correo y como es escritor me regalaba poesías y caminábamos por Providencia con lluvia y era bacán.

Me he dado cuenta de que en mí conviven dos Caros.

Una, la Carolina, es más formal y educada, salió de colegio de monjas y se le nota de repente, le gusta maquillarse, tomar pisco sour en los eventos y las comidas, comprar ropa y hablar de política aunque no entiende nada.

La otra, la Carolita, se pasa el día tratando de distinguir el mundo real del soñado, contando mariposas, subiéndose a los árboles, vestida con faldas largas y sin zapatos, pregunta lo que no debería, reclama por la injusticia y se deja llevar.

Una es útil para el mundo pero a la otra la quiero infinitamente.
Total, las dos creen en el destino y en las hadas y en las Diosas y en Dios.
Y las dos aman a mi novio.

jueves, octubre 04, 2007

saving myself

Ando media formal porque en la noche tenemos un evento.
Igual no me puse tacos. Los odio.

Siempre he tenido la duda de si los famosos cuando contestan el teléfono y alguien les dice que los van a ir a entrevistar a alguna parte o a sus casas, no creerán que los llama un asesino o algo así. Es que yo no invitaría a pasar a una tal Carolina que dice que es la revista Ya sin antes llamar al diario y preguntar si de verdad trabaja ahí y cómo se consiguió mi teléfono. Los datos de las personas públicas son demasiado públicos y si yo que soy maravillosamente desconocida a veces estoy segura de que me persiguen en la noche, cómo no se les va a ocurrir a ellas.

Esta semana tuve mi primera clase de yoga y me encantó. De hecho, me hacía mucha falta el espacio que antes encontraba en la casa de la Siri y que ahora no estaba en ninguna parte.

Mi novio trajo millones de fotos de la Flo y está ultra linda.
Anoche dormí muy bien y hoy no quería levantarme.
Soñé con el Cutto's.
Tengo ganas de ir a cantar.

sábado, septiembre 29, 2007

un desierto abierto

La mayoría de mis títulos son partes de canciones.
Éste no es la excepción. Se lo robé a Ferreira.

Anoche mi hermana celebró su fiesta de quince y estuvo increíble. Fue loco ver llegar a tantos niñitos que en realidad son grandes, porque nadie me hace cambiar de opinión: a partir de los trece años los papás ya hicieron su trabajo, de ahí en adelante cada uno sigue creciendo solito y si es que tiene ganas. Si no, no. Nunca me ha gustado la gente que trata a los niños como si fueran tontos y no pudieran tener una visión propia del mundo. Al revés: muchas veces tienen más conciencia y claridad que muchos adultos golpeados por la vida que ya dejaron de creer.

A mí que no me quiten la inocencia ni el asombro, ni la magia, ni la vida, ni los sueños, ni las hadas. Que me dejen en paz para sentirlo todo, para caminar sin zapatos en el pasto mojado y subirme a ese árbol que me encanta. Que nadie se meta. Es mi realidad. Que se busquen la suya mejor.

Tomo cocacola zero y escucho he pecado.
Igual tengo sueño porque el carretito adolescente duró hasta tarde.
Mi novio anda en el norte visitando a su hija.

jueves, septiembre 27, 2007

writing for life

Ayer mi hermana cumplió 15.
Cuando yo tenía su edad me pasaba anotando detalles del día mi agenda y le pegaba mil papelitos y boletas y ahora es como un libro muy gordo.

De repente echo de menos escribir como antes. Porque claro, quizá ahora tengo un estilo más propio y esa forma casi sensata de enfrentar el mundo con letras, después de tantos intentos por enfrentarlo sola. Pero no sé si, en el camino, he perdido la magia. No sé si tanta responsabilidad y tanta educación no me han terminado convirtiendo en una persona peor. No sé si escribir seguirá siendo, para siempre, mi catarsis, o llegará ese día temido en que me dé cuenta que no queda nada por decir.

Acabo de salir de una prueba de ética. El martes, mientras estudiaba, le saqué una foto a una mariposa y me tomé un litro de cocacola. Ayer vi papi ricky pero igual ya quiero que se acabe. También quiero que encuentren a Madeleine y que sea verano. Nada más.

Estoy usando mi cartera verde.
Tengo ganas de comer chocolate.
Para variar.

sábado, septiembre 22, 2007

poquito a poco

En el diario.
La Gabriela me acaba de regalar un chicle de menta.

Antes de venir me junté con mi hermano y la Maca porque quería que conocieran la tienda vegetariana de Los Dos Caracoles, pero estaba cerrada así que mi hermano me llevó a comer un pedacito de pizza al Rocco's. Lo pasé ultra bien.

Anoche soñé con Claudio. También soñé que me iba de viaje con la Fran y alguien más que no era la Toña, y entraba al otro país con un carnet de identidad prestado. Tengo ganas de comer chocolate, y eso que anoche con mi novio nos comimos un trencito entero, pero igual.

Estoy bien. Eso siento. Que, de a poco, me he ido reencontrando. Que ya no ando en el fondo del abismo donde me hundí todo el invierno, quizás incluso desde el año pasado. Que empiezo a acordarme de mis motivos, mis prioridades y mi forma de hacer las cosas. Pero además siento que, por primera vez, estoy en la posición de decidir sin dar ningún tipo de explicaciones a nadie. Porque antes todo necesitaba un porqué. Ahora no. Todo es como es.

Maripositas en la guata.
Un montón de sueños por cumplir.
Vamos a alcanzar el infinito.

jueves, septiembre 20, 2007

exacto lo incorrecto

De vuelta al mundo laboral.
En la mañana llegué a clases y no tenía así que fui muy feliz.

Ayer anduve todo el día con la guata apretada. Sigo esperando algo. En la tarde fueron la Pily y la Michu a mi casa y leímos el tarot, estuvo increíble. Además vimos los fuegos artificales que tiraron en Apoquindo y nos sacamos fotos y tomamos mucho helado. Soñé que la Siri bailaba en un concierto de rock femenino y que yo tenía un perrito y un gatito muy lindos.

Con la Mili fuimos a la fonda vegetariana el lunes, estuvo piola. Comí una empanada de pino con carne de soya. Tuve tiempo para leer mujeres que corren con lobos, estar con mi novio y domir mucho. Me encantaron mis días sin trabajar.

Siento como que quiero escribir mil horas, pero se me enredan las letras.
Me faltan palabras.
No sé qué viene, pero sé que es bueno.

sábado, septiembre 15, 2007

lonely hours

Franco Ferreira me hace reír.
Hace tiempo que no me encantaba tanto un blog nuevo.

Estoy en el diario y recién cuando venía en el taxi me di cuenta que me toca trabajar el fin de semana del dieciocho. Filo, porque para mí todos los sábados son días hábiles y además por primera vez en tres años tendré el resto de las fiestas patrias vegetarianas libres. Me hubiera gustado ir a la playa porque la Toña se fue y no tengo con quién pensar en carretes fomes. Mi novio no es muy de la idea de llegar y partir a cualquier lado. Yo sí.

Hay poquísima gente en este lugar. Es como un mercurio fantasma.

Anoche, leyendo mujeres que corren con lobos después de comer un trencito entero y ver papi ricky, llegué a la conclusión que quizá lo que siempre he soñado no existe. ¿Qué es el amor? ¿Un montón de detalles? ¿La compañía eterna de una persona que corre contigo y te toma en brazos de repente? ¿Lo cotidiano, una marraqueta con mantequilla, una café dulce, un montón de ilusiones?

¿Dejamos de estar solos, alguna vez?
Yo creo que no.

miércoles, septiembre 12, 2007

arms wide open

Vengo llegando de un almuerzo.
Estuvo muy entretenido.

El otro día tuve una conversación que me dejó pensando. Soy de la idea de que uno no puede gastar más plata sólo porque tiene más y que, de hecho, cuando tiene, está en el deber de compartirla y hacerla útil. O sea, ¿cómo me compro un vestido de cien mil pesos si hay muchas personas que viven con eso un mes? ¿Con qué cara?

Pero, para mi sorpresa, hay mucha gente que no está de acuerdo. Que somos libres, que gastemos como queramos, que es un derecho porque trabajamos para tener lo que tenemos. Yo no sé. No podría. Me duele la guata de pensarlo.

Y no hablo de solidaridad, ni de beneficencia, que son conceptos que me cargan. Hablo de que la energía tiene que moverse, de que uno recibe y da, porque si solamente recibe, entonces no estamos yendo a ninguna parte. Me asusta un poco pensar qué pasaría si todos nos convirtiéramos en individualistas sensatos y no creyéramos que hay algo más, que somos alma y cuerpo y que somos importantes y únicos y que influimos en el universo con cada palabra que decimos y cada gesto que no hacemos.

Tengo tantas ganas de salir a caminar.
Ando como flotando.
Me encanta que haya sol.

lunes, septiembre 10, 2007

in the waiting line

Guata apretada, expectante otra vez.
Mi vida no deja de moverse a un ritmo - casi - desenfrenado.

Ayer almorcé en la casa de mi mamá y en la tarde fuimos al Homecenter. Cambié de lugar las cosas en mi departamento, cosí unas fundas muy bonitas para los cojines y a mi novio le acaban de avisar que asciende a asistente de gerente. Estoy muy feliz. Enamorada. Quizás con un poco de ojeras todavía, de tanto sueño que me falta, pero con esa emoción profunda que me recuerda que estoy viva.

Sí, es cierto, hoy le dije a Daniel que me falta algo que me remueva un poco.
Lo que me deja tranquila, es que siento que ya viene.

Vamos, Caro.
Falta poco.

jueves, septiembre 06, 2007

feeling dizzy

Echaba de menos mi blog.
Me duele mucho una muela del juicio que me debería haber sacado hace tiempo pero ya apareció.

Como encontraba demasiado poco consecuente no comer carne y usar un bolso de cuero, ayer me compré una carterita como de esterilla toda linda y sin animalitos. Estoy muerta de sueño, y eso que ni siquiera terminé de ver El Perfume anoche y me dormí igual un poco temprano, pero es inevitable. Esa semana no estoy haciendo un tema para la revista, estoy haciendo tres porque viene el dieciocho y todo eso. A propósito del dieciocho, hay una fonda vegetariana que me tinca ultra entretenida porque además probé los choripanes de soya y son bacanes.

Ahora ando casi todos los días con anillo y siempre con las uñas pintadas. Igual a veces me hago moño, porque mi pelo ya no está tan lindo, quiero que me creza. Anoche tuve un sueño que hizo que despertara pensando en mi novio que ya se había ido a trabajar, aunque no me acuerdo muy bien qué fue.

Me encanta estar acá.
Voy a comer chocolate.

sábado, septiembre 01, 2007

la última noche

Se acabó.
Ayer salí por última vez como partner de Starbucks Parque Arauco.

Lloré mucho y me regalaron una foto ultra linda y unas flores. Me firmaron la pechera y Daniel me dibujó una carita feliz en la mano derecha que no he podido borrar. Mi novio cerró la barra conmigo. Al final, me senté un ratito a mirar la tienda. Eso fue todo.

Hoy decidí dejar de comer pescados y mariscos. Nunca he creído en las cosas a medias, y me parece que si ya estoy en el camino, por qué no seguirlo hasta el final. Además existe el sushi vegetariano, así que no tengo excusas.

Ando muerta de sueño, pero tranquila. Segura de que lo que sea que viene es lo mejor. Y, por primera vez, con la certeza de haber terminado la etapa más importante de todas. Viviendo el fin del principio.

Le agradezco a Claudio ese afán de la verdad. Le agradezco que me haya enseñado que hay una sola forma de enfrentar el mundo, que yo soy quien soy. Porque aprendí cayendo hasta el fondo. Pero aprendí.

Y acá me pongo de pie ahora.
La frente en alto, los ojos brillantes, la sonrisa fácil.
Otra vez.