Partió el 2008.
Y yo ayer acabo de cumplir un año desde que llegué a la revista de practicante sola.
Con mi novio pasamos las doce de la noche en el departamento, hicimos una comida ultra rica, subimos al techo del edificio a ver los fuegos artificiales y justo pasó una estrella fugaz. Fue bacán. El martes estuve con mis sobrinos y aproveché de leerle las cartas a todo el mundo. Con la Maca y la Dani (y Surya, su hijo, que es pequeñito) fuimos a tomar chai al Starbucks de Colón y conversamos de la vida. Lo pasé bien.
Ayer también me enteré que una de las chicas que entró a hacer la práctica a la revista es la misma que en mi primer intento de pasar objetivos y métodos quiso que me sacaran de su grupo porque yo nunca podía juntarme. Las vueltas de la vida.
Hoy voy a comprarle el regalo de cumpleaños a la Toña.
Una década siendo amigas es mucho tiempo.
Tengo sueño y quiero un chocolatito.
jueves, enero 03, 2008
sábado, diciembre 29, 2007
big girl
Hoy me pasó algo muy loco.
De hecho fueron dos algos.
Primero, apenas me bajé de la micro en Escuela Militar, vi a una señora muy muy gorda, vestida entera de negro, haciendo pipí en cuclillas en la mitad de la vereda y gritando como poseída. Segundo, ya adentro del diario y mientras caminaba hacia el edificio, una chica pasó al lado mío, me dijo hola disculpa y me entregó un papelito: era una oferta de tumbas en un cementerio de La Florida. Yo sé que a veces ando obsesionada con la muerte, pero no es el caso. De verdad.
Filo. Es mi último día de actividad cultural y me emociona pensar que después de mucho tiempo (¿cinco años? ¿puede ser?, claro que con algunas intermitencias), volveré a tener fines de semana para hacer lo que quiera, dormir hasta tarde sin despertador, ver muchas películas y leer muchos libros. La gente que nunca ha trabajado los sábados y domingos no sabe lo maravilloso que es que esos dos días existan para descansar.
Quién diría que ya va a ser un año desde que entré a la práctica y que me quedé hasta el final.
Estoy feliz porque he aprendido a comprometerme.
Espero que no se me olvide nunca.
De hecho fueron dos algos.
Primero, apenas me bajé de la micro en Escuela Militar, vi a una señora muy muy gorda, vestida entera de negro, haciendo pipí en cuclillas en la mitad de la vereda y gritando como poseída. Segundo, ya adentro del diario y mientras caminaba hacia el edificio, una chica pasó al lado mío, me dijo hola disculpa y me entregó un papelito: era una oferta de tumbas en un cementerio de La Florida. Yo sé que a veces ando obsesionada con la muerte, pero no es el caso. De verdad.
Filo. Es mi último día de actividad cultural y me emociona pensar que después de mucho tiempo (¿cinco años? ¿puede ser?, claro que con algunas intermitencias), volveré a tener fines de semana para hacer lo que quiera, dormir hasta tarde sin despertador, ver muchas películas y leer muchos libros. La gente que nunca ha trabajado los sábados y domingos no sabe lo maravilloso que es que esos dos días existan para descansar.
Quién diría que ya va a ser un año desde que entré a la práctica y que me quedé hasta el final.
Estoy feliz porque he aprendido a comprometerme.
Espero que no se me olvide nunca.
miércoles, diciembre 26, 2007
good times
A veces pienso que no debería tomar tanto café.
Me paso las horas con el corazón corriendo.
La navidad estuvo linda. Con mis sobrinos buscamos al Viejo Pascuero y encontramos un ovni y le sacamos fotos. Además, mi novio me regaló Garden State y mi hermana un libro que escribió ella con la historia de nosotras y me hizo llorar un poquito.
Hoy ya de vuelta en el diario, con ganas de salir de vacaciones porque quiero tener mucho tiempo para dedicarme a estudiar numerología tántrica y aprender todo lo que pueda. La semana pasada tuvimos la última clase de tarot en la playa y me sirvió para descubrir cuánto me gusta enseñar. Para seguir ese camino me estoy preparando ahora.
Se viene el balance del año.
Hubo de todo, aunque igual quiero que termine.
Siento que el 2008 llega ultra promisorio.
Me paso las horas con el corazón corriendo.
La navidad estuvo linda. Con mis sobrinos buscamos al Viejo Pascuero y encontramos un ovni y le sacamos fotos. Además, mi novio me regaló Garden State y mi hermana un libro que escribió ella con la historia de nosotras y me hizo llorar un poquito.
Hoy ya de vuelta en el diario, con ganas de salir de vacaciones porque quiero tener mucho tiempo para dedicarme a estudiar numerología tántrica y aprender todo lo que pueda. La semana pasada tuvimos la última clase de tarot en la playa y me sirvió para descubrir cuánto me gusta enseñar. Para seguir ese camino me estoy preparando ahora.
Se viene el balance del año.
Hubo de todo, aunque igual quiero que termine.
Siento que el 2008 llega ultra promisorio.
sábado, diciembre 22, 2007
singing for life
Hay lugares que han marcado mi vida.
El Cutto's es uno de los más importantes.
La primera vez que fui no pasé la puerta de entrada. La fila era eterna y ya no cabía nadie más. Filo. Se nos ocurrió ir de nuevo un par de meses después y, de ahí en adelante, me hice adicta. Es que en ese tiempo yo estaba en el colegio todavía, era muy muy tímida y todo me daba miedo. Ni hablar de un escenario. Entonces llegar a este karaoke donde todo daba lo mismo porque todos cantaban y hacían show, fue maravilloso.
Con Pi, mi mejor amigo, íbamos tanto y tan seguido (cinco veces a la semana si estábamos de vacaciones), que nos dieron free pass de por vida. Después trabajamos ahí un tiempo, cobrando entradas, inscribiendo listas de canciones, preparando piscolas y lavando vasos. En el Cutto's conocí a Nico Ferrari, me enamoré perdidamente en más de una oportunidad, dediqué canciones (y me dedicaron un par), llevé a Claudio el mismo día en que nos juntamos por primera vez en su casa, lloré desolada encerrada en el baño y abandoné todo rastro de timidez. Canté hasta cansarme, hasta que no me quedaba voz.
Durante un par de años, el Cutto's fue mi otra casa. Ahora hace tiempo que no voy, porque Bellavista me queda un poco más lejos y porque, no sé, porque ha sido una etapa loquísima supongo y son demasiados fantasmas cada vez que escucho las mismas canciones que alguna vez tuvieron tanto sentido. Pero agradezco infinitamente las experiencias. Agradezco a la Paty y a la Danni que me recibieron como parte de su familia. A toda la gente que me vio crecer en ese escenario en que al principio no me atrevía a subir y después no me quería bajar.
Sin el Cutto's yo no hubiera descubierto que puedo enfrentar las miradas.
No hubiera aprendido que las canciones hablan solas.
No hubiera dado el primer paso que me llevó a confiar en mí.
El Cutto's es uno de los más importantes.
La primera vez que fui no pasé la puerta de entrada. La fila era eterna y ya no cabía nadie más. Filo. Se nos ocurrió ir de nuevo un par de meses después y, de ahí en adelante, me hice adicta. Es que en ese tiempo yo estaba en el colegio todavía, era muy muy tímida y todo me daba miedo. Ni hablar de un escenario. Entonces llegar a este karaoke donde todo daba lo mismo porque todos cantaban y hacían show, fue maravilloso.
Con Pi, mi mejor amigo, íbamos tanto y tan seguido (cinco veces a la semana si estábamos de vacaciones), que nos dieron free pass de por vida. Después trabajamos ahí un tiempo, cobrando entradas, inscribiendo listas de canciones, preparando piscolas y lavando vasos. En el Cutto's conocí a Nico Ferrari, me enamoré perdidamente en más de una oportunidad, dediqué canciones (y me dedicaron un par), llevé a Claudio el mismo día en que nos juntamos por primera vez en su casa, lloré desolada encerrada en el baño y abandoné todo rastro de timidez. Canté hasta cansarme, hasta que no me quedaba voz.
Durante un par de años, el Cutto's fue mi otra casa. Ahora hace tiempo que no voy, porque Bellavista me queda un poco más lejos y porque, no sé, porque ha sido una etapa loquísima supongo y son demasiados fantasmas cada vez que escucho las mismas canciones que alguna vez tuvieron tanto sentido. Pero agradezco infinitamente las experiencias. Agradezco a la Paty y a la Danni que me recibieron como parte de su familia. A toda la gente que me vio crecer en ese escenario en que al principio no me atrevía a subir y después no me quería bajar.
Sin el Cutto's yo no hubiera descubierto que puedo enfrentar las miradas.
No hubiera aprendido que las canciones hablan solas.
No hubiera dado el primer paso que me llevó a confiar en mí.
sábado, diciembre 15, 2007
thankful heart
Casi fin de año.
Al fin.
Ha sido un dos mil siete de montaña rusa. Ahora estoy mejor, claro, porque he vuelto a encontrar esa parte de mí que estaba perdida en la profundidad del abismo. Yo lo elegí, lo sé. Yo elegí enfrentarme con lo oscuro, con ese lado de mí que no me gusta, que me apaga, que hace que todo me dé miedo y ganas de llorar.
Pero estuvo bien.
Hoy tengo la mirada clara y los ojos limpios y el corazón tranquilo. Tengo ganas de aprender, de crecer, de caminar y descubrir cómo es el mundo de verdad, desde la verdad. Sé que la ruta es compleja. De repente me acuerdo de Claudio y de la Siri, y se me ocurre que sólo vivo porque ellos aparecieron en mi historia. Si no, podría haberme quedado para siempre en la comodidad de no querer saber, de no cuestionar, de no avanzar.
Dormir es muy fácil. Lo difícil es despertar.
Y en eso estamos.
De a pasitos pequeños, pero firmes.
Agradecida hasta el infinito de mis dos maestros más grandes.
Al fin.
Ha sido un dos mil siete de montaña rusa. Ahora estoy mejor, claro, porque he vuelto a encontrar esa parte de mí que estaba perdida en la profundidad del abismo. Yo lo elegí, lo sé. Yo elegí enfrentarme con lo oscuro, con ese lado de mí que no me gusta, que me apaga, que hace que todo me dé miedo y ganas de llorar.
Pero estuvo bien.
Hoy tengo la mirada clara y los ojos limpios y el corazón tranquilo. Tengo ganas de aprender, de crecer, de caminar y descubrir cómo es el mundo de verdad, desde la verdad. Sé que la ruta es compleja. De repente me acuerdo de Claudio y de la Siri, y se me ocurre que sólo vivo porque ellos aparecieron en mi historia. Si no, podría haberme quedado para siempre en la comodidad de no querer saber, de no cuestionar, de no avanzar.
Dormir es muy fácil. Lo difícil es despertar.
Y en eso estamos.
De a pasitos pequeños, pero firmes.
Agradecida hasta el infinito de mis dos maestros más grandes.
martes, diciembre 11, 2007
magic day
Acabo de pasar una semana con peste cristal.
Fueron unas vacaciones que no pedí, pero agradezco.
Lo que pasa es que cuando chica nunca me dio ninguna de esas típicas enfermedades infantiles, entonces ahora todos se rieron de mí porque andaba pintadita y sintiéndome mal en mi cumpleaños. Filo. Me vino bien el descanso.
Ahora que se acerca la navidad y en todas partes se escuchan canciones como jingle bells, me acuerdo que yo creí en el Viejito Pascuero hasta que tuve diez años, que explicaba con lujo de detalles cómo de la nada aparecían los regalos en el living de la casa de mi tata y que una vez con mi prima escuchamos a los renos avanzando por el cielo.
La navidad hace que resalte la magia en el mundo.
Es lo que más me gusta de esta época.
Fueron unas vacaciones que no pedí, pero agradezco.
Lo que pasa es que cuando chica nunca me dio ninguna de esas típicas enfermedades infantiles, entonces ahora todos se rieron de mí porque andaba pintadita y sintiéndome mal en mi cumpleaños. Filo. Me vino bien el descanso.
Ahora que se acerca la navidad y en todas partes se escuchan canciones como jingle bells, me acuerdo que yo creí en el Viejito Pascuero hasta que tuve diez años, que explicaba con lujo de detalles cómo de la nada aparecían los regalos en el living de la casa de mi tata y que una vez con mi prima escuchamos a los renos avanzando por el cielo.
La navidad hace que resalte la magia en el mundo.
Es lo que más me gusta de esta época.
jueves, noviembre 29, 2007
makeup artist
Blusa nueva, con sueño, en el diario.
Ayer pasé ética, igual odio los exámenes orales, y fui muy feliz.
En la mañana fui al lanzamiento de una marca de cosméticos donde un mexicano adorable que hablaba spanglish todo el rato y usaba aritos brillantes nos explicó cómo maquillarnos. Estuvo muy entretenido, aunque yo no me pinto nunca, pero filo. Me encanta mi trabajo.
No sé si sé más que antes. No sé si he seguido los mejores caminos, ni de la mejor manera. Pero ayer, en yoga, encontré a la Carolita que sufre. A la niña interna de la que siempre me hablaba la Siri y que nunca logré entender. Hasta ahora. Se me aparecieron tantas imágenes de tantos momentos que había borrado, que comprendí que es tiempo de sanar las partes de mí que todavía duelen. Para eso, el secreto es hacerme mucho cariño.
Anoche me bañé de tina con sales de jazmín mientras tomaba una copa de vino tinto.
El martes es mi cumpleaños.
Voy a tener veintitrés.
Ayer pasé ética, igual odio los exámenes orales, y fui muy feliz.
En la mañana fui al lanzamiento de una marca de cosméticos donde un mexicano adorable que hablaba spanglish todo el rato y usaba aritos brillantes nos explicó cómo maquillarnos. Estuvo muy entretenido, aunque yo no me pinto nunca, pero filo. Me encanta mi trabajo.
No sé si sé más que antes. No sé si he seguido los mejores caminos, ni de la mejor manera. Pero ayer, en yoga, encontré a la Carolita que sufre. A la niña interna de la que siempre me hablaba la Siri y que nunca logré entender. Hasta ahora. Se me aparecieron tantas imágenes de tantos momentos que había borrado, que comprendí que es tiempo de sanar las partes de mí que todavía duelen. Para eso, el secreto es hacerme mucho cariño.
Anoche me bañé de tina con sales de jazmín mientras tomaba una copa de vino tinto.
El martes es mi cumpleaños.
Voy a tener veintitrés.
sábado, noviembre 24, 2007
the days go by
Mientras venía en el metro se me ocurrió algo para escribir.
Ahora lo olvidé.
Ayer fuimos a un happy hour al Xampanyet con la Maida y Juan Luis. Lo pasé bien. Además, mi tequila margarita estaba de lujo.
Juan Luis es divertido. Me gusta su forma irónica de enfrentar el mundo y lo dulce que es en el fondo, aunque no deje que se le note tanto. La Maida es tierna. Media insegura de repente, pero siempre dispuesta a escuchar y a abrir las puertas de su casa a quien lo necesite.
Es cierto que cuando recién llegué a la revista me costó encontrar el equilibrio. Que ha pasado casi un año de descubrir formas de no perderme en el mundo laboral tan serio. Pero la verdad es que cada persona tiene su encanto, y cada lugar su magia. Y que, a fin de cuentas, yo sigo siendo yo.
El jueves estuve en la casa de Jose y fue increíble.
Como si nos viéramos todos los días.
Me hizo bien tanto cariño.
Ahora lo olvidé.
Ayer fuimos a un happy hour al Xampanyet con la Maida y Juan Luis. Lo pasé bien. Además, mi tequila margarita estaba de lujo.
Juan Luis es divertido. Me gusta su forma irónica de enfrentar el mundo y lo dulce que es en el fondo, aunque no deje que se le note tanto. La Maida es tierna. Media insegura de repente, pero siempre dispuesta a escuchar y a abrir las puertas de su casa a quien lo necesite.
Es cierto que cuando recién llegué a la revista me costó encontrar el equilibrio. Que ha pasado casi un año de descubrir formas de no perderme en el mundo laboral tan serio. Pero la verdad es que cada persona tiene su encanto, y cada lugar su magia. Y que, a fin de cuentas, yo sigo siendo yo.
El jueves estuve en la casa de Jose y fue increíble.
Como si nos viéramos todos los días.
Me hizo bien tanto cariño.
jueves, noviembre 22, 2007
sucede
Tomando cocacola zero.
Media desinspirada.
He tenido una buena semana después del robo, sin plata ni carnet de identidad ni anteojos de sol, pero ya con mi número de celular otra vez por lo menos. Estoy un poco triste eso sí. Media apagada. Con ganas de dormir.
No sé qué va a pasar con mi fin de semestre en la universidad, pero falta poco para mi cumpleaños y eso me hace bien. El martes me hice la manicure en un desayuno de la revista y ahora tengo las uñas rosadas.
Quiero ver a Jose, porque hace mucho que no lo veo.
Descaseteo una entrevista de la Maida y pienso.
A veces me canso de pensar.
Media desinspirada.
He tenido una buena semana después del robo, sin plata ni carnet de identidad ni anteojos de sol, pero ya con mi número de celular otra vez por lo menos. Estoy un poco triste eso sí. Media apagada. Con ganas de dormir.
No sé qué va a pasar con mi fin de semestre en la universidad, pero falta poco para mi cumpleaños y eso me hace bien. El martes me hice la manicure en un desayuno de la revista y ahora tengo las uñas rosadas.
Quiero ver a Jose, porque hace mucho que no lo veo.
Descaseteo una entrevista de la Maida y pienso.
A veces me canso de pensar.
miércoles, noviembre 14, 2007
broken smile
Me asaltaron.
Y me robaron todo.
Yo estaba caminando por Suecia, antes de mi clase de yoga y había cruzado recién Eliodoro Yáñez cuando un tipo vestido de Correos de Chile, en una moto roja (quién sabe si andaba disfrazado o era funcionario de verdad, igual avisé al correo) pasó al lado mío por la vereda y se llevó mi cartera. De la nada. Claro que le grité de todo y lo salí persiguiendo pero no lo alcancé. Yo no corro muy rápido. Igual corrí a mi casa después, a que mi novio me consolara porque lloré como una hora de pura rabia. Me da lo mismo que me haya dejado sin tarjetas ni celular ni nada de eso, porque ya está todo bloqueado, pero no entiendo ese afán de llevarse cosas ajenas.
Filo, por algo pasó.
Ahora sólo quiero que lo encuentren y que no asalte a nadie más.
Y me robaron todo.
Yo estaba caminando por Suecia, antes de mi clase de yoga y había cruzado recién Eliodoro Yáñez cuando un tipo vestido de Correos de Chile, en una moto roja (quién sabe si andaba disfrazado o era funcionario de verdad, igual avisé al correo) pasó al lado mío por la vereda y se llevó mi cartera. De la nada. Claro que le grité de todo y lo salí persiguiendo pero no lo alcancé. Yo no corro muy rápido. Igual corrí a mi casa después, a que mi novio me consolara porque lloré como una hora de pura rabia. Me da lo mismo que me haya dejado sin tarjetas ni celular ni nada de eso, porque ya está todo bloqueado, pero no entiendo ese afán de llevarse cosas ajenas.
Filo, por algo pasó.
Ahora sólo quiero que lo encuentren y que no asalte a nadie más.
lunes, noviembre 12, 2007
daydreaming
Anoche soñé con la Siri y Claudio.
Fue un encuentro importante.
La Siri está vestida entera de negro y esperando guagüita, Claudio anda en un jeep naranjo, acaba de tener prueba en la universidad y no se sorprende cuando me ve. Les digo que llevo tanto tiempo esperándolos pero ellos ya saben. Ahora viven en Santiago, en una casa que conozco y la Siri ya no se llama Siri, tiene un nombre más largo que aparece en su tarjeta de redbanc. Eso es todo. Les quiero preguntar por las niñitas, pero no alcanzo.
Siempre que se me aparecen despierto de buen humor. Es que me visitan dos de las personas más importantes en mi vida. Además, echo de menos a la Siri. Me hace falta que alguien me suba a un auto y me lleve a meter los pies al río mientras nieva.
Hoy, en yoga, reflexioné sobre el ahora.
Mi profesor dijo que no existía nada más.
Y yo le encontré razón.
Fue un encuentro importante.
La Siri está vestida entera de negro y esperando guagüita, Claudio anda en un jeep naranjo, acaba de tener prueba en la universidad y no se sorprende cuando me ve. Les digo que llevo tanto tiempo esperándolos pero ellos ya saben. Ahora viven en Santiago, en una casa que conozco y la Siri ya no se llama Siri, tiene un nombre más largo que aparece en su tarjeta de redbanc. Eso es todo. Les quiero preguntar por las niñitas, pero no alcanzo.
Siempre que se me aparecen despierto de buen humor. Es que me visitan dos de las personas más importantes en mi vida. Además, echo de menos a la Siri. Me hace falta que alguien me suba a un auto y me lleve a meter los pies al río mientras nieva.
Hoy, en yoga, reflexioné sobre el ahora.
Mi profesor dijo que no existía nada más.
Y yo le encontré razón.
miércoles, noviembre 07, 2007
over the edge
En el diario, con polera nueva.
Éste es mi post número trescientos.
Mientras trataba de pensar en nada en la relajación de yoga me di cuenta que todavía no sé si existo. Cuando chica era un tema que me daba vueltas siempre, esa falta de certezas, de no tener claro qué somos, ni por qué estamos acá, ni si el mundo no es más que un montón de ilusiones. Y toda la vida es sueño, ya lo dijo Calderón, entonces en medio del sueño me confundo y nunca sé si algo es real. Ni siquiera la realidad.
Estoy un poco cansada de darle vueltas a todo y tengo ganas de cerrar los ojos y dormir sin despertar a las tres de la mañana, por lo menos un día. O dos. Es que a veces siento que me estoy volviendo loca. Por otra parte, me acuerdo de la era de Acuario y me quedo tranquila. Quizás no sea más que eso.
Cuando lleve trescientos sesenta y cinco posts voy a abrir una botella de champaña.
Igual nunca voy a dejar de escribir.
Ni siquiera si algún día descubro que no existo.
Éste es mi post número trescientos.
Mientras trataba de pensar en nada en la relajación de yoga me di cuenta que todavía no sé si existo. Cuando chica era un tema que me daba vueltas siempre, esa falta de certezas, de no tener claro qué somos, ni por qué estamos acá, ni si el mundo no es más que un montón de ilusiones. Y toda la vida es sueño, ya lo dijo Calderón, entonces en medio del sueño me confundo y nunca sé si algo es real. Ni siquiera la realidad.
Estoy un poco cansada de darle vueltas a todo y tengo ganas de cerrar los ojos y dormir sin despertar a las tres de la mañana, por lo menos un día. O dos. Es que a veces siento que me estoy volviendo loca. Por otra parte, me acuerdo de la era de Acuario y me quedo tranquila. Quizás no sea más que eso.
Cuando lleve trescientos sesenta y cinco posts voy a abrir una botella de champaña.
Igual nunca voy a dejar de escribir.
Ni siquiera si algún día descubro que no existo.
domingo, noviembre 04, 2007
working sunday
Yo antes nunca pensaba en la muerte.
No sé si ahora me persigue o qué, pero no la puedo evitar.
Me paso los días en un estado entre realidad y fantasía, imaginando escenarios que a veces me asustan aunque he optado por transformar el miedo en rabia y me ha resultado bien hasta ahora, de hecho, hoy en la micro se sentó un tipo que me cargó y cuando lo veía sacando un cuchillo o una pistola también me veía quitándosela y atacándolo todo el rato.
Además, ayer fuimos con Franco al cine a ver "La vida me mata" y me encantó. Y hoy día fui a misa con la Maureen y en la prédica el padre dijo que la muerte era parte de la vida. Para variar, todo llega junto. Yo no sé qué va a pasar cuando me muera. Creo que la muerte no existe. Pero lo creo y no lo siento. O sea, sé que no soy este cuerpo. Pero entonces, ¿qué soy? ¿dónde está el alma y a dónde se va después?
Me voy a comprar un chocolate.
No tengo ganas de pensar más.
Quiero ver a mi novio.
No sé si ahora me persigue o qué, pero no la puedo evitar.
Me paso los días en un estado entre realidad y fantasía, imaginando escenarios que a veces me asustan aunque he optado por transformar el miedo en rabia y me ha resultado bien hasta ahora, de hecho, hoy en la micro se sentó un tipo que me cargó y cuando lo veía sacando un cuchillo o una pistola también me veía quitándosela y atacándolo todo el rato.
Además, ayer fuimos con Franco al cine a ver "La vida me mata" y me encantó. Y hoy día fui a misa con la Maureen y en la prédica el padre dijo que la muerte era parte de la vida. Para variar, todo llega junto. Yo no sé qué va a pasar cuando me muera. Creo que la muerte no existe. Pero lo creo y no lo siento. O sea, sé que no soy este cuerpo. Pero entonces, ¿qué soy? ¿dónde está el alma y a dónde se va después?
Me voy a comprar un chocolate.
No tengo ganas de pensar más.
Quiero ver a mi novio.
martes, octubre 30, 2007
keep smiling
Ayer hicimos clases de tarot frente al café literario de Salvador.
Se nos acercó un señor que practicaba reflexología y otro que dijo que le gustaba mi chaleco y que me quería disfrutar.
Fue loco.
Ahora estoy trabajando y en la mañana vino David a su entrevista a ver si hace la práctica en el diario. Me encantaría. Ya nunca veo a mis amigos de la universidad y eso que ni siquiera he salido. Tengo un poco de sueño, muchas ganas de almorzar y de hacer yoga y de ver a mi novio, aunque pasamos un fin de semana ultra difícil pero sobrevivimos.
Quiero salir de vacaciones y tomar mucho sol.
Se nos acercó un señor que practicaba reflexología y otro que dijo que le gustaba mi chaleco y que me quería disfrutar.
Fue loco.
Ahora estoy trabajando y en la mañana vino David a su entrevista a ver si hace la práctica en el diario. Me encantaría. Ya nunca veo a mis amigos de la universidad y eso que ni siquiera he salido. Tengo un poco de sueño, muchas ganas de almorzar y de hacer yoga y de ver a mi novio, aunque pasamos un fin de semana ultra difícil pero sobrevivimos.
Quiero salir de vacaciones y tomar mucho sol.
jueves, octubre 25, 2007
it's gonna get better
Estoy bien.
Ando contenta, vestida de celeste y rosado, cantando en la calle y muerta de risa.
Hace tiempo que no me sentía así.
Creo que lo mejor de esta semana fue recordar que sigo siendo yo. Que claro, soy más responsable y más grande quizá, y a veces pienso que tengo las cosas más claras. Pero inevitablemente la libertad me llama y me vuelvo a subir a los árboles y a caminar sin zapatos y vuelvo a darme cuenta que el amor es sobre todo alegría porque o si no no es amor, y ya no me importan las notas de la universidad, ni el poco tiempo para dormir, ni las cuentas de fin de mes. Me reencuentro con mi yo más linda, con la que no tiene miedo, con la que sueña y se atreve y se lanza al vacío, segura de que a último minuto alguien la va a alcanzar a recibir en brazos.
Ojos brillantes.
Coqueta, tranquila, feliz.
A un paso del infinito.
Ando contenta, vestida de celeste y rosado, cantando en la calle y muerta de risa.
Hace tiempo que no me sentía así.
Creo que lo mejor de esta semana fue recordar que sigo siendo yo. Que claro, soy más responsable y más grande quizá, y a veces pienso que tengo las cosas más claras. Pero inevitablemente la libertad me llama y me vuelvo a subir a los árboles y a caminar sin zapatos y vuelvo a darme cuenta que el amor es sobre todo alegría porque o si no no es amor, y ya no me importan las notas de la universidad, ni el poco tiempo para dormir, ni las cuentas de fin de mes. Me reencuentro con mi yo más linda, con la que no tiene miedo, con la que sueña y se atreve y se lanza al vacío, segura de que a último minuto alguien la va a alcanzar a recibir en brazos.
Ojos brillantes.
Coqueta, tranquila, feliz.
A un paso del infinito.
martes, octubre 23, 2007
make a wish
Ayer vi a Nico Ferrari.
Almorzamos en su pizzería con la Toña y la Fran.
Fue loco. Fue recordar tantas historias de llaveros por correo y de visitas secretas al taller, de caminatas por el paseo Bulnes, de carretes perfectos y ese matrimonio del que volvimos cuando ya era de día. Fue encontrarme con una Caro que creía que había perdido, y que me encanta. Con mi yo muerta de risa, sin peros, sin dramas, viva. Me hizo bien. Ver a Nico me dejó ese sabor dulce que me ha dejado toda la vida, excepto cuando estábamos peleados o cuando no me quería y yo me quedaba llorando para siempre.
El fin de semana estuvimos en Algarrobo con mis amigas. Una terapia de dos días que resultó maravillosamente, cinco vasos de bacardi coco incluidos y eso que yo nunca tomo y solamente me mareé y terminamos hablando hasta las cinco de la mañana. Fuimos a la playa, le saqué fotos a una gaviota que salía corriendo cuando me trataba de acercar y le compré un péndulo a mi novio para que haga sus diagnósticos.
Anoche vi una estrella fugaz y aproveché de pedirle un deseo.
Tengo risa y el corazón livianito.
Mi carta esta semana es el diez de espadas:
nada que hacer, sino dejarme llevar.
Almorzamos en su pizzería con la Toña y la Fran.
Fue loco. Fue recordar tantas historias de llaveros por correo y de visitas secretas al taller, de caminatas por el paseo Bulnes, de carretes perfectos y ese matrimonio del que volvimos cuando ya era de día. Fue encontrarme con una Caro que creía que había perdido, y que me encanta. Con mi yo muerta de risa, sin peros, sin dramas, viva. Me hizo bien. Ver a Nico me dejó ese sabor dulce que me ha dejado toda la vida, excepto cuando estábamos peleados o cuando no me quería y yo me quedaba llorando para siempre.
El fin de semana estuvimos en Algarrobo con mis amigas. Una terapia de dos días que resultó maravillosamente, cinco vasos de bacardi coco incluidos y eso que yo nunca tomo y solamente me mareé y terminamos hablando hasta las cinco de la mañana. Fuimos a la playa, le saqué fotos a una gaviota que salía corriendo cuando me trataba de acercar y le compré un péndulo a mi novio para que haga sus diagnósticos.
Anoche vi una estrella fugaz y aproveché de pedirle un deseo.
Tengo risa y el corazón livianito.
Mi carta esta semana es el diez de espadas:
nada que hacer, sino dejarme llevar.
viernes, octubre 19, 2007
school days
En la noche tengo comida de generación.
Hace cinco años que salí del colegio.
Nunca he sido muy viemei, es cierto. Nunca he formado parte de esa sociedad secreta de ex alumnas que permanece en la eternidad. Tampoco creo que mi vida escolar haya sido una buena etapa linda y gloriosa, ni mucho menos. Al revés. Fue una prueba compleja y larguísima. Pero sobreviví.
Y hoy, vuelvo a enfrentarme a tantas caras que pensé que nunca más iba a ver, y menos querer encontrar. Vuelvo a recordar mis miedos de colegio, mis traumas, mis penas, mis rollos. Vuelvo a ser la niñita tímida que se encerraba en la biblioteca para no pasar los recreos en el patio sola.
Pero es distinto.
Porque hoy ya tengo mi vida y mi camino. Ya sé que lo que me queda por delante vendrá con caídas y éxitos, y que puedo y debo levantarme y seguir. Ya sé quién soy, qué me importa, hacia dónde quiero enfocar mis sueños. Ya sé que puedo hacer lo que se me dé la gana, que nadie me venga a decir lo contrario, y que puedo enfrentar el mundo y el pasado y el futuro.
Por eso voy, al final.
Es momento de mirar de frente.
No me tengo de qué escapar.
Hace cinco años que salí del colegio.
Nunca he sido muy viemei, es cierto. Nunca he formado parte de esa sociedad secreta de ex alumnas que permanece en la eternidad. Tampoco creo que mi vida escolar haya sido una buena etapa linda y gloriosa, ni mucho menos. Al revés. Fue una prueba compleja y larguísima. Pero sobreviví.
Y hoy, vuelvo a enfrentarme a tantas caras que pensé que nunca más iba a ver, y menos querer encontrar. Vuelvo a recordar mis miedos de colegio, mis traumas, mis penas, mis rollos. Vuelvo a ser la niñita tímida que se encerraba en la biblioteca para no pasar los recreos en el patio sola.
Pero es distinto.
Porque hoy ya tengo mi vida y mi camino. Ya sé que lo que me queda por delante vendrá con caídas y éxitos, y que puedo y debo levantarme y seguir. Ya sé quién soy, qué me importa, hacia dónde quiero enfocar mis sueños. Ya sé que puedo hacer lo que se me dé la gana, que nadie me venga a decir lo contrario, y que puedo enfrentar el mundo y el pasado y el futuro.
Por eso voy, al final.
Es momento de mirar de frente.
No me tengo de qué escapar.
miércoles, octubre 17, 2007
loving you
Crisis extrema pero cortita.
Por suerte.
Ayer con mi novio fuimos al cine y después a tomarnos él un drambuie y yo un tequila margarita y a comer aceitunas y queso y fue bacán. Creo que nos hacía falta un tiempo para nosotros. Y me dijo algo muy cierto. Que si esperamos tenerlo todo resuelto ahora que recién llevamos un año, qué nos queda para el resto de la vida.
Ahora estoy en el diario y me duele un poquito la cabeza.
Fui a yoga en la mañana.
Quiero ver a Franco.
Por suerte.
Ayer con mi novio fuimos al cine y después a tomarnos él un drambuie y yo un tequila margarita y a comer aceitunas y queso y fue bacán. Creo que nos hacía falta un tiempo para nosotros. Y me dijo algo muy cierto. Que si esperamos tenerlo todo resuelto ahora que recién llevamos un año, qué nos queda para el resto de la vida.
Ahora estoy en el diario y me duele un poquito la cabeza.
Fui a yoga en la mañana.
Quiero ver a Franco.
martes, octubre 16, 2007
lost in the sounds
Mi blog tiene dos años y dos días.
Hoy hace un año que yo dejé la casa de mi mamá.
Me pasa, de repente, que siento como si todo lo que hemos construido con Franco en realidad no fuera nada. Como si el tiempo se convirtiera, de a poco, en un montón de sueños sin cumplir. Me pasa, de repente, que no sé si nos queremos todavía o si al final nos perdimos entre tantas ilusiones. Que no sé qué queda. Que ya no sé quiénes somos, ni hacia dónde estamos yendo. Me pasa, de repente, que el futuro no es más que soledad sin compartir. Como antes de conocernos, como antes del mundo, de la vida, del cielo.
Ya no sé.
Si construimos el paraiso, ¿para qué existe el infierno?
Franco, mi amor, no nos vayamos.
Quedémonos mejor.
Quedémonos siempre.
Hoy hace un año que yo dejé la casa de mi mamá.
Me pasa, de repente, que siento como si todo lo que hemos construido con Franco en realidad no fuera nada. Como si el tiempo se convirtiera, de a poco, en un montón de sueños sin cumplir. Me pasa, de repente, que no sé si nos queremos todavía o si al final nos perdimos entre tantas ilusiones. Que no sé qué queda. Que ya no sé quiénes somos, ni hacia dónde estamos yendo. Me pasa, de repente, que el futuro no es más que soledad sin compartir. Como antes de conocernos, como antes del mundo, de la vida, del cielo.
Ya no sé.
Si construimos el paraiso, ¿para qué existe el infierno?
Franco, mi amor, no nos vayamos.
Quedémonos mejor.
Quedémonos siempre.
sábado, octubre 13, 2007
sadness all over
Ando triste.
Ando encerrándome a llorar y durmiéndome temprano.
Ando aburrida de intentarlo, desencantada, sin ilusiones.
Hoy me vine al diario pensando que uno sólo se puede tener miedo a sí mismo, y que todas las formas de expresarlo no son más que formas. Quizás por eso me asusto cuando ando sola, o cuando es muy muy tarde y Franco no ha llegado, o cuando me toca caminar de noche. Igual yo soy cobarde y siempre me imagino que en todas partes hay asesinos y ladrones, pero en general eso pasa cuando no hay nadie más conmigo. Aunque el otro día estábamos esperando el metro y yo le conté a la Mili esa idea que siempre he tenido de un tipo que llega con una pistola a obligar a la gente a tirarse porque o si no les dispara y los mata igual, pero ella dijo que eso no va a pasar nunca. No estoy tan segura. A un mexicano lo acaban de acusar de caníbal porque se comía a las mujeres y las guardaba de a pedacitos en el clóset y a mí no me sorprendió.
Tengo pena.
Quiero un abrazo y un chocolate.
Ando encerrándome a llorar y durmiéndome temprano.
Ando aburrida de intentarlo, desencantada, sin ilusiones.
Hoy me vine al diario pensando que uno sólo se puede tener miedo a sí mismo, y que todas las formas de expresarlo no son más que formas. Quizás por eso me asusto cuando ando sola, o cuando es muy muy tarde y Franco no ha llegado, o cuando me toca caminar de noche. Igual yo soy cobarde y siempre me imagino que en todas partes hay asesinos y ladrones, pero en general eso pasa cuando no hay nadie más conmigo. Aunque el otro día estábamos esperando el metro y yo le conté a la Mili esa idea que siempre he tenido de un tipo que llega con una pistola a obligar a la gente a tirarse porque o si no les dispara y los mata igual, pero ella dijo que eso no va a pasar nunca. No estoy tan segura. A un mexicano lo acaban de acusar de caníbal porque se comía a las mujeres y las guardaba de a pedacitos en el clóset y a mí no me sorprendió.
Tengo pena.
Quiero un abrazo y un chocolate.
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