Toalla en la cabeza.
Sin calcetines ni zapatos.
Un poco de frío.
Ayer, Pedro me preguntó por qué me gustaba ir al langar. Pregunta retórica, claro, porque no me hubiera escuchado aunque le hubiera respondido.
Y, la verdad, no se trata de que los jueves en la noche me hagan sentir una buena persona, ni valorar mi cama y mi casa, aunque las primeras dos visitas hayan tenido ese efecto obvio y medio cliché.
Se trata de que, en los puentes, en la Posta, con Lucho, Cristopher, la Ely, Paul, el tío Mario, Pedro, la Nati, la Juanita, Darwin, el Poeta, la Josy y cada persona que voy conociendo, aprendo algo nuevo.
Se trata de la admiración que siento cada vez que escucho la sabiduría máxima en las frases más simples, en lo cotidiano, en descubrir quiénes somos, cada uno, y vivir de acuerdo a eso.
Se trata de la felicidad y la certeza de no necesitar nada más cuando estoy sentada conversando o cantando RBD, o escuchando pedacitos de historias de amor, porque siento que con personas que han vivido mucho, no tengo nada que entregar y sólo me queda ser.
No me siento salvadora del mundo.
Más bien, soy lo más pequeñito entre la inmensidad.
viernes, junio 16, 2006
miércoles, junio 14, 2006
sobran los motivos
Tranquila.
Acabo de borrar muchas fotos de mi computador.
En la mañana tuve la prueba de Información que me dejó encerrada casi todo el fin de semana y me fue mal. Moraleja aprendida, nunca más estudio porque siempre me preguntan lo que no sé. Después fuimos con la Dani a Rosas, compré maripositas para pegarle a un polerón. Última prueba de noticias y mucho rato conversando con la Siri antes de venir a mi casa.
Ahora, pijama y películas. Eso quiero. El tecito que me acaba de traer la Roci y la tarde soñando despierta y dormida, porque anoche puse un guatero antes de acostarme y cuando desperté (a estudiar, obvio, loca obsesiva por primera vez en cuatro años) todavía estaba el agua caliente. Tengo mucho sueño y una nueva canción que me encanta.
Ayer estaba triste y fui a ver si encontraba al Poeta.
Por ahí andaba.
La magia máxima de hacer lo que uno quiere.
Acabo de borrar muchas fotos de mi computador.
En la mañana tuve la prueba de Información que me dejó encerrada casi todo el fin de semana y me fue mal. Moraleja aprendida, nunca más estudio porque siempre me preguntan lo que no sé. Después fuimos con la Dani a Rosas, compré maripositas para pegarle a un polerón. Última prueba de noticias y mucho rato conversando con la Siri antes de venir a mi casa.
Ahora, pijama y películas. Eso quiero. El tecito que me acaba de traer la Roci y la tarde soñando despierta y dormida, porque anoche puse un guatero antes de acostarme y cuando desperté (a estudiar, obvio, loca obsesiva por primera vez en cuatro años) todavía estaba el agua caliente. Tengo mucho sueño y una nueva canción que me encanta.
Ayer estaba triste y fui a ver si encontraba al Poeta.
Por ahí andaba.
La magia máxima de hacer lo que uno quiere.
lunes, junio 12, 2006
bittersweet symphony
La soledad más absoluta.
Ésa de cuando ya no quedan ni excusas para pensar en alguien.
Moño mal hecho y los pies congelados, incluso adentro de los calcetines de lana que me compré en Calbuco. El corazón latiendo rápido. Un poquito mareada y dolor de garganta cuando trago. Cero hambre. Los ojos que se me cierran sin sueño. Y me dan ganas de tomar todo lo que no he tomado en veintiún años, de carretiar para siempre, de olvidarme y bailar y besar a cualquiera y vivir la aventura de mi vida aunque no sienta nada.
Yo, cayendo al vacío.
Otra vez.
No me pienso levantar hoy.
Ésa de cuando ya no quedan ni excusas para pensar en alguien.
Moño mal hecho y los pies congelados, incluso adentro de los calcetines de lana que me compré en Calbuco. El corazón latiendo rápido. Un poquito mareada y dolor de garganta cuando trago. Cero hambre. Los ojos que se me cierran sin sueño. Y me dan ganas de tomar todo lo que no he tomado en veintiún años, de carretiar para siempre, de olvidarme y bailar y besar a cualquiera y vivir la aventura de mi vida aunque no sienta nada.
Yo, cayendo al vacío.
Otra vez.
No me pienso levantar hoy.
sábado, junio 10, 2006
dulce locura
Día de cartas.
Y de buenos encuentros.
Ayer, en el langar, conocí a una niña muy simpática. Tiene quince años y hoy nos juntamos a una lectura de tarot frente al Santa Isabel que queda cerca de la Posta.
Cada vez me sorprende un poquito más todo lo que uno puede aprender de las personas que han vivido mucho. Y me doy cuenta de que yo no he vivido nada.
Vengo llegando de otra lectura, en Starbucks, con un amigo de la Dani que se llama Sebastián. Un amor. Me reí mil horas y cantamos Frank Sinatra fuerte de vuelta a mi casa.
Hoy, pelo suelto, mil sonrisas, música antigua, hojas cayendo perfecto, almuerzo donde la Javi y quince minutos con la Siri, micros rápidas y vacías, frío pero no tanto, sueño, certezas, celular prendido, mariposas en todas partes, los dos manqueques de chocolate que me regaló ayer el Poeta y escalofríos de buenos presagios.
Contenta.
Muy.
Voy a estudiar Información.
Y de buenos encuentros.
Ayer, en el langar, conocí a una niña muy simpática. Tiene quince años y hoy nos juntamos a una lectura de tarot frente al Santa Isabel que queda cerca de la Posta.
Cada vez me sorprende un poquito más todo lo que uno puede aprender de las personas que han vivido mucho. Y me doy cuenta de que yo no he vivido nada.
Vengo llegando de otra lectura, en Starbucks, con un amigo de la Dani que se llama Sebastián. Un amor. Me reí mil horas y cantamos Frank Sinatra fuerte de vuelta a mi casa.
Hoy, pelo suelto, mil sonrisas, música antigua, hojas cayendo perfecto, almuerzo donde la Javi y quince minutos con la Siri, micros rápidas y vacías, frío pero no tanto, sueño, certezas, celular prendido, mariposas en todas partes, los dos manqueques de chocolate que me regaló ayer el Poeta y escalofríos de buenos presagios.
Contenta.
Muy.
Voy a estudiar Información.
jueves, junio 08, 2006
viejo cuento
Una taza grande de té tibio.
Dos sopaipillas en la estufa.
Escribo en pijama celeste.
No tenía ganas de volver a mi casa después de entrevistar al doctor, así que me quedé paseando por Providencia un ratito que terminó convirtiéndose en un par de horas, claro que me senté en un banco a cantar y tejer la bufanda del Poeta mientras miraba pasar los autos.
Después, la Toña me invitó un chocolate caliente y un donut mientras me leía el eneagrama.
Jai Satya Kaur. La princesa que se atreve a que la verdad prevalezca, y el don de eliminar la oscuridad, tanto en mi vida como en la de otros. Así me llamo ahora.
Llevo casi una semana de oscilación constante entre la felicidad máxima y la melancolía eterna.
Sueño mucho y duermo poco.
Hace frío.
Dos sopaipillas en la estufa.
Escribo en pijama celeste.
No tenía ganas de volver a mi casa después de entrevistar al doctor, así que me quedé paseando por Providencia un ratito que terminó convirtiéndose en un par de horas, claro que me senté en un banco a cantar y tejer la bufanda del Poeta mientras miraba pasar los autos.
Después, la Toña me invitó un chocolate caliente y un donut mientras me leía el eneagrama.
Jai Satya Kaur. La princesa que se atreve a que la verdad prevalezca, y el don de eliminar la oscuridad, tanto en mi vida como en la de otros. Así me llamo ahora.
Llevo casi una semana de oscilación constante entre la felicidad máxima y la melancolía eterna.
Sueño mucho y duermo poco.
Hace frío.
domingo, junio 04, 2006
corazón irreversible
Soy,
solamente,
un montón de recuerdos encerrados en un cuerpo envuelto en parka y pantys y minifalda y zapatillas,
queriendo dormir,
(y no)
a las tres de la mañana de un domingo sin compromisos,
ni compañía.
Uñas pintadas y un poco de frío,
música triste, sonrisa eterna
(ante la certeza y la voluntad y la fe).
Soy,
solamente,
la nostalgia absurda con ojos que brillan en una pieza llena de papeles.
Fotos recortadas, silencios incompletos, sueños reales,
saltos al vacío (y golpes),
ganas de volar alto,
de perderme en el infinito para siempre.
El pelo suelto, un anillo de mariposa, pulseras que cantan y la frente apoyada (a veces), en las manos grandes.
Soy,
solamente,
la búsqueda constante del camino perfecto,
un par de lágrimas saladas,
una caja de cartas (y cuadernos) escondida en el clóset,
los secretos compartidos en las noches más oscuras.
Palabras nunca dichas
y un corazón que late rápido
con los ojos cerrados.
solamente,
un montón de recuerdos encerrados en un cuerpo envuelto en parka y pantys y minifalda y zapatillas,
queriendo dormir,
(y no)
a las tres de la mañana de un domingo sin compromisos,
ni compañía.
Uñas pintadas y un poco de frío,
música triste, sonrisa eterna
(ante la certeza y la voluntad y la fe).
Soy,
solamente,
la nostalgia absurda con ojos que brillan en una pieza llena de papeles.
Fotos recortadas, silencios incompletos, sueños reales,
saltos al vacío (y golpes),
ganas de volar alto,
de perderme en el infinito para siempre.
El pelo suelto, un anillo de mariposa, pulseras que cantan y la frente apoyada (a veces), en las manos grandes.
Soy,
solamente,
la búsqueda constante del camino perfecto,
un par de lágrimas saladas,
una caja de cartas (y cuadernos) escondida en el clóset,
los secretos compartidos en las noches más oscuras.
Palabras nunca dichas
y un corazón que late rápido
con los ojos cerrados.
martes, mayo 30, 2006
momento histórico
La Católica está en PARO.
Lo que, lejos, más rescato de todas las movilizaciones que han tenido durante el último mes los escolares, es que ha permitido la apertura de discusión y diálogo en espacios en que generalmente no se dan. Y eso aunque, considero, ése es uno de los principales roles de la Universidad. Filo, hace treinta años que la UC no adhería a nada. Y, a pesar de que se insista en hacer clases en periodismo, contra la decisión de los estudiantes, sigo orgullosa a mi Escuela y apoyo toda la causa secundaria a favor de una educación digna y justa.
He dicho.
Lo que, lejos, más rescato de todas las movilizaciones que han tenido durante el último mes los escolares, es que ha permitido la apertura de discusión y diálogo en espacios en que generalmente no se dan. Y eso aunque, considero, ése es uno de los principales roles de la Universidad. Filo, hace treinta años que la UC no adhería a nada. Y, a pesar de que se insista en hacer clases en periodismo, contra la decisión de los estudiantes, sigo orgullosa a mi Escuela y apoyo toda la causa secundaria a favor de una educación digna y justa.
He dicho.
lunes, mayo 29, 2006
agradecida
Excelente fin de semana.
El viernes partimos a Viña con mi mamá y la Chica, al cumpleaños de Carlos y la Jajasry. Aunque debí haber vuelto con ellas el sábado en la mañana, para ir a la capacitación del adopta, me quedé hasta hoy y llegué hace dos horas a mi casa.
Pasamos los días en la más absoluta paz. El sábado nos hicimos sandwichs que comimos mirando en mar en uno de esos puentecitos de la Avenida Perú, después de una clase de Kundalini con todos los niños. En la noche fueron la Siri y toda su familia a visitarnos y estuvo precioso.
Hoy, en pijama hasta las seis de la tarde. Tomamos sopa de verduras y comimos papas fritas. En la mañana, vimos "Mi vida sin mí".
Fue un fin de semana de tarot y de reiki (¡¡recién iniciada el viernes!!), de prasadam y panjavis, de mucha vida devocional, que es lejos la vida que más disfruto, aun sin ponerle nombre a Dios. Pude pasar tiempo sola arriba de un cerro, y viajar de noche escuchando música. En el camino de vuelta, escribí mi nombre en el vidrio mojado.
Tengo exactamente dieciséis pesos en mi billetera.
Si no me hubieran cobrado estudiante, no hubiera podido llegar a mi casa.
Y es lo mejor sentir que no necesito nada.
El viernes partimos a Viña con mi mamá y la Chica, al cumpleaños de Carlos y la Jajasry. Aunque debí haber vuelto con ellas el sábado en la mañana, para ir a la capacitación del adopta, me quedé hasta hoy y llegué hace dos horas a mi casa.
Pasamos los días en la más absoluta paz. El sábado nos hicimos sandwichs que comimos mirando en mar en uno de esos puentecitos de la Avenida Perú, después de una clase de Kundalini con todos los niños. En la noche fueron la Siri y toda su familia a visitarnos y estuvo precioso.
Hoy, en pijama hasta las seis de la tarde. Tomamos sopa de verduras y comimos papas fritas. En la mañana, vimos "Mi vida sin mí".
Fue un fin de semana de tarot y de reiki (¡¡recién iniciada el viernes!!), de prasadam y panjavis, de mucha vida devocional, que es lejos la vida que más disfruto, aun sin ponerle nombre a Dios. Pude pasar tiempo sola arriba de un cerro, y viajar de noche escuchando música. En el camino de vuelta, escribí mi nombre en el vidrio mojado.
Tengo exactamente dieciséis pesos en mi billetera.
Si no me hubieran cobrado estudiante, no hubiera podido llegar a mi casa.
Y es lo mejor sentir que no necesito nada.
miércoles, mayo 24, 2006
oxidado carrusel
Igual lloré un poquito hoy.
Es que iba en la micro camino a la casa de la Siri, último asiento del lado izquierdo, ventana abierta con llovizna y el mp3 que me prestó el Mono lo más fuerte posible, y me dio pena. Todo. Las semanas de Langar, las personas que viven en la calle, el cumpleaños de Claudio, la soledad más absoluta y por otra parte las certezas, la necesidad ahora de ponerme de pie y pelear sin descanso, y a veces tengo tantas, tantas ganas de olvidarme de todo, de cerrar los ojos, de dormir tapada hasta el cuello y quedarme tomando café y viendo películas abrazada a alguien que no se quiera ir.
Estoy un poco cansada, eso es todo.
La vida no piensa darme pausas.
Suspiro y escucho Alelí un millón de veces.
Es que iba en la micro camino a la casa de la Siri, último asiento del lado izquierdo, ventana abierta con llovizna y el mp3 que me prestó el Mono lo más fuerte posible, y me dio pena. Todo. Las semanas de Langar, las personas que viven en la calle, el cumpleaños de Claudio, la soledad más absoluta y por otra parte las certezas, la necesidad ahora de ponerme de pie y pelear sin descanso, y a veces tengo tantas, tantas ganas de olvidarme de todo, de cerrar los ojos, de dormir tapada hasta el cuello y quedarme tomando café y viendo películas abrazada a alguien que no se quiera ir.
Estoy un poco cansada, eso es todo.
La vida no piensa darme pausas.
Suspiro y escucho Alelí un millón de veces.
martes, mayo 23, 2006
ek ong kar
Soy Sikh.
Eso fue lo que sentí el domingo, cuando fuimos al Gurdwaras y me puse turbante por primera vez. La emoción máxima.
Claro, no quiere decir que no crea en todo lo que creo. No quiere decir que saldrán Krishna y Jesús de mi pared, o que dejaré de rezarle a las Diosas. Al revés. Quiere decir que todo lo que creo se inscribe en una fe cuyo camino es la verdad.
Y eso.
Obvio que estoy lejísimos de vivir en consecuencia. Ni siquiera he llegado a ser vegetariana todavía. Pero es algo que siento profundamente y que me da un sentido y un camino.
Hoy, reunión del adopta, partimos la próxima semana y me encanta mi grupo.
Mañana, última nota de taller.
Sé que este invierno no tendré tanto frío.
Eso fue lo que sentí el domingo, cuando fuimos al Gurdwaras y me puse turbante por primera vez. La emoción máxima.
Claro, no quiere decir que no crea en todo lo que creo. No quiere decir que saldrán Krishna y Jesús de mi pared, o que dejaré de rezarle a las Diosas. Al revés. Quiere decir que todo lo que creo se inscribe en una fe cuyo camino es la verdad.
Y eso.
Obvio que estoy lejísimos de vivir en consecuencia. Ni siquiera he llegado a ser vegetariana todavía. Pero es algo que siento profundamente y que me da un sentido y un camino.
Hoy, reunión del adopta, partimos la próxima semana y me encanta mi grupo.
Mañana, última nota de taller.
Sé que este invierno no tendré tanto frío.
sábado, mayo 20, 2006
to be confident
Yo soy quien soy.
Si algo aprendí esta semana, cumpleaños de Claudio incluido, es que, antes de respetar a alguien más, tengo que respetarme a mí. Y hoy, cuando me encontré de frente con mi padre en una tocata del colegio de mi prima, fui capaz de decir lo que de verdad sentía, de estar enojada no sólo en mi mente sino en actos y palabras. Y fui con la verdad, a la cara, sin dudas.
Siento que ya no es tiempo de cuestionarme. O asumo mi camino en la luz, o me quedo para siempre en este gris intermedio.
Tuve reunión con la gente del adopta, fue muy piola. Me quedé en pijama hasta las cuatro de la tarde y canté mucho con el mp3 de la Chica mientras caminaba hacia el metro.
Fue un buen día.
Después de un año entero, comprendo lo que me enseñó la Siri.
De hoy en adelante, cuando corresponda, sacar espada y cortar cabezas.
Si algo aprendí esta semana, cumpleaños de Claudio incluido, es que, antes de respetar a alguien más, tengo que respetarme a mí. Y hoy, cuando me encontré de frente con mi padre en una tocata del colegio de mi prima, fui capaz de decir lo que de verdad sentía, de estar enojada no sólo en mi mente sino en actos y palabras. Y fui con la verdad, a la cara, sin dudas.
Siento que ya no es tiempo de cuestionarme. O asumo mi camino en la luz, o me quedo para siempre en este gris intermedio.
Tuve reunión con la gente del adopta, fue muy piola. Me quedé en pijama hasta las cuatro de la tarde y canté mucho con el mp3 de la Chica mientras caminaba hacia el metro.
Fue un buen día.
Después de un año entero, comprendo lo que me enseñó la Siri.
De hoy en adelante, cuando corresponda, sacar espada y cortar cabezas.
miércoles, mayo 17, 2006
almost sleeping beauty
Siempre quise tener los ojos azules.
O verdes.
Acabo de salir de una prueba de Información y creo que me fue bien. Ojalá, aunque puse que el Acuerdo Nacional era de la UDI cuando en realidad lo hizo la Concertación. Pero filo. Detalles. Ayer en la tarde fuimos a trotar con la Mili y ahora me duelen las piernas. Cero estado físico, aunque definitivamente mejor que cuando hacía gimnasia en el colegio. Trotamos un kilómetro y medio y vamos a salir tres veces a la semana.
Tengo mucho sueño y me tomé recién una sopa de espárragos. En la noche, a celebrar el cumpleaños de Claudio. Me invitó él. Igual estoy un poco nerviosa.
Escucho Amaral y RBD. Sé que todas las personas media intelectuales y cultas odian mi música, pero yo la amo.
Mañana, mi último taller prensa.
Necesito un 1.
Vamos que se puede.
O verdes.
Acabo de salir de una prueba de Información y creo que me fue bien. Ojalá, aunque puse que el Acuerdo Nacional era de la UDI cuando en realidad lo hizo la Concertación. Pero filo. Detalles. Ayer en la tarde fuimos a trotar con la Mili y ahora me duelen las piernas. Cero estado físico, aunque definitivamente mejor que cuando hacía gimnasia en el colegio. Trotamos un kilómetro y medio y vamos a salir tres veces a la semana.
Tengo mucho sueño y me tomé recién una sopa de espárragos. En la noche, a celebrar el cumpleaños de Claudio. Me invitó él. Igual estoy un poco nerviosa.
Escucho Amaral y RBD. Sé que todas las personas media intelectuales y cultas odian mi música, pero yo la amo.
Mañana, mi último taller prensa.
Necesito un 1.
Vamos que se puede.
lunes, mayo 15, 2006
infiel
Poquísima inspiración.
No tengo idea por qué.
Anoche fui al recital de La Oreja de Van Gogh, con la Chica y la Coki. Amé las canciones nuevas. Llamé a Claudio en la mitad, para que escuchara "20 de enero". Hace dos años, el día en que nos conocimos. No sé si cachó. Después comí pizza con Jose en su casa y le leí el tarot, y más tarde fuimos con la Fran y la Toña al cumpleaños de la Raquel.
Ahí me encontré con Andrés.
Andrés fue, durante mucho, mi gran historia de amor. Es que yo pololeaba con su hermano, y nuestra relación de mejores amigos pasó a un poco más la mañana que nos dimos un beso por primera vez. Yo tenía quince recién cumplidos. Él, catorce hasta una semana más. Caminábamos cerca de mi casa. Y pasó. El beso más mágico, y más lindo, y más dulce de la vida.
Obvio que fue totalmente secreto. Obvio que se repitió mil veces. Obvio que terminé con su hermano, y con él, cuando comprendí que estaba haciendo las cosas mal.
Durante tres años, si es que no más, nos fuimos y volvimos siempre. Y yo buscaba excusas y le pedía que me enseñara matemáticas, y él venía y nos pasábamos las tardes conversando de cualquier cosa y nunca con silencios incómodos ni verdades a medias.
Andrés era, sobre todo, mi mejor amigo.
Fue loquísimo encontrarlo anoche y darme cuenta que pueden pasar mil años y va a ser mirarlo a los ojos y olvidarme del mundo. Que no hay que explicar nada, porque sabemos de memoria quiénes somos, y es sólo actualizar contextos.
De romance, nada, él tiene novia y yo ando media enamorada de la vida.
Pero de amigos, de los mejores amigos que fuimos, todo.
Y eso me hace la mujer más feliz del mundo.
No tengo idea por qué.
Anoche fui al recital de La Oreja de Van Gogh, con la Chica y la Coki. Amé las canciones nuevas. Llamé a Claudio en la mitad, para que escuchara "20 de enero". Hace dos años, el día en que nos conocimos. No sé si cachó. Después comí pizza con Jose en su casa y le leí el tarot, y más tarde fuimos con la Fran y la Toña al cumpleaños de la Raquel.
Ahí me encontré con Andrés.
Andrés fue, durante mucho, mi gran historia de amor. Es que yo pololeaba con su hermano, y nuestra relación de mejores amigos pasó a un poco más la mañana que nos dimos un beso por primera vez. Yo tenía quince recién cumplidos. Él, catorce hasta una semana más. Caminábamos cerca de mi casa. Y pasó. El beso más mágico, y más lindo, y más dulce de la vida.
Obvio que fue totalmente secreto. Obvio que se repitió mil veces. Obvio que terminé con su hermano, y con él, cuando comprendí que estaba haciendo las cosas mal.
Durante tres años, si es que no más, nos fuimos y volvimos siempre. Y yo buscaba excusas y le pedía que me enseñara matemáticas, y él venía y nos pasábamos las tardes conversando de cualquier cosa y nunca con silencios incómodos ni verdades a medias.
Andrés era, sobre todo, mi mejor amigo.
Fue loquísimo encontrarlo anoche y darme cuenta que pueden pasar mil años y va a ser mirarlo a los ojos y olvidarme del mundo. Que no hay que explicar nada, porque sabemos de memoria quiénes somos, y es sólo actualizar contextos.
De romance, nada, él tiene novia y yo ando media enamorada de la vida.
Pero de amigos, de los mejores amigos que fuimos, todo.
Y eso me hace la mujer más feliz del mundo.
jueves, mayo 11, 2006
canción para mañana
Nunca me habían posteado tantas personas.
Todo un suceso que me hace muy feliz.
Es que fue una semana compleja. Claudio estaba enfermo y fui a su casa a llevarle un remedio. Al final, me pasé el día con él. Y el siguiente. Ya ayer no, pero hoy lo veo otra vez porque tenemos Langar juntos, es jueves. Nos toca compartir comida.
Y no es que me guste. Creo. Ni que lo eche tanto de menos, o que me pase las noches despierta, aunque eso igual un poco. Es la nostalgia. De domingos por llover, cantó un estudiante con guitarra dos veces, mientras iba camino allá y después de nuevo, en la micro de vuelta.
Además, la impotencia contra todo me está matando.
No sé por qué no tengo una varita mágica para arreglar el mundo.
Todo un suceso que me hace muy feliz.
Es que fue una semana compleja. Claudio estaba enfermo y fui a su casa a llevarle un remedio. Al final, me pasé el día con él. Y el siguiente. Ya ayer no, pero hoy lo veo otra vez porque tenemos Langar juntos, es jueves. Nos toca compartir comida.
Y no es que me guste. Creo. Ni que lo eche tanto de menos, o que me pase las noches despierta, aunque eso igual un poco. Es la nostalgia. De domingos por llover, cantó un estudiante con guitarra dos veces, mientras iba camino allá y después de nuevo, en la micro de vuelta.
Además, la impotencia contra todo me está matando.
No sé por qué no tengo una varita mágica para arreglar el mundo.
lunes, mayo 08, 2006
sábado, mayo 06, 2006
este crucigrama
Tengo los ojos cuadrados.
Acabamos de pasar todo el día con la Celeste y Francisco haciendo el diario para Taller y quedó bellísimo.
El martes operaron a la Toña de apendicitis. Me dio toda la pena del mundo cuando iba entrando a pabellón porque me cargan las clínicas y como mi imaginación no me deja en paz, menos en esos casos, ya había visto mi vida en adelante sin mi mejor amiga por una alergia a la anestesia o qué sé yo.
Pero salió todo bien después de un rosario y un par de horas conversando con los tíos en la pieza doscientos treinta en pediatría. De hecho, la dieron de alta el miércoles y yo le hice unos dibujos de ella saltando la cuerda sin apéndice, obras de arte, obvio.
Anoche, otra vez a compartir comida.
El poeta me regaló un lápiz, Lucho un dibujo y Cristopher un collar.
Soy la mujer más feliz del mundo.
Acabamos de pasar todo el día con la Celeste y Francisco haciendo el diario para Taller y quedó bellísimo.
El martes operaron a la Toña de apendicitis. Me dio toda la pena del mundo cuando iba entrando a pabellón porque me cargan las clínicas y como mi imaginación no me deja en paz, menos en esos casos, ya había visto mi vida en adelante sin mi mejor amiga por una alergia a la anestesia o qué sé yo.
Pero salió todo bien después de un rosario y un par de horas conversando con los tíos en la pieza doscientos treinta en pediatría. De hecho, la dieron de alta el miércoles y yo le hice unos dibujos de ella saltando la cuerda sin apéndice, obras de arte, obvio.
Anoche, otra vez a compartir comida.
El poeta me regaló un lápiz, Lucho un dibujo y Cristopher un collar.
Soy la mujer más feliz del mundo.
lunes, mayo 01, 2006
girl's nights
Fin de semana de mujeres.
El sábado nos juntamos con la Fran y la Toña a jugar verdad o consecuencia y a improvisar canciones con una guitarra desafinada. Y ayer, con la Tere y la Toña a celebrar el cumpleaños de la Tere con unos pastelitos y el baile de amo a Laura pero esperaré hasta el matrimonio.
Fue perfecto.
Lo que más me gusta de carretiar sola con mis amigas es que ha pasado tanto tiempo, y tantas cosas, que no es necesario explicar nada. Que podemos pasarnos la mañana en la cama de los tíos viendo películas viejas y almorzar cualquier cosa a las cinco de la tarde, y cantar fuerte en pijama.
La Toña, la Tere y la Fran son el mejor legado de mi colegio.
Viajes perdiendo el selfcontrol.
Y una botella de Baileys vacía.
El sábado nos juntamos con la Fran y la Toña a jugar verdad o consecuencia y a improvisar canciones con una guitarra desafinada. Y ayer, con la Tere y la Toña a celebrar el cumpleaños de la Tere con unos pastelitos y el baile de amo a Laura pero esperaré hasta el matrimonio.
Fue perfecto.
Lo que más me gusta de carretiar sola con mis amigas es que ha pasado tanto tiempo, y tantas cosas, que no es necesario explicar nada. Que podemos pasarnos la mañana en la cama de los tíos viendo películas viejas y almorzar cualquier cosa a las cinco de la tarde, y cantar fuerte en pijama.
La Toña, la Tere y la Fran son el mejor legado de mi colegio.
Viajes perdiendo el selfcontrol.
Y una botella de Baileys vacía.
viernes, abril 28, 2006
otro bolero más
No fue sólo repartir comida.
No fue sólo que mi día horrible se arregló apenas entré a la casa de la Siri a pelar papas y rallar zanahorias. Tampoco que por un ratito dejé de sentir esa presión absurda en el pecho, culpa del recuerdo de una historia que no llegó jamás a todo lo que pudo ser y que quizá no deje nunca de hacerme repetir esta lista de canciones. Ni que encontré al lado del puente a Luchito, al Negro, al que cantaba en Rojo como Sergio Dalma y que sigue viviendo donde mismo, con una tele chiquitita al lado de su cama tapada con cajas de cartón.
Fue, además, que mi vida entera tuvo sentido y razón de ser cuando Miguel me dijo que Dios le había mandado un angelito. Que el poeta Guillermo entró a un curso de teatro y pintura. Que la guitarra que tocó Lucho nos hizo bailar y cantar fuerte, y dejó de hacer frío y hasta el agua del Mapocho empezó a reírse.
Fue que, por tres horas, dejé de ser mi centro.
Fue que me acordé de la cara de Cristo.
Fue la certeza de que lo tengo todo.
Fue saber que también está en mis manos.
Que el mundo puede, y debe, cambiar.
No fue sólo que mi día horrible se arregló apenas entré a la casa de la Siri a pelar papas y rallar zanahorias. Tampoco que por un ratito dejé de sentir esa presión absurda en el pecho, culpa del recuerdo de una historia que no llegó jamás a todo lo que pudo ser y que quizá no deje nunca de hacerme repetir esta lista de canciones. Ni que encontré al lado del puente a Luchito, al Negro, al que cantaba en Rojo como Sergio Dalma y que sigue viviendo donde mismo, con una tele chiquitita al lado de su cama tapada con cajas de cartón.
Fue, además, que mi vida entera tuvo sentido y razón de ser cuando Miguel me dijo que Dios le había mandado un angelito. Que el poeta Guillermo entró a un curso de teatro y pintura. Que la guitarra que tocó Lucho nos hizo bailar y cantar fuerte, y dejó de hacer frío y hasta el agua del Mapocho empezó a reírse.
Fue que, por tres horas, dejé de ser mi centro.
Fue que me acordé de la cara de Cristo.
Fue la certeza de que lo tengo todo.
Fue saber que también está en mis manos.
Que el mundo puede, y debe, cambiar.
jueves, abril 27, 2006
pensar en voz alta
Ahora entiendo a Clark Kent.
La frase más célebre de Sombra en nuestro encuentro de café y tarot.
Y eso que hubo varias.
Es que durante una hora y media fue hablarlo todo, contarnos todo, matarnos de la risa y convertir un conocernos en esas típicas reuniones de amigas que no se han visto en años y no se cansan de ponerse al día.
Lo pasé muy bien.
Profundizamos en sus romances de teleserie, tomamos mocha blanco con almendras en un dos por uno que pagó ella [gracias otra vez], y estuvimos viendo las cartas y enterándonos de la vida y encontrando canciones perfectas mientras Sombra manejaba un auto azul y me traía de vuelta a mi casa.
Nos gustan las mismas películas y somos las dos medias obsesivas. Nos enamoramos de los mismos narcisistas enfermos que nos hacen llorar. Alucinamos con la banda sonora de Garden State, y eso que yo creía que nadie más la había visto.
Es un encanto de persona.
Ya ni encuentro tan freak conocer gente por internet.
Tengo una amiga nueva que escribe sin faltas de ortografía.
La frase más célebre de Sombra en nuestro encuentro de café y tarot.
Y eso que hubo varias.
Es que durante una hora y media fue hablarlo todo, contarnos todo, matarnos de la risa y convertir un conocernos en esas típicas reuniones de amigas que no se han visto en años y no se cansan de ponerse al día.
Lo pasé muy bien.
Profundizamos en sus romances de teleserie, tomamos mocha blanco con almendras en un dos por uno que pagó ella [gracias otra vez], y estuvimos viendo las cartas y enterándonos de la vida y encontrando canciones perfectas mientras Sombra manejaba un auto azul y me traía de vuelta a mi casa.
Nos gustan las mismas películas y somos las dos medias obsesivas. Nos enamoramos de los mismos narcisistas enfermos que nos hacen llorar. Alucinamos con la banda sonora de Garden State, y eso que yo creía que nadie más la había visto.
Es un encanto de persona.
Ya ni encuentro tan freak conocer gente por internet.
Tengo una amiga nueva que escribe sin faltas de ortografía.
miércoles, abril 26, 2006
no man's woman
Once votos contra nueve.
Perdimos el debate de Información.
Como recompensa por las horas de sueño entregadas a las comisiones de Bachelet, me tomé la mañana libre y paseé por el centro. Pensaba ir al cine pero la película se atrasó y me dio lata esperar, así es que en vez de eso caminé hasta la Plaza de Armas y compré tres libros en oferta. Excelente.
Sigue haciendo calor y lo que más quiero en la vida es un poco de lluvia.
Claudio me dijo una vez, cuando todavía hablábamos y yo pensaba que podía ser el gran y único amor de mi vida, que si dudo antes de hacer algo, entonces no es mi camino. Porque la dualidad no se produce cuando se vive en consecuencia.
No sé. Tiene razón, supongo. Me paso el día imaginando escenarios perfectos, es verdad, pero de todas formas siempre hay algo que hace que se pierda la magia y ya no quiera nada. Hasta en mi imaginación.
Soñé que tenía que jugar en un partido de fútbol.
Desde el lunes, soy toda una profesora y me encanta.
Voy a salir a leer al sol.
Perdimos el debate de Información.
Como recompensa por las horas de sueño entregadas a las comisiones de Bachelet, me tomé la mañana libre y paseé por el centro. Pensaba ir al cine pero la película se atrasó y me dio lata esperar, así es que en vez de eso caminé hasta la Plaza de Armas y compré tres libros en oferta. Excelente.
Sigue haciendo calor y lo que más quiero en la vida es un poco de lluvia.
Claudio me dijo una vez, cuando todavía hablábamos y yo pensaba que podía ser el gran y único amor de mi vida, que si dudo antes de hacer algo, entonces no es mi camino. Porque la dualidad no se produce cuando se vive en consecuencia.
No sé. Tiene razón, supongo. Me paso el día imaginando escenarios perfectos, es verdad, pero de todas formas siempre hay algo que hace que se pierda la magia y ya no quiera nada. Hasta en mi imaginación.
Soñé que tenía que jugar en un partido de fútbol.
Desde el lunes, soy toda una profesora y me encanta.
Voy a salir a leer al sol.
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