martes, junio 20, 2006

brazos de sol

Olor a humo.
Falda con tierra.
Pelo suelto y un poco ondulado.

Hace veinte minutos terminé de quemar muchas fotos antiguas y un par de papeles que no quería ver más. Canciones de fondo elegidas, Foolish Games y una triste de Amélie mientras miraba las cenizas en el agua sucia del parque San Borja.

Me hizo bien. Siempre me hace bien materializar las decisiones. Dejar de actuar como Hera y comenzar a vivir mi Artemisa.

Ayer, al cine. Hierro3. Sola. Hace tiempo no me pasaba la tarde en una sala casi vacía disfrutando la libertad máxima de nadie al lado comentando nada. La película es una obra de arte. Me encantó la magia de la línea divisoria que no existe entre la realidad y la fantasía.

Estoy tranquila, contenta, con un poco de hambre aunque acabo de comer mucho chocolate, de polera blanca manga tres cuartos, frente al trabajo de Interactiva apenas comenzado, muerta de ganas de un café caliente leyendo a Vargas Llosa abajo de mil frazadas.

Y disfrutando eternamente mi soledad divina en la Tierra.

lunes, junio 19, 2006

catch me when i fall

Tarde de primas y noche de mujeres.

Dos segundos para sentarme frente al computador a escribir que me encanta estar con mis amigas y sacarnos millones de fotos y reírnos demasiado fuerte para ser las doce de la noche mientras jugamos verdad o consecuencia con preguntas que se repiten desde que teníamos trece.

La Fran siempre fuma colgada de mi ventana. Trabaja en Starbucks, se hizo extensiones [agradece a la persona muerta por su pelo], compra carteras caras y usa ropa top. Le gusta la música media alternativa y su sueño es aprender a hacer argollas con el humo. Da risa cuando se ríe. Cuenta sus historias de infancia con ruidos, como la repisa que alguna vez hizo plaf. Es libra y se le nota.

La Toña es la primera en quedarse dormida cuando vemos películas. Encuentra que los Belmont tienen olor a marihuana y su vida está llena de frases célebres del tipo "me siento observada cuando me miran". Llama a su papá para que mate los bichos, aunque de repente desafía a las arañas mirándolas fijo. Pone las mejores caras de sex symbol para las fotos. Es capricornio, y también se le nota.

La Fran y la Toña no son invitadas. Saben dónde se guardan las cosas en mi cocina, pueden quedarse durmiendo si yo tengo clases temprano, saben a quiénes he besado y cuándo.

Con la Fran y la Toña, los momentos compartidos son tantos que con una palabra se recuerda toda una historia. Hay canciones a gritos, fiestas malas [y buenas], peleas a muerte con su respectivas reconciliaciones, noches de llanto y risas y confesiones en Algarrobo, ese paseo en bicicleta en que terminamos perdidas para variar, los momentos depresivos de Paolo Meneguzzi y bailes con Backstreet Boys.

Noche de cámara digital y poses.
Frazadas en el suelo.
A esta hora, despeinada, sin aros, cantando.

sábado, junio 17, 2006

unicornio azul

Restauración del alma femenina.
Así se llama el taller que empecé hoy.

A las once de la mañana llegué a la casa de la Siri. Claro que muerta de sueño porque anoche se nos ocurrió ir a bailar y a ver a René y recién estuve de vuelta en mi cama a las seis y media. Filo. Hace mucho que no carretiaba, y Kamikaze estuvo muy bien. Objetivamente.

La primera sesión del taller se trató de reconocer a las diosas que predominan en cada una. También hicimos pan amasado, y contamos historias. Aprendí montones. De repente, fue obvio el fracaso constante de mi vida amorosa. Es imposible mantener una relación donde no actúo de acuerdo a mi esencia. Y tiendo a hacerlo, aunque nunca me había dado cuenta.

¿Amé a Claudio? No lo dudo. Pero no desde mí, sino desde quien yo pensaba que él quería que yo fuera. Desde esa mujer sumisa y dócil y buena a la que le gustaba ordenar la casa y lavar los platos. Sin el mundo propio que tanto disfruto.

Me pasa, cuando me gusta alguien, que se me olvida cuánto me gusto yo. Y antepongo sus intereses, sus sueños, y me entrego, claro, pero me pierdo en el camino. Y esa entrega no vale nada.

De vuelta a mi casa, me acosté un ratito en un banco de madera verde a mirar el cielo. Lloré y me reí y canté caminando por el parque mucho rato.

Me senté en el pasto húmedo y verde oscuro.
Al frente, autos y micros, un árbol gigante.
Y el atardecer naranjo de Santiago casi a las seis de la tarde.

viernes, junio 16, 2006

ojos de cielo

Toalla en la cabeza.
Sin calcetines ni zapatos.
Un poco de frío.

Ayer, Pedro me preguntó por qué me gustaba ir al langar. Pregunta retórica, claro, porque no me hubiera escuchado aunque le hubiera respondido.

Y, la verdad, no se trata de que los jueves en la noche me hagan sentir una buena persona, ni valorar mi cama y mi casa, aunque las primeras dos visitas hayan tenido ese efecto obvio y medio cliché.

Se trata de que, en los puentes, en la Posta, con Lucho, Cristopher, la Ely, Paul, el tío Mario, Pedro, la Nati, la Juanita, Darwin, el Poeta, la Josy y cada persona que voy conociendo, aprendo algo nuevo.

Se trata de la admiración que siento cada vez que escucho la sabiduría máxima en las frases más simples, en lo cotidiano, en descubrir quiénes somos, cada uno, y vivir de acuerdo a eso.

Se trata de la felicidad y la certeza de no necesitar nada más cuando estoy sentada conversando o cantando RBD, o escuchando pedacitos de historias de amor, porque siento que con personas que han vivido mucho, no tengo nada que entregar y sólo me queda ser.

No me siento salvadora del mundo.
Más bien, soy lo más pequeñito entre la inmensidad.

miércoles, junio 14, 2006

sobran los motivos

Tranquila.
Acabo de borrar muchas fotos de mi computador.

En la mañana tuve la prueba de Información que me dejó encerrada casi todo el fin de semana y me fue mal. Moraleja aprendida, nunca más estudio porque siempre me preguntan lo que no sé. Después fuimos con la Dani a Rosas, compré maripositas para pegarle a un polerón. Última prueba de noticias y mucho rato conversando con la Siri antes de venir a mi casa.

Ahora, pijama y películas. Eso quiero. El tecito que me acaba de traer la Roci y la tarde soñando despierta y dormida, porque anoche puse un guatero antes de acostarme y cuando desperté (a estudiar, obvio, loca obsesiva por primera vez en cuatro años) todavía estaba el agua caliente. Tengo mucho sueño y una nueva canción que me encanta.

Ayer estaba triste y fui a ver si encontraba al Poeta.
Por ahí andaba.
La magia máxima de hacer lo que uno quiere.

lunes, junio 12, 2006

bittersweet symphony

La soledad más absoluta.
Ésa de cuando ya no quedan ni excusas para pensar en alguien.

Moño mal hecho y los pies congelados, incluso adentro de los calcetines de lana que me compré en Calbuco. El corazón latiendo rápido. Un poquito mareada y dolor de garganta cuando trago. Cero hambre. Los ojos que se me cierran sin sueño. Y me dan ganas de tomar todo lo que no he tomado en veintiún años, de carretiar para siempre, de olvidarme y bailar y besar a cualquiera y vivir la aventura de mi vida aunque no sienta nada.

Yo, cayendo al vacío.
Otra vez.
No me pienso levantar hoy.

sábado, junio 10, 2006

dulce locura

Día de cartas.
Y de buenos encuentros.

Ayer, en el langar, conocí a una niña muy simpática. Tiene quince años y hoy nos juntamos a una lectura de tarot frente al Santa Isabel que queda cerca de la Posta.

Cada vez me sorprende un poquito más todo lo que uno puede aprender de las personas que han vivido mucho. Y me doy cuenta de que yo no he vivido nada.

Vengo llegando de otra lectura, en Starbucks, con un amigo de la Dani que se llama Sebastián. Un amor. Me reí mil horas y cantamos Frank Sinatra fuerte de vuelta a mi casa.

Hoy, pelo suelto, mil sonrisas, música antigua, hojas cayendo perfecto, almuerzo donde la Javi y quince minutos con la Siri, micros rápidas y vacías, frío pero no tanto, sueño, certezas, celular prendido, mariposas en todas partes, los dos manqueques de chocolate que me regaló ayer el Poeta y escalofríos de buenos presagios.

Contenta.
Muy.
Voy a estudiar Información.

jueves, junio 08, 2006

viejo cuento

Una taza grande de té tibio.
Dos sopaipillas en la estufa.
Escribo en pijama celeste.

No tenía ganas de volver a mi casa después de entrevistar al doctor, así que me quedé paseando por Providencia un ratito que terminó convirtiéndose en un par de horas, claro que me senté en un banco a cantar y tejer la bufanda del Poeta mientras miraba pasar los autos.

Después, la Toña me invitó un chocolate caliente y un donut mientras me leía el eneagrama.

Jai Satya Kaur. La princesa que se atreve a que la verdad prevalezca, y el don de eliminar la oscuridad, tanto en mi vida como en la de otros. Así me llamo ahora.

Llevo casi una semana de oscilación constante entre la felicidad máxima y la melancolía eterna.
Sueño mucho y duermo poco.
Hace frío.

domingo, junio 04, 2006

corazón irreversible

Soy,
solamente,
un montón de recuerdos encerrados en un cuerpo envuelto en parka y pantys y minifalda y zapatillas,
queriendo dormir,
(y no)
a las tres de la mañana de un domingo sin compromisos,
ni compañía.
Uñas pintadas y un poco de frío,
música triste, sonrisa eterna
(ante la certeza y la voluntad y la fe).
Soy,
solamente,
la nostalgia absurda con ojos que brillan en una pieza llena de papeles.
Fotos recortadas, silencios incompletos, sueños reales,
saltos al vacío (y golpes),
ganas de volar alto,
de perderme en el infinito para siempre.
El pelo suelto, un anillo de mariposa, pulseras que cantan y la frente apoyada (a veces), en las manos grandes.
Soy,
solamente,
la búsqueda constante del camino perfecto,
un par de lágrimas saladas,
una caja de cartas (y cuadernos) escondida en el clóset,
los secretos compartidos en las noches más oscuras.
Palabras nunca dichas
y un corazón que late rápido
con los ojos cerrados.

martes, mayo 30, 2006

momento histórico

La Católica está en PARO.

Lo que, lejos, más rescato de todas las movilizaciones que han tenido durante el último mes los escolares, es que ha permitido la apertura de discusión y diálogo en espacios en que generalmente no se dan. Y eso aunque, considero, ése es uno de los principales roles de la Universidad. Filo, hace treinta años que la UC no adhería a nada. Y, a pesar de que se insista en hacer clases en periodismo, contra la decisión de los estudiantes, sigo orgullosa a mi Escuela y apoyo toda la causa secundaria a favor de una educación digna y justa.

He dicho.

lunes, mayo 29, 2006

agradecida

Excelente fin de semana.

El viernes partimos a Viña con mi mamá y la Chica, al cumpleaños de Carlos y la Jajasry. Aunque debí haber vuelto con ellas el sábado en la mañana, para ir a la capacitación del adopta, me quedé hasta hoy y llegué hace dos horas a mi casa.

Pasamos los días en la más absoluta paz. El sábado nos hicimos sandwichs que comimos mirando en mar en uno de esos puentecitos de la Avenida Perú, después de una clase de Kundalini con todos los niños. En la noche fueron la Siri y toda su familia a visitarnos y estuvo precioso.

Hoy, en pijama hasta las seis de la tarde. Tomamos sopa de verduras y comimos papas fritas. En la mañana, vimos "Mi vida sin mí".

Fue un fin de semana de tarot y de reiki (¡¡recién iniciada el viernes!!), de prasadam y panjavis, de mucha vida devocional, que es lejos la vida que más disfruto, aun sin ponerle nombre a Dios. Pude pasar tiempo sola arriba de un cerro, y viajar de noche escuchando música. En el camino de vuelta, escribí mi nombre en el vidrio mojado.

Tengo exactamente dieciséis pesos en mi billetera.
Si no me hubieran cobrado estudiante, no hubiera podido llegar a mi casa.
Y es lo mejor sentir que no necesito nada.

miércoles, mayo 24, 2006

oxidado carrusel

Igual lloré un poquito hoy.

Es que iba en la micro camino a la casa de la Siri, último asiento del lado izquierdo, ventana abierta con llovizna y el mp3 que me prestó el Mono lo más fuerte posible, y me dio pena. Todo. Las semanas de Langar, las personas que viven en la calle, el cumpleaños de Claudio, la soledad más absoluta y por otra parte las certezas, la necesidad ahora de ponerme de pie y pelear sin descanso, y a veces tengo tantas, tantas ganas de olvidarme de todo, de cerrar los ojos, de dormir tapada hasta el cuello y quedarme tomando café y viendo películas abrazada a alguien que no se quiera ir.

Estoy un poco cansada, eso es todo.
La vida no piensa darme pausas.

Suspiro y escucho Alelí un millón de veces.

martes, mayo 23, 2006

ek ong kar

Soy Sikh.

Eso fue lo que sentí el domingo, cuando fuimos al Gurdwaras y me puse turbante por primera vez. La emoción máxima.

Claro, no quiere decir que no crea en todo lo que creo. No quiere decir que saldrán Krishna y Jesús de mi pared, o que dejaré de rezarle a las Diosas. Al revés. Quiere decir que todo lo que creo se inscribe en una fe cuyo camino es la verdad.

Y eso.

Obvio que estoy lejísimos de vivir en consecuencia. Ni siquiera he llegado a ser vegetariana todavía. Pero es algo que siento profundamente y que me da un sentido y un camino.

Hoy, reunión del adopta, partimos la próxima semana y me encanta mi grupo.
Mañana, última nota de taller.
Sé que este invierno no tendré tanto frío.

sábado, mayo 20, 2006

to be confident

Yo soy quien soy.

Si algo aprendí esta semana, cumpleaños de Claudio incluido, es que, antes de respetar a alguien más, tengo que respetarme a mí. Y hoy, cuando me encontré de frente con mi padre en una tocata del colegio de mi prima, fui capaz de decir lo que de verdad sentía, de estar enojada no sólo en mi mente sino en actos y palabras. Y fui con la verdad, a la cara, sin dudas.

Siento que ya no es tiempo de cuestionarme. O asumo mi camino en la luz, o me quedo para siempre en este gris intermedio.

Tuve reunión con la gente del adopta, fue muy piola. Me quedé en pijama hasta las cuatro de la tarde y canté mucho con el mp3 de la Chica mientras caminaba hacia el metro.

Fue un buen día.
Después de un año entero, comprendo lo que me enseñó la Siri.
De hoy en adelante, cuando corresponda, sacar espada y cortar cabezas.

miércoles, mayo 17, 2006

almost sleeping beauty

Siempre quise tener los ojos azules.
O verdes.

Acabo de salir de una prueba de Información y creo que me fue bien. Ojalá, aunque puse que el Acuerdo Nacional era de la UDI cuando en realidad lo hizo la Concertación. Pero filo. Detalles. Ayer en la tarde fuimos a trotar con la Mili y ahora me duelen las piernas. Cero estado físico, aunque definitivamente mejor que cuando hacía gimnasia en el colegio. Trotamos un kilómetro y medio y vamos a salir tres veces a la semana.

Tengo mucho sueño y me tomé recién una sopa de espárragos. En la noche, a celebrar el cumpleaños de Claudio. Me invitó él. Igual estoy un poco nerviosa.

Escucho Amaral y RBD. Sé que todas las personas media intelectuales y cultas odian mi música, pero yo la amo.

Mañana, mi último taller prensa.
Necesito un 1.
Vamos que se puede.

lunes, mayo 15, 2006

infiel

Poquísima inspiración.
No tengo idea por qué.

Anoche fui al recital de La Oreja de Van Gogh, con la Chica y la Coki. Amé las canciones nuevas. Llamé a Claudio en la mitad, para que escuchara "20 de enero". Hace dos años, el día en que nos conocimos. No sé si cachó. Después comí pizza con Jose en su casa y le leí el tarot, y más tarde fuimos con la Fran y la Toña al cumpleaños de la Raquel.

Ahí me encontré con Andrés.

Andrés fue, durante mucho, mi gran historia de amor. Es que yo pololeaba con su hermano, y nuestra relación de mejores amigos pasó a un poco más la mañana que nos dimos un beso por primera vez. Yo tenía quince recién cumplidos. Él, catorce hasta una semana más. Caminábamos cerca de mi casa. Y pasó. El beso más mágico, y más lindo, y más dulce de la vida.

Obvio que fue totalmente secreto. Obvio que se repitió mil veces. Obvio que terminé con su hermano, y con él, cuando comprendí que estaba haciendo las cosas mal.

Durante tres años, si es que no más, nos fuimos y volvimos siempre. Y yo buscaba excusas y le pedía que me enseñara matemáticas, y él venía y nos pasábamos las tardes conversando de cualquier cosa y nunca con silencios incómodos ni verdades a medias.

Andrés era, sobre todo, mi mejor amigo.
Fue loquísimo encontrarlo anoche y darme cuenta que pueden pasar mil años y va a ser mirarlo a los ojos y olvidarme del mundo. Que no hay que explicar nada, porque sabemos de memoria quiénes somos, y es sólo actualizar contextos.

De romance, nada, él tiene novia y yo ando media enamorada de la vida.
Pero de amigos, de los mejores amigos que fuimos, todo.
Y eso me hace la mujer más feliz del mundo.

jueves, mayo 11, 2006

canción para mañana

Nunca me habían posteado tantas personas.
Todo un suceso que me hace muy feliz.

Es que fue una semana compleja. Claudio estaba enfermo y fui a su casa a llevarle un remedio. Al final, me pasé el día con él. Y el siguiente. Ya ayer no, pero hoy lo veo otra vez porque tenemos Langar juntos, es jueves. Nos toca compartir comida.

Y no es que me guste. Creo. Ni que lo eche tanto de menos, o que me pase las noches despierta, aunque eso igual un poco. Es la nostalgia. De domingos por llover, cantó un estudiante con guitarra dos veces, mientras iba camino allá y después de nuevo, en la micro de vuelta.

Además, la impotencia contra todo me está matando.
No sé por qué no tengo una varita mágica para arreglar el mundo.

lunes, mayo 08, 2006

ignorante

No sé si quiero seguir escribiendo mi blog.

Hay tantas cosas que no sé.

sábado, mayo 06, 2006

este crucigrama

Tengo los ojos cuadrados.
Acabamos de pasar todo el día con la Celeste y Francisco haciendo el diario para Taller y quedó bellísimo.

El martes operaron a la Toña de apendicitis. Me dio toda la pena del mundo cuando iba entrando a pabellón porque me cargan las clínicas y como mi imaginación no me deja en paz, menos en esos casos, ya había visto mi vida en adelante sin mi mejor amiga por una alergia a la anestesia o qué sé yo.

Pero salió todo bien después de un rosario y un par de horas conversando con los tíos en la pieza doscientos treinta en pediatría. De hecho, la dieron de alta el miércoles y yo le hice unos dibujos de ella saltando la cuerda sin apéndice, obras de arte, obvio.

Anoche, otra vez a compartir comida.
El poeta me regaló un lápiz, Lucho un dibujo y Cristopher un collar.
Soy la mujer más feliz del mundo.

lunes, mayo 01, 2006

girl's nights

Fin de semana de mujeres.

El sábado nos juntamos con la Fran y la Toña a jugar verdad o consecuencia y a improvisar canciones con una guitarra desafinada. Y ayer, con la Tere y la Toña a celebrar el cumpleaños de la Tere con unos pastelitos y el baile de amo a Laura pero esperaré hasta el matrimonio.

Fue perfecto.

Lo que más me gusta de carretiar sola con mis amigas es que ha pasado tanto tiempo, y tantas cosas, que no es necesario explicar nada. Que podemos pasarnos la mañana en la cama de los tíos viendo películas viejas y almorzar cualquier cosa a las cinco de la tarde, y cantar fuerte en pijama.

La Toña, la Tere y la Fran son el mejor legado de mi colegio.
Viajes perdiendo el selfcontrol.
Y una botella de Baileys vacía.